December 28, 2020
De parte de Todo Por Hacer
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Alto contenido en vitaminas A, B y C, aporte de minerales como potasio, magnesio y hierro, aporte de grasas monoinsaturadas鈥 un SUPERALIMENTO, que por lo dem谩s tiene sabor y textura exquisitos. Desde hace ya muchos a帽os los supermercados europeos han tenido acceso a este fruto que esta tan de moda: el aguacate.

Como ya casi todas las frutas y verduras que llegan a nuestras fruter铆as o supermercados, la mayor铆a son exportadas e importadas desde diferentes lugares del mundo, con el consecuente mercado de cultivo y transporte que eso genera. A quienes parten, o intentamos partir, de una cr铆tica a los mercados globalizados, no es novedosa la reflexi贸n de que para que en nuestra mesa haya un alimento exquisito o ex贸tico, son muchos y muchas las que sufren la explotaci贸n y deterioro de las condiciones de trabajo y de la tierra. Si rascamos un poco debajo de lo que consumimos, probablemente resulte imposible no encontrar las consecuencias nefastas que el capitalismo y la globalizaci贸n van dejando a su paso.

Desde la regi贸n chilena desde la que escribimos no consideramos que sea muy diferente lo que ocurre ac谩 frente a lo que con probabilidad ocurre en otros muchos territorios del mundo. Sin embargo, creemos que compartir las experiencias y las consecuencias de lo que ac谩 se vive en primera persona, es importante para hacernos una idea m谩s global de c贸mo los tent谩culos del capitalismo se extienden a todos lados y c贸mo un plato exquisito en Espa帽a o cualquier lugar de Europa, supone en otro territorio del mundo un conflicto que va m谩s all谩 de lo econ贸mico, se trata de un conflicto en el que se juega la vida de muchas personas.

En la zona centro-norte del territorio denominado Chile existe una comuna llamada Petorca. Entre la falda de los Andes hasta tocar el Oc茅ano Pac铆fico, habitan en torno a unas 10.000 personas a lo largo de los diferentes pueblos que conforman la comuna. Hasta hace pocos a帽os Petorca era un territorio desconocido para la mayor铆a de los y las chilenas, y a d铆a de hoy, se est谩 convirtiendo en una zona tristemente famosa, especialmente porque de ah铆 es de donde salen la gran mayor铆a de los kilos y kilos de aguacates (o paltas como se conocen ac谩), que se exportan a Europa y Estados Unidos.

All谩 por los a帽os 2006 鈥 2007 un conjunto de iluminados decidi贸 que Petorca reun铆a las condiciones perfectas para la plantaci贸n de esta especie tropical que iba en gran proyecci贸n en los diferentes mercados internacionales, el aguacate. En aquellos momentos Petorca estaba dentro de las zonas m谩s empobrecidas del territorio chileno y la llegada de grandes plantaciones se vendi贸 como la llegada del 鈥淥ro verde鈥 que iba a traer prosperidad y bonanza econ贸mica a la zona. Fueron miles los 谩rboles que se plantaron y fueron miles de millones de d贸lares los que se est谩n embolsando las grandes plantaciones. 15 a帽os despu茅s estamos viendo las consecuencias del 鈥淥ro verde鈥.

Una especie tropical en una zona pre-des茅rtica, un r铆o cuyo caudal depende exclusivamente de las precipitaciones anuales, puesto que no se nutre de las nieves de los Andes, unido a una situaci贸n de escasez h铆drica general en un territorio en el que llueve tarde, mal y nunca, dan como resultado que, a d铆a de hoy, en la comuna de Petorca el agua est茅 racionada a unos 10 litros por persona al d铆a aproximadamente. 10 litros con los que cada persona de la zona tiene que hidratarse, comer, cocinar, limpiar, ducharse, hidratar a sus animales y en caso de los que puedan, regar sus plantas o peque帽os huertos.

驴D贸nde est谩 el enga帽o en todo esto?

A estas alturas ya es casi un clich茅 recordar que Chile tiene el deshonroso honor de ser el pa铆s m谩s neoliberal del mundo, y m谩s a煤n, la deplorable medalla de ser el 煤nico pa铆s del mundo en el que el agua est谩 en manos de empresas privadas. El famoso c贸digo de aguas de Chile, creado en 1980 de la mano con la constituci贸n actualmente vigente (cuyos creadores eran la mano derecha del dictador augusto Pinochet), establece que las fuentes de agua y su gesti贸n est谩n en manos privadas y adem谩s esa gesti贸n puede ser heredada. Es decir, que quien tiene dinero compra las fuentes de agua y adem谩s decide c贸mo y d贸nde utilizarla.

Seg煤n la legislaci贸n chilena, el uso del agua para consumo humano es gratuito y est谩 garantizado. Supuestamente en situaciones de escasez h铆drica es el Estado el que tiene la facultad de expropiarle a las empresas el agua. Cosa que, a d铆a de hoy, a煤n no sucede.

No es de extra帽ar en un pa铆s en el que la econom铆a general est谩 en manos de 7 familias, con nombres y apellidos, que deciden e influyen en cualquier decisi贸n pol铆tica, bas谩ndose siempre en criterios empresariales y econ贸micos. A d铆a de hoy, en Petorca y otras muchas zonas del territorio chileno, el agua en lugar de ser un bien com煤n pasa a ser prioritaria para la industria extractivista. Ya no s贸lo en el caso de los paltos de Petorca, sino tambi茅n en otros territorios en los que los caudales de agua de desv铆an hacia las grandes mineras o hidroel茅ctricas por encima de las necesidades b谩sicas humanas y animales.

No contentos con tener el derecho y la gesti贸n del agua, los grandes terratenientes de la zona de Petorca adem谩s est谩n acusados por diferentes organizaciones ambientalistas de robar el agua de la poblaci贸n. A pesar de haber secado el r铆o hace a帽os, los habitantes del lugar y peque帽os agricultores tienen acceso a peque帽os pozos de aguas subterr谩neas, las llamadas napas, las cuales, tambi茅n est谩n siendo expoliadas. La capacidad de los y las pobladoras de poder excavar unos pocos metros para encontrar agua, no tiene comparaci贸n a las grandes tuneladoras de los due帽os de las plantaciones, quienes sin escr煤pulos cavan m谩s profundo y contin煤an secando las pocas fuentes subterr谩neas de agua que van quedando. Hecho que por ning煤n motivo est谩 penado por la ley chilena puesto que el delito de 鈥渞obo ambiental鈥 no existe (en el papel), por lo que la pena m谩xima es pagar una multa y seguir robando.

Hay que recordar que, al tratarse de una especie tropical, la palta o aguacate tiene un consumo de aproximadamente de 100 litros de agua diarios. 100 litros versus los 10 por persona que establece la 鈥渟equ铆a鈥 en la zona. El hecho de crear monocultivo tropical en una zona que no lo es, adem谩s del consumo de agua, supone una devastaci贸n para la flora y la fauna aut贸ctona, donde adem谩s de matar los nutrientes propios de la tierra, han desaparecido fen贸menos que eran naturales de la zona, como la camanchaca o neblina nocturna que dotaba de una humedad natural a la zona.

Las luchas contra el saqueo

Son muchas las organizaciones ambientales que est谩n llevando a cabo una lucha visible frente al conflicto del agua en Petorca. No pocos miembros activos de estas organizaciones han recibido amenazas de muerte y algunos incluso han abandonado sus casas por miedo al terrorismo empresarial.  Al grito de 鈥淣o es sequ铆a, es saqueo鈥 quienes habitan y sufren las consecuencias del expolio ambiental vienen denunciando hace a帽os que no es posible que, por motivos econ贸micos, se responsabilice a la poblaci贸n, quien sobrevive a base camiones aljibe que una vez por semana rellenan de agua los dep贸sitos de las casas para poder sobrevivir, mientras que, a lo lejos en el valle a la falda de una monta帽a amarilla, brilla una plantaci贸n verde.   

Como bien se dice, no es sequ铆a, es saqueo. El agua est谩 y es suficiente para abastecer al mercado, sin embargo, no para abastecer la vida de las personas y animales que habitan un territorio que, previsiblemente si nada cambia, ser谩 expoliado y posteriormente abandonado a su suerte.

Son muchas las esperanzas e ilusiones que habitan en muchas personas de que el cambio constitucional que viene para Chile modifique el c贸digo de aguas y permita equilibrar esta situaci贸n. Sin embargo, a algunos nos cuesta vislumbrar otro tipo de gesti贸n del agua, siendo que hace algunas semanas, y por primera vez en la historia, el uso del agua pas贸 a cotizar en bolsa en Wall Street. Como si de una pel铆cula dist贸pica se tratara, el agua ya est谩 siendo un conflicto abierto y no tiene para cuando terminar.

Es, una vez m谩s, la lucha por la vida contra el capitalismo. De qu茅 lado estemos lo determinan nuestros posicionamientos, el foco de nuestras luchas y, por qu茅 no decirlo, nuestra responsabilidad de consumo. El foco no est谩 contra la palta o aguacate, el foco est谩 contra quienes se adue帽an de los territorios, los secan y despu茅s se van a expoliar a otro lado cuando ya no tienen de donde sacar.

El mercado europeo de los superalimentos, las dietas veganas basadas en el mercado ecocapitalista, el exotismo en nuestros supermercados de productos que ni siquiera respetan las temporadas de cultivo propias de la tierra, son solo un ejemplo m谩s de los tent谩culos de un sistema que nos est谩 matando. A unos antes que a otros, claro.

Por eso desde los posicionamientos anarquistas se hace fundamental la visibilizaci贸n, el boicot, sabotaje y toda herramienta que est茅 en nuestras manos para frenar y no colaborar con las grandes empresas que lucran con la vida. La autoorganizaci贸n y defensa de los territorios se hace fundamental, as铆 como la complicidad desde otros lugares del mundo. Sobre todo, desde aquellos en los que se consume lo que ac谩 mata.

Si no tenemos tierra en la que hacer la revoluci贸n, esta no queda m谩s que en palabras y papel mojado. 

Escrito por compa帽eres residentes en Santiago de Chile

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Fuente: Todoporhacer.org