December 7, 2022
De parte de Amor Y Rabia
214 puntos de vista

Por Rafael Poch de Feliu

5 de diciembre, 2022

 La poblaci贸n debe ser enga帽ada para que consienta o, por lo menos, no se oponga a la guerra

Si se examina la edici贸n de La Vanguardia del 1 de septiembre de 1939, el d铆a que empez贸 la Segunda Guerra Mundial en Europa con la invasi贸n alemana de Polonia, el lector se encontrar谩 con el titular, 鈥淯n golpe de mano polaco degenera en lucha abierta con fuerzas alemanas鈥. Al d铆a siguiente el corresponsal del diario en Berl铆n, Ram贸n Garriga, informa del inicio de la invasi贸n alemana de Polonia como 鈥渃ontraataque alem谩n en respuesta a las agresiones de que han sido v铆ctimas los soldados alemanes en los 煤ltimos d铆as鈥. Pero junto a eso, en un peque帽o recuadro, aquel 2 de septiembre se pod铆a leer un informe, bien peque帽ito, sobre 鈥淟as operaciones alemanas seg煤n los polacos鈥 e incluso se daba cuenta de la 鈥淧roclama del Presidente polaco鈥. Es decir, dentro de los l铆mites del peri贸dico de un r茅gimen aliado de los nazis, cada cual pod铆a hacerse cierta composici贸n de lugar y sacar sus propias conclusiones sobre lo que pasaba en realidad.

Ahora, para hacerse una idea de lo que ocurre en Ucrania, oficialmente una 鈥渋nvasi贸n no provocada鈥 iniciada en 24 de febrero que carece de un cuarto de siglo de antecedentes, hay que salirse de los medios de comunicaci贸n oficiales y establecidos, explorar en los alternativos, en la propaganda rusa y dem谩s, y pese a esta yincana, no siempre te haces una idea clara de lo que ocurre.

En cualquier caso, si lo que nos dicen sobre esta guerra fuera la verdad, no har铆a falta que censuraran los medios rusos, ni las voces disconformes con la narrativa oficial incluso en las redes sociales, ni que las f谩bricas de propaganda de la OTAN, cuyo dominio de los think tanks y medios de comunicaci贸n occidentales ya es considerable (igual que en Rusia pero en sentido inverso), nos bendijeran con su primitiva buena nueva macartista.

Nafo/Ofan, un aparato de la OTAN que se presenta como iniciativa de la 鈥渟ociedad civil鈥, divide por ejemplo en cinco grupos a los occidentales disconformes con el discurso oficial atlantista sobre la guerra a los que presenta como 鈥渁pologetas del genocidio鈥 supuestamente perpetrado por Rusia en Ucrania de acuerdo con la banalizaci贸n del concepto practicada por los dos bandos. En esa galer铆a de c贸mplices tenemos a:

1) los 鈥渃omunistas鈥, que creen que Rusia es una especie de URSS,

2) los 鈥渁ntifascistas de izquierda鈥, que piensan que por tener ciertos problemas con neonazis, el gobierno y la sociedad nacionalista de Ucrania es nazi,

3) los 鈥渦ltraderechistas鈥 que simpatizan con los aspectos 鈥渇achas鈥 del argumentario del Kremlin, 

4) los 鈥渃abezotas鈥 que siempre llevan la contraria y que si leen en el peri贸dico 鈥渂lanco鈥, dicen, 鈥淎j谩, entonces es negro鈥, y 

5) los 鈥減acifistas bobos鈥, con la flor en el macuto y la mirada perdida en un mundo ingenuo con el arco iris al fondo鈥. 

Seg煤n The Grayzone (1), esta simp谩tica 鈥渙rganizaci贸n de la sociedad civil鈥 fue fundada por un polaco antisemita para recaudar dinero para la Legi贸n georgiana, una milicia acusada de cr铆menes como la ejecuci贸n de prisioneros con asesinos convictos en sus filas.

La colaboraci贸n de la OTAN con la extrema derecha y su intenso recurso al terrorismo es un aspecto bien conocido y documentado de la historia europea (2) y l贸gicamente en el actual conflicto est谩 adquiriendo suma actualidad.

Un estudio de la Universidad de Adelaida (Australia) sobre los tweets de la guerra de Ucrania (3), constata que estamos sumidos en una masiva campa帽a de desinformaci贸n en las redes sociales. El estudio examin贸 cinco millones de tweets generados en las primeras semanas de la invasi贸n rusa y revelaba que el 80% de ellos fueron generados en 鈥渇谩bricas鈥 para la propaganda. El 90% de esos mensajes fabricados se lanzaron desde cuentas pro ucranianas y solo el 7% desde f谩bricas rusas. Para hacerse una idea, el primer d铆a de la guerra se generaron desde esas f谩bricas hasta 38.000 tweets por hora bajo la etiqueta (hashtag) 鈥測o estoy con Ucrania鈥.

鈥淟uchamos con la comunicaci贸n, esto es una pelea, hay que conquistar las mentes鈥, dec铆a en octubre Josep Borrell en un discurso galvanizador de embajadores de la Uni贸n Europea demasiado mansos y vagos, seg煤n sus palabras. Y como hay que 鈥渃onquistar las mentes鈥 es necesario simplificar el mensaje y convertir una pel铆cula compleja en un guion hollywoodense de buenos y malos para ni帽os. Algunos ejemplos:

鈻 Seg煤n la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) hay 2,3 millones de refugiados ucranianos en Europa Central/Oriental, entre ellos 1,5 millones en Polonia, adem谩s de alrededor de un mill贸n en Alemania. Tambi茅n hay 2,8 millones en Rusia, el pa铆s que m谩s ha recibido, pero estos 煤ltimos son frecuentemente presentados como 鈥渄eportados鈥 por la narrativa de K铆ev y raramente mencionados como seres humanos en apuros en los medios de comunicaci贸n occidentales (este documental (4) de Katerina Gordeyeva que entrevista a refugiados de Mariupol en Varsovia, Berl铆n, Mosc煤, Rostov, Lvov y otras ciudades, ofrece el panorama de una realidad compleja).

鈻 Las maniobras nucleares rusas son presentadas como 鈥渃hantaje de Putin鈥, las de la OTAN (鈥淒efender鈥) como 鈥渕uestra de la credibilidad de la Alianza鈥.

鈻 Cuando Amnist铆a Internacional dice que tambi茅n el ej茅rcito ucraniano comete cr铆menes de guerra, el asunto se tapa discretamente, incluida la airada reacci贸n del gobierno de Kiev castigando a la organizaci贸n neg谩ndole acceso y exigiendo rectificaciones. Algo parecido ocurre con los desaparecidos, silenciados, detenidos o asesinados miembros de la izquierda ucraniana, las fuerzas pol铆ticas ilegalizadas, medios de comunicaci贸n cerrados, la represalias contra 鈥渃olaboracionistas鈥 en los territorios reconquistados, etc.

鈻 El Organismo internacional para la energ铆a at贸mica (OIEA), denuncia, con buena raz贸n, los peligros que rodean a la central nuclear de Zaporozhie, pero no aclara qui茅n bombardea los alrededores de esa central que est谩 ocupada por el ej茅rcito ruso. El hecho de que, como en tantas otras 鈥渙rganizaciones internacionales鈥 el paquete mayoritario de acciones de esa organizaci贸n lo tengan los pa铆ses occidentales, determina la falta de claridad de las denuncias de su presidente, el argentino Rafael Grossi, sobre la evidente autor铆a de los bombardeos de esa central.

鈻 Cuando en agosto se comete un atentado en Mosc煤 que mata a una joven periodista de derechas, Daria D煤gina, hija de un marginal fil贸sofo ultra, Aleksandr Dugin, que seg煤n la leyenda occidental tiene gran influencia en el Kremlin (la relevancia de la ideolog铆a en este conflicto forma parte de dicha leyenda), eso no es 鈥渢errorismo鈥.

鈻 Cuando en septiembre se destruyen los gaseoductos rusos que abastec铆an a Alemania, que ya fueron objeto de un atentado de la CIA (5) en los inicios de la cooperaci贸n gas铆stica entre la URSS y Alemania en la d茅cada de los ochenta (desde Rusia se ha cuestionado la existencia de dicho atentado, ya que ni hay pruebas de la explosi贸n ni el sistema gas铆stico ruso estaba digitalizado por aquel entonces; adem谩s, de su supuesta existencia se supo a trav茅s del libro “At the Abyss: An Insider’s History of the Cold War” de un antiguo alto cargo de la CIA, que se enriqueci贸 con el esc谩ndalo al hacer que aumentaran sus ventas, AyR), y eso ocurre en el B谩ltico, seguramente la regi贸n mar铆tima del mundo m谩s controlada por la OTAN y poco despu茅s de que comenzaran las manifestaciones en Alemania para restablecer ese flujo, se diluye el debate sobre la autor铆a, el gobierno alem谩n niega explicaciones a sus diputados alegando razones de 鈥渂ienestar p煤blico鈥 (Staatswohl) y el periodismo atlantista se hace el tonto hablando de 鈥渕isterio鈥 o se帽alando directamente a Rusia como autora de los atentados.

鈻 Cuando en octubre, tras el atentado del d铆a 8 contra el puente de Crimea (6 muertos) y los reveses militares en el frente, Rusia comenz贸 a lanzar oleadas de misiles y drones contra Ucrania, los ataques se describen como 鈥渋ndiscriminados contra civiles鈥 (Biden). En el primer ataque los ochenta misiles rusos lanzados ocasionaron 17 muertos y en el de 18 de noviembre (96 misiles) 15 muertos, seg煤n informes ucranianos. Mientras Rusia explic贸 que los ataques se dirigieron contra la red el茅ctrica y puntos de mando, el Wall Street Journal inform贸 que 鈥渓a mayor铆a de los ataques golpearon subestaciones el茅ctricas y otros objetivos fuera de los centros urbanos y distantes de residencias civiles鈥. El mismo diario mencionaba, en su edici贸n del 2 de diciembre, consideraciones que no aparecen en la prensa espa帽ola y que son raras en la europea: 鈥渓os ataques son parte de una estrategia rusa para desmoralizar a la poblaci贸n y forzar a los gobernantes a la capitulaci贸n, se帽al贸 el jueves el Ministerio de Defensa brit谩nico. Sin embargo, como el Kremlin no emple贸 esa estrategia desde el principio de la guerra, sus efectos est谩n siendo menos eficaces鈥. La consideraci贸n llama la atenci贸n indirectamente sobre la 鈥渟uperioridad鈥 de la estrategia occidental: para hacerse una idea en los primeros d铆as de la guerra de Irak de 2003 la campa帽a de misiles contra Bagdad y otras ciudades, llamada 鈥渟hock y pavor鈥 (鈥淪hock & Awe鈥) ocasion贸 6700 muertes, seg煤n estimaciones americanas.

Independientemente de esa menor 鈥渆ficacia鈥 rusa en decisi贸n y mortandad, los ataques son ciertamente criminales y sus efectos devastadores para la poblaci贸n civil: el 23 de noviembre, el 70% de la capacidad el茅ctrica ucraniana fue barrida por los ataques rusos, con los efectos sobre la poblaci贸n civil que nuestros medios de comunicaci贸n documentan con detalle. 驴Cual es la justificaci贸n? El ministro de exteriores, Sergei Lavrov la ofreci贸 en su conferencia de prensa del 1 de diciembre. 鈥淟as infraestructuras el茅ctricas ucranianas proporcionan potencial de combate a las fuerzas armadas de Ucrania, a los batallones nacionalistas, y de ellas depende la entrega de una gran cantidad de armas que Occidente suministra a Ucrania para matar rusos鈥. 驴A nadie le suena el razonamiento?

El 25 de mayo de 1999, en Bruselas, al infame Jamie Shea (6), portavoz de aquella OTAN de Javier Solana, un periodista le pregunt贸, 鈥渦stedes dicen que solo est谩n atacando objetivos militares, entonces 驴por qu茅 est谩n privando al 70% del pa铆s (Serbia), no solo de electricidad, sino tambi茅n de suministro de agua?鈥. La respuesta fue exactamente la misma que la de Lavrov: 鈥淧or desgracia la electricidad alimenta los sistemas de control y puntos de mando. Si el Presidente Milosevic quiere que su poblaci贸n tenga agua y electricidad lo 煤nico que tiene que hacer es aceptar las cinco condiciones de la OTAN (la capitulaci贸n), mientras no lo haga continuaremos atacando esos objetivos que suministran electricidad a sus fuerzas armadas. Si eso tiene consecuencias para los civiles, es su problema鈥.

鈻 驴Est谩 Rusia suministrando viagra a sus tropas para llevar a cabo violaciones en Ucrania?. La Representante Especial sobre la Violencia Sexual en Conflictos de la ONU, Pramila Patten, dijo en octubre a la agencia Afp que esa leyenda, estrenada en junio de 2011 en Libia por la propaganda atlantista en la guerra contra Gadafi, era una 鈥渆strategia militar鈥 rusa, pero en noviembre confes贸 que no ten铆a la menor prueba de ello.

La simple realidad es que nos toman por idiotas. El an谩lisis de la guerra de Ucrania que no tenga en cuenta las provocaciones occidentales que la propiciaron, que no parta de su g茅nesis de treinta a帽os y de sus responsabilidades, sobre las que lo m谩s moderado que podemos decir es que son compartidas, es mera literatura infantil propagand铆stica. Por desgracia ese es el medio ambiente informativo en el que estamos inmersos.

鈥淔undamentalmente, la gente no quiere guerra, la poblaci贸n debe ser enga帽ada para que consienta, o por lo menos no se oponga a la guerra鈥, explicaba hace unos a帽os Julian Assange, el periodista que denunci贸 cr铆menes enormes y lleva por ello diez a帽os recluido y m谩s de mil d铆as aislado en una celda de alta seguridad de tres metros cuadrados, en condiciones que el relator de la ONU en la materia describe como tortura, y pendiente de que le extraditen a Estados Unidos donde le esperan un juicio injusto 鈥 porque la ley de espionaje que le acusa impide alegar cualquier consideraci贸n sobre los cr铆menes denunciados y la libertad de informaci贸n 鈥 y 175 a帽os de c谩rcel. Obviamente, la consideraci贸n de Assange es v谩lida para los dos bandos de esta guerra, pero de lo que aqu铆 se habla es del nuestro, del pienso con el que cada d铆a nos alimentan espiritualmente nuestros 鈥渋nformadores鈥.

NOTAS

(1) The Grayzone (20.10.2022): How the pro-Ukraine NAFO troll operation crowd-funds war criminals.

(2) Rafael Poch de Feliu (02.04.2017): Bommelee毛r, la novela negra de Luxemburgo.

(3) Peter Cronau (Declassified Australia, 03.11.2022): Massive Anti-Russian ‘Bot-Army’ exposed by Australian researchers. El an谩lisis: Bridget Smart, Joshua Watt, Sara Benedetti, Lewis Mitchell y Matthew Roughan (Cornell University, 15.08.2022): #IStandWithPutin versus #IStandWithUkraine: The interaction of bots and humans in discussion of the Russia/Ukraine war, PDF.

(4) Katerina Gordeyeva (YouTube, 17.07.2022): 芦效械谢芯胁械泻 懈 胁芯泄薪邪禄 // 芦小泻邪卸懈 袚芯褉写械械胁芯泄禄.

(5) Der Standard (09.03.2004): CIA verursachte mittels Software Pipeline-Explosion in Sowjetunion 1982. Geheimdienst spielte Moskau bewusst fehlerhafte Software zu.

(6) Rafael Poch de Feliu (20.03.2019): “La mentira de Kosovo en Alemania”.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com