November 26, 2022
De parte de Paco Salud
293 puntos de vista

NOSOTROS NO VOTAMOS

Ante las pr├│ximas elecciones hab├şamos pensado
publicar un art├şculo explicando que los anarquistas no votamos y lo que
significa esa opci├│n. Quer├şamos incidir en la inutilidad de desalojar del poder
a unos para que se encaramen otros, por muy progresistas, izquierdistas y demás
que se proclamen. Pero nos cay├│ en las manos una carta de ├ëlis├ęe Reclus
(1830-1905) y nos pareci├│ que resultaba muy oportuna en estos momentos. La
reproducimos traducida.

Clarens, Vaud, 26 de septiembre de 1885

 Compa├▒eros:

Ped├şs un a hombre de buena voluntad que no es ni
votante ni candidato, que os exponga cuáles son sus ideas sobre el ejercicio
del derecho de voto.

El plazo que me conced├ęis es muy corto pero, al
tener convicciones bien claras sobre el tema del voto electoral, lo que os voy
a decir puede expresarse en pocas palabras.

Votar es abdicar; nombrar uno o
varios amos para un periodo corto o largo es renunciar a la propia soberan├şa.
Ya se trate de un monarca absoluto, de un pr├şncipe constitucional o simplemente
de un mandatario provisto de una peque├▒a parte de realeza, el candidato al que
llev├ęis al trono o al sill├│n ser├í vuestro superior. Estar├ęis nombrando a
hombres que están por encima de las leyes porque se encargan de redactarlas y
su misi├│n es haceros obedecerlas.

Votar es ser un ingenuo; es
creer que hombres como vosotros adquirirán de repente, al tocar un timbre, la
virtud de saberlo todo y de comprenderlo todo. Vuestros mandatarios se
encargarán de legislar sobre todas las cosas, desde las cerillas hasta los
barcos de guerra, desde el podado de los árboles hasta la exterminación de
poblados rojos o negros, pareci├ęndoos que su inteligencia aumenta en proporci├│n
a la inmensidad de su tarea. La Historia nos ense├▒a que ocurre todo lo
contrario. El poder siempre ha trastornado, la palabrer├şa siempre ha
embrutecido. En las asambleas soberanas, la mediocridad prevalece fatalmente.

Votar es evocar la traici├│n. Sin
duda, los votantes creen en la honestidad de aquellos a los que entregan su
voto, y quiz├í tengan raz├│n el primer d├şa, cuando los candidatos est├ín todav├şa
con el fervor de su primer amor. Pero cada d├şa tiene su d├şa siguiente. En
cuanto cambia el medio, cambia el hombre con ├ęl. Hoy el candidato se inclina
ante vosotros, y puede que se agache aún más; mañana, se enderezará y puede que
más alto. Mendigaba los votos, os dará órdenes. El obrero, convertido en
contramaestre, ¿podrá seguir siendo como era antes de haber obtenido el favor
del patr├│n? El apasionado dem├│crata ┬┐no aprende a doblar el lomo cuando el
banquero se digna a invitarlo a su despacho, o cuando los lacayos del rey le
hacen el honor de darle conversación en la antecámara? La atmósfera de esos
cuerpos legislativos es malsana, enviáis a vuestros mandatarios a un medio
corrupto; no os extra├▒e si salen corrompidos.

No abdiqu├ęis, no impliqu├ęis en
vuestro destino a hombres incapaces por fuerza o a futuros traidores. ¡No
vot├ęis! En lugar de confiar a otros vuestros intereses, defendedlos vosotros
mismos; en lugar de buscar abogados para proponer un mundo futuro de acci├│n,
actuad. No faltan las ocasiones para los hombres de buena voluntad. Arrojar
sobre los otros la responsabilidad de su conducta es falta de valent├şa.

Os env├şo un saludo muy cordial, compa├▒eros

├ëlis├ęe Reclus

Fuente: https://www.nodo50.org/tierraylibertad/335articulo2.html




Fuente: Pacosalud.blogspot.com