April 10, 2021
De parte de ANRed
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Los trabajadores de la salud llevan más de cuarenta días con medidas de fuerza. Reclaman por la caída de los salarios establecida a partir de un magro aumento del 15%, luego de un año con los salarios congelados. Cada día más cerca de la segunda ola de COVID-19, lograron que el gobierno los reciba, luego de varios días cortando las rutas del petróleo y distintos puntos de la provincia. Por Corresponsal popular para ANRed.


El gobierno provincial de Omar Gutiérrez, que otrora reivindicaba a Neuquén como “la mejor provincia” congeló los salarios estatales en diciembre de 2019. El último aumento salarial, cobrado con los haberes de enero de 2020, empataba la inflación del último trimestre del año anterior. En marzo, días antes del inicio del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio en todo el país, ATE había acordado extender por dos trimestres más la estructura de aumentos salariales atados al IPC provincial, que regía en la provincia desde 2017.

Sin embargo, el poder ejecutivo borró con el codo lo que escribió con la mano, en poco más de un mes. El 2 de mayo confirmaron que los estatales neuquinos no cobrarían el aumento pactado, sobre el pretexto de que la pandemia implicó una caída en la recaudación provincial. Fue así que toda la planta estatal, y particularmente los trabajadores de la salud, tuvieron que sobrevivir a la pandemia sin ningún tipo de recomposición salarial. Los números hablan por sí solos: según datos de la Dirección de Estadística de Neuquén, la inflación de 2020 fue de casi el 36%, lo que implicó una caída de más del 26% del poder adquisitivo.

El año 2021 comenzó con la aplicación de las primeras vacunas para prevenir el contagio de COVID-19, proceso que avanza con mucha demora y que se ha convertido en la única estrategia para paliar las consecuencias que ya está teniendo el inicio de la segunda ola de esta enfermedad en el país. Neuquén no es un caso ajeno a esta realidad nacional, por lo que el retraso salarial agrava aún más la situación de un sistema de salud que no está en condiciones para el desafío que se viene. Las renuncias de profesionales intensivistas y emergencistas, que se multiplicaron durante este año, implican una menor cantidad de recurso humano para atender la creciente demanda.

El 24 de febrero el gobierno provincial ofreció un 12% de aumento, días después de publicados los datos del IPC de enero, que fue de casi tres puntos. El 25 las asambleas de ATE en una veintena de hospitales y centros de salud de la provincia rechazaron el acuerdo. El secretario general del gremio, Carlos Quintriqueo, ignoró el reclamo, y el 26 de febrero la conducción de ATE aceptó la propuesta del gobierno. La contundente traición de la representación sindical hacia los trabajadores de la salud fue la gota que rebalsó el vaso.

El martes 2 de marzo, en el centro de la capital neuquina, se realizó una multitudinaria asamblea interhospitalaria de trabajadores de la salud. En la misma se definió exigir la reapertura de la mesa salarial para el sector salud, así como un aumento del 40% por 2020 e indexación por IPC para 2021. Además, tomaron la decisión de desplegar un plan de lucha que incluía unificar sus reclamos con el gremio docente ATEN, que días antes había rechazado la misma propuesta salarial y decidido no iniciar las clases el miércoles 3. Sin embargo, el gobierno provincial hizo oídos sordos al reclamo, argumentando que ya habían firmado un acuerdo con la conducción sindical.

Paralelamente, se desplegaban distintos conflictos en la región: los movimientos sociales cortaban los puentes carreteros y otros puntos por aumento de los programas provinciales, se multiplicaban los reclamos por el estado de las escuelas en toda la provincia, y el movimiento feminista y la comunidad en general expresaban un masivo repudio al femicidio de Guadalupe Curual en Villa La Angostura, que fue una consigna central de la movilización en el marco del Paro Internacional de Mujeres el 8 de marzo.

Lo que estaba dividido no tardó en empezar a juntarse: el 10 de marzo, en horas de la mañana, trabajadores autoconvocados de salud, sectores opositores a la conducción del sindicato ATEN, otros trabajadores estatales, ceramistas y movimientos sociales confluyeron en una movilización que finalizó en la Casa de Gobierno. El 12 de marzo, Salud confluyó con el gremio judicial SEJUN en un corte de los puentes carreteros que unen Neuquén y Cipolletti. Mientras tanto, ATEN sostenía un acampe en casa de gobierno. El poder ejecutivo, aun así, siguió sin dar ninguna respuesta para el conflicto en Salud.

El poder ejecutivo acordó, el 16 de marzo, sumar 3 puntos más al aumento salarial, totalizando un 15%. Mientras tanto, los trabajadores autoconvocados de salud ensayaban un primer corte en las rutas del petróleo, las vías por las que se desarrolla el proyecto extractivista con base en Vaca Muerta. Vanina Merlo, ministra de Gobierno y Seguridad, declaró ese día que no darían una reunión a los autoconvocados. La conducción de ATEN, por su parte, impuso la aceptación de la propuesta salarial pese a implicar un importante deterioro salarial, que se cristalizaría al día siguiente en su plenario de secretarios y secretarias generales. Ese mismo día, además, en la fábrica recuperada Cerámica Neuquén volvía a aparecer la amenaza del desalojo y remate de la empresa.

(FOTO 24: Movilización del 24 de marzo. Foto: La Izquierda Diario)

La histórica marcha por el 24 de marzo encontró a miles de personas en la calle, pese al intento de evitarla por parte de sectores ligados al Frente de Todos. Además del reclamo por memoria, verdad y justicia, se incorporaron las demandas de los autoconvocados de Salud y el repudio al intento de remate de Cerámica Neuquén. Esta movilización indicó que, lejos del ninguneo que impulsaba el gobierno del MPN, el reclamo de Salud tenía una importante legitimidad en la comunidad.

Por eso, el primer día de abril, que además fue el primer día feriado por semana santa, se produjo un hecho histórico. Catorce años después de la semana santa de 2007, en la que fue asesinado el docente Carlos Fuentealba, los autoconvocados de salud desplegaron la misma medida que en aquella ocasión terminó fatídicamente: un corte total a la altura de Arroyito sobre la ruta 22, principal vía de acceso a las localidades turísticas de la Cordillera en Neuquén y Río Negro. El corte se extendió por más de doce horas, y tuvo como dato de color la decisión de un grupo de turistas de impedir el paso de ambulancias, menospreciando la salud de al menos dos pacientes.

(FOTO AÑELO: Corte total de rutas en Añelo.)

Al mismo tiempo que se desarrollaba el corte en Arroyito, se realizaban alrededor de otros  cinco cortes  en distintos puntos de la provincia, entre los que se destacaba un corte en la famosa Ruta 40 en la entrada de Junín de los Andes. El caos vehicular y las crecientes críticas a la falta de respuesta del gobierno no torció la política oficial, y el MPN se mantuvo en el más estricto silencio. Salud, entonces, decidió profundizar las medidas de lucha.

El pasado miércoles 7 iniciaron una serie de cortes por tiempo indeterminado en sectores estratégicos de las rutas del petróleo, con eje específicamente en Añelo, centro neurálgico de Vaca Muerta. Frente a la falta de respuesta del gobierno, los cortes se multiplicaron, llegando a totalizar doce cortes al día de hoy. Paralelamente, convocaron a un encuentro con movimientos sociales, sindicatos, partidos políticos y organizaciones de la comunidad en el principal hospital de la provincia, el Castro Rendón, en la capital neuquina. Horas después de este encuentro la empresa provincial estatal EPEN cortó la luz de la fábrica recuperada Zanon-FaSinpat.

(FOTO ARROYITO: Corte en Arroyito. Foto: lmneuquen.com)

Del encuentro surgió la multitudinaria marcha de antorchas realizada ayer, durante  la tarde. Finalmente, cerca de las 20 horas y mientras finalizaba la movilización, el gobierno cambió de estrategia. Lejos de reconocer que debió ceder ante la presión social, que expresó claramente su apoyo al reclamo de los trabajadores de la salud, el encargado de proponer una instancia de mediación fue el jefe de los fiscales provinciales, José Gerez. De esta forma, hoy a las 19, el sector Salud tendrá una instancia de diálogo con el Ministerio que conduce Andrea Peve.

Los trabajadores de la salud sostienen los cortes en distintos puntos de la provincia, pero accedieron a flexibilizar la medida en pos de avanzar en la negociación. Así las cosas, la resolución del conflicto está en manos del gobierno provincial, en vísperas de la segunda ola de COVID-19.





Fuente: Anred.org