December 1, 2020
De parte de La Haine
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En las 煤ltimas semanas hemos podido presenciar numerosas concentraciones de mujeres, muchas de ellas migrantes, delante de la sede de la DGAIA protestando por la quita de custodia de sus menores por parte de dicha instituci贸n.

Seg煤n datos oficiales, existen en el estado espa帽ol 45.000 menores sin familia adem谩s de los miles de menores que llegan a nuestras costas inmigrando en solitario. Esta afirmaci贸n es solo una verdad a medias, pues una gran mayor铆a de esos menores han sido arrancados de sus familias con argumentos la mayor铆a de las veces basados en sospechas y carentes de bases objetivas.

En efecto muchas familias vulnerables, una gran parte inmigrantes, madres solas y todas pobres, ven como sus ni帽os y ni帽as son arrebatados del n煤cleo familiar incluso a los pocos d铆as del parto. Esas criaturas son despu茅s confinadas en centros de menores, algunas a la espera de familias de acogida y otras hasta la mayor铆a de edad.

Muchas veces las familias no son escuchadas en este proceso y prevalece sobre ellas la opini贸n de los diferentes servicios sociales. Tampoco se establece planes de ayuda econ贸mica, psicol贸gica o social a las familias para que puedan educar convenientemente a sus hijos e hijas. A veces se separan hermanos sin motivo alguno o se producen rupturas innecesarias en el n煤cleo familiar.

Los centros de menores, muchos de ellos privatizados y regidos por la m谩xima del beneficio econ贸mico, no pueden ser considerados id贸neos para la educaci贸n de menores y menos si se trata de criaturas de muy pocos a帽os. Hemos conocido en su seno actos de violencia objetivamente documentados como la muerte sufrida por Ilias Tahiri en un centro de Almer铆a. En ellos las visitas de los padres biol贸gicos est谩n racionadas como si de una c谩rcel se tratase.

Como dijera un alto responsable de DGAIA, entrar en el sistema es muy f谩cil, pero salir de el, muy dif铆cil. Las familias que quieren recuperar a sus hijos se ven obligadas a largos y costosos procedimientos judiciales que muchas no pueden afrontar. La muestra de amor paternal que constituyen esos procesos se encuentra impotente frente al muro del silencio oficial.

Este es el caso de Loubna, madre de Noor, que desde hace meses combate en los juzgados y en la calle por recuperar a su ni帽a de 3 a帽os separada un buen d铆a de sus padres y de su hermano de 4 a帽os sin escuchar a la familia. Y es tambi茅n el caso de Kerem, de Lynda, de Carmen, de Vanesa, de Nita, y muchas otras, mujeres todas con dificultades econ贸micas, inmigrantes o no, pero que han demostrado y demuestran estos d铆as en las calles su voluntad de recuperar a sus hijos.

Es un caso claro de abuso de poder de las administraciones pagadas con los impuestos de todos, tambi茅n con los de Loubna, Kerem, Lynda, Carmen, 鈥 y de violencia contra mujeres que luchan por su vida y por sus familias. Una situaci贸n silenciada por los medios de comunicaci贸n y ocultada por las instituciones y sobre todo por la DGAIA absolutamente opaca y cuyo poder parece superior al de los gobiernos y la sociedad.

Una situaci贸n que no podemos permitir que contin煤e ni como mujeres, ni como personas ni como asociaciones de defensa de los derechos. La lucha de estas madres, de estas familias, es tambi茅n la nuestra.




Fuente: Lahaine.org