April 27, 2021
De parte de ANRed
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El Juez Walter Bento, recientemente denunciado por coimas, tiene frenada la causa pro la muerte de Andrés García Campoy caratulada como «homicidio agravado por fuerza de seguridad».

En los últimos días una noticia tuvo difusión en algunos medios de prensa. El Juez Federal Walter Bento afronta denuncias por corrupción. Se lo investiga por supuestas coimas a cambio de fallos a favor de “prisioneros vip”. Mientras su defensa, a cargo de Mariano Cuneo Libarona, denuncia “problemas personales” por parte del fiscal Dante Vega, el diario Clarín  recuerda su fallo contra Cablevisión como precedente para difundir las nuevas denuncias. Sin embargo, lejos de las “internas vip”, Mónica Campoy espera justicia por su hijo Andrés desde hace más de 6 años. Tras la muerte de Andrés -caratulada como homicidio agravado por fuerzas de seguridad- por un impacto de bala en su cabeza durante control de Gendarmería en la ruta 7, el  Juez Bento había calificado el hecho como “suicido” sin las pruebas pertinentes. Actualmente los gendarmes acusados permanecen en funciones en una causa plagada de irregularidades. Por Ramiro Giganti (ANRed).


El 13 de junio de 2014 el país estaba expectante por el inicio del mundial de futbol en Brasil. Ese era el tema de las conversaciones. Dos años antes un conflicto entre gendarmes tuvo difusión en distintos medios de prensa. Tras ese conflicto, Sergio Berni ascendería de secretario a ministro de Seguridad de la nación, para quedar a cargo de distintas fueras represivas, entre ellas la gendarmería. Faltaban pocos años, y un cambio de gobierno, para que la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado ponga el foco sobre la gendarmería por aquellas represiones del 31 de Julio y 1 de agosto del año 2017.

Volviendo al 13 de junio de 2014, Andrés, un joven de Mendoza que estudiaba Seguridad e Higiene Industrial en la Facultad Aconcagua, había programado su televisor para grabar uno de los partidos del mundial y verlo más tarde en su casa. Ese día tenía un cumpleaños. Andrés nunca pudo ver ese partido. Fue parado en un retén vial de la ruta 7 (kilómetro 1060, en Luján de Cuyo) que llevaban a cabo agentes de Gendarmería Nacional. El joven mostró todos los papeles de su Peugeot 504 en regla. Luego, Andrés murió por un tiro en la nuca cerca de su oreja.

El lugar del impacto de bala ya resulta muy contradictorio con la hipótesis de suicidio presentada por las fuerzas de seguridad. Hipótesis, que también fue declarada como afirmación por parte del Juez Federal Walter Bento cuando todavía no se habían realizado las pericias. Así lo recuerdo Mónica Campoy, la madre de Andrés, que hace más de 6 años busca justicia por su hijo. Del “se suicidó” de la causa de Andrés, al “Se ahogó” años después con la causa de Santiago Maldonado: dos causas con distintos gobiernos pero un denominador común: la gendarmería. No parece descabellado pensar en la muerte de Andrés García Campoy como un precedente de lo que ocurriría luego con Santiago Maldonado.

Tras la muerte de Andrés un primer adelanto de las pericias estableció que la lesión provocada por la bala mide aproximadamente 7 milímetros, lo que no coincidiría, en principio, con la versión de los gendarmes que aseguraban que el joven se disparó con su carabina calibre 22. Esa fue una de las tantas irregularidades de la causa a cargo del Juez Federal Walter Bento que en los últimos días es mencionado por recientes denuncias de corrupción en su contra.

“Siempre estuve disconforme como llevó la causa de Andrés. Nunca se pudo abrir el celular de mi hijo, ni en Mendoza ni en Buenos Aires. No se pudo sacar el proyectil de la cabeza de Andrés, se desintegró. No quiere exhumar el cuerpo de mi hijo y que le hagan una nueva autopsia, ya que el expediente está todo embarrado” comentó ayer Mónica Campoy en entrevista con este medio. “Mi opinión sobre el juez federal Walter Bento nunca cambió. Siempre dije que él estaba a favor de la gendarmería. Ahora que está saliendo a la luz la corrupción del juez, cada vez tengo más razón de lo que he dicho”, sentenció.

Mónica Campoy lleva mas de 6 años buscando justicia por su hijo.

La causa fue caratulada como homicidio agravado por fuerzas de seguridad, por el Fiscal Provincial Jorge Calle y están implicados los gendarmes Maximiliano Alonso Cruz y Corazón de Jesús Velázquez. Por su parte, la Licenciada Marta Mulat le hizo el perfil psicológico post muerte donde afirma que Andrés nunca se pudo haber suicidado. A pesar de no tener justicia por su hijo, Mónica agradece la labor de profesionales que trabajaron en la causa como el Doctor Calle y la licenciada Mulat, o su abogado el Doctor Villalba.

“Mi abogado Ramiro Villalba se basó sus pedidos en todas las pruebas que el ofrecía como el fiscal de la causa y todas fueron rechazadas Por el juez federal Walter Bento. Incluso cuando las pruebas fueron solicitadas por la Procuraduría de Violencia Institucional de la Nación. Además no olvidemos que el juez Bento a un medio conocido en Mendoza había dicho que Andrés se había suicidado cuando ni siquiera estaban las pericias realizadas. Por supuesto que dijo que fue todo un mal entendido” Agregó.

Bento habría sido denunciado recientemente por dos presos, uno de ellos acusado del crimen del empresario y presunto operador judicial Diego Aliaga (52), en julio de 2020. El diario mendocino El Sol publicó que «fue una causa por el supuesto pago de dinero a cambio de beneficios judiciales para imputados. Comenzó a instruirse hace unos meses a partir de dos hechos concretos: los datos que aparecieron en el teléfono de un detenido por una causa de narcotráfico y las declaraciones del principal imputado por el secuestro y homicidio del empresario Aliaga». Según el portal mendocino Mdz, la investigación “se inició luego de que detuvieran a un narcotraficante en marzo de 2020. En su teléfono había comunicaciones extrañas con algunas personas con llegada a Tribunales. En consecuencia, la Policía elevó un informe y se abrió una pesquisa para saber qué es lo que había ocurrido”.

Esta denuncia tuvo otra difusión llegando incluso a tener lugar en el diario Clarín. La causa que vincula a “presos vip” y salpica al juez por presuntas coimas refleja una “interna entre poderosos” ya sea empresarios, jueces… “ningún pichi” como fue mencionado en otro medio. La causa, de algún modo, salpica a toda la justicia mendocina, al mostrar irregularidades en su funcionamiento y declaraciones cruzadas entre pares. Hubo varios magistrados que se excusaron de tomar el caso-, Tras idas y vueltas,  el expediente terminó en la oficina del juez federal de San Rafael, Eduardo Puigdéndolas quien delegó la tarea de investigación a la Fiscalía General, a cargo de Dante Vega. En su presentación a la Justicia la defensa de Bento argumentó que es una causa por «enemistad» con dicha Fiscalía General. En declaraciones al diario Clarín, el abogado a cargo de la defensa de Bento, Mariano Cuneo Libarona, dijo que se trata de «un fiscal enemigo, que cuando el imputado quiere saber su situación, ordena el secreto de sumario y le niega a la defensa conocer la situación». Luego agregó que «Bento y Vega están enemistados, no se saludan cuando se encuentran en el ascensor de tribunales».

Pero esta no es la primera vez que el juez Bento se encuentra en una “interna judicial”. Hace más de 10 años, la Cámara Federal de Mendoza había resuelto el apartamiento del juez federal Walter Bento, en una causa en donde se investiga la participación de los integrantes de ese tribunal Otilio Romano y Luis Miret, entre otros acusados, en delitos de lesa humanidad cometidos durante el último gobierno de facto. En Noviembre del 2010 ese mismo tribunal y ordenó la reposición del magistrado. En 2020, 10 años después, finalmente Bento imputó a los camaristas federales de esa ciudad Luis Miret y Otilio Romano por delitos de lesa humanidad cometidos durante el último gobierno militar.

El mismo Juez Bento que tardó 10 años en emitir dicha sentencia, hace más de 6 años que tiene frenada la causa por la muerte de Andrés García Campoy, mientras los gendarmes acusados siguen en funciones luego del accionar de este polémico juez.

El abogado defensor de Bento, que alguna vez defendió a Carlos Saúl Menem y el ex ministro de Defensa Oscar Camilión (también Canciller en 1981 durante la pasada dictadura militar) declaró que le preocupa que todo lo que hay es en base a rumores, «lo que es muy grave porque hubo una época en Argentina donde desaparecieron gente a base de rumores» comento quien fuera abogado de un ex funcionario de dicha época donde “desaparecieron gente”.

Mientras desde sectores de poder se banaliza la etapa más oscura de la historia argentina buscando un beneficio personal Mónica sigue buscando justicia por su hijo. Quiere que exhumen el cuerpo para una nueva autopsia, esta vez con un equipo forense especializado ya que las pericias previas están hechas por la policía, llenas de contradicciones. Ayer, en conversación con este medio, volvió a repetir el pedido: “Nunca pude llegar al Presidente Alberto Fernández  me gustaría que me oyera y le pediría que exhumar el cuerpo de mi hijo para una nueva autopsia con un equipo forense especializado y neutral para que salga la verdad. Es la única manera de hacer justicia a mi hijo Andrés García Campoy”.

“Andrés era un estudiante y trabajador de 20 años, estudiaba Licenciatura en higiene y seguridad Industrial en la Facultad de Aconcagua. No tenía antecedentes. Era una persona llenas de valores. Que jamás hubiera pensado en suicidarse. Siempre alegre y servicial. Él era feliz, con muchos proyectos a futuro”, concluyó.

“Andrés era un chico lleno de valores y estos gendarmes, por abuso de su poder, le quitaron la vida”





Fuente: Anred.org