May 16, 2021
De parte de Amor Y Rabia
243 puntos de vista


por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Los apologistas de la nueva religi贸n global del cambio clim谩tico andan con el semblante desencajado por este fr铆o helador aqu铆 y en Pek铆n, donde se han alcanzado temperaturas hist贸ricamente bajas (1). Hace un a帽o achacaron un mes de enero particularmente templado al calentamiento global, como siempre hacen. Sin embargo, cuando sufrimos una ola de fr铆o y unas nevadas con escasos precedentes en el 煤ltimo siglo repiten hasta la extenuaci贸n que el culpable es la pobre Filomena, que pasaba por ah铆. Es decir, que cuando hace calor es cambio clim谩tico pero cuando hace fr铆o es simple meteorolog铆a. No cabe duda de que como propagandistas son insuperables.

Resulta fundamental comprender el origen y trasfondo pol铆tico de la teor铆a del calentamiento global antr贸pico que, bajo su coartada apocal铆ptica y 鈥減seudocient铆fica鈥 (en palabras de un Premio Nobel de F铆sica), trata en realidad de imponer una ideolog铆a empobrecedora y un poder global concentrado en muy pocas manos. Alexander King, cofundador del Club de Roma y uno de sus principales profetas, lo describi贸 con candidez: 鈥淟a democracia ya no es adecuada para las tareas que deben realizarse en el futuro (鈥). El problema estriba en inventar instrumentos de gobernaci贸n capaces de dominar el cambio sin violencia (鈥)鈥. King trata seguidamente de evitar suspicacias al asegurar que 鈥渦na gobernaci贸n mundial no implica un gobierno mundial, sino instituciones de cooperaci贸n, coordinaci贸n y acci贸n com煤n entre Estados soberanos鈥. Como es bien sabido, coordinaci贸n es un eufemismo de dominio, como Tolkien explic贸 con maestr铆a: los Estados soberanos recibir铆an los nueve anillos de poder de los hombres mortales, pero el Se帽or Oscuro (鈥渆l coordinador鈥) recibir铆a el Anillo 脷nico, 鈥渦n Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas鈥. Y aqu铆 viene lo relevante: King es consciente de necesitar algo que una a todos, y lo encuentra. Lean atentamente: 鈥淓n la b煤squeda de un nuevo enemigo que nos una, encontramos que la idea de la amenaza de calentamiento de la Tierra (鈥) cumplir铆a adecuadamente el papel鈥 (2). Recordemos que cuando King public贸 esto en 1991, la influencia humana en el clima se ve铆a con cierto escepticismo (y se debat铆a con libertad, no como ahora). Incluso el IPCC defend铆a entonces que la magnitud del calentamiento observado en el siglo XX 鈥渃oncuerda con el margen de variabilidad natural del clima, por lo que el aumento observado podr铆a obedecer en gran medida a esta variabilidad natural鈥 (3). Por tanto, es la pol铆tica la que ha estimulado, financiado y precedido al supuesto 鈥渃onsenso鈥 cient铆fico. As铆, el impulso de la teor铆a del calentamiento global antr贸pico no ha provenido de las universidades y laboratorios sino del centro de poder pol铆tico mundial (la ONU), y tiene rasgos que apuntan al totalitarismo m谩s que a la ciencia: el abuso de la propaganda, el aplastamiento de la libertad de opini贸n y la intimidaci贸n y persecuci贸n del disidente. La mentira, recuerden, s贸lo puede imponerse mediante la violencia.

Alexander King, cofundador del Club de Roma, grupo financiado por el gran capital para popularizar la ideas del ‘Decrecimiento’, haci茅ndose conocido por su primer informe, “Los l铆mites del crecimiento” (1972). Posteriormente el Club de Roma se dedic贸 a apoyar el concepto del ‘Cambio clim谩tico’; seg煤n se dice en el informe de King y Schneider de 1991, titulado “La primera revoluci贸n global” (p谩gina 121 en la traducci贸n espa帽ola): 鈥淓n la b煤squeda de un nuevo enemigo que nos una, encontramos que la idea de la amenaza de calentamiento de la Tierra (鈥) cumplir铆a adecuadamente el papel鈥 (FUENTE)

El clima de nuestro planeta lleva variando de forma natural desde el albor de los tiempos con glaciaciones y calentamientos sucesivos, y es un sistema complejo, no lineal y ca贸tico cuyo car谩cter multifactorial (incluyendo el factor humano) excede con mucho el nivel de conocimiento actual de la ciencia. Prueba de ello es que desde hace 30 a帽os la realidad refuta tercamente las predicciones catastrofistas provenientes de modelos matem谩ticos: el 脕rtico sigue teniendo hielo, los mares no han engullido a nadie y la poblaci贸n de osos polares aumenta alegremente.

Tenemos mediciones por sat茅lite fiables desde hace s贸lo cuarenta a帽os que indican que el ritmo de calentamiento terrestre desde entonces, tras tres d茅cadas de ligero enfriamiento (a pesar del aumento de la industrializaci贸n y del CO2), es de 0,14掳C por d茅cada (4)  o sea, poco m谩s de una cent茅sima de grado por a帽o. Comprender谩n ustedes que es absolutamente imposible notar un calentamiento de esta magnitud ni honesto, por tanto, achacar la evoluci贸n de temperaturas locales al clima del planeta. El motivo de estas temperaturas bajas, que comenzaron antes de la llegada de la tormenta Filomena (causante de la nevada), es meteorol贸gico y quiz谩 est茅 relacionado con el fen贸meno de La Ni帽a (tras el caluroso Ni帽o del a帽o pasado, de signo contrario). Como ocurre con otros fen贸menos naturales como las erupciones volc谩nicas, esta sucesi贸n c铆clica (que no peri贸dica) de calentamiento y enfriamiento del Pac铆fico ecuatorial llamada ENSO, documentada al menos desde 1888, influye temporalmente sobre las temperaturas del planeta de forma mucho m谩s acentuada que la suave tendencia de las 煤ltimas d茅cadas.

La 煤nica certeza que tenemos sobre la teor铆a del calentamiento global antr贸pico es que entusiasma a los yonquis del poder, atrae como la miel a las moscas a los anticapitalistas hu茅rfanos de referencias y da de comer a mucho charlat谩n. En efecto, autodenominados 鈥渆xpertos鈥 han encontrado un fil贸n y encuentran mucho m谩s lucrativo defender la consigna de moda premiada por pol铆ticos, revistas y organizaciones supranacionales, ser invitados a dar conferencias y escribir art铆culos, que dar aburridas clases en la facultad o encerrarse en un oscuro laboratorio. Algunos exhiben una titulaci贸n universitaria de alguna carrera de ciencias ajena por completo a la F铆sica o a cuestiones clim谩ticas (los bi贸logos, caladero tradicional del ecologismo radical y del izquierdismo m谩s recalcitrante, son particularmente conocidos por este intrusismo activista). Los identificar谩n por el estilo de sus conferencias, de escaso rigor cient铆fico, donde es frecuente la utilizaci贸n estaliniana de la palabra 鈥渘egacionista鈥 (para marcar al disidente) y 鈥渃onsenso鈥 (para intimidar al incauto), y en las que abundan esl贸ganes panfletarios y montajes fotogr谩ficos de desastres naturales que ligan enga帽osamente al calentamiento global a pesar de que los fen贸menos meteorol贸gicos extremos no hayan aumentado en absoluto en las 煤ltimas d茅cadas, como reconoce el propio IPCC de la ONU: 鈥淟os datos indican que no hay una tendencia significativa de la frecuencia de huracanes en el 煤ltimo siglo (鈥); sigue sin haber evidencia respecto al signo o frecuencia de la tendencia de inundaciones a escala global鈥 o respecto a las sequ铆as (鈥渁lgunas regiones han experimentado sequ铆as m谩s intensas o duraderas, pero en otras las sequ铆as han sido menos intensas o han durado menos鈥(5)  Lo que s铆 existe es un hurac谩n de falsedades, una inundaci贸n de intereses espurios y caraduras y una sequ铆a de pensamiento cr铆tico.

Como hemos podido comprobar estos d铆as heladores, ser铆a mucho m谩s temible un enfriamiento global, una nueva Peque帽a Edad de Hielo que arruinara cosechas y causase muertes por hambrunas y enfermedades (el fr铆o mata 17 veces m谩s personas que el calor) que un ligero aumento de temperaturas cuya causa real (y duraci贸n futura) ignoramos. Yo prefiero el calor. 驴Y usted?

NOTAS

(2) Alexander King, La Primera Revoluci贸n Mundial, p. 118-121 (Plaza & Jan茅s 1991)




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com