October 23, 2021
De parte de La Haine
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El 7 de noviembre, Nicaragua volver谩 a las urnas. Ser铆a insuficiente explicar la cita con las urnas como si s贸lo se tratara de unas elecciones, porque no es as铆. Por supuesto, se certifica el grado de consonancia pol铆tica con el sandinismo, que lleva 14 a帽os en el poder, pero no es s贸lo una celebraci贸n del rito fundamental de la democracia, la cita recurrente con la verificaci贸n popular del gobierno y de los partidos.

No, no es una elecci贸n como cualquier otra. Este pr贸ximo 7 de noviembre en Nicaragua es una fecha en la que se certifica mucho m谩s que un balance, es un voto que adquiere un valor contextual y prospectivo: es, sin ning煤n 茅nfasis, una cita con la historia.

Giovan Battista Vico ten铆a raz贸n, la historia se compone de cursos y recursos. Tambi茅n a este lado del Tr贸pico la historia sigue sin dejar de repetirse, proponiendo c铆clicamente la irreconciabilidad entre independentismo y anexionismo, subrayando la distancia insuperable de las opuestas recetas y proyectos: entre la guerra contra la pobreza o la guerra contra los pobres, entre la reducci贸n o el aumento de la brecha social, entre la universalizaci贸n de los derechos para todos o la afirmaci贸n de los privilegios de unos pocos, entre los ciudadanos o los consumidores, entre el desarrollo horizontal o el enriquecimiento reservado a las 茅lites.

Esta divisi贸n, que es clara y se puede ver en cualquier momento, ha sido el coraz贸n palpitante de la pol铆tica nicarag眉ense. M谩s que antes, los a帽os transcurridos desde las 煤ltimas elecciones se han caracterizado por la existencia de dos opciones pol铆ticas opuestas, no s贸lo diferentes, en el pa铆s.
Por un lado, est谩 la opci贸n sandinista, producto de la guerra de liberaci贸n de la dictadura somocista y del proceso revolucionario de los a帽os ochenta, que luego se reaviv贸 con mayor fuerza en su segunda etapa de implantaci贸n, iniciada en el 2007. Es un modelo sociopol铆tico anclado en la premisa a la independencia y soberan铆a nacional, y que ve en el multipartidismo, en la econom铆a mixta y en el modelo socialista de distribuci贸n de la riqueza, el marco ideol贸gico en el que apoyarse. Y considera la solidaridad como un instrumento para igualar las desigualdades y no como un acto ben茅fico improvisado.

Por otro lado, est谩 el liberalismo, que tiene en el turbo-capitalismo su v铆nculo socio- cultural, que mantiene unidos al latifundio, a las jerarqu铆as eclesi谩sticas y a la derecha golpista. Es doctrina inextricablemente ligada a una concepci贸n clasista de la organizaci贸n social y pol铆tica del Estado y de la sociedad, a la visi贸n de un pa铆s con un destino colonial manifiesto. Convencidos de que cualquier forma de dignidad p煤blica sea una amenaza para el establishment, creen religiosamente en un modelo que ve su receta de supervivencia en la estructura de la dependencia econ贸mica, pol铆tica y en el sometimiento militar y cultural al gigante del Norte. Pr谩cticamente una versi贸n end贸gena de la Doctrina Monroe.

El horror no es candidato

Pol茅micas enga帽osas e infundadas acompa帽aron la investigaci贸n de la justicia nicarag眉ense sobre una organizaci贸n criminal que lavaba dinero y organizaba un nuevo intento de golpe de Estado como respuesta a la inevitable victoria del FSLN. Los terratenientes sobrantes y los improbables l铆deres improvisados, que fueron sandinistas durante diez a帽os y antisandinistas el resto de su vida, a帽adieron verg眉enza a su derrota personal y pol铆tica. Fueron abandonados por los empresarios que, tras el conflicto armado, se dieron cuenta de su inconsistencia pol铆tica. Fueron rechazados por todas las alianzas electorales, que comprendieron su caracter铆stica de elemento divisor y, por tanto, nunca les prestaron atenci贸n ni les hicieron propuestas, haciendo retroceder sus salvajes ambiciones.

As铆 que los terroristas han optado convenientemente por retirarse de la competici贸n. El escaso dos por ciento que se les atribuye habr铆a sido dif铆cil de conciliar con la historia de los 鈥渋nsurgentes apoyados por el pueblo鈥. Y, adem谩s, pedir a la comunidad internacional que no reconozca el resultado electoral presentando s贸lo el 2% del consenso convertir铆a la narraci贸n del supuesto fraude en un momento de hilaridad general. As铆 que los terroristas no estar谩n entre los candidatos y no habr谩 candidatos entre los terroristas. Una buena premisa para una votaci贸n democr谩tica.

Aparte elecciones en la Costa Atl谩ntica, por primera vez se vuelve a las urnas tras la intentona golpista de abril de 2018, cuando Nicaragua se vio sacudida por una violencia feroz y desmedida que mantuvo al pa铆s sumido en el terror durante tres meses. Fueron meses de horror, con la empresa privada intentando comerse el pa铆s y la jerarqu铆a eclesi谩stica haciendo de segundona de los criminales, gui谩ndolos, protegi茅ndolos y ayud谩ndolos mientras fing铆a mediar en el conflicto. Hubo un balance tr谩gico: 1800 millones de d贸lares de da帽os a la econom铆a, m谩s de sesenta muertos entre las filas del FSLN, asesinados cobardemente en emboscadas, m谩s de 20 polic铆as muertos, torturas y violencia sexual, asaltos a las casas donde viv铆an los sandinistas; ambulancias, centros de salud, casas particulares y sedes institucionales incendiadas en una explosi贸n de ludismo drogado.

Un odio nunca visto en la historia del pa铆s, que adem谩s est谩 lleno de guerras y dolor; una mezcla de terror y horror, de sangre e infamia, de fake news y falsa diplomacia, que se prolong贸 hasta que, agotadas todas las opciones de di谩logo nacional 鈥 que para los terroristas se hab铆a convertido s贸lo en un truco para mantener al pa铆s como reh茅n -, el presidente, Comandante Daniel Ortega, orden贸 restablecer la calma y el orden en las calles.

Los sandinistas de toda la vida, ante libetadores y luego defensores de Nicaragua, salieron a limpiar el pa铆s de la porquer铆a golpista. En pocas horas, los cachorros de siempre se impusieron a las bestias. El reloj de arena en el que hab铆an corrido los granos del terror se dio la vuelta en pocas horas: los cobardes, capaces de amedrentar y aterrorizar a los indefensos, huyeron cuando se enfrentaron a hombres armados, entrenados y capaces. Una huida azarosa y atrevida, sin honor ni dignidad, a Costa Rica. En pocas horas, los gritones se callaron y se convirtieron en gargantas profundas; las amenazas se convirtieron en confesiones.

Se promulg贸 una amnist铆a, porque como en Esquipulas o Sapo谩, los criminales inician las guerras, pero s贸lo los fuertes saben acabar con ellas. Daniel Ortega opt贸 por la reconciliaci贸n, una salida necesaria para enfrentar a una epidemia de odio inducida por el dinero y los intereses ajenos. Muchos cumplieron, otros no: en complicidad con el agresor extranjero, siguieron planeando conspiraciones golpistas y abriendo desaf铆os a las instituciones del pa铆s. Mercenarios in煤tiles, siguieron recibiendo fondos extranjeros para utilizarlos en la Patria y contra la Patria. Siguen pidiendo embargos, sanciones, invasiones y bombardeos contra su propio pa铆s, pero se presentan como progresistas y patriotas en todo el mundo, ocultando el fascismo que corre por sus venas y la total dependencia del imperio que los hace ricos y famosos, transformando a los terratenientes en l铆deres pol铆ticos.

Esta votaci贸n, esta campa帽a electoral, necesariamente tuvo que tener en cuenta el intento pasado y el proyecto futuro de golpe de Estado, actualizando el c贸digo penal y la legislaci贸n ante el desaf铆o del terror. La fuerza de la ley asegura que nadie ya est谩 indefenso, no se va a permitir la extensi贸n del terror por parte de una 铆nfima minor铆a, y menos lo permitir谩 un gobierno que cuenta con el apoyo de la mayor铆a.

Dos modelos irreconciliables

El choque entre estos dos modelos ha sido parte de la narrativa pol铆tica de Nicaragua en los 煤ltimos a帽os, aunque nadie, ni siquiera los m谩s ac茅rrimos enemigos del sandinismo, niega la gigantesca transformaci贸n del pa铆s que se ha producido en los 煤ltimos 14 a帽os: una revoluci贸n que ha generado la m谩s profunda y extensa modernizaci贸n de un pa铆s en la historia no s贸lo de Nicaragua sino de toda la regi贸n.
Para la sanidad y la educaci贸n, que ahora son p煤blicas, gratuitas y de excelente nivel.
Por la eficiente red el茅ctrica que cubre todo el pa铆s. Para las carreteras, las casas, el transporte al menor coste de la regi贸n.
Por la capacidad de generar empleo y mejorar las condiciones de vida.
Para equilibrar la brecha de g茅nero en los roles p煤blicos y el poder.
Para acercar con carreteras el Atl谩ntico y el Pac铆fico.
Para la seguridad en las calles, resultado de un modelo de seguridad comunitaria sin igual en el mundo, que hace de la polic铆a un cuerpo 煤nico con la comunidad a la que pertenece a la que delega la necesidad de seguridad y paz, palancas fundamentales de la calidad de vida.

Los datos indican que Nicaragua tiene la tasa de criminalidad m谩s baja en porcentaje de la poblaci贸n. Esto es la sustancia de una idea de sociedad construida sobre un modelo comunitario, una respuesta solidaria y descarada al modelo liberal y egoc茅ntrico, que ignora los derechos sociales y tiene al individuo como 煤nico motor, impulsando su capacidad de dominar a los dem谩s, en conformidad con el modelo ego铆sta orientado al beneficio y los privilegios en el que se funda el capitalismo.

La transformaci贸n de Nicaragua se ha producido ante todo en la mentalidad de los nicarag眉enses, que ahora ven horizontes impensables hace 14 a帽os, oportunidades que nunca hab铆an visto, derechos que nunca hab铆an conocido.

El Frente Sandinista presenta por segunda vez la f贸rmula ganadora de 2016: el comandante Daniel Ortega Saavedra como presidente y Rosario Murillo Zambrana como vicepresidenta. Una f贸rmula probada que ha dirigido muy bien el pa铆s en a帽os dif铆ciles, con acontecimientos en el momento de la victoria del 2016 imposible de predecir.

La derecha del pa铆s que compite en la votaci贸n es la derecha legal, es decir, la que no es golpista, aunque s贸lo sea por c谩lculo de probabilidades. Entre gobierno y oposici贸n hay seis partidos que presentan un candidato, pero los sondeos de los 煤ltimos meses hablan clarito. La distancia entre la oposici贸n y el gobierno es demasiado grande. La cuesti贸n, de hecho, no es 鈥渜ui茅n鈥 ganar谩, sino con qu茅 margen.

Decir esto puede parecer una valoraci贸n arriesgada o, peor a煤n, una actitud de complacencia, pero no es as铆. El margen con que el FSLN debe ganar es importante, porque se necesita un resultado contundente, que silencie cualquier controversia, as铆 como cualquier acusaci贸n de fraude que intente limitar el reconocimiento internacional a la en茅sima afirmaci贸n del sandinismo.

El 7 de noviembre ser谩 una jornada electoral democr谩tica, libre y transparente. La observaci贸n electoral ser谩 responsabilidad de cada ciudadano y la consulta estar谩 acompa帽ada por organizaciones, partidos, movimientos y personas del mundo de la pol铆tica, la cultura y la informaci贸n, tanto de Am茅rica como de Europa. El acompa帽amiento electoral ser谩 la primera defensa de la legitimidad del voto y de su desarrollo frente al acoso internacional. No habr谩 OEA, EEUU ni UE, pr谩cticamente tres organismos cuyas canciones suenan con el mismo director de orquesta. Por una vez, en lugar de ser un instrumento de intervenci贸n directa en el voto por parte de los enemigos de Nicaragua, la presencia internacional ser谩 una expresi贸n de amistad con un pa铆s vergonzosa e innecesariamente vilipendiado y amenazado por la corriente dominante al servicio del pensamiento 煤nico.

El Frente Sandinista saldr谩 fortalecido de las encuestas. Por eso el imperio intenta socavarlo con el terror y las sanciones, sabe que no puede contar con sus ciudadanos. Pero el sandinismo si no es removible en las urnas, menos a煤n lo es por la fuerza. Por el contrario, la fuerza es el terreno que lo favorece, porque solo quien sabe lo que significa amar es capaz de poner la fuerza necesaria sobre el terreno. Incapaz de olvidar, sabe luchar y perdonar: pero no todo, no todos y no para siempre.

Este 7 de noviembre Nicaragua decide. El sandinismo sabe que gobernar significa gestionar, planificar, prever, organizar y, sobre todo, imaginar. Y los que representan un proyecto ganador para una naci贸n saben que cuando las armas callan, se escucha alto y claro el sonido de los sue帽os.

CALPU




Fuente: Lahaine.org