July 5, 2022
De parte de SAS Madrid
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Una niña de diez años embarazada de seis semanas tras haber sido víctima de una brutal violación se ha visto obligada a trasladarse fuera del Estado de Ohio porque los sanitarios de la región se han negado a practicarle un aborto. 

La ley estatal de Ohio prohíbe los abortos a partir de la sexta semana, cuando se prevé que el feto empieza a tener latido. La norma ha sido recurrida, pero el Tribunal Supremo dictaminó su vigencia hasta que se resuelvan los recursos, según informa The Cincinnati Enquirer.

Como consecuencia, la menor ha tenido que ser trasladada al Estado de Indiana para poder interrumpir su embarazo de forma segura y bajo las condiciones clínicas y médicas pertinentes.

Indiana también está tramitando una ley estatal del aborto y hay prevista ya una sesión del congreso estatal para el 25 de julio en la que la mayoría republicana previsiblemente impondrá nuevas restricciones. Los sanitarios de la región han detectado un incremento de los pacientes procedentes de otros estados que piden la realización de abortos porque en sus lugares de origen ya está restringido.

El derecho al aborto digno, bajo amenaza

El pasado 24 de junio, el Tribunal Supremo de EEUU revocó la constitucionalidad del derecho al aborto. Una decisión que supone que a partir de entonces cada Estado podrá decidir si mantenerlo o prohibirlo. 

El fallo del tribunal estadounidense señala, literalmente, que la Constitución “no otorga” este derecho, pese a las repetidas recomendaciones e indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La organización recuerda la importancia de que las mujeres puedan tener acceso a este servicio en todo el mundo. El aborto seguro “salva vidas”, asegura la entidad, que estima que todos los años tienen lugar 25 millones de abortos inseguros.

La derogación de la ley federal generó una multitudinaria ola de protestas, no sólo en EEUU, sino en todo el mundo. No obstante, muchos países donde el lema “nosotras parimos, nosotras decididnos” parecía ya un sentido común, están viendo amenazados esta conquista histórica del feminismo como consecuencia del auge de la extrema derecha. Es más, en Madrid miles de personas, con la cúpula de Vox y Mayor Oreja entre ellas, organizaron una marcha contra el aborto en España y en connivencia con el fallo de EEUU.

Por su parte, las clínicas abortivas denuncian que las mujeres continúan siendo víctimas de acoso sistemático por parte de asociaciones antiabortistas pese a la ley que lo penaliza. Mientras que las asociaciones por los derechos sexuales y reproductivos denuncian las decenas de trabas que dificultan todavía a las mujeres abortar, doce años después de la ley que lo legalizó. La objeción de conciencia, la falta de información y formación, entre otras, siguen lastrando un derecho que costó décadas conseguir.

El aborto salva vidas

El aborto legal y digno es un derecho elemental para salvaguardar la salud de millones de mujeres que pueden poner en peligro su vida si se ven en la coyuntura de tener que interrumpir su embarazo en la clandestinidad. Los intentos de prohibir o restringir el aborto no consiguen reducir el número de abortos; lo que hacen es obligar a las personas a someterse a abortos inseguros.

A diferencia de los abortos legales, practicados por proveedores de servicios médicos capacitados, los abortos inseguros pueden tener consecuencias fatales que van desde la incapacitación para gestar en el futuro, hasta la muerte de la embarazada. Por ello, en los últimos 25 años, más de 50 países han modificado su legislación para permitir mayor acceso a esta intervención y han promulgado normas que protejan a quienes quieran ejercer su derecho a interrumpir su embarazo en un espacio seguro.

Enlace relacionado Publico.es (04/07/2022).




Fuente: Sasmadrid.org