February 26, 2021
De parte de Nodo50
190 puntos de vista


Gerardo Tec茅. Publicado originalmente en CTXT.es

Este pa铆s tendr谩 sus d茅ficits, pero tambi茅n ofrece grandes oportunidades en algunos 谩mbitos. Si en el sector tur铆stico encontramos infinidad de posibilidades de sol y playa o en el gastron贸mico los alimentos m谩s ricos y saludables con los que dise帽ar una buena dieta, el 谩mbito del periodismo espa帽ol brinda a d铆a de hoy la oportunidad de que cualquiera que ponga sobre la mesa cuatro o cinco obviedades firme un art铆culo diferenciable del resto de los publicados cada d铆a. En un pa铆s que m谩s que en Estado de Derecho vive en estado de propaganda, decir lo obvio en el sector del periodismo es garant铆a de ofrecer un producto original. La pol茅mica tras los disturbios a ra铆z del encarcelamiento del rapero Pablo Has茅l es un buen ejemplo.

La labor de la polic铆a es la de garantizar el orden. Por ello, cuando alguien en una protesta, no importa el motivo, rompe un escaparate a pedradas o quema mobiliario urbano, las fuerzas de seguridad all铆 presentes tienen la obligaci贸n de detener a esta persona y ponerla a disposici贸n de un juez. Sin embargo, no es labor de la polic铆a comenzar disturbios. No es funci贸n de la polic铆a cargar sin justificaci贸n contra grupos de manifestantes en actitud pac铆fica, ni disparar balazos de goma contra los ojos de chicas que pasen por la calle. Ni mucho menos mofarse en redes sociales de la chica tras haber perdido un ojo. Tampoco debe la polic铆a ser un actor pol铆tico que use la fuerza de modo distinto seg煤n el perfil ideol贸gico que tenga delante. Como tampoco es funci贸n de la polic铆a adjetivar al ciudadano durante su servicio. No debe la polic铆a llamar puta a una manifestante, ni calificar como antisistema ante la prensa a quienes acuden a manifestarse. Un adjetivo tan subjetivo que mientras la polic铆a piensa en un encapuchado yo pienso en Rodrigo Rato con corbata cuando lo escucho. A la polic铆a se le pide profesionalidad en sus actuaciones, no comentarios de texto en los peri贸dicos.

La labor del Gobierno es la de garantizar la seguridad y la de controlar la calidad de las actuaciones de sus funcionarios. La labor del Gobierno, en este caso la labor del Ministerio del Interior dirigido por Grande-Marlaska, no es la de aplaudir acr铆ticamente todas y cada una de las actuaciones de sus polic铆as subordinados, ni la de mirar hacia otro lado cuando se cometen abusos de autoridad contra ciudadanos que pagan los sueldos de polic铆as y ministros. Hacer esto, no investigar posibles abusos y malas praxis, es un atentado contra los derechos civiles. Imag铆nense lo mismo aplicado a otros 谩mbitos. Imag铆nense a un juez neg谩ndose a investigar denuncias de torturas de detenidos en comisar铆as. 驴Se imaginan?

La labor de la oposici贸n es la de exigirle al Gobierno, en este caso al de Pedro S谩nchez, que garantice el orden en las calles y que garantice tambi茅n el escrupuloso cumplimiento de las funciones policiales. La oposici贸n est谩 ah铆 para se帽alar y criticar al Gobierno que permita actuaciones policiales que caigan en la brutalidad o en lo injustificado. Ser铆a una dejaci贸n de funciones por parte de la oposici贸n aplaudir las malas praxis policiales para ganar votos y, en lugar de hacer su trabajo como oposici贸n, dedicarse a montar campa帽as partidistas intentando apropiarse de un cuerpo del Estado que pagamos todos, seamos de izquierdas o derechas.

La labor de los medios de comunicaci贸n es vigilar que las actuaciones de la polic铆a a las 贸rdenes del Gobierno y la actividad de la oposici贸n sean las adecuadas. No es labor de los medios perseguir v铆a telediario o tertulia a los manifestantes violentos. Para eso ya est谩n la polic铆a y los jueces. Como tampoco es funci贸n del periodismo hacer una selecci贸n de im谩genes a la carta que muestren actos violentos contra mobiliario urbano y eliminen de sus informaciones los actos violentos perpetrados por la polic铆a contra manifestantes que no desarrollan actividades violentas. Adem谩s de vigilar al poder 鈥搚 recordemos que el poder no lo ostenta quien quema una papelera, sino el polic铆a que representa al Estado鈥 es labor de los medios informar y dar contexto, nunca intoxicar a la poblaci贸n deslizando ideas como que quien protesta por el encarcelamiento del rapero Has茅l, es un defensor de la violencia. No es cierto. Deber铆an los medios recordar que las protestas, con y sin violencia puntual, se dan a menudo en todos los pa铆ses con libertades. Y que no se dan en p谩ramos de tranquilidad y pacifismo como Arabia Saud铆.

Es labor de los columnistas de opini贸n dejar claro que otros compa帽eros de profesi贸n mienten a sabiendas de que lo hacen porque viven en continuo estado de propaganda bien financiada. Es labor de quien opina en los medios recordar que puede caerte como el culo un tipo de letras facilonas y violentas, tan corto de luces como para calificar de c贸mplice del fascismo a Julio Anguita el mismo d铆a de su muerte. Pero nunca puedes, si aspiras a vivir en un pa铆s que respete los derechos civiles m谩s b谩sicos, permitir que alguien pise una c谩rcel condenado por las letras de sus canciones o por sus tuits infantiles.

ATTAC no se identifica con las opiniones expresadas en los art铆culos que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es