April 14, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
307 puntos de vista


<<El neoliberalismo, y no la revoluci贸n comunista, elimina la clase trabajadora sometida a la explotaci贸n ajena. Hoy cada uno es un trabajador que se explota a s铆 mismo. En su propia empresa>>.

(Byung-Chul Han)

A grandes rasgos, las pol铆ticas de la <<nueva normalidad>> repiten el patr贸n de gesti贸n p煤blica-privada aplicado durante la anterior Gran Recesi贸n, con <<condicionantes>> en lugar de los impopulares <<hombres de negro>>. Consisten, mutatis mutandis, en socializar las p茅rdidas (3 de cada 4 euros de los ERTE son dinero p煤blico) y privatizar las ganancias (los fondos europeos beneficiar谩n sobre todo a las grandes corporaciones). Imita el mismo formato que con las vacunas: el Estado, con el dinero de todos, enriquece a las multinacionales farmac茅uticas privadas cancerberas de nuestra salud, aceptando el condicionamiento previo de no gratuidad de las patentes.

La crisis financiera deflagrada en 2008, a煤n con toda su carga disruptiva, no impidi贸 que se generara una exigente respuesta ciudadana contra el modelo econ贸mico que hab铆a perpetrado aquel atraco social y los gobiernos que ejecutaron el mandato neoliberal de Bruselas. Quiz谩 porque la mayor parte de la poblaci贸n supo ver desde el primer momento que lo sucedido fue debido a la codicia de los mercados, poniendo rostro a los responsables del inmenso latrocinio que signific贸 el rescate con dinero p煤blico de la gran banca privada, mientras eliminaba a las Cajas de Ahorro y se programaba el desmontaje del magro Estado de Bienestar existente.

De esa orgullosa coyuntura, que uni贸 a gentes de distintas ideolog铆as, clases y edades frente a la impunidad del entonces bipartidismo din谩stico reinante, surgi贸 el movimiento del 15-M como esperanzador revulsivo y promesa de cambio. En la crisis sanitaria actual y sus secuelas econ贸micas y sociales, por el contrario, la reacci贸n ha sido radicalmente distinta en forma y fondo. Distanciamiento social, aceptaci贸n silente de las medidas dictadas por las autoridades, y un alud de conformismo invadi茅ndolo todo, solo entorpecido por algunos t谩banos que se resist铆an a aceptar el disciplinamiento de la <<nueva normalidad>>, inmediatamente amortizados bajo el sambenito estigmatizador de <<negacionistas>>. Posiblemente porque en esta ocasi贸n, a vuela pluma, no exist铆a un culpable directo de la pandemia sobre el que hacer recaer el costo de la tragedia. Lo que junto al hecho de que en la actualidad en Espa帽a est谩 en el poder una coalici贸n de izquierda progresista (integrado por socialistas, comunistas y hasta un anarquista que no ejerce), am茅n de presentarse como el Ejecutivo con mayor n煤mero de mujeres del mundo, ha resultado ser decisivo para desactivar la espoleta que el activismo de los indignados ceb贸 hace ahora 10 a帽os. Si nadie vio venir la covid-19 (la misma excusa de la ignorancia debida que entonces) y en todas partes ha ocurrido lo mismo (otra se帽a de identidad de anta帽o), la conclusi贸n l贸gica es la resignaci贸n imperante.

Aunque esas ser铆an las constantes vitales que marcan la disfunci贸n entre ambas crisis, existe un hecho diferencial que en teor铆a justificar铆a las distintas y opuestas reacciones producidas en el seno de la sociedad civil. Y esa clave es de car谩cter estrictamente econ贸mica. Mientras en 2011, la dr谩stica merma de los recursos sociales y el rescate del sector financiero por el Estado fueron las pol铆ticas aplicadas en consenso con Bruselas, dando lugar al austericidio que todav铆a padecemos y que tan debilitado ha dejado al sistema de protecci贸n social, en 2021 se gir贸 en redondo propiciando el gasto a manos llenas como soluci贸n milagrera donde todos los males tendr谩n remedio. Medios de comunicaci贸n que entonces aplaudieron a rabiar la escabechina humanitaria que aquellas draconianas medidas infligieron, son ahora encendidos defensores de la <<nueva pol铆tica>, sin cicatear elogios para la rectificaci贸n de la Uni贸n Europea (UE). Como si de un New Deal o un Plan Marshall al por mayor y a lo bestia se tratara, existe acuerdo universal en celebrar que por fin el mundo institucional se haya puesto del lado bueno de la historia.

Todo porque los organismos pertinentes han aprobado partidas multimillonarias para relanzar la econom铆a de los pa铆ses miembros mediante una bater铆a de cr茅ditos blandos y ayudas a fondo perdido. El programa lleva por nombre Next Generati贸n (traducido, Pr贸xima Generaci贸n, como si fuera un ensayo de ingenier铆a gen茅tica) y se presenta como el ung眉ento de Fierabr谩s para superar las dificultades presentes y abrazar un radiante porvenir. O sea, que por un inexplicable acto de contrici贸n los malvados que ayer nos procuraron sangre, sudor y l谩grimas sin cuento, hoy se han convertido en unos perfectos caballeros dispuestos a sacrificarse para hacer de este mundo un verdadero y c谩lido hogar. Esa <<loter铆a>> se cifra en el caso de nuestro pa铆s en 140.000 millones de euros, mitad en dinero reembolsable y mitad en ayudas directas afondo perdido, m谩s menos, que se recaudar谩 inflando la deuda o cargando de impuestos a la ciudadan铆a europea.

Pero esa es la m煤sica, que como de costumbre la galaxia informativa convencional se ha encargado de ponderar para que la percepci贸n sustituya a la realidad y la opini贸n publicada a la p煤blica. Pero la letra no dice eso, y mucho menos la letra peque帽a que todo contrato que se precie oculta en el sumidero. Si se analiza con detalle se aprecia que entre 2011 y 2021 no hay mucho positivo que rascar. Las diferencias son m谩s de forma que de fondo, porque todos los caminos del neoliberalismo econ贸mico siguen conduciendo al mismo destino manifiesto. Solo que al burdo y ranci贸 hostigamiento de hace una d茅cada le va a sustituir un capitalismo verde y digital postmoderno, capaz de alumbrar esa Primera Generaci贸n de los tiempos de la <<nueva normalidad>>. Y sin tener que vigilar las espaldas, porque ni hay ni se espera una contestaci贸n social que haga peligrar la haza帽a mutante del <<antropoceno>> del siglo XXI.

Yanis Varoufakis, el que fuera ministro de Finanzas en Grecia en el gobierno fake de Alexis Tsipras, el economista que en su l煤cido Comportase como adultos dej贸 viva memoria de c贸mo las gastan los poderosos del planeta para blindar sus intereses, ha sido uno de los primeros en dar la voz de alarma ante la placidez con que se est谩n recibiendo las nuevas recetas de Bruselas. <<No es una nueva crisis. [鈥 La 煤nica diferencia es que en 2008 los bancos centrales inyectaron gran cantidad de dinero para salvar a los bancos privados y esa dinero cre贸 un tipo de capitalismo de Estado, un feudalismo de Estado que yo llamo tecnofeudalismo y que consiste en aplicar la austeridad para las masas y a la vez mucho dinero del Estado, es decir, socialismo, para los banqueros y las corporaciones. Y en esto lleg贸 la covid-19. 驴Y qu茅 hicieron los gobiernos? M谩s de lo mismo: m谩s dinero del Banco Central para el sector financiero y un poco de ayuda a la poblaci贸n para mantenerse, no para empoderar a los que no tienen poder. As铆 que la pandemia va a ser una extensi贸n y una profundizaci贸n de lo ocurrido en los 煤ltimos 12 a帽os>> (El Pa铆s, 13 marzo 2020). A帽adiendo con la experiencia que se le reconoce sobre el <<golosinado>> Programa Next Generati贸n: [鈥 el resultado son unos fondos de recuperaci贸n que son como fondos estructurales reforzados, y ya sabemos a d贸nde van a ir, a grandes negocios, a grandes corporaciones, mientras los peque帽os negocios, los medianos, los j贸venes y los desempleados no conseguir谩n nada>.

Es decir, gracias al efecto placebo y anestesiante provocado por la pandemia, los 茅lites econ贸micas y financieras van a tener la oportunidad hist贸rica de modernizar sus empresas dilapidando los recursos p煤blicos as铆 ofertados, sin necesidad de tener que sufragar a su costa las enormes inversiones de adaptaci贸n a la <<ultraeconom铆a>> del 5G y el e-commerce del alto valor a帽adido. Un capitalismo de Estado de nueva planta que busca su inspiraci贸n estrat茅gica en los yacimientos ideol贸gicos de la China de los dos sistemas. En un reciente manifiesto de la Fundaci贸n Sustrai Erakuniza se abunda en la misma tesis de Varoufakis desde otra perspectiva. As铆, al referirse a la compra de deuda, p煤blica y privada, por parte de Banco Central Europeo (BCE) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), y a la suspensi贸n temporal del Plan de Estabilidad, afirma: << La primera de estas medidas ha servido para aliviar las deudas de las grandes empresas y para continuar enriqueciendo a los bancos (pues contin煤an siendo los intermediarios de los fondos europeos). La segunda, para hacer frente a los costes salariales de las empresas (objetivo 煤ltimo de los ERTE) a costa de incrementar de forma descontrolada la deuda de los Estados>>. Y sobre el programa de fondos: << Como vemos, los lobbies y 茅lites econ贸micas se organizan para que el denominado 鈥mayor paquete de est铆mulo jam谩s financiadose quede en las mismas manos que nos han llevado a esta sucesi贸n de crisis.

Next Generation EU supone otro paso m谩s de las pol铆ticas de una UE siempre al servicio de las grandes corporaciones. Adem谩s, se acompa帽a de una condicionalidad que asegura, en un futuro pr贸ximo, que las clases trabajadoras se precarizar谩n cargando sobre sus espaldas con los costes de este nuevo trasvase de dinero p煤blico a manos privadas>>. Para concluir: <<[NG] no es sino un intento m谩s de salvar este sistema a costa de transferir recursos p煤blicos a un sistema gripado, para que el motor no se pare. Es por todo esto que no se entiende c贸mo muy diversas opciones pol铆ticas, desde las m谩s neoliberales hasta algunas de marcado cariz social, se han sumado a estos planes sin apenas cr铆tica, en vez de plantear una reflexi贸n y un compromiso de un cada vez m谩s urgente y valiente cambio de rumbo>> (https://fundacionsustrai.org/next-generation-eu-el-ultimo-plan-para-rescatar-a-las-elites/).

Todo esto tiene su traducci贸n en cifras y hechos que ya est谩n en nuestra agenda diaria. Yendo de lo general a lo particular, en el caso del Estado espa帽ol se pueden distinguir varias etapas. La primera despeg贸 con ese Decreto-Ley iniciativo del 17 de marzo de 2020 con que el gobierno progresista blindaba a los grandes del Ibex ante posibles opas extracomunitarias tras su desvalorizaci贸n burs谩til, y se propag贸 con alharacas bajo la especie de <<escudo social>> con la aprobaci贸n de los ERTE por causa de fuerza mayor. Un recurso legal que hunde sus ra铆ces en la reforma laboral del PP, que protege a empresas y trabajadores ante emergencias sobrevenidas. Su buena acogida por parte de la CEOE seguramente tiene que ver con el hecho inequitativo de que su eficacia real supone que 3 de cada 4 euros utilizados para sufragarlo son dinero p煤blico y de que use la misma vara de medir para compensar a pymes con escaso m煤sculo financiero que a colosales corporaciones que han declarado grandes beneficios en anteriores ejercicios.

Para entonces ya hab铆a cuatro empresas que hab铆an sido rescatadas con dinero p煤blico a trav茅s del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estrat茅gicas, operativo por la Orden 679/2020, de 23 de julio, aunque haciendo un uso mejorable de la categor铆a <<estrat茅gicas>>. Las afortunadas hasta la fecha son: Air-Europa, con 450 millones de euros, compa帽铆a de aviaci贸n multada con 600.000 euros por haber robado datos de sus clientes, lo que no ha sido obst谩culo para que presentar谩 un ERTE hasta 2023; Avoris Halc贸n-Viajes, con 320; Duro Felguera, con 120; y la aerol铆nea de capital mixto hispano-venezolano Plus Ultra, con 53, una firma <<zombi>> que acumula p茅rdidas desde su fundaci贸n.

Detr谩s se encuentran otras 26 mercantiles <<estrat茅gicas>> a la espera de que sus peticiones de manguerazo financiero sean atendidas, Mediapro de Roures, entre ellas, con un petici贸n de 300 millones del ala. La siguiente fase tiene asidero en el Real Decreto Ley 36/2020, de 30 de diciembre, por el que se aprueban medidas urgentes para la modernizaci贸n de la Administraci贸n P煤blica y para la ejecuci贸n del Plan de Recuperaci贸n, Transformaci贸n y Resiliencia. Norma que desarrollaba las pautas de aplicaci贸n de los 140.000 millones de los fondos europeos, entre otros supuestos, para <<impulsar la inversi贸n privada y apoyar a las empresas en dificultades>>. Lo que era tanto como declarar abierto el panal de rica miel a la que muchos par谩sitos pedig眉e帽os se acogieron cuando a煤n la tinta del BOE no se hab铆a secado. De entrada, una veintena de ex ministros y altos cargos del PP y del PSOE crearon sus propias consultoras para intermediar en la recepci贸n de los fondos (Carlos Solchaga, Jos茅 Blanco o Jos茅 Manuel Soria) o fueron fichados como conseguidores de post铆n (Rafael Catal谩, Joan Clos o Jordi Sevilla) por otras firmas para hacer lobby ante tan filantr贸pica Administraci贸n. En la actualidad, las grandes empresas han presentado m谩s de 500 proyectos para los fondos NG, por una cuant铆a econ贸mica que alcanza el 212% del dinero destinado a inversiones a fondo perdido. Barra libre.

Tanta diligencia contrasta con el desamparo con que el gobierno progresista ha tratado a los trabajadores m谩s vulnerables, aquellos que quedan al margen del marco de los convenios, especialmente el grupo de los aut贸nomos singles, en el mundo del ocio, los eventos, la restauraci贸n, el comercio de proximidad, las tiendas de barrio, y los m煤ltiples <<cuentapropista>> que se articulan entorno a los servicios. Salvo peque帽as partidas intermitentes, este colectivo tuvo que esperar hasta mediados del pasado marzo para que el Ejecutivo dispensara una l铆nea espec铆fica de 7.000 millones de euros en ayudas directas.

Un agujero negro del escudo social por cuanto la mayor铆a de sus integrantes se hab铆an visto forzados al paro desde el momento en que los distintos estados de alarma ordenados por Moncloa conllevaban, en mayor o menor medida, restricci贸n de aforos de los locales y limitaci贸n de horarios, cuando no cierre temporal de los establecimientos. Son ya 100.000 los bares y restaurantes que han debido decir adi贸s definitivamente. Este desembolso de 煤ltima hora se produce despu茅s de que el Banco Central Europeo (BCE) denunciara que Espa帽a es el pa铆s del euro que menos gast贸 contra la crisis, un 1,3% del PIB frente a una media de los 19 de m谩s del 4%, en su mayor铆a con gobiernos conservadores y liberales. Portugal, el 煤nico con un Ejecutivo de parecida ideolog铆a, lleva destinados 9.000 millones a ayudas directas, con una poblaci贸n cuatro veces menor que la espa帽ola.

Al cumplirse un a帽o de la declaraci贸n del primer Estado de Alarma, el eslogan 鈥減ara que nadie se quede atr谩s鈥 languidece ante una bater铆a de datos preocupantes. En un entorno de algunas iniciativas positivas desde el punto de vista social, machaconamente celebradas desde la esfera oficial y sus terminales medi谩ticas, las grandes cifras constatan un sombr铆o horizonte: 4 millones de parados; el mayor n煤mero de j贸venes desempleados de entre 18 y 25 a帽os de toda Europa; 900.000 personas que a煤n permanecen en ERTE; un aumento exponencial de las <<colas del hambres>> (en 2020 solo la Cruz Roja atendi贸 a 3,5 millones de personas en su banco de alimentos); y una deuda p煤blica que supera los 1,3 billones, dinero tra铆do del futuro que amargar谩 la vida de las pr贸ximas generaciones. Junto a eso, entre enero y julio de 2020, las autorizaciones de venta de armas aumentaron un 650%, m谩s que la suma de 2018 y 2019; y nuestro pa铆s elev贸 significativamente su contribuci贸n al gasto militar de la OTAN, pasando de 10.820 millones en 2019 a 12.293 millones en 2020.

La <<nueva normalidad>> irrumpe al tiempo que el parlamento, gracias a la decisiva abstenci贸n de los 52 diputados de Vox, entrega en exclusiva el control y la gesti贸n de los fondos europeos al Gobierno de coalici贸n de izquierdas, sin atender la recomendaci贸n no vinculante del Consejo de Estado, partidario, como ya sucede en el resto de la UE, de que el programa Next Generati贸n estuviera vinculado a un comit茅 de transparencia independiente (lo despreciaron, como respecto a la gesti贸n de la pandemia). El mismo partido condenado por el multimillonario fraude de los ERE en Andaluc铆a decidir谩 sobre el destino de 140.000 millones de euros fletados para revertir la crisis sanitaria, econ贸mica y social. Con el riesgo impl铆cito, vistos los turbios antecedentes, de alimentar con esos ingentes fondos la mayor red clientelar de la historia al existir una sociedad civil obnubilada en su esp铆ritu cr铆tico por tener en el poder a <<uno de los nuestros>>. A veces las apariencias auto-enga帽an. Hemos pasado de los brazos abiertos a los migrantes del Aquarios a situarnos en 2020 a la cola de la UE por reconocimiento de asilo. La otra inmunidad de reba帽o.

(Nota. Este art铆culo es una versi贸n revisada del publicado en el n煤mero de Abril de Rojo y Negro)

.pf-button.pf-button-excerpt { display: none; }

Share



Fuente: Cgt-lkn.org