January 24, 2022
De parte de Lobo Suelto
218 puntos de vista

A veces es necesario un momento propicio o  un acontecimiento que d茅 origen a la narraci贸n. Algo nos conmueve 鈥 en el sentido de la dicha o el dolor- y necesitamos darle un sentido, hacerlo parte del andamiaje de significaciones y afectos con que contamos. A veces la escritura se impone como sin sentido,  sensaciones inconexas y desorganizadas.  Es un presagio. Se puede saber que algo est谩 por suceder. Del mismo modo que con los p谩jaros antes de la tormenta, cuando los vemos volar desorientados e intranquilos hasta que una alineaci贸n perfecta los vuelve a reunir para ponerse a resguardo.  La escritura ocurre antes en el cuerpo como llamado al momento propicio o al acontecimiento necesario y se puede acudir con procedimientos muy precisos o 鈥搕ambi茅n- con el conjunto de nervios, 贸rganos e historia que llamamos sujeto. Ser sujetxs de la escritura, estar sometidxs a su pulso, a  voces que no son las nuestras, amores que no son propios, deseos que no engendramos. Someter el propio cuerpo a ese ritmo como un gesto de bondad, de renuncia a nuestra violencia interpretativa. Confiar en la forma en que nuestro cuerpo se ve impulsado a inclinarse hacia a otros cuerpos -dolientes o gozosos-  como condici贸n para elaborar una experiencia a partir de ese goce o ese dolor. 

John Berger describe dos tipos de danzas y las compara con formas de narraci贸n. Habla de danzas introvertidas 鈥 vueltas hacia lo interno- y extravertidas, volcadas hacia el exterior. Lo interno y lo externo refieren a la forma en que el cuerpo se dispone, no a un estado an铆mico o psicol贸gico. As铆 mismo las narraciones introvertidas son aquellas que hacen hincapi茅 en algo esencial que est谩 oculto y las extravertidas hacen hincapi茅 en lo que se revela. Las narraciones introvertidas  tratan de lo que no vemos a simple vista, de lo invisible. Pero al mismo tiempo, eso oculto no busca ser develado, sino que el misterio es algo que se lleva con uno. Lo que esa escritura nos brinda es lo que queda en nosotrxs y 鈥揷omo en la danza- lo hace a trav茅s de movimientos del cuerpo-escritura, del cuerpo-escribiente, del cuerpo-lector, del cuerpo-relato.  Y un cuerpo nunca es un individuo. 

Dice el Comit茅 Invisible: habitar es narrarse en la tierra. Cuerpos en una tierra,  el deseo de  elegir una forma de vivir, el rechazo profundo a la vida que se nos fuerza a tener. Lo com煤n es una forma de hospitalidad pol铆tica, sin ilusi贸n de armon铆a o ideal. Una comunidad imperfecta, que aparece en las acciones cotidianas frente al cansancio que da  hacerse a s铆 mismo en cada gesto, en cada elecci贸n, en cada palabra. Narrarse en la tierra como una forma de estar juntxs.  Escribir como una danza vuelta hacia lo oculto. Formas de la percepci贸n que ocurren en una zona indeterminada y en sombras, donde no es posible saber qu茅 camino tomar porque no existe un trazado primordial o 煤nico. La imagen de la errancia, la met谩fora del viaje, lo que se arma mientras y durante. 

Hace un tiempo que la cercan铆a se torn贸 peligrosa, que la proximidad es un riesgo. Cu谩les ser谩n las formas de narrar que se requieren para poder seguir diciendo nosotrxs.  Para decir esta es la vida que queremos. Cu谩les las maneras para hablar del da帽o, para intervenir frente al dolor. Cu谩l es el modo de nombrar el paisaje del que estamos hechxs cuando se ha herido su lengua. Escribir, narrarse, crear mundo, danzar con otrxs lo que est谩 oculto. Descubrir el momento m谩s propicio, que nos lleve a percibir lo que no nos atrevemos a mirar.




Fuente: Lobosuelto.com