March 25, 2022
De parte de CGT Pais Valencia I Murcia
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Antonio P茅rez Collado, CGT Pa铆s Valenci脿 i Murcia

El movimiento antimilitarista acu帽贸 y usa profusamente el acertado lema 鈥渟i quieres las paz, no te preparares para la guerra鈥 con el que se pretende dejar patente el rechazo a los ej茅rcitos y al comercio de armas, aunque la expresi贸n es mucho m谩s antigua puesto que se trata de una frase latina que dec铆a todo lo contrario, y a la que los objetores a la guerra le dieron la vuelta. Parece ser que el escritor romano, y experto en asuntos militares, Vegecio sosten铆a en un texto del a帽o 390 que la mejor forma de mantener la paz era estar preparados para la guerra.

Hoy, a 2000 y pico a帽os vista de Julio C茅sar y despu茅s de muchos millones de muertos en cientos de guerras, podemos decir sin miedo a equivocarnos que no es la opci贸n militar la mejor v铆a para llegar a la paz y la cooperaci贸n entre los pueblos. Sin embargo la humanidad no ha aprendido la lecci贸n que la historia nos ofrece y durante estos dos milenios ha seguido dejando algo tan importante como la paz en manos tan belicosas como las de generales, mercaderes y servicios secretos.

Bien entrados en el siglo XXI sigue siendo el gasto militar el que se lleva la parte del le贸n de la mayor铆a de los presupuestos estatales, aumentan las ventas y beneficios de la industria armament铆stica y se perpet煤an y refuerzan bloques militares como la OTAN, a pesar de que su raz贸n de existir (el Pacto de Varsovia) se disolvi贸 en 1991.

En lugar de aprovechar la ca铆da del Tel贸n de Acero para negociar paulatinamente el desarme de ambos bandos, las potencias occidentales lo que han hecho es ampliar su influencia estrat茅gica y militar hacia el este incorporando, no solo al tratado comercial de la UE sino a la OTAN, a varios pa铆ses del antiguo bloque comunista y a las tres rep煤blicas b谩lticas, territorios de la extinta URSS, lo que ha servido a Putin como justificaci贸n para la escalada armament铆stica.

Hablar de un bloque occidental es referirse directamente a Estados Unidos, puesto que la Uni贸n Europea carece de una pol铆tica exterior com煤n y act煤a al dictado del Pent谩gono y del cuartel general atlantista. Ha venido siendo as铆 en las arriesgadas aventuras militares norteamericanas en Afganist谩n, Sira, Libia o Iraq y lo es ahora con la postura frente a la invasi贸n rusa de Ucrania. Aunque aqu铆 el potencial destructor del oponente es inmensamente superior y los guardianes del orden y la democracia (tal y como tales conceptos se entienden en Wall Street y dem谩s parqu茅s occidentales) no se atreven a entrar directamente en la guerra; eso s铆, no dudan en animar y armar al pa铆s invadido por el ej茅rcito ruso usando eufemismos tan penosos y trillados como los de armas defensivas, materiales de repuesto o Fondo Europeo en Apoyo de la Paz.

Los argumentos de Putin tampoco es que sean m谩s originales y cre铆bles, pues empez贸 diciendo que eran unas maniobras rutinarias en Bielorrusia, continu贸 con una operaci贸n especial en Ucrania para desnazificar este pa铆s y proteger a la comunidad rusa y, por supuesto, quiere poner un gobierno m谩s acorde con su particular forma de ver la democracia y la libertad.

Son muchos los intereses enfrentados en esta guerra, aunque todos ellos responden a desaf铆os entre potencias militares y comerciales, a la lucha por la hegemon铆a en mundo y por el acceso a importantes materias primas, especialmente los carburantes. De lo que no hay duda alguna es sobre qui茅n pagar谩 las consecuencias de este conflicto armado. En primer lugar las v铆ctimas mortales las pone el pueblo ucraniano, y sobre 茅l caer谩n tambi茅n todos las tragedias que origina la guerra: destrucci贸n, dolor, pobreza, exilio, etc.

Pero tambi茅n el pueblo ruso y los pueblos de la Europa occidental vamos a pagar nuestra cuota de guerra en forma de aumento del paro, subida de precios, mayor control de los estados sobre los medios de comunicaci贸n y las libertades, espiral armament铆stica y recorte de presupuestos sociales para destinarlos al gasto militar.

En definitiva, y como ya viene record谩ndonos otro proverbio, resulta evidente que 鈥渓as guerras sirven para que se maten entre s铆 pobres que no se conocen en beneficio de ricos que s铆 se conocen pero no se matan鈥.

Antonio P茅rez Collado




Fuente: Cgtpv.org