March 1, 2022
De parte de CNT Aragon-rioja
216 puntos de vista

No es ninguna sorpresa la visita de esta vieja conocida; lo es que, a diferencia de otras ocasiones, ahora no entre por las entradas traseras, ya sea la de Asia o la de África, sino por la puerta principal y llamándonos a voz en grito. Rusia invade de repente Ucrania y con ello nos avisa de que la soberbia Europa también es vulnerable; que ni la unión continental ni los nacionalismos excluyentes pueden librarnos de las consecuencias directas a quienes nos vemos atrapados como rehenes de la voluntad de los gobiernos.

La población atacada está mayoritariamente compuesta por hermanas y hermanos de la misma clase obrera

Dejemos por una vez las excusas históricas y geopolíticas, y vayamos a los hechos. El ejército ruso ha invadido Ucrania, con las consabidas y funestas consecuencias que una agresión imperialista tiene para la población atacada, que, dicho sea de paso, está mayoritariamente compuesta por hermanas y hermanos de la misma clase obrera a la que pertenecemos.

La presunta solución planteada en los medios occidentales, que la OTAN replique la invasión bombardeando Rusia, sería aún peor, por mucho que dijera hacerlo en nombre de derechos y libertades. No por calculadas equidistancias, sino por que quienes volverían a sufrir los mayores daños y perjuicios, serían, de nuevo, nuestras hermanas y hermanos de clase obrera; rusa en este caso. Aparte de que seguramente eso abriera las puertas a mayores desastres, bien fueran provocados por bombas atómicas, bien por la entrada de nuevos agentes en la contienda. 

Las guerras no son inevitables. Se deben tanto a la convicción de los Estados como a la pasividad aquiescente de las poblaciones.

No permaneceremos de brazos cruzados y en silencio ante este ataque ni ante los que estén por venir. Las guerras no son inevitables. Si tienen lugar, se debe tanto a la convicción de los Estados como a la pasividad aquiescente de las poblaciones. Durante mucho tiempo hemos permitido que innumerables conflagraciones desangren otros continentes. Ahora, que el exterminio nos mira frente a frente, ¿dejaremos que vuelva a hacer de las suyas?




Fuente: Aragon-rioja.cnt.es