July 3, 2021
De parte de CNT
244 puntos de vista


DOSIER Anarcofeminismo | Bilbao | Ilustraci贸n de Raulowsky | Extra铆do del cnt n潞 426
| Texto extenso en el que se bas贸 el art铆culo en papel.

Nadie duda de que en la actualidad el Movimiento Feminista aglutina cada vez a m谩s mujeres de diferentes condiciones. Por un lado su militancia se plasma tanto en las acciones que promueve en la calle como a trav茅s de actividades de informaci贸n, apoyo y difusi贸n etc. Sabemos que la discriminaci贸n que sufren las mujeres es algo estructural y consecuencia de la organizaci贸n social basada en el heteropatriarcado que est谩 insertado en el pensamiento colectivo e individual y en todos los 谩mbitos de nuestras vidas. Por 茅se motivo el Movimiento Feminista cada vez va atrayendo a m谩s mujeres y se va convirtiendo en un movimiento transversal. Ninguna mujer est谩 libre de sufrir discriminaci贸n, agresiones o menosprecio independientemente de su clase social o condici贸n. Sin embargo no todo vale y no podemos considerar feminismo a todo lo que sale de la boca de una mujer porque el feminismo tiene que ser revolucionario.

驴A qu茅 me refiero entonces?

En la medida en que el Movimiento Feminista aglutina a mujeres cada vez m谩s diversas, todas las voces han de ser representadas y en 茅se intento de incluir, se generan debates que enriquecen y van creando discurso.

No hace mucho lleg贸 a mis manos la informaci贸n sobre una maravillosa exposici贸n que se hab铆a organizado para visibilizar la lucha de las mujeres a trav茅s de las huelgas protagonizadas por ellas desde el siglo XIX y en diferentes lugares.

Creo que merece la pena que aunque de forma breve, sean nombradas algunas de ellas ya que en la mayor铆a de los casos 茅stas huelgas consiguieron acabar en parte con las situaciones de discriminaci贸n y abuso que sufr铆an las mujeres y mejoraron sus condiciones de vida.

Todas estas huelgas a las que me he referido es que fueron protagonizadas por mujeres de clase obrera que se peleaban y defend铆an sus derechos con la acci贸n directa, con la fuerza que da la organizaci贸n, sabiendo que las victorias se ganan en la calle y no en los despachos鈥. Aquellas huelgas nada ten铆an que ver con las marchas convocadas el 8 de marzo que aunque re煤nen masivamente a mujeres de toda condici贸n no pasan de ser un d铆a de reivindicaci贸n.

En los paneles con im谩genes y texto se presentaban 25 momentos hist贸ricos de huelgas y disturbios protagonizados por mujeres. Recojo los momentos m谩s importantes y representativos.

  • En 1.875 tuvo lugar la huelga de la lana en Drewsbury (Inglaterra). Cuando intentaron reducir el sueldo de las trabajadoras, 茅stas organizaron cajas de resistencia y cientos de mujeres recorrieron las f谩bricas consiguiendo parar la producci贸n. La huelga dur贸 8 semanas. Esas huelgas ser铆an el origen de la creaci贸n del Sindicato del textil.
  • En 1.889 las cigarreras del barrio humilde de Santutxu en Bilbao protagonizaron una huelga por mejorar sus salarios y condiciones de vida que dur贸 13 d铆as. Arremetieron contra la maquinaria y contra el propio encargado que fue arrojado por una ventana. Se produjeron muchas detenciones. La huelga se extendi贸 a otros lugares del estado.
  • Las llamadas piqueteras rusas, mujeres trabajadoras del textil de Petrogrado (Rusia) trabajaban en condiciones extremas. Pararon la producci贸n y cientos de ellas recorrieron los talleres extendiendo la huelga. De 茅sas experiencias bebieron las futuras mujeres protagonistas de la revoluci贸n.
  • En Nueva York en 1.909 unas 20.000 mujeres en su mayor铆a jud铆as que trabajaban en las f谩bricas de camisas se levantaron y gracias a la huelga que protagonizaron mejoraron sus condiciones y salarios. Es en una de 茅sas f谩bricas donde un a帽o despu茅s se produjo el incendio que acab贸 con la vida de 146 mujeres.
  • En Barcelona en 1.918 al subir el precio del carb贸n y ante la carest铆a de la vida, m谩s de 500 mujeres se echaron a la calle con la consigna 鈥淭enemos hambre鈥. Las manifestantes fueron cerrando todo a su paso, comercio, teatros, transportes. Pararon la ciudad entera. Al d铆a siguiente hab铆an parado 20.000 trabajadoras. La represi贸n fue bestial con 25 heridas de gravedad. La huelga dur贸 dos semanas y se extendi贸 a otros puntos del estado. Las mujeres no ced铆an y la situaci贸n no par贸 hasta que las autoridades declararon el estado de guerra.
  • As铆 podr铆amos seguir enumerando las huelgas del textil de Lawrence (EEUU) en 1.912 en cuyas industrias la edad de las trabajadoras oscilaba entre 14 y 18 a帽os, y que moviliz贸 a 20.000 mujeres consiguiendo una subida salarial del 20%.
  • La huelga de Loray (Carolina del Norte) por la subida de sus salarios miserables y en la que cargaron con bayonetas contra mujeres desarmadas.
  • La huelga de los almacenes en Woolworth (Nueva York) en 1.937 ante cuyas demandas despu茅s de 7 d铆as la empresa cedi贸.
  • La de las costureras de la Ford en Dagenham (Londres) en 1.968 que par贸 la producci贸n de coches durante tres semanas y a la que siguieron m谩s huelgas en diferentes momentos: 1.970, 1.975, hasta la de 1.984 que dur贸 seis semanas y que consigui贸 equiparar los salarios de las mujeres con los de los hombres.
  • Poco a poco van cambiando las caracter铆sticas de las huelgas al incluirse tambi茅n conceptos nuevos. Por ejemplo en 1.975 en Islandia con un seguimiento del 90% las mujeres convocaron una huelga para dentro y fuera del hogar poniendo as铆 la mirada tambi茅n en el trabajo no asalariado.
  • O la huelga de los laboratorios en Gernwick (Londres) donde las revueltas tuvieron lugar entre 1.976 y 1.978 protagonizadas por mujeres migradas. La represi贸n fue bestial, con la polic铆a militarizada, y m谩s de 550 mujeres detenidas. No consiguieron sus demandas pero se evidenci贸 la discriminaci贸n por su condici贸n de mujeres obreras y migradas, es decir por g茅nero, clase y etnia.
  • As铆 a lo largo de los a帽os 80 y 90 las mujeres de todo el mundo han seguido demandando y peleando por sus derechos como en la gran huelga de Bombay, en 1.982, o en la de Chinatown, y ya a partir de 2.000, la de las trabajadoras de Residencias, y en la actualidad la de las Kellys ( camareras de hoteles). Sin dejar de nombrar las situaciones que viven las trabajadoras de la fresa en Huelva, en su mayor铆a migradas sin ning煤n tipo de derecho o reconocimiento, sin contratos y sometidas en muchos casos a agresiones sexuales y un largo etc茅tera.

Si analizamos qu茅 tienen en com煤n todas estas huelgas a las que me he referido es que fueron protagonizadas por mujeres de clase obrera que se peleaban y defend铆an sus derechos con la acci贸n directa, con la fuerza que da la organizaci贸n, sabiendo que las victorias se ganan en la calle y no en los despachos.

La exposici贸n finalizaba con referencias a las huelgas feministas de los dos 煤ltimos a帽os, como si se tratara de los mismos hechos.

No compa帽eras, no. Aquellas huelgas nada ten铆an que ver con las marchas convocadas el 8 de marzo que aunque re煤nen masivamente a mujeres de toda condici贸n no pasan de ser un d铆a de reivindicaci贸n. Un d铆a en el que no hay ninguna voluntad de parar la producci贸n. Ser谩 por eso que muchos colectivos dentro del Movimiento Feminista se contentan con convocar unos paros de una o dos horas en plan simb贸lico para cubrir el expediente. Tal vez estos cambios tengan que ver tambi茅n con la actual situaci贸n en la que parece que la clase obrera est谩 desaparecida por culpa de la globalizaci贸n, el neoliberalismo, los mercados y especialmente por la actitud de la mayor铆a de los sindicatos que se sientan en los despachos a negociar con la patronal. Parece que no hay conciencia de clase ni capacidad de respuesta. Corren malos tiempos. Quiz谩s cuando ya no tengamos nada que perder saldremos a la calle. No debemos perder la esperanza.

Pero en las manifestaciones del 8m ni siquiera podemos concluir que se cumple siempre la propuesta de realizar una huelga abandonando los cuidados que recaen sobre las espaldas de las mujeres. Porque a pesar del importante avance que ha supuesto el incluir en el discurso y reivindicaciones del Movimiento Feminista el nuevo concepto de los cuidados, entendido como el trabajo que realizan las mujeres a cambio de nada, 茅se trabajo que se da por sentado que ellas deben de hacer y que al capitalismo le sale gratis, la realidad es que muchas mujeres no pueden abandonar a personas que dependen de ellas mientras no haya una estructura social que asuma 茅sos cuidados y se haga cargo de ellos. Muchas querr铆an ir a la manifestaci贸n pero no pueden. Si las mujeres dejaran de realizar el trabajo de cuidados el sistema capitalista se derrumbar铆a.

Como modelo de lucha ejemplar est谩 la defensa sin fisuras de las 11 mujeres de Basauri (Vizcaya), mujeres de clase obrera que fueron detenidas en 1.979 y juzgadas por abortar. Los juicios duraron hasta 1.982. Durante todo ese tiempo miles de mujeres apoyaron y asumieron la defensa de las acusadas con concentraciones y manifestaciones en la calle, recogida de firmas autoinculp谩ndose hasta conseguir su absoluci贸n.

Por tanto 驴qu茅 ser铆a lo deseable? 驴En qu茅 forma est谩 cambiando el Movimiento Feminista?

Sabemos que el Movimiento Feminista no siempre ha estado bajo el mismo paraguas. Mientras algunas mujeres burguesas se manifestaban por el derecho al voto o la equiparaci贸n con los hombres y lo hac铆an desde su situaci贸n privilegiada, el privilegio de alguien que no tiene que pelear por defender su salario; las mujeres de la clase obrera, sin sentir siquiera que formaban parte de ese colectivo revolucionario que va cambiando el mundo, se part铆an la cara en las calles, en las f谩bricas, en las huelgas. No se preguntaban siquiera si eran feministas o no. Incluso en muchos casos trataron de separarse de lo que para ellas era el feminismo considerado un movimiento burgu茅s. Solo sab铆an que eran mujeres de clase obrera. Que eran discriminadas por ser mujeres pero desde su conciencia de clase obrera. Hoy sabemos que por supuesto s铆 eran feministas.

En el estado espa帽ol despu茅s de los largos y duros a帽os de dictadura, los partidos pol铆ticos, sindicatos y movimientos sociales entre ellos el Feminismo comenzaron a emerger. En la calle se sigui贸 peleando por nuevas conquistas y reivindicaciones y es entonces cuando tuvieron lugar las grandes Jornadas Feministas de debate donde se empezaron a establecer caminos y hojas de ruta para adecuarse a los tiempos y crear un discurso propio. Es a trav茅s de esos debates y en diferentes Jornadas cuando se identifica lo que significa el Patriarcado y se va vertebrando un discurso que entiende que la emancipaci贸n de las mujeres pasa por la abolici贸n del mismo.
Como modelo de lucha ejemplar est谩 la defensa sin fisuras de las 11 mujeres de Basauri (Vizcaya), mujeres de clase obrera que fueron detenidas en 1.979 y juzgadas por abortar. Los juicios duraron hasta 1.982. Durante todo ese tiempo miles de mujeres apoyaron y asumieron la defensa de las acusadas con concentraciones y manifestaciones en la calle, recogida de firmas autoinculp谩ndose hasta conseguir su absoluci贸n. El movimiento fue tan potente que haciendo suya la reivindicaci贸n de luchar por un aborto libre y gratuito, consigui贸 que se impulsara la Ley que en 1.985 despenaliz贸 el aborto. Fueron unos de los primeros pasos de un Movimiento del que formaban parte mujeres que en su mayor铆a solo conoc铆an la dictadura pero que entendieron que las conquistas se consiguen en la calle y sin tregua. Fue una lucha que ha de servir como referente.

Poco a poco el Movimiento Feminista se va convirtiendo en un crisol que atrae a mujeres de diferente condici贸n.
Desde la que est谩 en las colas de recogida de alimentos, a la que va a la manifestaci贸n del 8m porque puede dejar en casa a la empleada de hogar (a quien en ocasiones ni siquiera tiene contratada), las j贸venes, las trans, las migradas sin papeles que algunas veces pueden acudir a la manifestaci贸n y otras no porque trabajan como 鈥渋nternas鈥 cosa absolutamente ilegal, las desempleadas, las profesoras funcionarias, las trabajadoras en huelga, las pensionistas.

驴En qu茅 ha cambiado el Feminismo entonces?

Hablemos de lo que nos une o desune dentro del Movimiento Feminista. Nos une a todas el hecho de ser mujeres, y por tanto ninguna, pertenezca al entorno que pertenezca, est谩 libre de sufrir discriminaci贸n, desprecio o maltrato. Pero en 茅se crisol que es el feminismo de hoy d铆a, mientras unas pertenecen a la clase obrera, otras son burguesas, unas son del lugar y otras migradas, unas blancas y otras negras, unas heterosexuales y otras transexuales etc.

Cuando hablamos de defender un feminismo de clase es porque en la medida en que se es mujer y adem谩s pobre, se sufre doblemente el maltrato, sometimiento y necesidades. No significa eso que no nos coloquemos al lado de cualquier mujer y la apoyemos porque somos parte del mismo colectivo humano al que se trata como ciudadanas de segunda. Pero compa帽eras no me siento bien junto a mujeres o grupos de mujeres que dan lecciones de feminismo porque tienen tiempo para dedicarse a ello. Las hay que cobran de las instituciones, las hay que est谩n liberadas para dedicarse a eso. Lo que para algunas es la lucha por la emancipaci贸n, para otras por lo visto es una profesi贸n porque cobran por hacer feminismo, porque viven de ello .Est谩n tambi茅n las que forman parte de grupos que reciben subvenciones. No es igual trabajar desde la independencia y la autogesti贸n sin deber nada a nadie o tener que rendir cuentas a quien te subvenciona. Eso tiene precio.

Cuando hablamos de defender un feminismo de clase es porque en la medida en que se es mujer y adem谩s pobre, se sufre doblemente el maltrato, sometimiento y necesidades. No significa eso que no nos coloquemos al lado de cualquier mujer y la apoyemos porque somos parte del mismo colectivo humano al que se trata como ciudadanas de segunda.

Cada vez que me cuestiono todo esto, me cuesta encontrar respuestas. Cuando se dice que el Feminismo es un movimiento con capacidad de cambiar el mundo parece complicado mientras 茅sa transversalidad pretenda colocar en el mismo lugar a mujeres con privilegios y a otras que no los tienen. Todas las feministas luchamos por abolir el patriarcado, pero no todas vamos en el mismo barco ni remamos en la misma direcci贸n. 驴De qu茅 se trata entonces? Se trata de tener privilegios y poder o de no tenerlos. Se trata tambi茅n de diferentes formas de lucha.

A modo de conclusi贸n dir茅 que una sociedad sin jerarqu铆as, justa y feliz ha de conseguirse mediante la lucha de clases y revoluci贸n social utilizando la acci贸n directa como han sido hist贸ricamente logradas las conquistas. Sin embargo y como ya plante贸 la organizaci贸n Mujeres Libres en 1.936 tendr谩 que producirse al mismo tiempo y como parte de la misma revoluci贸n un cambio en las conciencias que se traduzca en el desmantelamiento de todo pensamiento y comportamiento heteropatriacal. Si el anarquismo lleva intr铆nseco la destrucci贸n de las estructuras de poder, solo el anarcofeminismo ser谩 capaz dentro del feminismo de acabar con las jerarqu铆as, privilegios y poder.




Fuente: Cnt.es