November 4, 2021
De parte de Briega
277 puntos de vista

Todas las imágnes han sido extraídas del twitter Itz Marki con el hastag 1barrio1huerto

“Varias compañeras de Red Kultiva son usuarias afectadas por el cierre de huertos urbanos de Mies de Vega en #Torrelavega. Todo nuestro apoyo en su lucha que también es nuestra:

 

“Me han quitado la ilusión”, dice triste Pedro, que en septiembre cumple 93 años, justo cuando han decidido desde el consistorio echarnos de los huertos Mies de Vega que tanta vida le ha dado. A él y al resto de usuarias y usuarios nos han quitado la ilusión y parte de nuestra vida, para algunos fundamental, ya que a lo largo de este tiempo se ha construido un entorno de integración generacional y multicultural en el que compartir y hacer vecindad.

El ayuntamiento de Torrelavega publicitó en su día un modelo de huertos urbanos sostenibles
argumentado en criterios ecológicos para la ciudad en general y orientados sobre todo a los
habitantes más desfavorecidos del municipio: personas con discapacidad, desempleadas, jubiladas y todo aquél con escasos recursos, por ser las más vulnerables. La razón era dar calidad de vida a este sector de la población dotándolo de una herramienta social donde poder proveerse de alimento, hacer algo de ejercicio y mantenerse social y emocionalmente activo y saludable.

El sueño ha durado cuatro años. Este septiembre, tal vez con una prorroga, nos cierran las huertas y nos dejan en la calle sin solución, sin alternativas en el barrio Covadonga y sin importar para nada dejar tirada a la comunidad para la que hacía esta importante labor social ( teniendo en cuenta, además, que las últimas parcelas se entregaron hace apenas unos meses).

La información que nos ha llegado ha sido a través de la prensa: malentendidos entre el
ayuntamiento y los dueños de la finca por el I.B.I., el proyecto para la construcción de una
residencia de mayores situada entre los huertos y el colegio Mies de Vega y varios cambios de fecha para solicitar o renovar parcela.

El concejal de medio ambiente, J.L. Urraca, en una reunión realizada en los propios huertos, se manifestó ignorante respecto al área de urbanismo sin poder concretar el uso que se pretende dar a este suelo, pero afirma que el terreno es rústico no urbanizable, por lo que no se podría edificar, aunque descartó llegar a acuerdo alguno de compra de la finca para poder mantener las huertas.

Lo que sí sabemos es que a lo largo de estos cuatro años se ha dotado a la parcela rústica de
servicios como el agua ( necesaria para el riego), alcantarillado, alumbrado por farolas dentro de las huertas (tan perjudicial para el ciclo natural de los cultivos) y que se instalaron en plena cuarentena de la pandemia, mientras se desoyó nuestra petición , realizada por instancia el primer año, para dotar de luz la caseta de aperos y el servicio (sin ventana), y que ha día de hoy siguen sin luz; también en los últimos meses hemos observado obras de infraestructura pública en el perímetro de la finca, como el arreglo de carreteras, construcción de aceras y alumbrado público.

Tampoco se ve clara la reubicación en otra zona cercana a el barrio Covadonga, muy necesaria para los usuarios y usuarias más mayores o más desfavorecidas del barrio que no cuentan con vehículo para trasladarse a otras huertas municipales en zonas más alejadas; con lo cual los más peElrjudicados con este cierre son precisamente las personas que tenían preferencia por su condición económica, edad o diversidad funcional.

En estos tiempos en los que sería tan necesario contar con huertos en cada barrio, luchar por una soberanía alimentaria y una calidad de vida social y emocional, el cierre de un espacio que se vendió con estas características, es poco menos que una estafa y una falta de respeto a la ciudadanía. Deberían activarse solares vacíos en la ciudad y parcelas en desuso en los extrarradios para que toda la población optara a una huerta, alimento ecológico kilometro 0 y, sobre todo, que las familias con menos recursos puedan cultivar su propio alimento.

Mientras en otras ciudades se tiende a crear espacios para uso y disfrute de sus habitantes con parques, jardines y zonas comunes de autogestión, aquí seguimos con terrenos y solares cerrados, en desuso, acumulando basura, ratas y maleza en espera de otro futuro pelotazo urbanístico, o están en el ojo de mira del ayuntamiento cuando se quieren liberar para uso comunitario. Parece que se prefiere especular y hormigonar zona verde útil y ejecutar cierres de huertas como las de Mies de Vega.




Fuente: Briega.org