June 17, 2021
De parte de Asociacion Germinal
131 puntos de vista


Se帽alo esto, ya que buena parte de las izquierdas en la regi贸n, poco y nada han dicho al respecto de un gobierno criminal, el cual desde la revuelta popular del 2018, se ha dedicado a profundizar su pol铆tica del terror a quienes intenten plantear cr铆ticas al r茅gimen, recordando lo peor de las experiencias dictatoriales de la regi贸n en la d茅cada de 70, como lo fue la de los Somoza en Nicaragua.

Lo parad贸jico de la dictadura Ortega-Murillo, es que aparte de reprimir a todo aquel que se le oponga pol铆ticamente, se ha apropiado de la lucha sandinista, a trav茅s de un discurso revolucionario para el exterior, ya que en la pr谩ctica, no ha hecho otra cosa que aplicar pol铆ticas neoliberales que en cualquier pa铆s ser铆an consideradas de derecha.

Es sorprendente entonces, que sectores de izquierda en la regi贸n sigan apelando a una defensa casi religiosa del actual Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional de Nicaragua, el cual desde hace muchos a帽os no tiene nada de revolucionario ni de progresista, sino muy por el contrario, se volvi贸 un partido fuertemente reaccionario y lacayo de organismos coloniales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En consecuencia, esas izquierdas que argumentan que existe una ofensiva imperialista de parte de Estados Unidos para derrocar al criminal y violador de Daniel Ortega, debieran saber tambi茅n que fue 茅l mismo quien entre el 2007 y 2018 pact贸 con los grandes grupos econ贸micos de Nicaragua (Consejo Superior de la Empresa Privada 鈥 COSEP) y con las jerarqu铆as de la Iglesia Cat贸lica de aquel pa铆s, para impulsar pol铆ticas de ajuste estructural y de focalizaci贸n extrema, al estilo de pa铆ses ultra neoliberales como Chile, Per煤 y Colombia.

En la misma direcci贸n, es una verguenza defender desde la izquierda a un gobierno que se presenta como sandinista, pero que se ha dedicado a prohibir y criminalizar cualquier tipo de aborto, inclusive el terap茅utico, lo que refleja su car谩cter patriarcal extremo y su desprecio por todas las mujeres de aquel pa铆s y del mundo.

Por otra parte, por si no fuera poco todo aquello, tambi茅n se ha profundizado el car谩cter clientelar del Estado a trav茅s de los llamados Gabinetes de Familia (GF), los cuales le han servido a Ortega para buscar apoyo y movilizar partidarios para las concentraciones oficiales.

Ante esto, rescatamos lo planteado por la ex guerrillera sandinista, M贸nica Baltodano, perseguida tambi茅n por el tirano, quien ha se帽alado lo lejos que est谩 este gobierno de otros en la regi贸n progresistas en su momento (Lula en Brasil, Kirchner en Argentina, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador o Ch谩vez en Venezuela), ya 鈥渜ue est谩, realmente, no solo reproduciendo y ampliando el r茅gimen capitalista, sino tambi茅n constri帽endo de manera brutal las libertades esenciales鈥 (1).

De ah铆 que con la revuelta del 2018, la cual parti贸 por la reforma al sistema social y por los incendios de la biosfera de Indio Ma铆z, ante un modelo fuertemente extractivista, deriv贸 en una cr铆tica completa al r茅gimen asesino y corrupto de Daniel Ortega, quien como respuesta impuls贸  al m谩ximo su pol铆tica represiva, llev谩ndose cientos de vidas, la cual no solo fue llevada por la polic铆a nacional, sino tambi茅n por grupos parapoliciales.

Desde ah铆 en adelante, los grandes grupos econ贸micos y la Iglesia cat贸lica en Nicaragua, le quitaron el apoyo a Daniel Ortega, lo que el dictador de manera oportunista us贸 para hablar de un intento de golpe de estado de parte de la derecha y Estados Unidos.

La situaci贸n actual sigue siendo muy parecida desde el 2018 y peor incluso, ya que en el mes de noviembre de este a帽o ser谩n las elecciones presidenciales en Nicaragua, haciendo que Daniel Ortega haya encarcelado a varios de los candidatos a la presidencia y a todo quien se le oponga por delante o sea considerado como una amenaza para sus intereses.

Ante esto, lo que est谩 pasando en Nicaragua se vuelve grav铆simo no solo para ese pa铆s, sino tambi茅n para el futuro de toda la regi贸n, por lo que ahora m谩s que nunca se necesita tomar posici贸n clara y sin ambig眉edades al respecto. Quienes criticamos la represi贸n y las violaciones a los derechos humanos en pa铆ses como Chile y Colombia, no nos podemos mantener al margen y estar callados de lo que est谩 pasando en Nicaragua.

Por eso, las izquierdas que a煤n defienden o no se pronuncian sobre el r茅gimen de muerte como el de Daniel Ortega en Nicaragua, terminar谩n siendo c贸mplices de un discurso revolucionario, de manera delirante, ya que en la pr谩ctica ha sido anti-popular y anti-sandinista.

1:https://www.nodal.am/2018/06/monica-baltodano-excomandanta-sandinista-este-regimen-no-es-ni-progresist

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org