February 26, 2021
De parte de El Miliciano
262 puntos de vista


Puede decirse que la pandemia del SARS-CoV- 2, que se inici贸 hace un a帽o y sigue sin remitir, ha sido el suceso que nos ha iniciado en el siglo XXI. Va a marcar un antes y un despu茅s en la historia, por muchas razones. Por su alcance global, su potencial de contagio y de saturaci贸n de los sistemas sanitarios, junto a sus consecuencias econ贸micas en el gasto p煤blico, en el empleo, y en el corte de las ayudas de las que, por la propia l贸gica del sistema, depende para subsistir la poblaci贸n m谩s pobre del planeta. 

Por el impacto psicol贸gico y en la vida social que ha supuesto tanto el virus, como las medidas de contenci贸n para evitar contagios, que no han sido conocidas nunca por las generaciones vivas. Tambi茅n por c贸mo los derechos y libertades, se ven afectados por los sucesivos estados de alarma, y por el confinamiento de la poblaci贸n, lo que tambi茅n puede afectar a su capacidad de respuesta ante los abusos del capital, que aprovecha la ocasi贸n para el despido indiscriminado de personal, y del estado, que dirige la crisis hacia mayores cotas de poder para la 茅lite pol铆tica estatal y sus fuerzas represivas.

La delegaci贸n de la soberan铆a popular, un rasgo sist茅mico del modelo parlamentario de democracia, genera las condiciones para su autodestrucci贸n. Y ha sido la propia din谩mica regresiva de la democracia parlamentaria en descomposici贸n hacia el populismo m谩s asqueroso, la que manteniendo a la poblaci贸n en la minor铆a de edad pol铆tica, ha sentado las bases de una pasividad que podr铆a derivar hacia el fascismo puro y duro. El virus ha dado la oportunidad de observar el rendimiento pol铆tico que puede obtener la ultraderecha ante una crisis como la actual, cu谩n vulnerables somos a la manipulaci贸n informativa por parte de sus elementos. Han sabido explotar la desconfianza que la poblaci贸n siente hacia sus dirigentes pol铆ticos, las instituciones internacionales, las empresas, e incluso hacia la ciencia como instituci贸n. Tambi茅n el individualismo y el ego铆smo propio de una sociedad que delega su responsabilidad social en el estado y en el mercado. As铆, cuando m谩s hemos necesitado de la responsabilidad de cada uno en la contenci贸n del virus y en la soluci贸n a los problemas que est谩 agravando, se ha perdido el tiempo negando su gravedad o incluso su existencia, atribuy茅ndosela a tal o cual conspiraci贸n secreta sin tener pruebas de ello. Se han defendido alternativas a la vacuna o a la sanidad p煤blica a las que no podemos recurrir porque actualmente no existen. Se han manifestado a cara descubierta contra la molestia de llevar una mascarilla, faltando al respeto a nuestros muertos y abandonando a nuestros sanitarios y cuidadores en primera l铆nea de fuego. Igual que se cay贸 en la trampa de provocar un vandalismo y una violencia gratuita en los j贸venes, que en nuestra poblaci贸n ha estado produciendo da帽os y molestias a los vecinos, llegando a la quema de varias hect谩reas de olivo incluyendo la evacuaci贸n de un colegio de primaria. Es el resultado de muchos a帽os de fracaso del sistema educativo estatal, pero sobre todo, de la desidia general de un pueblo sin dignidad, desclasado e ignorante de su propia capacidad de autogobierno.

Lo 煤nico seguro sobre el origen del virus es que estamos rompiendo los equilibrios naturales y que esto nos va a traer consecuencias, por lo que deber铆amos asumir que el a帽o 20 ha sido un punto de inflexi贸n y de no retorno a la 鈥渘ormalidad鈥, que estas crisis se van a repetir porque vivimos bajo un sistema insostenible que est谩 llegando a su l铆mite. Mejor que ignorar el virus, ser铆a entender este mensaje. El tiempo vuela y es importante dirigir nuestros esfuerzos a retomar las riendas de nuestras vidas, asumiendo la responsabilidad que nos toca: organizarnos y luchar por el control popular de la ciencia, la tecnolog铆a, y los medios de producci贸n en su conjunto, y por su adaptaci贸n ecol贸gica, en un r茅gimen de autogesti贸n y democracia directa asamblearia. Cada d铆a es m谩s evidente que fuera del camino libertario, solo queda el caos y m谩s all谩, la nada.

Por los m谩s vulnerables, que son los que m谩s est谩n sufriendo la crisis. Por los que han muerto y por los que van a nacer. Vamos a darle la vuelta a esta deprimente 鈥渘ueva normalidad鈥 impuesta por los que nos dominan y explotan. Organiza, teje la red popular, educa, cultiva, lucha por lo que te pertenece, y CREA alternativa desde all铆.

隆Pueblo trabajador, que no te equivoquen, el futuro sigue estando en tus manos: si t煤 paras, el mundo para!




Fuente: Elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com