April 10, 2021
De parte de La Haine
330 puntos de vista


El gobierno de Joe Biden est谩 resultando por ahora una continuidad del de Trump en algunas cuestiones fundamentales de su pol铆tica exterior. Durante la administraci贸n del magnate inmobiliario, las relaciones con China sufrieron gran deterioro a consecuencia de la guerra comercial desencadenada contra Pek铆n, bajo la tramposa denominaci贸n de sanciones.

Sin embargo, en la ret贸rica en relaci贸n con China y Rusia y, en algunas acciones concretas, vemos un endurecimiento del gobierno de Biden en comparaci贸n con el de Trump. Es cierto que el ex senador hizo que EEUU regresara al Acuerdo de Par铆s sobre el clima, una promesa de campa帽a, y estuvo de acuerdo con la propuesta rusa de prorrogar el tratado New Start, dos pasos positivos. El primero, una contribuci贸n a la salud del planeta, cuya magnitud depender谩 del grado de compromiso a que EEUU est茅 dispuesto a llegar en la reducci贸n de gases de efecto invernadero, de los que es el m谩ximo emisor mundial en relaci贸n con su poblaci贸n; el segundo, un indudable aporte a la paz mundial al regular los arsenales estrat茅gicos de ambas grandes potencias nucleares y propiciar un aflojamiento de la (alta) tensi贸n internacional.

La presidencia de Biden, es cierto, reci茅n se inicia, y enfrenta grav铆simos problemas econ贸micos y pol铆ticos internos, como el secular racismo estructural, la sensible ca铆da del nivel de vida de la poblaci贸n en las d茅cadas neoliberales, el deterioro acumulado de la infraestructura, el saldo tr谩gico de una pandemia p茅simamente gestionada y la imparable crisis migratoria en la frontera con M茅xico. Este c煤mulo de asuntos pendientes podr铆a explicar que no haya abordado todav铆a algunos temas de pol铆tica exterior y revertido medidas extremas tomadas por su antecesor, como el reforzamiento salvaje de los bloqueos a Venezuela, Cuba, Ir谩n, Siria y Corea del Norte, que califican de cr铆menes de lesa humanidad y contribuyen a agravar la tensi贸n internacional.

Pero arguyendo problemas internos no puede dilatar por mucho tiempo el abordaje de estos y otros temas internacionales si, como constantemente proclama, se propone continuar ejerciendo un liderazgo internacional. A menos que intente conseguirlo por la fuerza, y ya no puede hacerlo, como era su costumbre hasta no hace tanto, sin pagar un alto precio. Precisamente, el problema principal de EEUU es su crisis de hegemon铆a, y lo m谩s recomendable ser铆a que cambiara la fuerza por el di谩logo como forma de evitar que la crisis se acelere y profundice r谩pidamente.

Pero no parece ser esa la direcci贸n escogida, pues la administraci贸n de Biden ha hecho suyas algunas de las pol铆ticas agresivas de su antecesor. Ergo, el secretario de Estado Blinken est谩 de acuerdo en la actitud m谩s firme tomada por Trump hacia China, y aunque est谩 en gran desacuerdo en c贸mo lo hizo en distintas 谩reas, cree que la base era la correcta. Hasta coincidi贸 en una audiencia senatorial con la descocada calificaci贸n de genocidio de su antecesor Pompeo a la supuesta represi贸n de China en la provincia de Xinjian.

En algunos temas la administraci贸n de Biden parecer铆a tender a exacerbar las pol铆ticas anteriores. Es el caso de Ucrania, donde el presidente de EEUU expres贸 reci茅n a su hom贸logo ucranio el apoyo inquebrantable ante la agresi贸n rusa; tambi茅n la abierta injerencia en los asuntos internos de Mosc煤 al adoptar sanciones contra funcionarios rusos por el llamado caso Navalny y contra pa铆ses que adquieren sistemas antia茅reos rusos S-400. No se diga su entrometimiento en el gigante asi谩tico, al recalentar m谩s los conflictos por Hong Kong, Taiw谩n y el T铆bet, territorios sobre los que Washington dice y hace como si no fueran parte de China. EEUU, adem谩s, no tiene moral para erigirse en campe贸n de los derechos humanos cuando los vulnera constantemente en su territorio.

En una cuesti贸n como el tratado nuclear con Ir谩n, roto por Trump y que Biden se comprometi贸 a restablecer, Washington se ha resistido a levantar el castigo econ贸mico a Teher谩n como paso previo a su reingreso. M谩s a煤n, pretende imponer medidas lesivas a la defensa de Ir谩n como condici贸n previa.

Es obvio que la Uni贸n Europea y Reino Unido no defendieron en serio el tratado nuclear al retirarse EEUU, adem谩s de que comparten gran parte de sus pol铆ticas respecto a Rusia y China. Tampoco han sido en茅rgicos ante una brutal violaci贸n estadunidense del derecho internacional, como es el reconocimiento de Jerusal茅n como capital del Estado sionista, actitud que ser谩 mantenida por Biden, lo que se erigir谩 en serio obst谩culo a cualquier posibilidad de alcanzar una soluci贸n pol铆tica del conflicto palestino-israel铆. En estas actitudes europeas y brit谩nicas tambi茅n se configura un escenario semejante al de la guerra fr铆a.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org