December 28, 2022
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El 9 de noviembre de 2022, el peri贸dico Ekonomichna Pravda organiz贸 una discusi贸n con el vicedirector ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Ucrania, Vladislav Rashkovan, y el empresario Andrii Boitsun sobre el papel de las empresas p煤blicas en la recuperaci贸n de Ucrania despu茅s de la guerra. Este papel result贸 consistir en la liquidaci贸n de la mayor铆a de empresas p煤blicas. Las principales tesis que se publicaron tras la discusi贸n incluyen las siguientes:

鈥淭odo lo que puede hacer el capital privado debe hacerlo el capital privado. Una econom铆a de mercado altamente desarrollada requiere m谩s inversi贸n del sector privado.鈥

鈥淓s imposible administrar una amplia participaci贸n [del Estado en la econom铆a] sin perder calidad, de modo que es importante tener un sector p煤blico m谩s reducido, pero m谩s eficiente.鈥

Para los panelistas, la guerra crea circunstancias excepcionales a favor de la propiedad p煤blica en la econom铆a, aunque no aducen ninguna raz贸n clara. No critican la nacionalizaci贸n de las compa帽铆as de gas pertenecientes a los oligarcas Dmytro Firtash y Viktor Medvedchuk, la f谩brica de aviones Motor Sich y la posible nacionalizaci贸n futura del Alpha Bank ruso. Sin embargo, la conclusi贸n es clara: en la Ucrania de posguerra, el n煤mero de empresas p煤blicas deber谩 reducirse dr谩sticamente. Se formulan muy pocos argumentos para justificar esta conclusi贸n y se considera un hecho comprobado que la propiedad privada es mejor en tiempos de paz que no una econom铆a mixta. 驴Es eso cierto? Si aprendemos de la experiencia de uno de los pa铆ses m谩s entusiastas con la privatizaci贸n de bienes y servicios p煤blicos 鈥抏l Reino Unido鈥, esta ortodoxia resulta mucho m谩s dif铆cil de defender.

Las empresas p煤blicas: espantajos neoliberales

Muchos pa铆ses occidentales tienen empresas del Estado, aunque este t茅rmino suele quedar reservado para los pa铆ses poscomunistas a fin de dramatizar. Ejemplos destacados son los ferrocarriles (de propiedad estatal en Francia, Italia, Alemania, Polonia, Espa帽a y otros), los servicios postales (Francia, Dinamarca, Suecia y otros) y compa帽铆as energ茅ticas (Francia,  Dinamarca, Noruega).

De hecho, la mayor铆a de pa铆ses occidentales ten铆an un gran n煤mero de empresas p煤blicas hasta la d茅cada de 1980. Desde entonces, especialmente en el Reino Unido y EE UU, ha habido una tendencia a subcontratar estos servicios p煤blicos a empresas privadas. Abby Innes, profesora adjunta de Econom铆a Pol铆tica en la London School of Economics, ha escrito profusamente sobre la ideolog铆a y la pr谩ctica de la subcontrataci贸n. Resulta m谩s bien chocante que califique la actual obsesi贸n por la subcontrataci贸n de 鈥渋ncluso menos eficiente que la planificaci贸n empresarial sovi茅tica鈥.

Para Innes, la ideolog铆a de la privatizaci贸n es una especie de radicalismo dogm谩tico de libre mercado, que prefiere las reglas matem谩ticas de la econom铆a, basadas en la teor铆a de la elecci贸n racional, al intento de comprender realidades sociales complejas. Compara esto con el leninismo, que tambi茅n aplic贸 leyes cient铆ficas del marxismo-leninismo por encima de la realidad. Alega que cuando fallan las soluciones de los radicales del libre mercado, estos siempre asumen que la respuesta son m谩s pol铆ticas de libre mercado. Esto es perfectamente aplicable a la realidad ucraniana, donde asesores occidentales promovieron una r谩pida privatizaci贸n y liberalizaci贸n de la econom铆a, provocando el colapso econ贸mico de la d茅cada de 1990. Cuando pa铆ses como Ucrania no lograron recuperarse de aquel golpe, echaron la culpa al hecho de que no se hubiera completado la transici贸n a una econom铆a de mercado y siguen responsabilizando a las elites locales cada vez que sus recetas pol铆ticas no mejoran la situaci贸n.

Un ejemplo ilustrativo de esta mentalidad es Anders 脜slund, economista sueco que asesor贸 a muchos gobiernos postsovi茅ticos en su transici贸n a la econom铆a de mercado en la d茅cada de 1990 y ha publicado m谩s de 25 libros sobre la construcci贸n del capitalismo en la regi贸n. En un libro de 2009, How Ukrain Became a Market Economy and Democracy [C贸mo Ucrania se convirti贸 en una econom铆a de mercado y una democracia], sostuvo que el ascenso de los oligarcas era un fen贸meno positivo o por lo menos necesario. Dio por sentado que despu茅s de acumular sus vastas fortunas, los oligarcas pasar铆an a ser finalmente poderosos defensores de los derechos de propiedad y del Estado de Derecho para proteger sus fortunas, como es aparentemente el caso de los milmillonarios occidentales, y aleg贸 que los oligarcas estaban m谩s dispuestos a reinvertir en sus empresas que otros actores.

En 2015, en el libro Ukraine: What Went Wrong and How to Fix It [Ucrania: qu茅 fall贸 y c贸mo subsanarlo], por lo visto se hab铆a cansado de esperar a que los oligarcas se comportaran como honestos hombres de negocios y les culp贸 (aunque no as铆 sus consejos pol铆ticos) del fracaso de las reformas de mercado. Esta idea de que la retirada del Estado de la econom铆a a favor de un papel de mero perro guardi谩n reducir谩 la corrupci贸n end茅mica y estimular谩 el crecimiento se contradice con la evidencia 鈥抏n particular la del caso de Georgia鈥 de que los reg铆menes liberales tambi茅n pueden experimentar la captura del Estado por otros mecanismos, como la pol铆tica fiscal y el favoritismo de los tribunales.

Volviendo a la profesora Innes, ella aduce que los argumentos tradicionales a favor de la prestaci贸n privada (competencia, anticorrupci贸n, etc.) no tienen sentido en relaci贸n con las empresas p煤blicas encargadas de servicios p煤blicos o de la producci贸n de bienes p煤blicos o mixtos. En muchos casos, el Estado querr谩 prestar los servicios gratuitamente o a un precio inferior al de mercado. Si se desea que una empresa privada asuma esta funci贸n, el Estado tendr谩 que firmar un contrato con la empresa, que normalmente ser谩 un contrato de larga duraci贸n en que el Estado ofrece un precio fijo por los servicios prestados y ciertos compromisos de rendimiento cuantificados.

En una situaci贸n as铆 pueden surgir muchos problemas potenciales. En primer lugar, la corrupci贸n, el favoritismo y la falta de transparencia en el proceso de licitaci贸n son moneda corriente en Ucrania, como demostr贸 la privatizaci贸n de la f谩brica de construcci贸n mec谩nica Bilshovik, de Kyiv, en 2021,  donde a pesar de lo atractivo que resultaba el pa铆s, de los 15 inversores potenciales solo concursaron 3 y al final solo compitieron 2 empresas, resultando una oferta definitiva de tan solo 40 millones de grivnas (alrededor de 1,3 millones de euros) por encima del precio de licitaci贸n original.

En segundo lugar, a diferencia de los bienes privados, con respecto a los cuales los consumidores pueden cambiar de proveedor en todo momento, con la subcontrataci贸n solo hay un 煤nico proveedor para muchos a帽os. Cuantos m谩s servicios p煤blicos se organizan de este modo, tantas menos oportunidades tiene la ciudadan铆a de ejercer el control democr谩tico.

En tercer lugar, las empresas privadas tratan siempre de maximizar los beneficios derivados de la subcontrata y reducen el servicio que presta a la m铆nima expresi贸n que le permite el contrato. Si el gobierno constata que la subcontrata da lugar a un servicio deficiente, tiene que pagar a la empresa para enmendar el contrato. En la realidad ucraniana, la empresa privada contar谩 probablemente con abogados mucho m谩s experimentados que el Estado en estas negociaciones contractuales y en todo litigio judicial que pudiera plantearse.

En cuarto lugar, por mucho que las empresas privadas ofrezcan servicios de baja calidad, el Estado probablemente renovar谩 el contrato por el hecho de que en la mayor铆a de los casos el cambio a un nuevo proveedor comporta un coste elevado.

Finalmente, todo el proceso de subcontrataci贸n favorece un sistema de puertas giratorias entre el sector privado y el Estado. El gobierno trata a menudo de contratar a asesores que le ayuden en la negociaci贸n y gestionen al n煤mero creciente de contratos con proveedores. Estos mismos asesores asumen despu茅s, en muchos casos, alg煤n cargo muy bien remunerado en esas mismas empresas. De acuerdo con Innes, este Estado cautivo de las empresas (corporate state capture) es un fen贸meno end茅mico en el Reino Unido, un pa铆s que suele asociarse al Estado de Derecho.

Veamos el ejemplo de dos empresas que operan en el mismo sector: el servicio postal p煤blico Ukrposhta y la empresa privada Nova Poshta. Esta 煤ltima es m谩s rentable y ofrece (anecd贸ticamente) un servicio de mejor calidad. 驴Por qu茅 no privatizar Ukrposhta a fin de mejorar la calidad del servicio? En realidad, Nova Poshta solo opera en los 谩mbitos m谩s rentables del mercado, en la mayor铆a de los casos los servicios de mensajer铆a. En cambio, Ukrposhta cumple una serie de funciones que le impone la ley, en muchos casos a un precio fijado por el Estado. Por ejemplo, el cobro de pensiones y otros pagos sociales, transferencias de efectivo con fines humanitarios a personas desplazadas desde el comienzo de la guerra y la comunicaci贸n intragubernamental y entre la ciudadan铆a y el Estado. 驴Qu茅 suceder铆a si estos servicios se subcontrataran a una empresa privada?

Nova Poshta ofrece servicios de mejor calidad porque as铆 favorece que la clientela utilice sus servicios, que son m谩s caros, en vez de los de la competencia, es decir, de Ukrposhta. Si le adjudicaran un contrato para la prestaci贸n de los servicios determinados por el Estado, este incentivo desaparecer铆a. La nueva prioridad ser铆a cumplir los requisitos de la subcontrata y gastar lo menos posible para maximizar el beneficio. Esto puede implicar la mejora de la eficiencia del servicio, pero esto suele requerir una inversi贸n importante  y la contrataci贸n de personal cualificado. La otra opci贸n consiste en economizar, o sea, prestar el m铆nimo posible de servicios necesarios utilizando personal mal pagado y contratar abogados caros para lidiar con los problemas. La 煤nica manera que tiene el gobierno de evitar esto pasa por redactar contratos cada vez m谩s complejos (lo que requiere la intervenci贸n de muchos funcionarios y funcionarias).

驴Importan los beneficios?

Volviendo al art铆culo de Ekonomichna Pravda, la principal prueba emp铆rica que se alega para justificar la privatizaci贸n es la menor rentabilidad de las empresas p煤blicas en comparaci贸n con las privadas [鈥. Sin embargo, los panelistas no se molestan en explicar las implicaciones de sus datos. Aparentemente, basta con demostrar la superioridad del sector privado, pero no tienen en cuenta el papel de las empresas p煤blicas en la econom铆a ucraniana moderna. Algunas empresas p煤blicas producen bienes puramente privados, que compiten con empresas privadas en el mercado, pero, tal como se ha comentado en el apartado anterior, muchas tambi茅n producen bienes p煤blicos o mixtos,  que se consideran necesarios para la salud de la sociedad. 驴Por qu茅 es la rentabilidad una vara de medir 煤til para evaluar a estas empresas y no la calidad del servicio o su eficiencia o relaci贸n coste-beneficio?

Los Estados de bienestar postsovi茅ticos difieren mucho de sus hom贸logos occidentales. Prestaciones como el subsidio de desempleo o los pagos a familias con hijos y con miembros discapacitados son en muchos casos insignificantes o tienen una importancia secundaria. Las pensiones p煤blicas son miserables y la atenci贸n sanitaria universal tiene muchas carencias debido a la falta de financiaci贸n y la corrupci贸n. Los principales instrumentos de redistribuci贸n de la riqueza son otros: el m谩s significativo es el subsidio de los suministros dom茅sticos de electricidad, agua, etc. En pa铆ses en que el salario medio es inferior a 300 euros al mes, la convergencia de precios de estos suministros con los precios de mercado europeos tiene consecuencias dram谩ticas en la reproducci贸n social.

No obstante, un mercado competitivo de suministros dom茅sticos ha sido durante a帽os un objetivo constante del FMI y otras instituciones occidentales. Incluso gobiernos prooccidentales se muestran reticentes a seguir las indicaciones en este sentido debido a la respuesta negativa de los y las votantes. Que Ucrania, un pa铆s con importantes recursos de energ铆a dom茅stica, tenga que privatizar plenamente todas las empresas p煤blicas del sector de la energ铆a e implementar precios de mercado,  permitiendo que las empresas de los oligarcas obtengan ping眉es beneficios y condenando a millones de personas a la miseria, no tiene que ver con la racionalidad econ贸mica, sino que es una cuesti贸n pol铆tica: 驴Quien ha de beneficiarse de los recursos econ贸micos de Ucrania? 驴La ciudadan铆a o las empresas?

Otro ejemplo citado en el art铆culo de Andrii Boitsun (un asesor independiente de gobernanza empresarial) de una empresa p煤blica que habr谩 que privatizar despu茅s de la guerra es la operadora ferroviaria estatal Ukrzaliznytsia (UZ). La privatizaci贸n del transporte de mercanc铆as por ferrocarril, que es sumamente rentable y que forma parte de UZ, se halla en el radar de los socios y empresas occidentales desde hace un tiempo. Si Ucrania habr铆a sido capaz de organizar efectivamente la heroica evacuaci贸n de millones de personas y el transporte de soldados y pertrechos al frente si UZ hubiera estado fragmentada en muchas empresas privadas distintas antes de la guerra, es una cuesti贸n discutible. En cualquier caso, UZ opera actualmente del negocio rentable del transporte de mercanc铆as y el negocio no rentable del transporte de personas.

驴Por qu茅 tendr铆a el Estado que vender la parte m谩s atractiva de UZ (y probablemente a un precio muy bajo, visto el ejemplo de Bilshovik) y quedarse con la parte no rentable? La respuesta es que a muchos les gustar铆a que se privatizara tambi茅n el transporte de personas, pero a condici贸n de que el gobierno introdujera precios de mercado. Un viaje en tren suburbano de Fastiv (ciudad dormitorio que se encuentra a 90 minutos de Kyiv) costaba 12 grivnas (0,30 euros) antes de la invasi贸n rusa. Un viaje en tren de larga distancia de Lviv a Mari煤pol (aproximadamente 26 horas) podr铆a costar menos de 20 euros.

Estos precios bastar铆an para que cualquiera que haya comprado un billete de una de las numerosas compa帽铆as ferroviarias privadas del Reino Unido se pusiera a llorar de desesperaci贸n. Son precios que explican los enormes d茅ficit acumulados por la rama de pasajeros de UZ, pero constituyen una parte fundamental de la reproducci贸n social. Sin ellos, millones de personas ucranianas que viven en peque帽as ciudades y pueblos y que necesitan acceder a un terreno para su supervivencia, adem谩s de su puesto de trabajo en las grandes ciudades, se ver铆an sumidas todav铆a m谩s en la penuria.

Si miramos m谩s all谩 de la fe ciega en el sector privado de los panelistas de Epravda, con raz贸n nos preguntaremos: 驴Por qu茅 el principal objetivo de UZ ha de ser el beneficio y no la capacidad de la poblaci贸n ucraniana para viajar por su pa铆s para hacer turismo, visitar a sus seres queridos o trabajar? 驴Acaso las distintas regiones de Ucrania no se benefician econ贸micamente del flujo de personas que viajan por el pa铆s en trenes de literas?

Sin duda, en Ucrania hay muchas empresas p煤blicas cuyo rendimiento es muy deficiente debido a la falta de inversi贸n y a la mala gesti贸n. Pero cuando observamos la infograf铆a de Epravda, en cada sector incluido en la lista hay casi con toda seguridad algunas empresas p煤blicas que desempe帽an funciones sociales y econ贸micas esenciales. Incluso el sector con la rentabilidad relativa m谩s baja de las empresas p煤blicas, el de la construcci贸n, merece un examen. La construcci贸n de carreteras y otras infraestructuras p煤blicas es sin duda crucial para la sociedad ucraniana, pero mucha gente asocia este sector con la corrupci贸n rampante. No obstante, incluso en pa铆ses en que el 100 % de las infraestructuras p煤blicas se subcontratan a empresas privadas, sigue habiendo un enorme potencial de corrupci贸n, especialmente all铆 donde el Estado de Derecho est谩 debilitado y el Estado est谩 dominado por la elites econ贸micas.

Conclusi贸n

La insistencia en la privatizaci贸n como santo grial para resolver los problemas econ贸micos de Ucrania demuestra que sus defensores no tienen ideas efectivas sobre el modo de mejorar la gesti贸n y el rendimiento de las empresas p煤blicas. No solo esto, sino que cuando expertos y organizaciones internacionales como el FMI impulsan la privatizaci贸n de empresas p煤blicas sin tener en cuenta su funci贸n social, inducen al gobierno ucraniano a renunciar a inversiones significativas en empresas p煤blicas que podr铆an mejorar la calidad del servicio (junto con reformas importantes).

La invasi贸n rusa ya se ha utilizado de cortina de humo para implementar una reducci贸n dr谩stica de la protecci贸n de los y las trabajadoras, a la que antes de la guerra se hab铆an opuesto los sindicatos con 茅xito. Como ha escrito Adam Tooze, esta y otras reformas radicales del mercado, implementadas al amparo de la confusi贸n b茅lica, amenazan con socavar la solidaridad nacional que necesita Ucrania para ganar la guerra. La poblaci贸n ucraniana y sus aliadas en todo el mundo deben estar atentas para que expresiones en boga como recuperaci贸n despu茅s de la guerra no justifiquen la transformaci贸n radical de la econom铆a de Ucrania en beneficio de la oligarqu铆a y de empresas extranjeras y nacionales, y en detrimento del pueblo ucraniano.

14/12/2022

ESSF

Traducci贸n: viento sur

 

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Fuente: Vientosur.info