April 2, 2021
De parte de La Haine
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Ha llamado la atenci贸n la temprana agresividad y el amateurismo diplom谩tico con que se ha estrenado el r茅gimen de Biden

Notables enfrentamientos ret贸ricos a muy alto nivel, ocurridos recientemente entre EEUU, de un lado y, Rusia y China, de otro, han hecho que analistas se pregunten si estamos en el inicio de una nueva guerra fr铆a. Las alarmas saltaron a ra铆z del disparatado e insensato calificativo de asesino al presidente de Rusia, Vladimir Putin, por parte de su hom贸logo estadunidense, Joe Biden, con la consiguiente r茅plica rusa 鈥撁﹕ta s铆, inteligente y calibrada鈥 y el duro choque verbal en un pueblo perdido de Alaska entre los m谩s altos representantes de pol铆tica exterior de China y EEUU, los cancilleres Wang Yi y Antony Blinken.

Una conclusi贸n se desprende, por si a alguien le quedaba duda: Mosc煤 y Pek铆n, aunque sin caer en provocaciones, no se cruzar谩n de brazos frente a la ilimitada insolencia y arrogancia de Washington.

No son nuevos los duelos verbales entre el primer poder imperialista y las dos potencias con las que, por m谩s que le pese, debe sentarse a discutir los principales temas y diferendos internacionales. La unipolaridad lleg贸 a su fin en la primera d茅cada del siglo XXI aunque Washington insista en continuar pareciendo el mat贸n del barrio y se embelese con sus discursos sobre el liderazgo mundial que supuestamente est谩 destinado a ejercer.

No obstante, ha llamado la atenci贸n la temprana agresividad y el amateurismo diplom谩tico con que se ha estrenado el equipo de Biden. Basta tomar nota de los incidentes que aqu铆 comentamos, del bombardeo a Siria el 26 de febrero en obvio apoyo a milicias terroristas y el numerito del secretario de Estado Blinken el martes pasado, sermoneando sobre los derechos humanos en el mundo, la mano m谩s cargada, como siempre, contra los pa铆ses independientes, que, por supuesto, no son de su agrado.

Pero, ret贸rica aparte, la beligerancia de EEUU contra Rusia y China no es nueva. De hecho, en lo que concierne a la Rusia postsovi茅tica se remonta claramente a la brutal e ilegal guerra a茅rea de 78 d铆as de la OTAN contra Serbia y, en otra abierta violaci贸n del derecho internacional, la secesi贸n de Kosovo, lugar de gran valor simb贸lico para la identidad eslava y rusa y, a la vez, parte integrante del pa铆s agredido. De ah铆 que sean tan hip贸critas los desgarramientos de vestiduras occidentales por el reintegro de Crimea a Rusia, logrado sin disparar un tiro y con el clamoroso apoyo de la mayoritaria poblaci贸n de origen ruso.

Grave amenaza ha sido el corrimiento de la OTAN hacia las fronteras de Rusia, el emplazamiento del llamado escudo antimisiles inicialmente supuesto a proteger a Europa y a Rusia de las acciones de los denominados estados canallas, presuntamente Ir谩n y la Rep煤blica Popular Democr谩tica de Corea. Aunque era evidente su rumbo hacia el gigante euroasi谩tico y ulteriormente tambi茅n contra China.

No debe faltar aqu铆 la provocaci贸n antirrusa montada por EEUU e Israel en 2008 al armar y empujar a Georgia contra las tropas de paz rusas en Osetia del Sur, que deriv贸 en el contragolpe de Mosc煤 en territorio de la naci贸n cauc谩sica.

Putin hab铆a dejado clara su postura en la ponencia que present贸 el a帽o anterior en la no gubernamental Conferencia de Pol铆tica de Seguridad de Munich, de la que 鈥揹ada su actualidad鈥 tomo p谩rrafos sintetizados entonces por el diario El Pa铆s, de Madrid:

Han fracasado los intentos de construir un mundo monopolar, en el que EEUU se erige en el centro de poder. No s贸lo eran irrealistas, es que contradicen la m谩s elemental noci贸n de democracia. Un mundo democr谩tico es siempre pluralista; los que se empe帽an en ense帽arnos democracia no est谩n dispuestos a aprenderla, subray贸 el mandatario ruso.

La utilizaci贸n de la fuerza para conseguir este mundo monopolar, dirigido por una 煤nica superpotencia, ha provocado muchos m谩s conflictos b茅licos y costos en vidas humanas que el sistema bipolar anterior. La 煤nica legitimidad para el uso de la fuerza la proporciona la ONU y no la OTAN ni la Uni贸n Europea.

No son respetados (por EEUU) los acuerdos firmados de desarme progresivo entre las dos grandes potencias at贸micas ni tampoco el tratado de no proliferaci贸n, aumentando continuamente los pa铆ses que poseen armamento nuclear. Es imprescindible impedir la militarizaci贸n del espacio c贸smico.

Rusia tampoco acepta que EEUU establezca en Polonia y en la Rep煤blica Checa un sistema de antimisiles, ya que la obligar铆a a iniciar de nuevo un proceso de rearme. No es convincente la explicaci贸n de que va dirigido contra los pa铆ses que indirectamente se mencionan como posibles riesgos, ya que no poseen misiles de largo alcance ni los tendr谩n en el futuro previsible. Hasta aqu铆 la s铆ntesis de las palabras de Putin.

Pero aqu铆 no agotamos este sucinto recuento de las agresiones de EEUU contra Rusia y nos queda hablar de las que realiza contra China y otros elementos fundamentales constitutivos de la actual versi贸n de la guerra fr铆a.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org