July 7, 2022
De parte de Materiales
288 puntos de vista

Al menos 37 de nuestros hermanos (y muchos más heridos, agredidos, humillados, expulsados) han sido brutalmente asesinados en la valla de Melilla, esa frontera artificial (como todas) que separa a los proletarios de Europa y África pero que aúna los intereses de la burguesía española y marroquí (entre otras) en mantener a raya las “temidas” migraciones.

Los/as burgueses/as de todo pelaje y sus politiquillos/as asquerosos/as (izquierda/derecha), no tienen ningún problema en ponerse de acuerdo para explotar y masacrar al proletariado: bien sea en los tajos, las guerras o las fronteras.

La represión y el racismo son elementos consustanciales a la sociedad capitalista y una prioridad para sus Estados, esto, por desgracia, no es novedad. El gobierno español, de izquierdas, ha felicitado y celebrado la matanza y la policía española ha colaborado en la misma, junto a la marroquí. Ese gobierno que iba a parar el fascismo, que vociferaba por un frente amplio contra Vox y su basura, evidencia que son la misma mierda, la otra cara de la moneda brutal del capital, la violencia necesaria y extrema para mantener sus intereses y su poder.

Esta masacre no deja de inscribirse en sus juegos macabros de intereses en el momento actual de crisis y guerra. Los nuevos pactos con Marruecos, la escasez de gas por la guerra de Ucrania, la necesidades estratégicas de Europa y la competencia frente a los capitalistas del este y de oriente; fuerzan un incremento de la represión en las fronteras y el pago (con la sangre de los nuestros) de las deudas adquiridas.

Mientras tanto los generales del capital occidental (bajo las banderas de la OTAN) cenan y festejan en el Museo del Prado, mientras se arman y preparan las próximas ofensivas de una guerra que ya está aquí, que siempre fue guerra contra nuestra Clase. Nuestro gobierno de izquierdas se jacta, ante los suyos. prometiendo que doblará su presupuesto en armas. Nos dicen que para defender la democracia (esa abominable forma de dictadura del capital) y nuestro “modo de vida”… ¿qué vida?, ¿la de la explotación, la miseria y la muerte?, ¿la de nuestros hermanos asesinados en la valla?

Decenas de miles de proletarios migrantes, de hermanos/as, compañeros/as, seres humanos, han muerto estos últimos años como sacrificios en el altar fagocitador de la acumulación del capital, de sus beneficios, en las fronteras defendidas por la democracia del capital. Todas esas muertes no son casuales, es un resultado más de la catástrofe capitalista, como la de tantos otros proletarios/as anónimos/as. No está de más recordar todas las muertes y torturas en los CIE, en el “cementerio” Mediterráneo, o a manos de la policía, como la muerte del “mantero” Mbaye en 2018, que levantó la rabia de cientos de proletarios migrantes y también nativos, contra la policía (ese brazo armado del Estado) Es necesario recuperar esa rabia, unidos como una misma clase, contra nuestros verdugos.

El racismo es consustancial a este sistema, la violencia que sufren los/as compañeros/as migrantes es una violencia que sufren como proletarios/as (seres humanos desnudos frente a la violencia del capital), su reacción es nuestra reacción, su lucha nuestra lucha, la de una clase que tiene que romper con todas las separaciones y diferencias que nos atan a las miserias de este mundo.

Solidaridad y lucha contra el racismo de Estado y su violencia policial

Por la unidad de clase del proletariado

Abajo el capital, sus Estados y sus fronteras

Grupo Barbaria – 30 de junio de 2022




Fuente: Materialesxlaemancipacion.espivblogs.net