July 17, 2021
De parte de Nodo50
107 puntos de vista


No es nuevo. No funcion贸 en Cuba en 1994 en pleno periodo especial con la 鈥渃risis de los balseros鈥. No funcion贸 en Venezuela en el 2014 ni en el 2017 cuando las calles se llenaron de guarimberos armados. Tampoco lo hizo en Nicaragua en el 2018 cuando las ONG financiadas por USAID y la NED alimentaron los discursos de odio y violencia que causaron m谩s de 300 muertos.

El domingo 11 de julio los paraperiodistas de todo el espectro ideol贸gico y financiero nos dec铆an que los cubanos se manifestaban en las calles de la isla pidiendo electricidad y vacunas al grito de 鈥渓ibertad para Cuba鈥. La noticia se nos presentaba igual que si estuviera ocurriendo en el narcoestado colombiano o en el, todav铆a pinochetista, Estado chileno, pero con una importante diferencia: ninguna imagen que ilustrara la represi贸n de la que se hablaba. Ni ej茅rcito disparando y asesinando a los j贸venes de la primera l铆nea como ocurre en Colombia, ni antidisturbios rociando con aguas f茅tidas como hacen los israel铆es con los palestinos, ni ojos reventados por las pelotas de goma de los carabineros chilenos. Ciertamente, como es habitual, una org铆a de fake news con im谩genes tambi茅n falsas y un ej茅rcito de robots disparando retweets. Tampoco la guerra cibern茅tica es una novedad.

En el 2014 un violinista joven pon铆a su imagen humanitaria a las revueltas en Venezuela [1]. Imagen que corr铆a como la p贸lvora por las redes sociales y era portada de todos los peri贸dicos del mundo para escenificar la violencia del gobierno venezolano. Al poco, este violinista decidi贸 salir del pa铆s invitado por el Oslo Freedom Forum de Nueva York y por Human Rights Foundation. Misi贸n cumplida. En noviembre del 2020, la protesta y detenci贸n del rapero negro Denis Sol铆s, al que se sum贸 el llamado Movimiento de San Isidro de artistas cubanos, petaba las redes sociales. El rapero declaraba luchar por la defensa de los derechos humanos en la isla. Sal铆a de la c谩rcel el domingo 11 de julio, el mismo d铆a que se iniciaron las protestas en la isla y agradec铆a al exilio cubano y a la comunidad internacional su apoyo[2] con el siguiente discurso: 鈥淧atria y Vida鈥 y 鈥淐risto Vive鈥 y 鈥淎bajo el comunismo y Abajo la dictadura de los Castros鈥, 鈥淰iva Cuba Libre鈥, 鈥淐ambio Pronto鈥 y 鈥淟ibertad para todos los Presos pol铆ticos鈥. Un mes antes circulaba una declaraci贸n conjunta sobre derechos humanos en Cuba, elaborada por el Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos, el Centro Hutchins de Investigaciones Africanas y Afroamericanas y el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de la Universidad de Harvard [3] . Misi贸n cumplida.

A diferencia del violinista venezolano y del rapero cubano, el asesinato de Francisco Mart铆nez, joven artista callejero asesinado por los carabineros chilenos a principios de este a帽o, no fue merecedor de ninguna declaraci贸n sobre derechos humanos en Chile, y los medios se han limitaron a hablar de la 鈥渕uerte de un artista callejero鈥 [4]. Las redes sociales no ardieron reclamando justicia.

Desde principios de Junio, redes sociales y paraperiodistas arremeten contra Nicaragua, especialmente los medios de comunicaci贸n progresistas e incluso los que se dicen de izquierdas. Las consignas: represi贸n y falta de libertad; la variante 鈥渘o hay garant铆as para unas elecciones libres鈥 [5], los voceros Human Rights wacht.

A poco que investiguemos sobre el momento y la forma en que se producen todos estos acontecimientos, algo parecido a lo que hac铆a el personaje de Robert Redford en Los tres d铆as del C贸ndor[6], descubrimos sin darnos cuenta multitud de conexiones de una trama que podr铆a ser un gui贸n de pel铆cula si no fuera por la crueldad y por las consecuencias inhumanas que la agresi贸n imperialista inflige a estos tres pa铆ses dignos, Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Pero si nada de lo que ocurre hoy en la isla es nuevo, si podemos apenas sin esfuerzo encontramos un patr贸n que se repite, y si en ocasiones anteriores no ha servido para doblegar al pueblo cubano y derrocar a su gobierno, nos preguntamos: 驴Por qu茅 ahora? 驴Qu茅 ha cambiado en todos estos a帽os para que EE.UU y sus c贸mplices europeos intenten de nuevo acabar con Cuba?

Una primera aproximaci贸n a la respuesta la encontramos en los documentos del Comando Sur cuando en Marzo, en un informe al Congreso de Estados Unidos advierte de que sus 鈥渃ompetidores鈥 -eufemismo para no hablar de enemigos- avanzan en su influencia en Am茅rica Latina. No cabe duda de que el imperio est谩 en peores condiciones para revalidar su hegemon铆a mundial pues as铆 lo confirma la potencia econ贸mica de China, y el papel de Rusia y sus alianzas en el contexto geopol铆tico internacional. A la multipolaridad inevitable se unen la profunda crisis pol铆tica, econ贸mica y social pero tambi茅n ideol贸gica de un pa铆s que ha ido perdiendo credibilidad y legitimidad internacional y que s贸lo puede imponerse por la fuerza y gracias a la impunidad que le otorgan las instancias internacionales.

Tampoco el declive estadounidense es nuevo. Sin embargo, s铆 es ahora cuando los Think Tank imperiales encuentran mejores condiciones objetivas, o vislumbran la posibilidad de no seguir retrocediendo en su dominio del mundo, especialmente en el caso de Am茅rica Latina. Tal y como se帽ala el informe del jefe del comando Sur, Craig Faller, en Am茅rica Latina y el Caribe, la pandemia ha generado una gran fragilidad en todos los pa铆ses y crea las condiciones favorables para que sus 鈥渃ompetidores鈥 avancen en la regi贸n [7]. Por supuesto Craig se refiere a China y Rusia; y al mismo tiempo afirmaba en esas mismas fechas, en una comparecencia en el senado, que 鈥淐uba, Venezuela y Nicaragua son una amenaza directa para el territorio estadounidense 鈥漑8]

Es necesario tener en cuenta un segundo factor: El contexto objetivo de sufrimiento de estos pa铆ses, especialmente de Cuba y Venezuela por el bloqueo y la guerra econ贸mica a la que est谩n sometidos. El camino de la independencia y la soberan铆a ha desatado contra sus pueblos la guerra m谩s cruel imaginable ya que no les permite defenderse. Como ocurr铆a en la Edad Media con el sitio de las ciudades a las que se obligaba a rendirse por hambre y sed, el bloqueo econ贸mico es una forma de guerra genocida que trata de someter a pueblos enteros con el sufrimiento cotidiano de la alimentaci贸n, la luz, el trasporte, las medicinas, etc. El bloqueo no s贸lo asfixia a la isla sino que oculta las responsabilidades reales de las carencias que sufre la poblaci贸n. Por ejemplo, un pa铆s que ha producido sus propias vacunas contra la COVID-19 se encuentra con dificultades para comprar las jeringuillas necesarias para vacunar a su poblaci贸n.

El tercer factor a considerar es la ciberguerra. Por un lado, los ej茅rcitos de paraperiodistas han sofisticado sus armas tercerizando sus tareas a trav茅s de las redes sociales. Por otro, la potencia y los efectos de la propaganda medi谩tica se hace mayor y mucho m谩s econ贸mica. Aparentemente las redes sociales han funcionado como el espacio virtual que permit铆a la comunicaci贸n con los familiares lejanos, la f谩cil socializaci贸n que superaba las dificultades materiales para verse y compartir, pero la realidad es que m谩s all谩 de la buena voluntad y las mejores intenciones de los usuarios, no fueron creadas para esas utilidades y por tanto su dise帽o y sus capacidades est谩n prioritariamente al servicio de la manipulaci贸n y manejo de datos. Al servicio pues de los grandes operadores, y sujetas a la miner铆a de datos, en contextos de guerra, las redes acaban cumpliendo las tareas que les asignan sus due帽os: orientar y conducir conductas.

Las investigaciones realizadas a partir de los esc谩ndalos de Cambridge Analytica por la obtenci贸n de 50 millones de datos de las redes sociales, y las evidencias de la implicaci贸n de estas redes en golpes de Estado como en Bolivia, demuestran que el veh铆culo que permite la organizaci贸n y articulaci贸n de todas estas protestas son las redes sociales. En realidad, es un eufemismo para hablar de las nuevas armas de control y organizaci贸n contrarrevolucionaria porque las redes han servido para impulsar y coordinar las 鈥済uarimbas鈥, legitimar linchamientos, promover 鈥渆stallidos sociales鈥, etc. todo ello tras la consigna de la libertad de expresi贸n.

Enterados estamos de quien paga el micr贸fono de la oposici贸n venezolana, tambi茅n sabemos qui茅n est谩 detr谩s de los disidentes nicarag眉enses y qui茅n alimenta las redes sociales contra Cuba, pero no por ello la estrategia desestabilizadora se detiene. Por el contrario, los paraperiodistas ajustan sus armas y enfocan el objetivo previamente se帽alado. Si no preparamos a los receptores de las redes sociales para ser capaces de interpretar y defenderse de los ataques poco conseguiremos denunciando una y otra vez las Fake News. Preparar a la poblaci贸n para una 鈥渞esistencia cognitiva鈥, educar para destruir las 鈥渕atrices comunicacionales鈥 manipuladoras, crear v铆nculos no virtuales con los usuarios de las redes, organizar a los receptores y usuarios, trabajar para 鈥渄esnormalizar鈥 la informaci贸n mediada, construir en definitiva, un sentido com煤n pol铆tico capaz de dar la batalla de la cibercomunicaci贸n [9].

En el 鈥渕undo libre鈥 de las redes sociales la libertad cabalga a lomos de la injusticia, la desigualdad y la indignidad de los pueblos. El individuo, libre de empat铆a, libre de solidaridad y de compromiso, apunta su libertad hacia la imagen reflejada en la pantalla de su celular, dispara y cuenta los likes obtenidos.

15 de Julio de 2021

[1] El joven Wuilly Arteaga fue invitado a participar en el Oslo Freedom Forum en Nueva York, organizado por Human Rights Foundation, y de la intensificaci贸n de amenazas, Wuilly decidi贸 salir del pa铆s, viajando por tierra a Colombia el 13 de septiembre y llegando a Estados Unidos para participar en el Lincoln Center de Nueva York en la conferencia sobre derechos humanos.

[2] Radio televisi贸n Mart铆 una de las agencias al servicio de la pol铆tica b茅lica de EEUU y del exilio cubano, uno de los m谩s violentos que se conoce, est谩 dando amplia cobertura a la salida de la c谩rcel del rapero que se ha producido precisamente el 12 de julio, al tiempo que se producen las manifestaciones actuales. Una evidencia m谩s de que se trata de una campa帽a coordinada: https://www.radiotelevisionmarti.com/a/denis-sol%C3%ADs-activista-del-movimiento-san-isidro-fue-liberado-/299189.html

[3] Victor Fowler, 鈥淒ocumento penoso鈥, 5-06-2021, http://www.cubadebate.cu/opinion/2021/06/05/un-documento-penoso/

[4] Mar Centenera, El Pa铆s, 鈥淟a muerte de un artista callejero a manos de un carabinero reactiva las protestas en Chile鈥. 6/02/2021, https://elpais.com/internacional/2021-02-06/la-muerte-de-un-artista-callejero-a-manos-de-un-carabinero-reactiva-las-protestas-en-chile.html (Consulta 15/07/2021)

[5] P煤blico, 鈥淗RW alerta ente la represi贸n de la oposici贸n en Nicaragua: 鈥淣o hay garant铆as para unas elecciones libres鈥, 22/06/2021, https://www.publico.es/internacional/represion-politica-nicaragua-hrw-pide-contundencia-onu-represion-oposicion-nicaragua.html (Consulta 15/07/2021)

[6] En esta pel铆cula de Sydney Pollack (1975) un investigador de la CIA dedicado a conectar acontecimientos de peri贸dicos, revistas, libros descubre una trama de esa organizaci贸n.

[7] Comando Sur de EEUU, https://www.southcom.mil/Media/Special-Coverage/SOUTHCOMs-2021-Posture-Statement-to-Congress/ (Consulta 14/07/2021)

[8]Voz de Am茅rica, 16/03/2021, 鈥淢aduro continua aferrado al poder con el apoyo de Cuba, Rusia, Ir谩n y China, https://www.vozdeamerica.com/venezuela/craig-faller-maduro-aferrado-al-poder-con-el-apoyo-de-cuba-rusia-iran-china (Consulta, 14/07/2021)

[9] A.Diez, 鈥淟a guerra tecnol贸gica-comunicacional en el contexto de la pandemia鈥, https://observatoriodetrabajadores.wordpress.com/2021/03/29/la-guerra-tecnologica-comunicacional-en-el-contexto-de-la-pandemia-angeles-diez/




Fuente: Info.nodo50.org