July 25, 2021
De parte de La Haine
140 puntos de vista


Como anfitri贸n de la reuni贸n de ministros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (Celac), el presidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador pronunci贸 un discurso en el cual recuper贸 la mejor tradici贸n diplom谩tica mexicana de defensa, sin cortapisas ni medias tintas, de la soberan铆a de nuestras naciones ante el permanente injerencismo de Washington. Cargada de simbolismo por efectuarse en el marco de la conmemoraci贸n del natalicio de Sim贸n Bol铆var, la alocuci贸n del mandatario retom贸 la bandera de la unidad latinoamericana con un llamado a sustituir a la disfuncional Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) por un organismo aut贸nomo, no lacayo de nadie que sea mediador en conflictos en las naciones sobre asuntos de derechos humanos y de democracia, pero a petici贸n y aceptaci贸n de las partes.

L贸pez Obrador cit贸 el ejemplo de Cuba al hablar de la dif铆cil resistencia a las operaciones abiertas o encubiertas con que EEUU ha buscado 鈥搈uchas veces con lamentable 茅xito鈥 pisotear la voluntad de los pueblos latinoamericanos e imponer su agenda en toda la regi贸n. Sus palabras resumen el ideario de quienes se ponen del lado de la decencia, de la legalidad internacional y de la democracia cabalmente entendida como autodeterminaci贸n: podemos estar de acuerdo o no con la revoluci贸n cubana y con su gobierno, dijo, pero haber resistido 62 a帽os sin sometimiento, es toda una haza帽a y por su lucha en defensa de la soberan铆a de su pa铆s, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad.

Est谩 claro que, dentro de cada naci贸n latinoamericana, as铆 como entre los diversos estados, existen grandes diferencias surgidas de la cultura, la clase, los avatares de la historia y las pertenencias e identidades 茅tnicas o de otro tipo, pero es igualmente cierto que dichas diferencias pueden superarse en un marco de respeto si se dispone de una instancia multilateral comprometida con los intereses de la regi贸n, cuyos integrantes sean capaces de deponer sus fobias ideol贸gicas en aras de alcanzar acuerdos y est茅n dotados de una incuestionable integridad personal que los ponga a salvo de las tentaciones imperialistas.

Ya no se escapa a nadie que tal instancia no es ni puede ser la OEA: desde su nacimiento, ese organismo fue una mera correa de transmisi贸n de las directrices de Washington, pero bajo el secretariado de Luis Almagro se ha hundido en una ignominia sin precedentes al orquestar el golpe de Estado de 2019 en Bolivia; al transmitir la representaci贸n de Venezuela a un personaje burlesco sin m谩s credenciales que el visto bueno del Departamento de Estado; voltear la vista o de plano criminalizar a las v铆ctimas de la salvaje represi贸n desplegada por los gobiernos de Chile y Colombia durante los pasados dos a帽os; asumirse como punta de lanza del golpeteo criminal contra Cuba, y dejar patentes su carencia de escr煤pulos y su obscena sumisi贸n a los designios de EEUU al enfangarse en reyertas en las cuales extrav铆a cualquier sentido del decoro.

Por el bien de todos los pueblos latinoamericanos, cabe esperar que prospere la iniciativa para poner en pie un organismo a la altura de los desaf铆os que enfrenta la regi贸n y, a trav茅s de 茅l, revitalizar la hoy tan lejana como necesaria integraci贸n. La primera se帽al de independencia y pluralidad de tal plataforma habr谩 de encontrarse en la inclusi贸n de Cuba como miembro de pleno derecho.




Fuente: Lahaine.org