August 9, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
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Una caracter铆stica com煤n en la humanidad, desde el principio de los tiempos, es el dolor que se siente ante la muerte y afrontar ese dolor. Las personas tienen el derecho universal al duelo. Este derecho est谩 reconocido en todas las religiones y en todos los ordenamientos jur铆dicos. Incluso en la guerra, la profanaci贸n de los muertos se considera un crimen de guerra. La profanaci贸n de los muertos tambi茅n est谩 reconocida como delito en la legislaci贸n turca, asegura la abogada de derechos humanos Ayse Acinikli.

Acinikli, integrante de la Asociaci贸n de Abogados por la Libertad (脰HD), escribi贸 un art铆culo al respectos para el diario Yeni 脰zg眉r Politika.

A continuaci贸n publicamos los extractos m谩s importantes del art铆culo:

No hay igualdad, incluso en la muerte.

Una caracter铆stica com煤n en la humanidad, desde el principio de los tiempos, es el dolor que se siente ante la muerte y el afrontar ese dolor. Las personas tienen el derecho universal al duelo. Este derecho est谩 reconocido en todas las religiones y en todos los ordenamientos jur铆dicos. Incluso en la guerra, la profanaci贸n de los muertos se considera un crimen de guerra. La profanaci贸n de los muertos tambi茅n est谩 reconocida como delito en la legislaci贸n turca.

Los derechos de una persona que ha muerto no quedan abrogados por su muerte. Incluso si una persona est谩 muerta y enterrada, tiene derecho a esperar el respeto a su memoria que le otorga el hecho de haber vivido. Esto tambi茅n incluye los derechos de los seres queridos de la persona fallecida a tratar a sus muertos de acuerdo con las obligaciones de su religi贸n, a exigir respeto por los muertos, el cuerpo y la tumba, a que se les permita llorar para cerrar al dolor. Respecto de todos estos derechos, la importancia del paradero del cuerpo, es decir, de la tumba, es absoluta.

No deber铆a ser necesario escribir sobre estas cosas. Pero, tr谩gicamente, la experiencia actual dicta lo contrario鈥

En Turqu铆a, en los 煤ltimos a帽os, se ha producido un aumento de los casos de ataques a cementerios y cad谩veres. Se han profanado cementerios, se han exhumado y enterrado cuerpos o huesos bajo las aceras, se han enviado por correo huesos de difuntos a las familias, y se han atacado funerales a la vista de todos, incluida la polic铆a, cuyo deber es protegerlos.

Se ha negado a la gente el derecho a imanes u otros cl茅rigos, se ha intimidado a los cl茅rigos, se han negado coches f煤nebres o ambulancias, y se han exigido enormes tarifas para transportar los cuerpos, se ha negado a la gente el derecho a velar y se ha restringido el n煤mero de personas en los funerales a solo dos o tres.

Tu raza, religi贸n y opini贸n pol铆tica son suficientes para que no seas visto no como un ciudadano, sino como un enemigo que merece este abuso. La profanaci贸n de los muertos sirve tanto como intimidaci贸n de la familia como una advertencia efectiva para otros con la misma opini贸n pol铆tica.

Si bien estas acciones, encaminadas a castigar a los fallecidos o a sus familiares, son legalmente infracciones, no se tramitan las denuncias, se deniegan los recursos y se rechazan las demandas ante el Tribunal Constitucional, o se prolongan indefinidamente para retrasar cualquier traslado a la arena internacional.

Cabe se帽alar que los lugares donde se obstruyen los ritos religiosos son los mismos lugares donde los l铆deres electos leg铆timamente (ya sean alcaldes o diputados) han sido removidos y reemplazados por funcionarios designados por el Estado.

Estas acciones no es que se puedan aplicar a ciudadanos e individuos considerados como iguales, y a pesar de su proliferaci贸n, que deber铆a estar causando una protesta p煤blica, las 煤nicas voces que se escuchan son las de aquellos que realmente sufren el dolor. Es un hecho incontrovertible que est谩 en juego el concepto de 鈥渙tro鈥.

La pol铆tica de impunidad no hace m谩s que confirmar que todo esto es, en realidad, una pol铆tica de Estado. Todo est谩 de la mano del Estado, nadie es sancionado por acciones que son delitos, y quienes las realizan lo hacen seguros en este conocimiento.

Lo que quieren es que esto se normalice, que la gente se acostumbre a ello鈥 Los ataques a los muertos son actualmente tan frecuentes y generalizados que la gente se resiste a preparar las tumbas de sus hijos. Que no puedan llorar y que no se puedan cerrar las tumbas significa que el dolor ante una muerte no cede y las heridas siguen sangrando. En esta situaci贸n, la forma de resistencia m谩s poderosa es no endurecerse, seguir gritando la verdad, que estas cosas son cr铆menes, y aumentar la lucha.

FUENTE: Medya News / Edici贸n y traducci贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org