November 20, 2020
De parte de CGT
32 puntos de vista

Ayer, 19 de noviembre, el Congreso de los Diputados aprobaba la reforma del pacto de Toledo. PSOE y UP alardeaban en prensa y redes sociales de todas las bondades de la nueva reforma, sacando pecho unos y otros, e intentándose apropiardelos “méritos” de esta reforma.

Pero la realidad es que en esta reforma,el actual gobierno del estadocomo ya hicieran los anteriores, otravezvuelve a dejar abandonados a un importante colectivo de trabajadoras y trabajadoresque llevan esperando desde hace ya demasiados años, un gesto o un movimiento por parte de algún gobierno que muestre un mínimo interés por su situación.

Nos referimos a quienes desempeñan puestosde trabajo con un alto índice de penosidad, toxicidad, peligrosidad, morbilidad y mortalidad. Es decir;aquellos trabajadores y trabajadoras que por el desempeño de lasfunciones en sus puestos de trabajo, están expuestos a enfermedades que pueden llegar a limitar sustancialmente su calidad yesperanza de vida, e incluso provocar su muerte.

El 18 de noviembre de 2011, un Real Decreto aprobado por el gobierno de Zapatero (RD 1698/2011), abría la esperanza para que la situación de este sectorde trabajadoras y trabajadoresfuera reconocida, y que mediante ese RD, se aplicaran Coeficientes Reductores en su edad de jubilación.Esperaban que se les reconociera,por parte del Gobierno, que sutrabajo puede afectar seriamente a su salud, y que por lotanto se jubilaríancon anterioridad a la edad establecida por ley.

Desde esa fecha hasta el día de ayer, durante nueveaños y un día,hemos visto cómo los diferentes gobiernos ninguneaban todas las solicitudes que tanto desde CGT, como desde otros colectivos y organizaciones sindicalesse envían en este aspecto, poniendo innumerables trabas para ni siquiera aceptarlas a trámite. En definitiva, durante estos nueve años, hemos observado cómo este Real Decreto tan sólo ha servido para coger polvo en una estantería.

Durante todo este tiempo, desde CGT, además de presentar numerosassolicitudes para la aplicación de Coeficientes Reductores (sector Petroquímico, fundición de hierro colado, amianto, palas eólicas…), hemos mantenido reuniones con varios grupos parlamentarios (PSOE, UP, ERC…) quienesactualmente o tienen representación en el Gobiernoo son una parte fundamental para la toma de acuerdos con el mismo.Pero, una vez más, comprobamos cómo con todas esas reuniones y contactos, lo único que buscaba la clase política del estado españoles hacerse la foto, intentar que no diéramos guerra con este asunto (no lo han conseguido), y perpetuar en el tiempo un conflicto tan graveque afecta a la Salud de miles de trabajadoras y trabajadores.

Por eso, desde esta Federación denunciamos públicamente la pasividad tanto del gobiernocentralcomo de todos sus socios que, junto con el beneplácito de los agentes sociales, han vuelto a mirar para otro ladoante un problema tan serio. Si de verdad este Gobierno, sus sociosy los sindicatos mayoritariosdicenmirar por la clase trabajadora, éste era unode los momentos para hacerlo, más aún ante la situación actual que vivimos. Unavez másvan aintentar dejaren un armario cogiendo polvo, un Real Decreto aprobado hace nueve años por un gobierno de su mismo color.

Desde la FESIM y desde el conjuntode la CGT hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía, especialmente a la clase trabajadora que se puede ver afectada por esta situación, a participar en la campaña que desde CGT vamos a retomar por la aplicación de coeficientes reductores en la edad de jubilación. Nos tenemos que hacer ver y oír, para que la clase políticacompruebe que con nuestra salud, con nuestra vida ycon nuestros derechos, no puedenseguir jugando más

Nota de prensa

CGT denuncia la hipocresía del Gobierno PSOE-UP en relación a la aplicación del RD 1698/2011 sobre coeficientes reductores en la edad de jubilación

Los anarcosindicalistas lamentan que las reuniones para llegar acuerdos con las formaciones del Gobierno “más progresistas de la historia” hayan servido solo para la foto “de prensa”

CGT realiza un llamamiento a toda la clase trabajadora para continuar apoyando y participando en la campaña por la aplicación de los coeficientes reductores en la edad de jubilación

La Federación Estatal de Sindicatos de la Industria Metalúrgica de la CGT ha reprochado, a través de un comunicado, la actitud del actual Ejecutivo de PSOE-Unidas Podemos en relación a la aprobación de la reforma del Pacto de Toledo que tuvo lugar este jueves en el Congreso de los Diputados.

Según la FESIM-CGT, el actual Gobierno del Estado español, y como ya hicieran otros con anterioridad, ha vuelto a dejar en la estacada al colectivo de personas trabajadoras que desempeñan labores con un alto índice de penosidad, toxicidad, peligrosidad, morbilidad y mortalidad. CGT recalca que estas personas están expuestas a enfermedades que pueden llegar a limitar sustancialmente su calidad y su esperanza de vida, e incluso a provocarles la muerte.

Si bien es cierto que el RD 1698/2011 de 18 de noviembre aprobado por el Ejecutivo de Zapatero arrojó un poco de esperanza a la situación de miles de trabajadores y trabajadoras, también lo es que 9 años más tarde ningún gobernante ha sido capaz de aplicarlo a pesar de las numerosas solicitudes que se han realizado tanto desde la CGT como desde otras organizaciones y colectivos sociales y/o sindicales.

Para CGT esta actitud es de extrema hipocresía y retrata a la perfección al “nuevo” Gobierno de PSOE-UP, quienes conocen bien las exigencias de la organización anarcosindicalista a través de las numerosas reuniones que se han mantenido con el objeto de lograr, de una vez por todas, la aplicación de los coeficientes reductores en edad de jubilación para miles de trabajadores y trabajadoras con empleos peligrosos.

Desde CGT han anunciado que continuarán exigiendo la aplicación del RD 1698/2011 y han realizado un llamamiento a toda la sociedad a participar en la campaña que mantiene esta organización en esta lucha sindical en defensa de los intereses y la seguridad de la clase trabajadora.


Fuente: CGT – FESIM




Fuente: Cgt.org.es