August 12, 2021
De parte de La Haine
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La escuela rural mexicana fue obra de los docentes del pueblo. Ahora se les imputa ser corruptas y se quiere terminar con el internado y los comedores

Durante los 煤ltimos 10 a帽os de su vida, ya como ex presidente y a cargo de la Comisi贸n del R铆o Balsas, el general L谩zaro C谩rdenas se volc贸 en cuerpo y alma a la Mixteca oaxaque帽a. Camin贸 la regi贸n de arriba abajo, atendi贸 demandas de los pueblos, promovi贸 obras, se reuni贸 con sus pobladores y vivi贸 en Juxtlahuaca.

Durante una de sus giras, en una comunidad de aquella regi贸n 鈥搉arra el maestro Mario Aguilera Dorantes, quien lleg贸 a ser oficial mayor de la SEP鈥 los 脩uu Savi (pueblo de la lluvia) le dijeron al Tata que all铆 no hab铆a escuela. Molesto, el funcionario educativo que lo acompa帽aba los refut贸 y dio el nombre del profesor a cargo del aula y el n煤mero de alumnos que atend铆a.

Con una mirada de desprecio que taladr贸 la arrogancia del bur贸crata, uno de los campesinos le respondi贸: S铆, general, estuvo un muchachito, pero no aguant贸 y se fue. M谩ndanos un maestro que tome atole y tortillas con chile y viva con nosotros (https://bit.ly/3CvUX1Y).

Si alguien sab铆a la importancia de ese tipo de profesores que le demandaron los mixtecos era C谩rdenas. Ellos fueron claves en instrumentar durante su sexenio la reforma agraria, llevar el ideario de la Revoluci贸n mexicana, combatir el clericalismo fanatizante y promover una educaci贸n liberadora (socialista) en el campo. La transformaci贸n social cardenista habr铆a sido imposible sin el magisterio rural. La ense帽anza fue una de las m谩s grandes pasiones del general.

Pese a que el hecho aconteci贸 en la d茅cada de 1960 durante el diazordacismo, tiene enorme actualidad. Situaciones as铆, en que trabajadores de la educaci贸n hechos a los modos urbanos no se hallan en las comunidades se repiten una y otra vez. En las regiones m谩s apartadas e inh贸spitas no puede laborar cualquier docente. No aguanta. Se requiere un maestro especial, hijo de campesinos o crecido en las orillas miserables de las grandes ciudades, acostumbrado a enfrentar la precariedad y la pobreza y a lidiar con la adversidad; hecho a la disciplina y dotado de las herramientas del trabajo comunitario. Un docente surgido de las normales rurales.

La primera normal rural naci贸 en Tac谩mbaro en 1922, un a帽o despu茅s de creada la SEP. Seg煤n su fundador, el profesor Isidro Castillo (que no pudo hacerse cargo de la primera direcci贸n por carecer de t铆tulo) nadie quer铆a alquilarles una casa, debido a las presiones del obispo cristero Lara y Torres. Tardaron cinco a帽os para que la escuela del diablo consiguiera sede.

La escuela rural mexicana fue obra de los docentes, sobre todo del pueblo. Jos茅 Vasconcelos 鈥揷uenta el profesor Castillo鈥 nos orden贸 alfabetizar; pero en los ranchos lo que menos interesaba era alfabetizarse; los campesinos ten铆an problemas m谩s urgentes, como organizarse para repartir tierras. Por ello, la escuela rural extendi贸 su campo de acci贸n ayudando a los campesinos en otras actividades.

Este compromiso con la lucha agraria, la organizaci贸n de la producci贸n, la promoci贸n de la higiene y la concientizaci贸n comunitaria les vali贸 que se les acusara de ser instituciones subversivas y a sus estudiantes de v谩ndalos. Jos茅 Santos Vald茅s, figura central de la pedagog铆a mexicana, recuerda que, estando 茅l al frente de la normal rural de Tener铆a, en 1941-42, el general David, mando de la ciudad militar de San Jos茅, lleg贸 a visitarlos a las 5:30 de la ma帽ana y se encontr贸 a los estudiantes y al director pizcando trigo.

El general pregunt贸 al maestro: 驴c贸mo es posible que haya puesto a trabajar a estos vagos, ratas villagreras?

Santos Vald茅s contest贸: Le voy a decir algo, mi general, y no se vaya a molestar. 驴Sabe por qu茅 a los muchachos los ve tan entusiastas cortando trigo? Porque viven en un r茅gimen democr谩tico y porque to颅do lo que se refiere a su comunidad, su ro颅pa, sus medicinas, es administrado por ellos.

Escandalizado, el militar replic贸: 隆Est谩 usted comuniz谩ndolos!

鈥揘o, mi general, no tenga miedo, estamos viviendo en paz, con tranquilidad y muy bien.

Fieles a su misi贸n de siempre, a las normales rurales no se les acusa m谩s de escuelas del Diablo, k铆nderes bolcheviques, madrigueras de comunistas o nidos de guerrilleros. Ahora se les imputa ser corruptas y se quiere terminar con el internado y los comedores.

El internado es la espina dorsal del normalismo rural y de la organizaci贸n pol铆tica estudiantil. Desaparecerlo es desnaturalizar su especificidad pedag贸gica. Como en las academias militares con los cadetes, los j贸venes adquieren all铆 h谩bitos de disciplina, cooperaci贸n y camarader铆a que no se obtienen en otras escuelas. En esta experiencia se templa el acero de los futuros profesores que los campesinos mixtecos ped铆an al general C谩rdenas: maestros que tomen atole y tortillas con chile y vivan con nosotros.

Por lo dem谩s, los alumnos no administran ni los comedores ni los recursos destinados a las escuelas. S贸lo algunas normales comparten el manejo del comedor con personal administrativo. El poco financiamiento que llega a las normales rurales es manejado por las autoridades educativas. 驴D贸nde est谩 la corrupci贸n?

El profesor Isidro Castillo fue tambi茅n el encargado de fundar la normal rural de Cerro Hueco, antecedente de Mactumactz谩 (https://bit.ly/2X1OQ4Z). La construimos 鈥揺xplic贸鈥 con nuestras propias manos. Cuando hicieron el comedor, hab铆a una pared y los chicos, con ansia de espacio, pintaron un paisaje para ver m谩s lejos. Al igual que esos primeros alumnos, los nuevos normalistas rurales llenan los muros de comedores, dormitorios y aulas de grandes frescos con retratos de sus h茅roes, representaciones de sus luchas y grandes ventanas en las que se miran a lo lejos los horizontes que anhelan.

@lhan55




Fuente: Lahaine.org