August 7, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Manolo Prieto dibuj贸 en 1956 el Toro de Osborne para la agencia publicitaria Azor. Adem谩s de ser un certero dise帽o, sint茅tico y elegante, toca de lleno fibras muy sensibles de la mentalidad colectiva. En el juego de curvas de la parte inferior, la silueta conserva la correspondiente al paquete testicular. Se ajusta as铆 al ideal de bravura y virilidad asociado al animal tot茅mico. 鈥楽oberano鈥, otro brandy de la 茅poca, primo hermano de 鈥榁eterano鈥 (el anunciado originalmente por el toro), se anunciaba con voz retumbante como 鈥渃osa de hombres鈥. En muchas banderas visibles entre el p煤blico en los eventos deportivos aparece la silueta del toro all铆 donde ir铆a el escudo constitucional (o, en alg煤n caso, donde el 谩guila imperial, vulgo 鈥済allina鈥). Se desea que el t贸tem ib茅rico sea el toro, pero puede que el verdadero sea el cerdo, el animal realmente interiorizado y con el que se vive en constante fusi贸n y hermanamiento: el cerdo, a todas horas ingerido, alabado y aprovechado 鈥渉asta sus andares鈥.

Un paseo por cualquier calle c茅ntrica y una breve observaci贸n de la vida en aceras, bares y terrazas permite resolver dudas sobre si el espa帽ol medio est谩 m谩s emparentado con el toro o con el cerdo.

El prototipo de T铆o Pepe fue dise帽ado en 1935 por Luis P茅rez Solero para su colocaci贸n como anuncio luminoso en lo alto del hotel Par铆s de la Puerta del Sol madrile帽a. En cuanto a que seamos fans de un personaje que es una botella viviente, en jarras con su chaqueta flamenca, su guitarrilla y su sombrero cordob茅s, la cosa no necesita explicaci贸n: Don Botella, sol de Andaluc铆a embotellado, un superh茅roe a la medida.

Tiene su miga que ambas figuras, tan castizas y raciales, representen a marcas creadas por brit谩nicos, los se帽ores Osborne y Byass, llegados tal vez en la misma oleada que trajo el f煤tbol y la nomenclatura del Sp贸rting, el Athl茅tic y el R谩cing.

Tambi茅n brit谩nico era el escoc茅s George Sandeman, que en 1790 fund贸 varias bodegas en Andaluc铆a y Portugal. En 1928 la firma encarg贸 al artista franc茅s George Massiot un cartel publicitario, protagonizado por el hombre de la capa, otra silueta, y convertido pronto en un cl谩sico del p贸ster, aunque no dio luego el salto a la azulejer铆a ni a los grandes paneles troquelados sobre lomas o edificios.

El desarrollo de la clase media iniciado a finales de los a帽os 50 fue poblando de utilitarios las carreteras, que se convirtieron en espacios centrales, arterias transitadas. A la publicidad correspond铆a buscar estrategias especiales para llamar la atenci贸n de los conductores desde las orillas de la ruta. Se desplegaron las grandes estructuras met谩licas del Toro (de 14 metros de altura, se han preservado 90 en el territorio nacional, 鈥渋ndultadas鈥) y del T铆o Pepe, que hoy conocemos desprovistas todas ellas de sus r贸tulos comerciales.

El destinatario del anuncio de Nitrato de Chile no era el viajero o transportista al volante, que de vez en cuando paraba en un bar de carretera a reponer fuerzas, sino el agricultor de las zonas interiores, interesado en fertilizar sus cultivos, quien lo ver铆a mejor en las casas a la entrada de los pueblos, o adentro, en la plaza mayor, o en casillas de peones, bodegas o silos: un mundo rural que en los a帽os 30 era el h谩bitat de la mayor铆a de la poblaci贸n espa帽ola.

Nitrato de Chile suena a nombre de personaje legendario, como Aquiles de Troya, Palmer铆n de Inglaterra o Rob铆n de los Bosques. Misterioso jinete que tal vez se cruzara en los caminos imaginarios con El Coyote o El Zorro.

El poder fertilizante de los nitratos es conocido desde tiempos antiguos. Est谩n presentes en el guano, usado tradicionalmente para abonar. El producto chileno contiene nitrato s贸dico, nitrato pot谩sico, as铆 como peque帽as cantidades de sodio, boro y otras sales. A principios del siglo XX hab铆a grandes yacimientos en la des茅rtica regi贸n de Atacama, al norte de Chile, dep贸sitos por evaporaci贸n en extensas salinas cuya explotaci贸n industrial, en r茅gimen de monopolio, fue dirigida, c贸mo no, por empresarios brit谩nicos, que fomentaron un gran movimiento exportador del abono natural. Los nitratos del salitre tambi茅n se utilizaban en la fabricaci贸n de p贸lvora, con lo que la demanda del sector militar era tan grande o mayor. Las masivas cantidades requer铆an ingente mano de obra, a menudo sometida a condiciones muy precarias. Durante los conflictos sindicales de 1907 las tropas chilenas causaron una matanza indiscriminada, episodio inmortalizado por el grupo Quilapay煤n en la 鈥淐antata de Santa Mar铆a de Iquique鈥.

Parte importante de la explotaci贸n comercial del nitrato chileno pasaba por una campa帽a publicitaria internacional bien organizada, con criterios modernos. La colecci贸n de carteles realizados en todo el mundo, que constituye por s铆 sola un episodio singular en la historia del cartelismo, incluye ejemplares de gran calidad pl谩stica, como los creados en Turqu铆a, Francia, Polonia o Argentina, ejemplos cualesquiera.

El cartel espa帽ol, que estuvo a la altura, fue encargado en 1929 a Adolfo L贸pez-Dur谩n Lozano (1902-1988), por entonces era estudiante de Arquitectura, y de quien s贸lo se conoce otra obra pl谩stica, un anuncio de Mapfre en los a帽os cuarenta. M谩s adelante tendr铆a en la Escuela T茅cnica Superior de Arquitectura de Madrid la primera c谩tedra de Dibujo de Formas. Posteriormente denominada An谩lisis de Formas, se convirti贸 en una exigente criba que obligaba a los alumnos a preparar durante varios a帽os trabajos de carboncillo y estatua en academias para intentar el dif铆cil aprobado, academias donde coincid铆an con los aspirantes a ingresar en Bellas Artes. Duro obst谩culo que oblig贸 a muchos estudiantes a abandonar la carrera, los arquitectos que saben dibujar lo deben a esa famosa asignatura.

Tambi茅n en deuda est谩 Adolfo L贸pez-Dur谩n, art铆fice de la asignatura y de la imagen de Nitrato de Chile, con George Massiot, quien el a帽o anterior, 1928, hab铆a dise帽ado para las bodegas Sandeman la poderosa silueta negra del hombre de la capa recortado contra fondo amarillo, antes mencionada. Su capa de universitario de Coimbra y el sombrero andaluz le confieren un aire algo intimidatorio, de embozado a quien es mejor no preguntar la hora.

Ambos dibujos participan del estilo vigente en la 茅poca, el Art D猫co: funcional, modernista, decorativo. Tambi茅n las letras son semejantes, hechas a mano pero con intenci贸n tipogr谩fica, en la l铆nea de la hoy patentada como Typeface Six. En el caso de Nitrato de Chile, la silueta queda separada del fondo por un fino fileteado blanco. La figura se funde con una masa negra que incluye perfiles de vegetaci贸n. El jinete sobresale erguido, en postura de sereno dominio, arremangado, con porte de gaucho en medio de la inmensidad pampera; la montura aparece despierta, tiene las orejas alzadas. El cielo no es azul sino de un amarillo solar, fuerza fecundante por excelencia. Ni en las piezas que se hayan oscurecido por la exposici贸n a la intemperie sugiere crep煤sculo o decadencia ese cielo contra el que destaca el h茅roe, que tan pronto est谩 viniendo como yendo, en el l铆mite de la indeterminaci贸n. El misterio que inspira no es siniestro, como el que envuelve al hombre de la capa, sino alentador: es un palad铆n del campo, el necesario propiciador de las cosechas en una sociedad que depend铆a del cereal.

Durante varias d茅cadas el anuncio se difundi贸 ampliamente por las zonas agr铆colas de Espa帽a y Portugal. Aunque se utilizaron varios soportes, incluida la chapa met谩lica o la tela de los sacos, el m谩s extendido fue el del mosaico de azulejos esmaltados, material que ha contribuido la supervivencia hasta hoy de numerosas piezas. Eran de diferentes tama帽os (en alg煤n caso se adaptaba a una esquina, repartido en dos planos) y pod铆an llegar a ocupar bastante superficie en las fachadas. Los paneles de azulejos sal铆an de la f谩brica de Ram贸n Castell贸, en Valencia. La t谩ctica fue imitada por una firma competidora, Nitrato de Noruega, producto artificial, el nitrato de calcio o putote, pero tuvo un eco muy inferior.

Hace tiempo que cerr贸 la 煤ltima 鈥榦ficina鈥 salitrera en Tarapac谩 y Antofagasta, la oficina Victoria, cerca de Iquique, y hace asimismo bastante que Espa帽a dej贸 de ser un pa铆s eminentemente agr铆cola, de gente aflamencada y bebedores diarios de co帽ac. La agricultura ya no es oficio sino industria, los abonos son obra qu铆mica, y los alimentos son m谩s bien fabricados que cultivados. Pero prolongamos activamente la existencia de las figuras que daban publicidad a aquella forma de vida porque nos encari帽amos con los personajes que la representan. Nitrato de Chile es el h茅roe que, aliado con el sol, con los fecundos abonos y su caballo incansable, pelea con la tierra, la cultiva y la mima para cosechar los frutos que dar a comer a los suyos.

Muchos cartelistas actuales le citan y homenajean en sus obras: M貌nica Ortega para una feria del caballo, Gorria para un movimiento vecinal, la graciosa variante que convierte al jinete en ciclista, la variante de la variante que convoca a una fiesta esc煤ter, y la llamada a bailar con El Gran Quelonio, obra de Mikelo, sirvan como ejemplos.

Si llevamos dentro a Nitrato de Chile y nos sigue conmoviendo es porque, al fin y al cabo, los tatarabuelos de la mayor铆a de nosotros eran labradores. Y seguramente eran m谩s de orujo que de brandy.

NOTA: Al organizar la colecci贸n de fotograf铆as no hemos podido identificar a todos los autores, y tampoco hemos conseguido fijar todas las localizaciones. Nuestras disculpas.

Presentamos no obstante la galer铆a, para que la fuerza expresiva y documental de sus im谩genes nos ilustre. Texto: Luis P茅rez Ortiz (LPO)

Fuente: http://visual.gi/nitrato-de-chile-l…




Fuente: Grupotortuga.com