March 24, 2022
De parte de CNT Vitoria-Gasteiz
1,230 puntos de vista

芦 (鈥) La verdad es que las causas de esta guerra que ensangrienta los campos de Europa, como las de todas las guerras precedentes, radica 煤nicamente en la existencia del Estado, que es la forma pol铆tica del privilegio. El Estado ha nacido de la fuerza militar, se ha desarrollado sirvi茅ndose de la fuerza militar, y es en esta fuerza donde debe l贸gicamente apoyarse para mantener su poder铆o. Cualquiera que sea la forma que revista, el Estado no es otra cosa que la opresi贸n organizada en beneficio de una minor铆a de privilegiados. (鈥) La propaganda y la acci贸n anarquista deben dirigirse con preferencia a debilitar y desintegrar los diversos Estados, a cultivar el esp铆ritu de rebeld铆a y a desarrollar el descontento en los pueblos y los ej茅rcitos. A los soldados de todos los pa铆ses que combaten por la justicia y por la libertad, debemos explicarles c贸mo su hero铆smo y su valor no servir谩n m谩s que para perpetuar el odio, la tiran铆a y la miseria. A los obreros de las ciudades, debemos recordarles que el fusil que hoy empu帽an sirvi贸 otras veces para fusilarlos en ocasiones de huelga y de leg铆tima revuelta, y que una vez la guerra concluya se volver谩 contra ellos para obligarlos a sufrir la explotaci贸n. A los campesinos, mostrarles que despu茅s de la guerra se ver谩n forzados a encorvarse otra vez bajo el yugo para labrar las tierras de sus se帽ores y alimentar a los ricos. A todos los parias, que no deben soltar sus fusiles sin haber ajustado cuentas con sus opresores y tomado posesi贸n de los campos y las f谩bricas. A las madres, compa帽eras e hijas, v铆ctimas de la miseria en exceso y de las privaciones, decirles qui茅nes son los verdaderos responsables de sus dolores y del asesinato de sus padres, hijos y maridos. (鈥)禄 (Comunicado anarquista, Londres, marzo de 1915)

No nos interesan luchas que excedan el logro del pan cotidiano o la eliminaci贸n de privilegios. No deseamos abordar m谩s conflictos que los que enfrentan a quienes sufren opresi贸n con quienes la ejercen. No queremos embarcarnos en guerras que solo roban techo, sue帽o, sue帽os y pan a quienes no las deciden mejorando techo, sue帽o y pan de quienes venden armas. No necesitamos guerras que lleven al frente a quienes nunca disfrutar谩n de los privilegios que vaya a repartir quien ice la bandera triunfante. No encontramos motivos para defender ninguna frontera porque nos gu铆a el convencimiento de su inutilidad para la clase obrera, cuando no perjuicio. Esta guerra es un negocio, como todas las dem谩s, y no queremos colaborar. Esta guerra no es nuestro negocio, y no queremos participar.

驴Qui茅nes se frotan las manos con los sesenta conflictos armados que hay en el mundo, distribuidos curiosamente lejos de las fronteras estadounidenses? 鈥(鈥) La cifra total de las ventas ascendi贸 a 531.000 millones de d贸lares (470.000 millones de euros), despu茅s de seis a帽os consecutivos de aumentos. El volumen comercial del centenar de mayores fabricantes de armas creci贸 m谩s de un 15% en el 煤ltimo lustro. Estados Unidos mantuvo su hegemon铆a mundial: las 41 compa帽铆as de este pa铆s incluidas entre las 100 principales del mundo acapararon el 54% de las ventas totales el a帽o pasado, con 285.000 millones de d贸lares (252.000 millones de euros), un 1,9% m谩s interanual. (鈥)鈥 (El Pa铆s, 06/12/2021) All铆 idean partituras indelebles cuyos sones cruzan raudos el oc茅ano: aqu铆 las mujeres y los hombres trabajadores, la clase obrera, financiaremos a trav茅s del encarecimiento de los productos b谩sicos y mediante merma salarial los presupuestos belicistas impuestos por los sucios socios de una organizaci贸n que dice velar por la seguridad. 驴Seguridad de qui茅n? Obsceno manejo del concepto, que podemos traducir como seguridad del patrimonio de unos pocos e inseguridad de la clase trabajadora.

La reciente propuesta europea CARE 鈥 Acci贸n de cohesi贸n para los refugiados en Europa 鈥 adem谩s de destinar cantidades ingentes de dinero a los problemas que entienden como resultantes del conflicto ucranio, permite e (im)precisa la suficiente flexibilidad como para que las habituales aves de rapi帽a afilen sus garras y exhiban sonrisas. Nos dicen cohesi贸n donde se esconde fractura y devastaci贸n premeditadas que alimenten los negocios de la oligarqu铆a en detrimento de una ciudadan铆a que flirtea adormecida con la esclavitud. Inundan despu茅s los medios de comunicaci贸n con relatos audio visuales 鈥搚, narc贸ticos鈥 construidos a fuerza de drama que incida f谩cilmente en las emociones justificando actuaciones nefastas, cuando no apelando a la empat铆a y solidaridad 鈥搉o universal, solo encorsetada; solo etiquetada, porque hasta osan delimitar a qui茅n hay que ayudar 隆cuidado, no te vayas a equivocar! 驴Qui茅nes se frotan las manos exhibiendo la bondad de la 鈥渁cogida鈥 de personas que buscan refugio? Una bondad con olor y color cuantificable en t茅rminos pecuniarios: Espa帽a cuenta en la actualidad con 35.040 entidades dedicadas al cuarto sector; que generan 2.196.907 empleos, esto es, el 8% del empleo total. La aproximaci贸n anal铆tica al mismo es dif铆cil: se trata de una realidad difusa de la que apenas podemos sospechar que, apoyada en ciertas desgracias, ofrece dudosos logros productivos o distributivos.

Si desde 2014 andaban diversos organismos internacionales mediando en un conflicto latente en Ucrania, 驴qu茅 es lo que acontece ahora exactamente salvo infotoxicaci贸n medi谩tica, desplazamientos involuntarios de las personas m谩s pobres y desv铆o de capitales a destinos inciertos? Ocho a帽os d谩ndole vueltas al mercado de los recursos energ茅ticos: ocho a帽os en que la pobreza energ茅tica crece imparable entre las personas con menos recursos dibujando brechas abismales. Supimos de alg煤n que otro t铆mido acercamiento a la otra orilla mediterr谩nea: siempre pasando de puntillas por ese gran cementerio salado donde yacen otros y otras a quienes no doli贸 ni duele desahuciar. Escandalizados por el inminente agotamiento de harinas y aceites, 驴cu谩ndo toca abordar una m铆nima soberan铆a alimentaria local? Esa 鈥渦ni贸n europea鈥 鈥搎ue todo lo mercantiliza, y que solo protege a las grandes fortunas鈥 no pudo producir un gramo de paracetamol cuando aseguraba que era el 煤nico remedio contra los males pand茅micos. 驴Qu茅 haremos con tanto campo yermo? 驴Qu茅 haremos con tanto gestor de erarios p煤blicos que solo acierta a gestionar su bolsillo? Esa llamada 鈥渦ni贸n europea鈥, y sus encorbatados s煤bditos, empieza a ser experta en producir miseria porque la convierte en negocio, y se alimenta con ella, impune, rayando la gula.

Hay guerras ruidosas, como la ucrania 鈥搎ue tambi茅n se nos olvidar谩 un d铆a. Hay otras, que por el contrario, se ignoran de tan calladas por los medios de comunicaci贸n, callamos de tan concienzudamente ignoradas. Sin embargo, tambi茅n alimentan a las bestias belicistas, a esas cuyos hijos no mueren ni en el frente ni en la trinchera. Pero hay una guerra cotidiana que no podemos ignorar porque nos afecta de lleno. Es la del empeoramiento de las condiciones fundamentales de vida de la mayor铆a, mientras que las de una minor铆a mejoran.

No nos interesan luchas que excedan el logro del pan cotidiano o la eliminaci贸n de privilegios. No deseamos abordar m谩s conflictos que los que enfrentan a quienes sufren opresi贸n con quienes la ejercen. No queremos embarcarnos en guerras que solo roban techo, sue帽o, sue帽os y pan a quienes no las deciden mejorando techo, sue帽o y pan de quienes venden armas. No necesitamos guerras que lleven al frente a quienes nunca disfrutar谩n de los privilegios que vaya a repartir quien ice la bandera triunfante. No encontramos motivos para defender ninguna frontera porque nos gu铆a el convencimiento de su inutilidad para la clase obrera, cuando no perjuicio. Esta guerra es un negocio, como todas las dem谩s, y no queremos colaborar. Esta guerra no es nuestro negocio, y no queremos participar.




Fuente: Vitoria.cnt.es