July 9, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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El origen del pensamiento conspiranoico se remonta a la 茅poca de la Revoluci贸n Francesa. A lo largo de la historia, han sido varios los pol铆ticos que han recurrido a la conspiraci贸n. Entre ellos, Trump y Franco. El Nuevo Orden Mundial no es m谩s que el modo conspiranoico de calificar el progreso natural de las sociedades. Desde el asesinato de un presidente hasta un restaurante familiar de pizzas, todo puede ser objeto de teor铆as conspiranoicas.

Por Eduardo Bravo

El pensamiento conspiranoico (Arpa, 2021) es el nuevo libro de Noel Ceballos. En 茅l, el escritor y periodista aborda este fen贸meno que cada d铆a que pasa adquiere mayor protagonismo en la sociedad actual. 鈥淐uando los editores me pidieron un tema, se me ocurri贸 escribir de conspiraciones, un tema que, en aquel momento, no estaba para nada en el centro de la conversaci贸n sino en los m谩rgenes鈥, explica Ceballos, quien nunca pens贸 que ese pensamiento conspiranoico influir铆a tanto en la escritura del libro: 鈥淎 las pocas semanas de empezar con el libro, el mundo cambi贸. Era marzo de 2020 y hubo que reescribir mucho porque hab铆an surgido nuevos ejemplos y mejores: declaraciones de Miguel Bos茅, de Bunbury, manifestaciones negacionistas en Londres, en Col贸n鈥 Cuando pas贸 lo de Victoria Abril ya estaba cerrado el manuscrito y decid铆 no tocar nada m谩s. En alg煤n momento hab铆a que parar鈥.

El resultado es un apasionante y ameno ensayo en el que, lejos de juzgar el pensamiento conspiranoico, Noel Ceballos comparte con el lector su pasi贸n por este fen贸meno, al tiempo que ahonda en sus aspectos antropol贸gicos y rastrea sus or铆genes, hasta establecerlos en la Revoluci贸n francesa y el inicio de la modernidad. 鈥淗asta la Revoluci贸n Francesa, lo que hab铆a eran complots pol铆ticos, o pu帽aladas versallescas que, aunque provocaban cambios en las estructuras de poder, al pueblo le daban igual porque estaba al margen y no interven铆a. Sin embargo, la Revoluci贸n Francesa transforma el pueblo se convierte en actor del cambio social, y es ah铆 cuando surge la mentalidad conspiranoica. La raz贸n es que mucha gente no puede entender que ese proceso haya sido llevado a cabo por el pueblo llano, por lo que prefiere pensar que fue organizado por una suerte de Doctor Mabuse, o un poder en la sombra capaz de manipular a las masas. En aquella 茅poca, ese rol correspond铆a a las sociedades secretas, que eran las que estaban (seg煤n la rumorolog铆a paranoica) en ese juego de acumular poder e intentar hacerse con el control de pa铆ses enteros鈥.

GQ: Resulta curioso que ya por entonces, en pleno siglo XVIII, ese pensamiento conspiranoico reci茅n aparecido hable de un Nuevo Orden Mundial para definir esos cambios derivados de la Revoluci贸n.

Noel Ceballos: Un sector muy amplio del pensamiento conspiranoico es reaccionario porque quienes lo ejercen ven que el mundo est谩 cambiando, mientras que ellos preferir铆an que todo siguiera como est谩. Por eso, cuando se preguntan qui茅nes son los responsables de esos cambios, lo m谩s f谩cil es culpar a sus enemigos y agruparlos en sociedades secretas. El problema es que, aunque lo pintes de forma desoladora y catastr贸fica, la realidad es que el mundo cambia seg煤n una serie procesos hist贸ricos y sociol贸gicos complejos que se dan de manera org谩nica. Al atribu铆rselo a tus enemigos y aseverar que forma parte de un plan, lo que haces es convertir en aberrante y artificial algo que no es m谩s que el progreso natural de las sociedades.

GQ: 驴Por qu茅 cuesta tanto asumir que el mundo cambia y que es fruto de esos procesos naturales?

NC: El mundo moderno da tanto v茅rtigo, todo resulta tan complejo y cada peque帽a cosa que sucede tiene tal cantidad de causas que hunden sus ra铆ces en procesos hist贸ricos sucedidos d茅cadas atr谩s鈥 Igual es m谩s tranquilizador pensar que hay una mano negra o una asociaci贸n impermeable, como por ejemplo los Illuminati o el Club Bilderberg: agrupaciones minoritarias, pero poderos铆simas, que manejan los hilos seg煤n un plan trazado previamente. Que no haya plan, o que todo sea fruto del caos y el azar, es lo que da miedo de verdad.

GQ: Da la sensaci贸n de que, en sus razonamientos para explicar esos fen贸menos de cambio social, el pensamiento conspiranoico hace gala de una buena dosis de infantilismo y pensamiento m谩gico.

NC: El pensamiento conspiranoico parte de los mismos datos que compartimos todos a la hora de analizar un hecho concreto. La diferencia reside en el paso a las conclusiones: la conspiranoia no s贸lo da un salto de gigante en los razonamientos, sino que podr铆amos decir que sus conclusiones est谩n marcadas por la ficci贸n. Es ah铆 donde se manifiesta lo infantil. Pensemos, por ejemplo, en las teor铆as que rodean al supuesto origen del coronavirus. 驴Se trata de una serie de procesos naturales, biol贸gicos, que solamente pod铆an desembocar aqu铆, o quiz谩 hablamos de un laboratorio fuera de los registros oficiales donde se desarrollaban armas biol贸gicas para atacar a Estados Unidos? 驴Qu茅 es lo m谩s amarillista? 驴Qu茅 es lo m谩s fabuloso? 驴Qu茅 es lo m谩s atractivo? El pensamiento conspiranoico se decantar谩 siempre por la segunda hip贸tesis.

GQ: Ese razonamiento recuerda a explicaciones tan asentadas en nuestra sociedad que, sin embargo, no suelen calificarse de conspiranoicas. Por ejemplo, 驴c贸mo surgi贸 la vida en la Tierra? 驴Fue creada por una inteligencia superior o es fruto de una serie de procesos qu铆micos azarosos que acabaron provocando que un renacuajo saliera a la superficie y se convirtiera en mono?

NC: En el fondo es un pensamiento que responde a lo que dec铆amos antes: nos sentimos m谩s seguros si nos convencemos a nosotros mismos de que estamos siendo guiados conforme a un plan. De hecho, por eso tambi茅n existen conspiraciones ben茅volas. Los trumpistas m谩s exaltados, los de QAnon, cre铆an que Donald Trump estaba trabajando en la sombra, sin que nadie se enterase, para combatir a los dem贸cratas, que seg煤n ellos eran realmente unos peligrosos satanistas implicados en redes de pedofilia y trata de blancas. Cualquier signo que el expresidente hac铆a en una rueda de prensa era interpretado por los fieles como un c贸digo secreto que dec铆a: 芦Tranquilos, que estoy haciendo un buen trabajo, pero no tengo m谩s remedio que hacerlo sin que nadie se entere禄. Eso resulta muy interesante, entre otras cosas, porque Donald Trump fue el primer conspiranoico con todas las letras que se sent贸 en el despacho oval de la Casa Blanca y que dio p谩bulo a teor铆as, o m谩s bien bulos, absolutamente salvajes a trav茅s de su 贸rgano de comunicaci贸n oficial, que no era otro que su cuenta personal de Twitter.

GQ: Sin quitarle m茅rito a Donald Trump, en el libro explicas que Franco bas贸 su r茅gimen dictatorial en una teor铆a conspiranoica. Concretamente, en la del contubernio judeo mas贸nico comunista.

NC: A las dictaduras les interesa mucho un determinado tipo de conspiraci贸n, que es la del enemigo exterior. Lo que hizo Franco fue unir a todos sus enemigos personales bajo un mismo paraguas y denominarlos enemigos de Espa帽a. Esta maniobra resulta muy 煤til para un r茅gimen de este tipo, porque as铆 estableces un marco de 鈥渆llos contra nosotros鈥. Y nosotros nos tenemos que proteger, nada menos, de masones, jud铆os y comunistas, todos unidos y trabajando diariamente para intentar destruir a Espa帽a. Una causa com煤n y un enemigo tan grande como este genera mucha cohesi贸n en una sociedad. Nada une m谩s que una amenaza exterior.

GQ: Otra de las revelaciones del libro es que, si bien siempre se piensa en conspiraciones a nivel global, tambi茅n existen conspiraciones mucho m谩s modestas, a escala local, pero que responden a los mismos mecanismos.

NC: Junto al Nuevo Orden Mundial y las conspiraciones masivas existen peque帽as parcelitas en las que tambi茅n puede observarse ese pensamiento conspiranoico. Tendemos a creer que el objetivo pasa siempre por dominar el mundo, pero a veces no es as铆. Aunque no lo saco en el libro, en Estados Unidos existe una autodenominada teor铆a conspirativa en torno a Chuck E. Cheese鈥檚, una cadena de restaurantes infantiles especializada en dos cosas: mu帽ecos animatr贸nicos y pizza. En ocasiones, los trozos de pepperoni no coinciden con los cortes de las diferentes porciones, y eso ha llevado a gente a pensar que los restaurantes recalientan y vuelven a servir como nuevas las porciones que algunos clientes se dejan sobre la mesa. Hay un mont贸n de v铆deos en YouTube tratando de desenmascarar a Chuck E. Cheese鈥檚 porque, como se puede ver, la conspiraci贸n no siempre es el Nuevo Orden Mundial. A veces son supuestas malas pr谩cticas empresariales, pero el pensamiento conspiranoico es poderoso.

GQ: Hablando de YouTube, 驴qu茅 papel juegan los medios de comunicaci贸n actuales en la difusi贸n de las teor铆as conspiranoicas?

NC: Es una cuesti贸n de algoritmo. Si buscas informaci贸n en YouTube sobre un tema candente y lo haces fuera de tu perfil 鈥攄onde no cuentan tus gustos, sino s贸lo lo m谩s popular鈥, te va a recomendar los v铆deos m谩s amarillistas. Porque son los m谩s vistos. Es como una trampa mortal, porque siempre va a primar el impacto frontal atrapa-clicks sobre la informaci贸n y la divulgaci贸n. A trav茅s del clickbait, los medios de comunicaci贸n han ido impulsando y dando relevancia (de forma bastante accidental en muchas ocasiones) a una visi贸n conspiranoica de la vida, justamente por lo que habl谩bamos antes: la realidad es muy compleja, requiere explicaciones elaboradas, pero el periodismo que s贸lo busca el titular para que la gente entre en la noticia. Lo que hace es sintetizarlo todo en extremo y, adem谩s, hacerlo de la manera m谩s llamativa posible. En el fondo, la conspiranoia no deja de ser una s铆ntesis estridente y simplista de la realidad.

GQ: 驴Qu茅 sucede cuando, de entre todas esas teor铆as conspiranoicas que son pura ficci贸n, surgen algunas que s铆 son ciertas?

NC: Mientras est茅s en la vor谩gine es muy dif铆cil saber cu谩les simples hip贸tesis y cu谩les tienen algo de verdad. Siempre ser谩 m谩s sencillo analizarlo desde la distancia que da el paso del tiempo. En todo caso, s铆 es cierto que 煤ltimamente est谩n ocurriendo cosas鈥 El tema Jeffrey Epstein es muy claro. Durante a帽os se habl贸 de c贸mo las 茅lites pod铆an esconder todo un mundo de fiestas privadas, pederastia, rituales a lo Eyes Wide Shut鈥 Se hablaba de ello en los canales marginales de la conspiranoia, me refiero. Y, de repente, descubres que s铆, que hay algo que lo prueba y que, adem谩s, ese hombre muri贸 en la c谩rcel en extra帽as circunstancias. La versi贸n oficial apunta a un suicidio, pero se trata de un suicidio tan particular, donde confluyeron tantas casualidades… Existe una duda razonable. Por eso, ante las teor铆as conspiranoicas debemos sostener en una mano la sospecha razonable y, en la otra, la navaja de Ockham. Ser conscientes de que el hecho de que existe una excepci贸n no quiere decir que se confirme la norma. Que se haya probado lo de Epstein no quiere decir que haya pizzer铆as en cuyos s贸tanos se est茅 torturando ni帽os. Hay que mantener cierto escepticismo y tener claro que, aunque las 茅lites tienen m谩s medios para salirse con la suya que otros grupos sociales, cada vez el escrutinio sobre sus cabezas es mayor. Ahora mismo existen drones propiedad de detectives de Reddit vigilando la isla de Epstein 24 horas al d铆a. Es decir, que podemos prever una avalancha de esc谩ndalos mayor que la de d茅cadas anteriores, porque el poder siempre conlleva el germen potencial de la corrupci贸n y ahora existen muchos m谩s controles que, pongamos por caso, hace un siglo. La cosa cambia cuando decidimos contemplar esos esc谩ndalos de corrupci贸n desde una 贸ptica patol贸gica.

GQ: 驴C贸mo se mantiene ese equilibrio entre ese escepticismo y la realidad de que algunas teor铆as conspiranoicas son ciertas?

NC: Es muy complicado. Una vez abres las puertas de la mente a la conspiraci贸n, es muy dif铆cil cerrarlas y volver atr谩s. Es como ponerse unas gafas nuevas para ver el mundo. Te proporcionan una consmovisi贸n que siempre va a responder a ese impulso por desconfiar de la realidad material e imaginar hilos invisibles detr谩s de cada noticia. Cualquier cosa que pase, adem谩s, puede ser encajada en esta manera de pensar el mundo, porque todo forma parte del plan si realmente lo quieres entender as铆. A veces tendr谩s que golpear algunos datos con un martillo para darles la forma deseada, pero al final todo lo que ocurra va a pasar a ser una confirmaci贸n m谩s de tu teor铆a. Habr谩 sucesos que tengan una explicaci贸n sencilla, que es la oficial y la un铆voca, pero t煤 ya estar谩s demasiado dentro y sencillamente no la podr谩s aceptar. Tampoco hay que olvidar que en todo este fen贸meno tambi茅n hay un cierto componente de rebeld铆a: 鈥淵o voy m谩s all谩 de los titulares, he pasado al otro lado del espejo y ya no me conformo con las explicaciones falsas para borregos que os com茅is vosotros鈥. Cuando esa sospecha sistem谩tica hacia la versi贸n oficial anida en ti, es muy dif铆cil cambiar el chip.

GQ: Resulta parad贸jico que esa idea de superioridad intelectual se d茅 justamente en personas que, por ejemplo, piensan que la tierra es plana.

NC: Creo que todo esto viene de la posverdad y de la crisis de la realidad en la que vivimos, que en el fondo logra que ya no tengamos unas certezas compartidas por todos. Ahora hay c谩maras de eco que retroalimentar谩n cualquier duda, incluso si la tierra es esf茅rica, y encontrar谩s gente en cualquier parte del mundo que coincide contigo. Se crean comunidades que se refuerzan entre s铆, porque el v铆nculo que crea la desconfianza cr铆tica a toda costa, el 芦yo no soy tonto禄 o 芦a m铆 no me enga帽an禄, no debe ser pasado por alto.

GQ: Eso nos lleva tambi茅n a una de las partes m谩s interesantes del libro. Aquella que habla de las megacorporaciones que controlan nuestra vida cotidiana y de c贸mo su funcionamiento responde a perfiles psicopat铆cos.

NC: La idea de una megacorporaci贸n que domina nuestra vida a nivel macro 鈥攍legando a acuerdos con gobiernos e incluso ej茅rcitos, como es el caso de Amazon鈥, y micro 鈥攏uestro d铆a a d铆a, nuestros pensamientos鈥 pertenec铆a hasta hace poco la ciencia-ficci贸n dist贸pica, pero ha acabado haci茅ndose realidad. Ahora tenemos Google, Facebook, Instagram y otras grandes compa帽铆as tecnol贸gicas que tienen mucha informaci贸n sobre nosotros y que, cuando les aplicas un diagn贸stico psicol贸gico como si fueran seres humanos, exhiben comportamientos psicop谩ticos. Facebook, por ejemplo, ha sido una gran autoestopista para el pensamiento conspiranoico pero, despu茅s del Brexit y las elecciones de Estados Unidos de 2016, se descubri贸 que ten铆a detr谩s a Cambridge Analytica, lo cual es una conspiraci贸n en s铆 misma. A pesar de ello, muchos de aquellos que utilizaban la red social para informarse a trav茅s de medios poco fiables y difundir despu茅s estas teor铆as conspirativas, actuando como perfecto altavoz de mentiras interesadas, no perdieron el sue帽o cuando se descubri贸 que la verdadera conspiraci贸n era otra. Grupos de inter茅s estaban utiliz谩ndoles a ellos y a sus datos personales para diseminar esa propaganda t贸xica, esa desinformaci贸n de primer nivel, pero ellos segu铆an pensando que Facebook era una mera herramienta para combatir a sus rivales ideol贸gicos. Por eso, aunque en Estados Unidos se est谩n tomando decisiones bipartidistas para limitar el poder absoluto de estos oligopolios, no s茅 hasta qu茅 punto el da帽o ya est谩 hecho. O si el genio podr谩 volver alguna vez a ser encerrado en la botella.

Fuente: https://www.revistagq.com/noticias/…




Fuente: Grupotortuga.com