May 19, 2022
De parte de Lobo Suelto
175 puntos de vista

Toda pieza art铆stica que nos ofrece ese conjunto amorfo-musical llamado 鈥淏abas贸nicos鈥, supone un preciso diagn贸stico del panorama cultural en el que se inserta su m煤sica. Posici贸n perif茅rica mediante, las sutilezas con que D谩rgelos y sus secuaces captan la escena e intervienen en la misma, aparece como una constante en su producci贸n: la parodia, la risa o el cinismo, confluyen en la capacidad para interpretar los caracteres solicitados por el medio y, al mismo tiempo, mantenerse distantes en esa aparente proximidad. Una subversi贸n inmanente que no necesita resortes distintos de aquellos ofrecidos por la misma industria cultural que se disponen a impugnar.

Esta tendencia par贸dica y disruptiva fue acentuada por el grupo en sus dos 煤ltimas producciones: el camino iniciado con Discutible encuentra la confirmaci贸n de su sendero en el recientemente aparecido Trinchera. All铆 se corroboran las sospechas de sus oyentes: Babas贸nicos ha decidido asesinar la canci贸n del siglo XX. El panorama cultural de la m煤sica argentina es caprichosamente claro al respecto 鈥損or lo menos si nos atenemos a ese conjunto de bordes difusos denominado 鈥淩ock鈥-. Existen, al menos, tres tendencias que transitan caudalosas por afluentes diversos.

En primer lugar, Los nost谩lgicos del porvenir: son aquellos artistas musicales que desfilan por los dispositivos medi谩ticos sin presentar novedad alguna respecto del formato-canci贸n tradicional. Insisten en f贸rmulas trilladas reproductoras del hedonismo depresivo que caracteriza nuestra 茅poca, partiendo 鈥揺n el mejor de los casos- desde evocaciones y homenajes, hasta llegar 鈥揺n el extremo l铆mite de su nostalgia- al simple y llano hurto.

En segundo lugar, tenemos a Los costureros de la ruptura: este segmento resulta m谩s dif铆cil de clasificar, puesto que su aparici贸n constituye necesariamente una herida a eso que llamo de forma maliciosa 鈥渓a canci贸n del siglo XX鈥. No obstante, el corte se presenta con sus puntos de sutura. Representa un malestar enmendado, una cicatrizaci贸n autom谩tica en donde el pu帽al porta el hilo de sutura quir煤rgica. Sus int茅rpretes pertenecen a una joven y nueva generaci贸n, extremadamente talentosa y aparentemente disruptiva. Envasados en un frasco transparente de rebeld铆a, no contienen m谩s que prescripciones predecibles acerca de una moral bien-pensante, corregida en cada instante por los censores de un progresismo cool e ilustrado. El monstruo cultural de la industria musical los acoge sin mayores inconvenientes, proces谩ndolos previamente para tornar inofensivo su arsenal de rimas precipitadas con hedor a mercanc铆a.

Por 煤ltimo, est谩n Los sicarios de la canci贸n pret茅rita: productores de sonidos y conceptos disruptivos para la temporalidad cotidiana, se presentan como la cara opuesta de la nostalgia. No se trata de un sub g茅nero progresivo (ya existente en la canci贸n del siglo XX), sostenido en demostraciones de virtuosismo para la ejecuci贸n del instrumento de turno. Su novedad radica en otro lugar e implica una suspensi贸n est茅tica del oyente frente a la primera escucha: antes de poder enunciar el agrado o el disgusto en el enfrentamiento con este particular formato de canci贸n, se erige un interrogante anterior y fundante 鈥溌縬u茅 es esto?鈥. No se trata de la novedad por la novedad -recurso harto utilizado por las astucias del mercado-. Tampoco se trata de impugnar cr铆ticamente la canci贸n del siglo XX por una idea ingenua de progreso, o por el af谩n de sepultar un pasado que oprime al cerebro de los vivos. La canci贸n del siglo pasado puede ser tambi茅n un espacio acogedor al que se retorna como animal oyente. En todo caso, el car谩cter intempestivo de este sepelio de la canci贸n pret茅rita responde a dos movimientos puntuales, que impactan corporalmente y que aparecen obturados por los formatos m谩s tradicionales: incomodidad y apertura.

Babas贸nicos quiz谩s sea uno de los mejores exponentes de este movimiento homicida. La particularidad que deposita al grupo en una posici贸n jer谩rquica dentro del conjunto, reside en el car谩cter reflexivo de su movimiento. A diferencia de otros artistas atravesados por este paulatino abandono de la canci贸n del siglo pasado, existe en el delito babas贸nico una clara conciencia de los postulados que gu铆an su propuesta est茅tica. Mientras otros 鈥渓o hacen, pero no lo saben鈥, el grupo liderado por D谩rgelos hace uso de las plataformas tradicionales para poner en juego un manifiesto art铆stico. La lucidez se entrelaza con la provocaci贸n, dejando entrever los p谩lpitos que gu铆an su itinerario musical.

En este 煤ltimo 鈥渄isco鈥, Babas贸nicos solicita a sus oyentes las 煤nicas 2 cosas que no tienen: tiempo y silencio. Existe un trabajo de las voces, un car谩cter difuso de las l铆ricas y segmentos sigilosos en las canciones, que requieren un tipo de atenci贸n auditiva totalmente ajena a nuestras l贸gicas cotidianas donde se ve, pero no se mira. El descubrimiento de la propuesta babas贸nica deja entrever una disposici贸n del sonido que se encuentra en las ant铆podas del formato radial como tel贸n de fondo, donde el espacio se llena compulsivamente de ruido por el mero hecho de llenarlo (como cuando nos incomoda la presencia ajena en el ascensor y nos vemos compelidos a realizar alg煤n comentario sobre el clima para que no nos devore el silencio). Babas贸nicos gesta un modelo de canci贸n que tensiona nuestros est谩ndares hiper-productivistas: para disfrutar sinceramente de su propuesta, seguramente debamos dejar de hacer otras cosas.

La cronolog铆a de Trinchera presenta una sucesi贸n peculiar: el comienzo del 谩lbum opera con la l贸gica del infiltrado para establecer las coordenadas de la cr铆tica. A diferencia de su antecesor Discutible (donde la ruptura con la canci贸n tradicional se expresaba desde el origen), la apertura de Trinchera pareciera enfrentarnos con una tipolog铆a musical familiar y conocida. El inicio funciona como un se帽uelo, una canci贸n-anzuelo para cooptar oyentes desprevenidos. La ruptura inicial solo tiene un car谩cter conceptual, camuflado en t贸picos que parecen cl谩sicos, pero que no lo son: aparece una cr铆tica al amor esterilizado de la moralina progresista, para recordarnos que 鈥渓os bordes del coraz贸n se dibujan, as铆 como se borran鈥. Este comienzo almibarado, posee dos asuntos centrales: la muerte y el sexo. Contexto pand茅mico de por medio, ya no tracciona la met谩fora del orgasmo como una Petit mort; la vinculaci贸n aparece desnuda en inesperados portavoces: desde nuestras trincheras hogare帽as asistimos a una distop铆a televisada, en donde un contabilizador de muertes y contagios, se entremezclaba con ministros conservadores recomendando los intercambios sexuales a trav茅s de la virtualidad como una forma de cuidarnos. Casi sin darnos cuenta, la masturbaci贸n se convirti贸 en un elemento de supervivencia para la pol铆tica de Estado.

La verdadera ruptura en la propuesta art铆stica de Babas贸nicos se inicia con la cuarta canci贸n del 谩lbum titulada 鈥Vac铆o鈥. Abandonar toda esperanza de predictibilidad quienes aqu铆 entran. Cada canci贸n va a presentar de ahora en m谩s un camino sinuoso, irregular y err谩tico. Elementos dispersos se conjugan en una propuesta novedosa: la muerte sigue anclada como t贸pico central de l铆ricas elaboradas durante la extempor谩nea pandemia; se postula una izquierda noct谩mbula; se emplean palabras que todos usan, pero nadie siente suyas; y se despilfarra capital afectivo para que nadie se lo apropie.

La cr铆tica babas贸nica posee tambi茅n la peculiaridad de no proponer una exterioridad para ser efectuada. Se perturba la tiran铆a algor铆tmica sostenida por 鈥淒espotify鈥 o 鈥淵otetube鈥, con el logo de uno de los principales sellos discogr谩ficos pegado en la solapa del 鈥渄isco鈥. No le interesa proclamar una supuesta independencia confundida con aires de superioridad; la palabra se erige en un universo centr铆fugo, donde todo en 煤ltima instancia nos lleva al 鈥渁cepto todo鈥 de Google. La propuesta parece m谩s decorosa y no por eso menos valiosa: en medio del 鈥渢sunami de mierda鈥, cavar una trinchera.




Fuente: Lobosuelto.com