December 27, 2021
De parte de CGT Banco Santander
265 puntos de vista


Llevamos lamentablemente demasiado tiempo observando como el sindicalismo subvencionado ha venido utilizando sistem谩tica, reiterada e interesadamente la reforma laboral aprobada por el Partido Popular en el a帽o 2012 como excusa permanente para, en aplicaci贸n de su teor铆a del 鈥mal menor鈥, firmar acuerdos lesivos para la clase trabajadora.

Excusas que todos y todas hemos podido ver, o铆r y leer, tanto en medios de comunicaci贸n, como en sus propios comunicados sindicales, tales como que 鈥渁quella鈥 reforma laboral permite a las empresas llevar a cabo unilateralmente procesos de despido colectivo, modificaciones sustanciales individuales/colectivas de las condiciones del trabajo, entre otras, y que le han servido como justificaci贸n recurrente para claudicar ante los intereses patronales y para no plantear conflictos laborales para defender los derechos de las personas trabajadoras.

Ahora, tras el incumplimiento de sus promesas electorales y de su acuerdo de coalici贸n para 鈥derogar鈥 铆ntegramente la 煤ltima reforma laboral, el actual gobierno 鈥socialistamorado supuestamente m谩s progresista de la historia, tras meses de marear la perdiz y de renunciar a sus compromisos y a sus apoyos parlamentarios, ha alcanzado un acuerdo con los denominados agentes sociales (sindicatos CCOO y UGT y las patronales CEOE y CEPIME) para reformar algunos puntos de la actual legislaci贸n laboral.

Un acuerdo-estafa que, lejos de derogar los aspectos m谩s da帽inos de la reforma laboral del Partido Popular, los ratifica y perpet煤a definitivamente, para escarnio de la clase trabajadora y para regocijo de la patronal.

Por tanto, ya jam谩s volver谩n los salarios de tramitaci贸n, cuya desaparici贸n abarat贸 tremendamente el coste de los despidos improcedentes, ni las indemnizaciones de 45 d铆as por a帽o trabajado, ni la autorizaci贸n administrativa preceptiva para poder acometer un expediente de despido colectivo, ni la limitaci贸n de la capacidad empresarial para modificar unilateralmente las condiciones de trabajo, ni la esperanza de acabar con la precarizaci贸n que lleva impl铆cita la subcontrataci贸n de servicios propios de la empresa principal.

Desgraciadamente, si algo tiene este acuerdo de bueno, es que definitivamente los sindicatos (que viven de subvenciones p煤blicas y de prebendas privadas) ya no podr谩n en el futuro tomarnos m谩s el pelo, excus谩ndose en las reformas laborales para justificar sus renuncias, ya que ahora est谩n avaladas con su firma. A partir de ahora, sus renuncias, que por desgracia soportamos toda la clase trabajadora, ser谩n voluntarias, aunque (para ellos) no gratuitas.

No obstante, bien conocedores de su nivel de hipocres铆a y de cara dura, estamos seguros, y m谩s pronto que tarde lo podremos comprobar, de que volver谩n a inventarse nuevas o a recuperar viejas excusas para culpar (como siempre) a terceros de la venta de los cada vez menos derechos que le quedan a la clase trabajadora.

O sacamos al zorro del gallinero o nos quedaremos sin gallinas. Est谩 en nuestra mano y es nuestra obligaci贸n y responsabilidad el conseguirlo.

FESIBAC-CGT




Fuente: Cgtbsan.fesibac.org