January 6, 2022
De parte de Asociacion Germinal
364 puntos de vista
La tensi贸n en la frontera entre Rusia y Ucrania representa un conflicto en curso entre dos naciones con muchas afinidades culturales, pero tambi茅n forma parte de una rivalidad mucho m谩s amplia entre los Estados Unidos y Europa, por un lado, y Rusia, por otro. Como nos recuerda Noam Chomsky en la entrevista que sigue, realizada en exclusiva para Truthout, por su fiel colaborador, C.J. Polychroniou, en 2014, un gobierno apoyado por Rusia en Ucrania fue arrojado del poder por la fuerza mediante un golpe de Estado apoyado por los Estados Unidos y reemplazado por un gobierno respaldado por los Estados Unidos y Europa. Fue un acontecimiento que acerc贸 a la guerra a los dos principales antagonistas de la 茅poca de la Guerra Fr铆a, ya que Mosc煤 considera que, tanto la participaci贸n de los Estados Unidos y Europa en Ucrania como la continua expansi贸n de la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) hacia el Este, forman parte de una estrategia bien orquestada para cercar a Rusia. La estrategia de cerco es, de hecho, tan antigua como la propia OTAN, y esta es la raz贸n por la que el presidente ruso Vladimir Putin public贸 recientemente una lista de exigencias a los EE.UU. y a la OTAN en relaci贸n con sus acciones en Ucrania e incluso en algunas partes del antiguo espacio sovi茅tico. Mientras tanto, altos funcionarios rusos han ido m谩s all谩 al advertir de una respuesta militar si la OTAN sigue ignorando las preocupaciones de seguridad de Mosc煤.Como se帽ala Chomsky a continuaci贸n, el conflicto entre Rusia y Ucrania es un problema resoluble, pero uno se pregunta si los Estados Unidos seguir谩n dedic谩ndose a una 鈥減ol铆tica zombi鈥 que podr铆a producir consecuencias potencialmente terribles en caso de fracaso diplom谩tico.

Noam Chomsky es reconocido internacionalmente como uno de los intelectuales vivos m谩s importantes. Su estatura intelectual ha sido comparada con la de Galileo, Newton y Descartes, ya que su trabajo ha tenido una enorme influencia en diversos 谩mbitos de la investigaci贸n acad茅mica y cient铆fica, como la ling眉铆stica, la l贸gica y las matem谩ticas, la inform谩tica, la psicolog铆a, el estudio de los medios de comunicaci贸n, la filosof铆a, la pol铆tica y las relaciones internacionales. Es autor de unos 150 libros y ha recibido decenas de premios de gran prestigio, como el Premio de la Paz de Sidney y el Premio de Kioto (equivalente japon茅s del Premio Nobel), as铆 como decenas de doctorados 鈥渉onoris causa鈥 de las universidades m谩s prestigiosas del mundo. Chomsky es profesor em茅rito del Instituto de Tecnolog铆a de Massachusetts (MIT) y, en la actualidad, profesor laureado de la Universidad de Arizona.

Tras el derrumbamiento de la URSS entre 1980 y 1991, los ucranianos votaron abrumadoramente en 1991 en favor de declarar su independencia del desmoronado imperio comunista. Desde entonces, Ucrania ha tratado de alinearse estrechamente con la Uni贸n Europea (UE) y la OTAN, pero Mosc煤 se ha opuesto a esos planes, ya que siempre ha considerado Ucrania como parte de Rusia y, en consecuencia, ha seguido entrometi茅ndose en los asuntos internos del pa铆s. De hecho, Ucrania se convirti贸 en un campo de batalla en 2014, cuando Putin decidi贸 anexionarse Crimea, a la que calific贸 de 鈥渇uente espiritual鈥 del Estado ruso, y, desde entonces, las tensiones entre ambos pa铆ses han sido muy dif铆ciles de disipar. En su opini贸n, 驴qu茅 hay realmente detr谩s del conflicto entre Rusia y Ucrania?

Hay m谩s que a帽adir, por supuesto. Lo que ocurri贸 en 2014, se piense lo que se piense, fue equiparable a un golpe de Estado con apoyo de los Estados Unidos, que substituy贸 a un gobierno inclinado hacia Rusia por otro orientado hacia Occidente. Eso llev贸 a Rusia a anexionarse Crimea, principalmente para proteger su 煤nico puerto de aguas c谩lidas y su base naval, y aparentemente con el acuerdo de una considerable mayor铆a de la poblaci贸n de Crimea. Hay muchos estudios sobre estas complejidades, sobre todo Frontline Ukraine, de Richard Sakwa, y otros trabajos m谩s recientes.

Hay un excelente debate sobre la situaci贸n actual en un reciente art铆culo de Anatol Lieven en el semanario The Nation. Lieven argumenta con realismo que Ucrania es 鈥el problema [inmediato] m谩s peligroso del mundo鈥, y 鈥渢ambi茅n, en principio, el m谩s f谩cil de resolver鈥. La soluci贸n ya se ha  propuesto y aceptado -en principio-: el acuerdo de Minsk II, adoptado por Francia, Alemania, Rusia y Ucrania en 2015, y refrendado por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU. El acuerdo presupone t谩citamente la retirada de la invitaci贸n de George W. Bush a Ucrania a entrar en la OTAN, reafirmada por Barack Obama, y vetada por Francia y Alemania, un resultado que no aceptar谩 probablemente ning煤n dirigente ruso. Pide el desarme de la regi贸n separatista orientada a Rusia (Donbas) y la retirada de las fuerzas rusas (鈥渧oluntarios鈥), y detalla los elementos clave de la soluci贸n, con 鈥tres partes esenciales y mutuamente dependientes: desmilitarizaci贸n; un restablecimiento de la soberan铆a ucraniana, incluido el control de la frontera con Rusia; y plena autonom铆a para el Donbas en el contexto de una descentralizaci贸n del poder en toda Ucrania鈥. Ese resultado, observa Lieven, no ser铆a diferente de otras federaciones, entre ellas la de los Estados Unidos.

Minsk II no se ha llevado a la pr谩ctica debido a los desacuerdos sobre el calendario de sus diversas medidas. La cuesti贸n ha quedado 鈥渆nterrada鈥 en los c铆rculos pol铆ticos y los medios de comunicaci贸n norteamericanos, escribe Lieven, 鈥渄ebido a la negativa de los gobiernos ucranianos a aplicar la soluci贸n y a la negativa de los Estados Unidos a presionarles para que lo hagan鈥. Estados Unidos, concluye, se ha mantenido en 鈥渦na pol铆tica zombi, una estrategia muerta que deambula fingiendo estar viva y estorbando a todo el mundo, porque los responsables pol铆ticos norteamericanos no han sido capaces de enterrarla鈥.

Los peligros inminentes hacen que sea imperativo enterrar esa pol铆tica y adoptar una que sea s贸lida.

Superar el estancamiento no ser谩 f谩cil, pero como observa Lieven, las 煤nicas alternativas son demasiado horrendas para considerarlas. Lo esencial se entiende: eeutralidad al estilo austriaco para Ucrania, lo que significa no tener alianzas militares ni bases militares extranjeras, y una resoluci贸n interna en los t茅rminos generales de Minsk II.

El 鈥減roblema m谩s peligroso del mundo鈥 puede, por tanto, resolverse con un m铆nimo de racionalidad.

El contexto m谩s amplio se remonta al colapso de la Uni贸n Sovi茅tica hace ahora treinta a帽os. Exist铆an tres visiones contrastadas del orden global que deb铆a establecerse tras su colapso. Todos aceptaban que Alemania se unificara y se sumara a la OTAN -una concesi贸n notable por parte de Rusia, teniendo en cuenta que, por si sola, sin formar parte de una alianza militar hostil, Alemania hab铆a destruido pr谩cticamente Rusia en dos ocasiones en el siglo pasado, y se unio en una tercera a Occidente (los Estados Unidos incluidos), en la 鈥渋ntervenci贸n鈥 inmediatamente posterior a la toma del poder por parte de los bolcheviques.

Una de las propuestas fue la presentada por Mija铆l Gorbachov: un sistema de seguridad euroasi谩tico desde el Atl谩ntico hasta Vladivostok, sin bloques militares. Estados Unidos nunca consider贸 esta opci贸n. Una segunda propuesta fue la ofrecida por George H.W. Bush y su secretario de Estado, James Baker, respaldada por Alemania Occidental: la OTAN no se mover铆a 鈥渘i un cent铆metro hacia el Este鈥, entendiendo por ello, Berl铆n Oriental; no se contemplaba nada m谩s all谩, al menos p煤blicamente. La tercera fue la de Bill Clinton: la OTAN se desplazar铆a hasta la frontera rusa, llevar铆a a cabo maniobras militares en los estados colindantes con Rusia y situar铆a armas en la frontera rusa, armas que los Estados Unidos considerar铆an ciertamente como ofensivas en el (inconcebible) caso de que tolerasen algo remotamente comparable en cualquier lugar de su vecindad. Fue la Doctrina Clinton la que se aplic贸.

La asimetr铆a est谩 mucho m谩s arraigada. Es un componente central del 鈥渙rden internacional basado en reglas鈥 que defienden los Estados Unidos (a la vez que establece, casualmente, esas reglas), en substituci贸n del orden internacional supuestamente arcaico basado en las Naciones Unidas, que proh铆be 鈥渓a amenaza o el uso de la fuerza鈥 en los asuntos internacionales. Esta 煤ltima condici贸n resulta inaceptable para los Estados encanallados [鈥渞ogue states鈥漖 que exigen constantemente el derecho a emplear la amenaza de la fuerza, y a recurrir a ella a voluntad. Un tema importante del que ya hemos hablado.

Una ilustraci贸n crucial de esa asimetr铆a basada en reglas, y que deber铆a resultarnos familiar, es la respuesta del presidente Kennedy al env铆o de misiles nucleares a Cuba por parte de Nikita Jruschov, en reacci贸n a la amenaza de invasi贸n como culminaci贸n de la guerra terrorista de JFK contra Cuba, y a su enorme acumulaci贸n de armas en respuesta a la oferta de Jruschov para la reducci贸n mutua de armas ofensivas, a pesar de que los Estados Unidos iban muy por delante. La cuesti贸n cr铆tica, que estuvo a punto de conducir a una guerra devastadora, era la situaci贸n de los misiles norteamericanos dotados de armas nucleares en Turqu铆a que apuntaban a Rusia. A medida que la crisis se acercaba ominosamente a la guerra, la cuesti贸n clave era si los misiles deb铆an retirarse p煤blicamente (como ped铆a Jruschov) o s贸lo en secreto (como exig铆a Kennedy). De hecho, los Estados Unidos ya hab铆an ordenado su retirada para sustituirlos por submarinos Polaris, una amenaza mucho mayor, por lo que no hubo ninguna retirada, sino un recrudecimiento.

Se da por supuesta una asimetr铆a crucial, un principio inviolable del orden mundial, establecido m谩s ampliamente al imponerse la Doctrina Clinton de la OTAN.

Hay que recordar que 茅ste era s贸lo un componente de una Doctrina Clinton m谩s amplia, que otorga a los Estados Unidos el derecho a utilizar la fuerza militar 鈥渦nilateralmente, cuando sea necesario鈥 para defender intereses vitales como 鈥済arantizar el acceso sin trabas a mercados clave, suministros energ茅ticos y recursos estrat茅gicos鈥. Nadie m谩s puede reclamar ese derecho.

Existe un amplio debate acad茅mico sobre el estatus de la propuesta Bush-Baker. El acuerdo era s贸lo verbal, tal como se argument贸 en la justificaci贸n cuando Washington lo viol贸 de inmediato, trasladando tropas a Berl铆n Oriental. Pero los hechos b谩sicos no est谩n seriamente en duda.

La OTAN se fund贸 como respuesta a la supuesta amenaza que supon铆a la Uni贸n Sovi茅tica para las democracias occidentales. Sin embargo, la OTAN no s贸lo no desapareci贸 tras el final de la Guerra Fr铆a, sino que continu贸 su expansi贸n hacia el Este y, de hecho, hoy considera a Ucrania como miembro potencial. 驴Cu谩l es la relevancia de la OTAN en la actualidad, y hasta qu茅 punto es responsable de la escalada de tensiones en las fronteras rusas y del posible inicio de una nueva Guerra Fr铆a?

La expansi贸n hacia el Este, en la que se incluyen maniobras militares regulares y sistemas de armas amenazantes, supone claramente un factor de recrudecimiento de las tensiones, y todav铆a m谩s la oferta a Ucrania de entrar en la OTAN, como acabamos de comentar.

Al pensar en la peligrosa situaci贸n actual, es 煤til tener en cuenta la fundaci贸n de la OTAN y la 鈥渟upuesta amenaza鈥. Hay mucho que decir sobre ese tema, concretamente sobre c贸mo percib铆an realmente la amenaza rusa los planificadores. La investigaci贸n demuestra que era bastante diferente de la febril ret贸rica empleada 鈥減ara asustar al pa铆s鈥 de forma 鈥渕谩s clara que la verdad鈥 (seg煤n el senador Arthur Vandenberg y Dean Acheson, respectivamente).

Es bien sabido que el influyente planificador George Kennan consideraba que la amenaza rusa era pol铆tica e ideol贸gica, no militar. De hecho, lo mandaron muy pronto a paseo por no sumarse al p谩nico, en gran medida fabricado. Aun as铆, siempre resulta instructivo ver c贸mo se percibe el mundo en el extremo de las 鈥減alomas鈥.

Como jefe del personal de planificaci贸n del Departamento de Estado, Kennan estaba tan preocupado por la amenaza de la Rusia de postguerra en 1946 que consideraba que la podr铆a ser necesaria la partici贸n de Alemania violando los acuerdos de guerra. La raz贸n era la necesidad de 鈥渞escatar las zonas occidentales de Alemania, amurall谩ndolas contra la penetraci贸n oriental鈥, no, por supuesto, mediante la fuerza militar, sino mediante la 鈥減enetraci贸n pol铆tica鈥, en la que los rusos ten铆an ventaja. En 1948, Kennan inform de que 鈥渆l problema de Indonesia [es] la cuesti贸n m谩s crucial del momento en nuestra lucha con el Kremlin鈥, aunque no se viera al Kremlin por ninguna parte. La raz贸n era que si Indonesia ca铆a bajo el 鈥渃omunismo鈥 podr铆a suponer un 鈥渋nfecci贸n [que] se extendiera hacia el oeste鈥 a trav茅s de todo el sur de Asia, poniendo incluso en peligro el control estadounidense de Oriente Medio.

El historial interno est谩 plagado de ilustraciones similares de un reconocimiento oblicuo, a veces bastante expl铆cito, de la realidad. En general, 鈥渆l Kremlin鈥 se convirti贸 en met谩fora para todo lo que pudiera quedar fuera del control de Estados Unidos, hasta 1949, cuando con la 鈥渃onspiraci贸n sino-sovi茅tica鈥 se hizo posible llenar a veces el vac铆o.

Rusia era, en efecto, una amenaza, dentro de sus dominios de Europa del Este, al igual que muchos pueden dar fe en todo el mundo de las amenazas de los Estados Unidos y sus aliados occidentales. No deber铆a ser necesario dar ejemplos de esa horrible historia. La OTAN tuvo poco papel en ella.

Con el derrumbe de la URSS, la justificaci贸n oficial de la OTAN desapareci贸, y hubo que idear algo nuevo. En general, hab铆a que idear alg煤n nuevo pretexto para la violencia y la subversi贸n. Un dispositivo, r谩pidamente aprovechado, fue la 鈥渋ntervenci贸n humanitaria鈥. Pronto se enmarc贸 en la doctrina de la 鈥淩esponsabilidad de Proteger鈥 (RdP o R2P, por sus siglas en ingl茅s). Se formularon dos versiones. La versi贸n oficial la adoptaron las Naciones Unidas en 2005. Mantiene las restricciones de la Carta de las Naciones Unidas, que proh铆ben la amenaza o el uso de la fuerza en los asuntos internacionales, aparte de condiciones irrelevantes para la RdP, y s贸lo va m谩s all谩 al pedir a los Estados que respeten el derecho humanitario.

Esa es la versi贸n oficial de la RdP. Una segunda versi贸n fue la formulada por el Informe de la Comisi贸n Internacional sobre Intervenci贸n y Soberan铆a de los Estados sobre la Responsabilidad de Proteger (2001), elaborado por iniciativa del ex ministro de Asuntos Exteriores australiano Gareth Evans. Se aparta de la versi贸n oficial en un aspecto crucial: una situaci贸n en la que 鈥渆l Consejo de Seguridad rechaza una propuesta o no la trata en un tiempo razonable鈥. En ese caso, el Informe autoriza 鈥渓a acci贸n dentro del 谩rea de jurisdicci贸n de las organizaciones regionales o subregionales en virtud del Cap铆tulo VIII de la Carta, a condici贸n de que soliciten la autorizaci贸n posterior del Consejo de Seguridad鈥.

En la pr谩ctica, el derecho a intervenir est谩 reservado a los poderosos: en el mundo actual, a las potencias de la OTAN, que tambi茅n pueden determinar unilateralmente su propia 鈥渮ona de jurisdicci贸n鈥. De hecho, es lo que hicieron. La OTAN determin贸 unilateralmente que su 鈥溍ea de jurisdicci贸n鈥 incluye los Balcanes, luego Afganist谩n, y mucho m谩s all谩. El Secretario General de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, inform贸 en una reuni贸n de la OTAN en junio de 2007 que 鈥渓as tropas de la OTAN tienen que vigilar los oleoductos que transportan petr贸leo y gas que se dirigen a Occidente鈥 y, m谩s en general, que tienen que proteger las rutas mar铆timas utilizadas por los petroleros y otras 鈥渋nfraestructuras cruciales鈥 del sistema energ茅tico. El 谩rea de jurisdicci贸n de la OTAN es, por lo tanto, mundial.

Sin duda, algunos no est谩n de acuerdo; en particular, las v铆ctimas tradicionales de la amable tutela de Europa y sus reto帽os. Su opini贸n, como siempre desestimada, se hizo expl铆cita en la primera reuni贸n de la Cumbre del Sur de 133 estados (abril de 2000). Su declaraci贸n, seguramente con el reciente bombardeo de Serbia en mente, rechaz贸 鈥渆l llamado 鈥榙erecho鈥 de intervenci贸n humanitaria, que no tiene base legal en la Carta de las Naciones Unidas ni en los principios generales del Derecho internacional鈥. La redacci贸n de la declaraci贸n reafirma declaraciones anteriores de las Naciones Unidas en el mismo sentido, y se refleja en la versi贸n oficial de la RdP.

La pr谩ctica habitual desde entonces ha sido remitirse a la versi贸n oficial de las Naciones Unidas como justificaci贸n de lo que se hace, pero atenerse a la versi贸n de la Comisi贸n Evans para determinar el procedimiento de actuaci贸n.

Hay indicios de que Rusia est谩 incrementando su poder铆o para atacar a Ucrania, y algunos analistas militares afirman que esto podr铆a ocurrir en los dos primeros meses del nuevo a帽o. Aunque no es probable que la OTAN intervenga militarmente en un conflicto entre Rusia y Ucrania, una invasi贸n rusa de Ucrania seguramente provocar铆a una dram谩tica transformaci贸n del panorama internacional. 驴Cu谩l ser铆a la soluci贸n m谩s realista al conflicto de Ucrania?

Los indicios son ciertos, y son ominosos. La mayor铆a de los analistas serios duda de que Putin se lance a una invasi贸n. Tendr铆a mucho que perder -quiz谩 todo si los Estados Unidos reaccionaran con fuerza, como todos podr铆amos hacer. En el mejor de los casos, desde su punto de vista, Rusia se ver铆a envuelta en una amarga 鈥済uerra interminable鈥 y sometida a sanciones muy severas y otras medidas duras. Supongo que la intenci贸n de Putin es advertir a Occidente de que no desatienda lo que 茅l considera intereses rusos, con cierta justicia.

Hay una soluci贸n realista: la que esboz贸 Anatol Lieven. Como 茅l mismo comenta, no es f谩cil imaginar otra. Y no se ha propuesto ninguna.

Afortunadamente, esta soluci贸n est谩 al alcance de la mano. Es de gran importancia evitar que la opini贸n popular se vea inflamada con estrategias demasiado conocidas que han llevado en el pasado a la cat谩strofe.

profesor laureado de la Universidad de Arizona y catedr谩tico em茅rito de Ling眉铆stica del Massachusetts Institute of Technology, es uno de los activistas sociales m谩s reconocidos internacionalmente por su magisterio y compromiso pol铆tico. Su libro m谩s reciente es 鈥淐limate Crisis and the Global Green New Deal: The Political Economy of Saving the Planet鈥.

Fuente:

Truthout, 23 de diciembre de 2021

Traducci贸n: Lucas Ant贸n

Fuente: Sin Permiso

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org