December 10, 2022
De parte de Libre Pensamiento
164 puntos de vista

Ana Richarte e Isabel Arrabal 鈥 Trabajadoras del Servicio de Atenci贸n Domiciliaria y delegadas de CGT.

En Espa帽a, el servicio de atenci贸n domiciliaria se entiende de una manera familiar, por eso se llama 鈥淎yuda a domicilio鈥 en algunas comunidades aut贸nomas, y por eso este trabajo parece invisible. En realidad, es un trabajo cualificado realizado por T茅cnicas sociosanitarias de Atenci贸n Domiciliaria, muy similar al del personal sociosanitario de hospitales y residencias. Un trabajo que se realiza en situaciones muy dif铆ciles, porque muchos domicilios no disponen de ascensores, de gr煤as de traslado, de ba帽os y de puertas adaptadas a personas con movilidad reducida.  

Las t茅cnicas sociosanitarias de atenci贸n domiciliaria somos quienes realizamos el Servicio de Atenci贸n a Domicilio (SAD). En Andaluc铆a se llaman auxiliares de ayuda a domicilio, en otras partes de Espa帽a son trabajadoras familiares, y casi todos los usuarios nos llamaban 芦las chicas de la limpieza禄. 

La limpieza es una de nuestras funciones, pero no es la 煤nica y tampoco es la m谩s importante. Somos personal cualificado, nuestra formaci贸n es la misma que la de un auxiliar de enfermer铆a y hemos estudiado con mucha ilusi贸n y esfuerzo el cuerpo humano, las patolog铆as de las personas mayores, las enfermedades que con m谩s frecuencia nos podr铆amos encontrar, etc. A muchas usuarias les dec铆amos:

  • 芦Perdone: me han ense帽ado sobre las 煤lceras, los cambios posturales y muchas cosas, pero no me han dicho c贸mo quitar manchas, qu茅 productos usar para limpiar mejor, o c贸mo debo utilizar la escoba y la fregona.禄

Esto solo se dec铆a a esas personas que nos trataban como si fu茅semos las criadas. Ellas se sentaban a mirar como t煤 hac铆as las tareas del hogar鈥 y a poner pegas. Gracias a Dios, no todas las usuarias se comportan as铆. Y decimos usuarias porque la mayor铆a de las veces son mujeres las que suelen aprovecharse y quieren que nos excedamos en las funciones que debemos realizar.

Un oficio con una larga historia

La atenci贸n domiciliaria est谩 ligada a los servicios sociales y se va transformando conforme evolucionan las necesidades de la sociedad.

En Espa帽a, la Constituci贸n de 1812 reclama por primera vez para el Estado y los organismos p煤blicos el control de la asistencia social y de la beneficencia. Lo hace entregando este servicio a la Iglesia, que atiende y ayuda a las personas m谩s desfavorecidas con sus propios recursos, proporcionando cuidados a personas enfermas y tratando de prevenir enfermedades contagiosas, como la tuberculosis, la peste o la gripe espa帽ola. Para controlar y erradicar estas epidemias, la atenci贸n domiciliaria era esencial, al igual que ocurre actualmente con el COVID.

En Europa, despu茅s de la II Guerra Mundial, en los a帽os 50 del siglo XX, se desarrollan dos modelos distintos de asistencia en el domicilio. En algunos pa铆ses de Escandinavia se reconoce la asistencia domiciliaria como un derecho de ciudadan铆a del mismo rango que la asistencia sanitaria, mientras que en la Europa central y mediterr谩nea se considera como una labor que corresponde a la familia. Este modelo familiar de asistencia es el que se establece tambi茅n en Espa帽a veinte a帽os despu茅s, en 1970, durante la dictadura franquista.  El modelo familiar se basa en el trabajo de las mujeres que son quienes cuidan de sus padres, suegros, hijos e incluso alg煤n vecino que no tiene familia, encontr谩ndose en la m谩s oscura soledad.

En los primeros a帽os del nuevo sistema de asistencia domiciliaria, se trabajaba muy duro porque las empresas, con tal de coger el servicio, ofrec铆an hacer dos limpiezas a fondo al a帽o, por lo cual, dos veces al a帽o, quit谩bamos cortinas, deshollin谩bamos paredes, limpi谩bamos a fondo cocinas y ba帽os, y limpi谩bamos grandes ventanales, aparte de hacer el trabajo de una auxiliar. 驴Os imagin谩is salir de un domicilio despu茅s de limpiar una cocina a fondo para seguir trabajando en otro y en otro domicilio, haciendo compras, cargando peso, movilizando a personas, ase谩ndolas bien en el ba帽o o bien en la cama (que la cama no est茅 a la altura y no tengas espacio suficiente para moverte)? Acab谩bamos reventadas en temporada de primavera y oto帽o.  Lo bueno es que hab铆a una relaci贸n entre auxiliar y trabajadora social de l铆nea abierta, hab铆a un contacto y mucha m谩s informaci贸n de la que hay hoy en d铆a.

Los beneficios sociales de la atenci贸n domiciliaria: el cuidado humanizado.

El servicio de atenci贸n domiciliaria facilita que las personas dependientes que lo deseen puedan permanecer en su domicilio, con sus necesidades b谩sicas diarias cubiertas. Pueden vivir en el lugar donde hicieron su vida, donde tienen sus recuerdos y donde tienen arraigo, en un territorio que les proporciona bienestar y seguridad.

Somos personas. Nos caracterizamos por ser humanitarios/as, solidarios/as, tenemos un gran sentido de la familia y los cuidados, y esto no se entiende sin la humanizaci贸n. No nos cansamos de repetirlo: el cuidado humanizado es tratar al paciente o familiar como persona, como un ser 煤nico que vive su proceso de enfermedad. El simple hecho de mirarlos a los ojos, de escucharlos, de empatizar y comunicarnos con 茅l o ella, de establecer esa relaci贸n, es como decirle: no est谩s solo/a, y eso da seguridad y tranquilidad. Estamos ofreciendo unaatenci贸n personalizada, proporcionando los cuidados de acuerdo con las necesidades de la persona, para mejorar su estado.

Hay personas mayores, viudas, familiares con padres o hijos con discapacidad, que son cuidadas por sus familiares en sus casas porque no quieren vivir en una residencia. Las horas del servicio de atenci贸n domiciliaria proporcionan un respiro a esas personas cuidadoras.

Para cuidar a una persona enferma en ocasiones no basta con darle la comida y asearla/o, a veces necesitan atenci贸n las 24 horas del d铆a. Esto es agotador, sobre todo desde el punto de vista emocional y puede provocar el s铆ndrome del quemado (burnout), tanto en las cuidadoras no profesionales como en nosotras, las t茅cnicas sociosanitarias.

Para las personas que viven solas, una de sus mayores alegr铆as es cuando escuchan el timbre y ven nuestras caras, porque les hacemos compa帽铆a, pueden hablarnos de su vida, familia, problemas, etc. Son momentos que se hacen cortos y que esperan con impaciencia.

Al ir a diario al domicilio del usuario, inevitablemente se crea un v铆nculo emocional con esta persona. Cuando dejamos de verlos por baja, modificaci贸n de cuadrante o fallecimiento, nosotras las profesionales tambi茅n sufrimos y padecemos un desgaste ps铆quico, pues llegan a formar, sin quererlo, parte de tu vida. 

El trabajo de atenci贸n domiciliaria

Se trata de un trabajo de la rama sociosanitaria, reconocido con un certificado profesional, que incluye distintas tareas:

鈥 Atenci贸n Personal: Ba帽amos a la persona, la vestimos, y la acompa帽amos a donde haga falta. Si es necesario, le hacemos de comer y le damos la comida. Si la persona tiene poca movilidad, le hacemos cambios posturales y movilizaciones.

鈥 Apoyo educativo: Orientamos/educamos sobre la higiene personal, sobre una correcta alimentaci贸n, y tambi茅n sobre econom铆a y tareas dom茅sticas.

 鈥 Cuidado de la salud: Garantizamos la toma correcta de la medicaci贸n, acompa帽amos a la consulta m茅dica, hacemos peque帽as curas sencillas, y ejercicios f铆sicos y de estimulaci贸n que hayan sido pautados y supervisados por un profesional sanitario o psicosocial. En los casos de personas con Alzheimer, realizamos estimulaci贸n cognitiva.

Todas estas tareas van encaminadas a conseguir objetivos concretos:

鈥 Objetivos asistenciales: apoyar a las personas en la realizaci贸n de aquellas actividades de la vida diaria que no puedan hacer por s铆 solas, especialmente las de cuidado personal y labores dom茅sticas.

鈥 Objetivos preventivos: Evitar o retrasar el ingreso en instituciones, manteniendo a la persona usuaria en su entorno habitual.  Prevenir el riesgo de marginaci贸n, aislamiento o abandono. Prevenir el progresivo deterioro de las familias o su claudicaci贸n en el desarrollo de los cuidados.

鈥 Objetivos educativos: Fomentar la autonom铆a de la persona, estimulando el desarrollo de sus capacidades funcionales para las Actividades de la Vida Diaria, y la toma de decisiones sobre su plan de atenci贸n.

Las amenazas al trabajo de asistencia domiciliaria

La importante funci贸n social del trabajo de asistencia domiciliaria sigue hoy en d铆a amenazada por la existencia de numerosos problemas.

La principal amenaza para la asistencia domiciliaria es la privatizaci贸n del servicio, pues al quedar en manos de empresas privadas, se rebajan las condiciones de trabajo y la asistencia que reciben las usuarias.

La falta de reconocimiento profesional facilita tambi茅n la degradaci贸n de las condiciones laborales y de la asistencia por parte de las empresas privadas que usan distintas estrategias como los descuelgues del convenio sectorial para imponer condiciones inferiores o el intrusismo laboral de empresas de servicios sin capacidad de organizar este trabajo tan espec铆fico.

La asistencia domiciliaria forma parte de la atenci贸n a las personas dependientes, es decir, del cuarto pilar del Estado del Bienestar, que complementa a los otros tres pilares formados por los sistemas p煤blicos de pensiones, de educaci贸n y de sanidad. Sin embargo, desde la Administraci贸n no se reconoce el papel central de la asistencia domiciliaria y no se coordina con el resto de los servicios sociosanitarios. Esta descoordinaci贸n provoca que a las personas dependientes no las valore adecuadamente y no reciban las horas de asistencia que necesitan.

La propia naturaleza del trabajo de asistencia domiciliaria genera tambi茅n situaciones complicadas, que solo pueden resolverse mediante la acci贸n sindical. Entre estas situaciones podemos destacar la dificultad de cubrir necesidades humanas b谩sicas en un tiempo tasado que a veces es insuficiente, los abusos por parte de algunos usuarios que nos consideran sus criadas, la falta de reconocimiento de las enfermedades profesionales o la ausencia de evaluaci贸n de riesgos para la salud en el puesto de trabajo, es decir en los domicilios de los usuarios.

Nuestra lucha por mejorar las condiciones laborales y la calidad de la asistencia a los usuarios

Tras mucho trabajo de organizaci贸n y de lucha, hemos ido concretando nuestras principales reivindicaciones; mejorar nuestras condiciones de trabajo es mejorar tambi茅n la vida de las personas dependientes a las que atendemos:

  • Reconocimiento del colectivo como trabajadoras sociosanitarias
  • Remunicipalizaci贸n del servicio en empresas p煤blicas
  • Evaluaci贸n de riesgos laborales en cada domicilio y adaptaci贸n de los puestos de trabajo, especialmente para las compa帽eras embarazadas.
  • Salarios dignos
  • Derecho a la conciliaci贸n familiar
  • Pluses de toxicidad, penosidad y peligrosidad
  • Adelanto de la edad de jubilaci贸n por penosidad, al igual que otras profesiones
  • Reducci贸n de la jornada semanal sin rebaja salarial.

Avanzamos paso a paso

Organizadas en CGT, hemos conseguido dejar de ser invisibles. Con nuestra 芦performance禄 y nuestra marcha por toda Andaluc铆a, hemos conseguido llamar la atenci贸n y hacer visible nuestra profesi贸n.

Nuestras reivindicaciones han llegado a la prensa, la radio y la televisi贸n, y tambi茅n a YouTube y hemos conseguido que otros sindicatos mayoritarios empiecen a moverse y a ponerse las pilas.

Nos hemos dirigido al Congreso para ser reconocidas como sociosanitarias y que no se utilice el apelativo de ayuda a domicilio, porque no prestamos una ayuda a la familia, sino una atenci贸n sociosanitaria, que debe ser reconocida como un servicio m谩s de sistema p煤blico de protecci贸n social.

Mediante la organizaci贸n y la movilizaci贸n, hemos logrado la readmisi贸n de dos compa帽eras despedidas, una represaliada por salir en una 芦performance禄 y otra con un contrato eventual en fraude de ley.

En un sector con mucha precariedad, defendemos los derechos de todas las trabajadoras del colectivo, tanto indefinidas como temporales y hemos logrado que las compa帽eras con contratos temporales se les de formaci贸n y su descanso correspondiente.

Durante los meses m谩s duros de la pandemia de COVID, desde CGT nos movilizamos para surtir de mascarillas y pantallas, porque las empresas nos dejaron desprotegidas, y finalmente nuestra labor esencial fue reconocida p煤blicamente por la Junta de Andaluc铆a.

Estamos logrando tambi茅n algunos avances en la remunicipalizaci贸n del servicio, para que sea prestado directamente por empresas p煤blicas. En Sevilla se ha abierto una mesa para estudiar la remunicipalizaci贸n del servicio de atenci贸n domiciliaria con la participaci贸n de CGT SAD.  

Mucho por andar, mucho por conseguir

Tras conseguir coordinarnos en toda Andaluc铆a, nuestro pr贸ximo objetivo es coordinarnos a nivel estatal, pues lo problemas del servicio de asistencia a domicilio son comunes en toda Espa帽a. Con esta coordinaci贸n estatal, estaremos en mejores condiciones para conseguir el derecho a la evaluaci贸n de riesgos laborales en cada puesto de trabajo y tambi茅n el reconocimiento de las enfermedades profesionales.

El trabajo de asistencia sociosanitaria a domicilio es muy gratificante, pero tambi茅n muy duro. Cuidamos a pacientes que rara vez mejoran, por el proceso de su enfermedad y los acompa帽amos en la 煤ltima etapa de su vida, hasta llegar a la muerte. Cuando pierdes a una persona usuaria es como si perdieras algo de ti. Evidentemente, no es el mismo dolor que pueda sentir la familia, pero a ti se te queda un vac铆o en el alma, y siempre vas a recordar a esa persona con cari帽o.




Fuente: Librepensamiento.org