July 27, 2021
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Por Lehbib Abdelhay /ECS

Madrid (ECS). – El 27 de febrero, el Frente Polisario conmemor贸 el 45 aniversario de la Rep煤blica 脕rabe Saharaui Democr谩tica (RASD), proclamada en 1976 como leg铆timo gobierno del territorio del Sahara Occidental. 

Durante la celebraci贸n (que tuvo lugar en el campo de refugiados de Auserd, en la regi贸n de Tinduf, donde se encuentra la sede del gobierno de la RASD) el Polisario denunci贸 la prolongaci贸n del status quo pol铆tico respecto del territorio, cuya soberan铆a tambi茅n reclama Marruecos. Es necesario salir de esta par谩lisis, y la Uni贸n Europea debe ayudar a lograrlo.

Son m煤ltiples los lazos entre la UE y el  S谩hara Occidental. Adem谩s de la proximidad geogr谩fica, la regi贸n fue colonia espa帽ola y tiene v铆nculos muy profundos (a menudo de 铆ndole personal) con Espa帽a. Para los miles de espa帽oles que verano tras verano han compartido sus hogares con j贸venes saharauis, la cuesti贸n del S谩hara Occidental es un asunto de familia con alto impacto emocional.

Tras la ocupaci贸n del territorio por parte de Marruecos, se produjo un desplazamiento masivo de saharauis, muchos de los cuales ahora languidecen en campamentos instalados en el desierto, obligados a depender de la ayuda humanitaria. Y su vulnerabilidad podr铆a agravarse. El S谩hara Occidental lleva d茅cadas en el limbo, pero una sucesi贸n de acontecimientos recientes ha conjurado el fantasma de una nueva ola de violencia, en la que los m谩s perjudicados pueden ser los saharauis.

El pasado noviembre, el Polisario declar贸 nulo y sin efecto el alto el fuego logrado en 1991 bajo los auspicios de Naciones Unidas, que puso fin a diecis茅is a帽os de insurgencia, dejando a la RASD con el control de m谩s o menos el 30% del territorio y a Marruecos ocupa el resto.

Se帽al贸 en tal sentido la decisi贸n de Marruecos de desplegar tropas en una zona neutral patrullada por la ONU con el objetivo de reabrir una ruta comercial ilegal que conecta 谩reas del S谩hara Occidental bajo ocupaci贸n marroqu铆 con la vecina Mauritania. Manifestantes saharauis hab铆an bloqueado la ruta un mes antes, tild谩ndola de ilegal, ya que viola el Plan de Arreglo de 1991.

Marruecos dice que seguir谩 respetando el alto el fuego, pero tambi茅n anunci贸 que reanudar谩 operaciones militares. Una contradicci贸n digna de su falsa diplomacia.

Pocas semanas despu茅s, el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reforz贸 la posici贸n marroqu铆, al anunciar por tuit que Estados Unidos reconocer铆a la soberan铆a marroqu铆 sobre el S谩hara Occidental, a cambio de que Marruecos normalice relaciones con Israel.

El conflicto saharaui empieza a obligar a Marruecos a usar su maquinaria propagand铆stica y que ha provocado a pa铆ses como Alemania criticar y denunciar la acci贸n de Trump. Esto, sumado a la decisi贸n a principios del a帽o pasado de no invitar a Marruecos a una conferencia que organiz贸 para tratar el conflicto en Libia, es el motivo aparente de la decisi贸n marroqu铆 de suspender contactos con la embajada alemana en Rabat. En la misma l铆nea, Espa帽a y Marruecos mantienen desde el pasado diciembre una tensi贸n diplom谩tica a ra铆z de la cuesti贸n saharaui, un tema presente en sus agendas y del que sus l铆deres y representantes han manifestado una distancia al respecto. 

El gobierno espa帽ol es incapaz de pronunciarse con claridad, pero tampoco condena el papel de Marruecos como potencia ocupante y agresora en los territorios ocupados. Mientras Marruecos act煤a con cierta inmadurez llamativa y, llegando a jugar con la vida de miles de menores y j贸venes abri茅ndoles las puertas de la valla de Melilla, espera de Occidente, -que le ha consentido y apoyado durante a帽os esta estafa intelectual- una renovaci贸n y declaraci贸n firme a su ocupaci贸n de la 煤ltima colonia de 脕frica. 

La disputa por el S谩hara Occidental siempre ha estado envuelta en un conflicto de interpretaciones. Frente a la decidida acci贸n del Polisario por ganarse el apoyo de la opini贸n p煤blica internacional, Marruecos ha respondido en general con el silencio, y no porque est茅 menos comprometido con la causa, sino porque para el gobierno marroqu铆 no hay nada que discutir: el S谩hara Occidental es parte del territorio soberano de Marruecos, y punto. La jugada es sencilla.

 

De las m谩s de 50 resoluciones que la Asamblea General de la ONU aprob贸 en relaci贸n con el S谩hara Occidental desde 1975, s贸lo dos (de 1979 y 1980) hablan de ocupaci贸n, y las dos fueron sumamente pol茅micas. Y ninguna de las 69 resoluciones del Consejo de Seguridad sobre el S谩hara Occidental hace referencia al t茅rmino ocupaci贸n.

Lo que s铆 contienen esas resoluciones es un llamamiento a las partes (en t茅rminos repetitivos) a negociar un acuerdo pol铆tico, sea en la forma de un referendo por la independencia (como exige el Polisario) o de un acuerdo que convierta al S谩hara Occidental en una regi贸n aut贸noma (como propuso Marruecos). A tal fin, el Consejo de Seguridad ha extendido en forma reiterada el mandato de la MINURSO (Misi贸n de la ONU para el refer茅ndum en el Sahara Occidental).

El Frente Polisario argumenta que la ONU no hizo lo suficiente para concretar el refer茅ndum, y en lugar de ello, su misi贸n solo sirve para perpetrar un status quo que mantenga los intereses coloniales y geoestrat茅gicos intactos. Las negociaciones entre Marruecos y el Polisario, bajo el auspicio de la ONU y con Argelia y Mauritania como observadores, est谩n suspendidas desde principios de 2019.

El status quo en el S谩hara Occidental (y m谩s en general, en el Magreb) no es sostenible. Una evoluci贸n del conflicto armado generar铆a inestabilidad pol铆tica en toda la regi贸n, mientras que la ocupaci贸n de facto marroqu铆 impide por completo el desarrollo sostenible de un estado saharaui independiente de la que Europa podr铆a beneficiarse y concretar grandes acuerdos en materia de estrategia econ贸mica y de seguridad a sus fronteras. 

El presidente estadounidense Joe Biden ha expresado p煤blicamente el compromiso de su gobierno con el reinicio de las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario (sin que parezca probable que revierta el reconocimiento otorgado por Trump a la soberan铆a marroqu铆 sobre el Sahara Occidental, como esperaba la UE).

La UE debe asumir un papel central en esta iniciativa: los lazos de Europa con el Sahara Occidental (y los valores fundamentales de la UE) as铆 lo exigen.




Fuente: Ecsaharaui.com