September 16, 2022
De parte de CGT
153 puntos de vista

En 2017, una trabajadora de una pasteler铆a de Xix贸n se dirigi贸 a la CNT para pedir ayuda en un caso de posible acoso sexual y explotaci贸n laboral. La CNT arrop贸 a la trabajadora y comenz贸 una acci贸n sindical como tantas otras, buscando una soluci贸n negociada que respetara los derechos de la compa帽era.

La brigada de informaci贸n de la Polic铆a en vez de investigar la denuncia de acoso sexual, decidi贸 investigar a las sindicalistas de CNT por extorsi贸n. Despu茅s de meses de identificaciones, seguimientos, an谩lisis de las cuentas bancarias y otras actuaciones, la Polic铆a tuvo que reconocer en su informe que de extorsi贸n nada de nada, pero insinu贸 que podr铆a tratarse de un delito de coacciones. Es decir, que una acci贸n sindical normal y corriente, incluso m谩s pac铆fica que muchas otras que realizamos desde CGT y desde el resto de sindicatos, puede ser considerada como un delito de coacci贸n a un empresario. Para la brigada de informaci贸n de la Polic铆a, el hecho de reclamar a un empresario que deje de acosar y que pague lo que establece la ley, puede constituir un delito de coacci贸n.

El fiscal del caso coincidi贸 con la interpretaci贸n policial y el juez encargado del caso, Lino Rubio Mayo (famoso por meter en la c谩rcel a los sindicalistas de Naval Gij贸n C谩ndido y Morala tras un montaje policial) conden贸 a la extrabajadora que hab铆a denunciado explotaci贸n laboral y acoso sexual y a seis sindicalistas de CNT a un total de 25 a帽os de prisi贸n y a pagar una indemnizaci贸n al empresario de 150.428 euros. Posteriormente, la Audiencia Provincial de Asturias confirm贸 la pena de tres a帽os de c谩rcel a seis de las sindicalistas de CNT condenadas y ahora nos encontramos a la espera de que el Tribunal Supremo resuelva el recurso.

LA MAYOR AMENAZA A LA LIBERTAD SINDICAL DESDE EL FINAL DE LA DICTADURA FASCISTA

La represi贸n policial, judicial y medi谩tica contra el anarcosindicalismo y en general contra el sindicalismo de clase no es algo nuevo sino todo lo contrario, un proceso constante desde los a帽os 80.
En las 煤ltimas d茅cadas varios cientos de sindicalistas han sido procesadas por participar en manifestaciones, concentraciones o piquetes de huelga, con peticiones de muchos a帽os de prisi贸n, encarcelamientos preventivos e incluso condenas a penas de prisi贸n.Esta represi贸n nos ha afectado especialmente a la CGT, por ser uno de los sindicatos con mayor nivel de movilizaci贸n.

Las compa帽eras Laura y Eva, de CGT de Barcelona, fueron acusadas en 2012 de cometer actos violentos en el piquete de CGT de la huelga general del 29M de 2012 y fueron juzgadas con una petici贸n fiscal de 30 a帽os de c谩rcel. Adem谩s, Laura fue detenida por la polic铆a y encarcelada durante un mes en prisi贸n provisional. Finalmente Laura y Eva fueron condenadas a un a帽o y dos meses de c谩rcel, por participar en un piquete en una huelga general.

El compa帽ero Ermengol, de CGT de Catalunya, tiene pendiente un juicio con una petici贸n fiscal de 11 a帽os de c谩rcel junto a otro trabajador y otros 25 estudiantes por ocupar el rectorado de la Universidad Aut贸noma de Barcelona en 2013 para protestar por los recortes y la subida de las tasas universitarias y defender la universidad p煤blica.

Esta represi贸n tambi茅n ha afectado a sindicalistas del resto de organizaciones como CCOO, UGT, ELA, CIG, LAB, CNT.
La secretaria general de CCOO en Baleares, Katiana Vicens, fue sometida a un juicio por participar en un piquete en la huelga general del 29 M de 2012, con una petici贸n fiscal de cuatro a帽os y medio de c谩rcel. Finalmente fue condenada por coacciones a una multa, porque seg煤n la sentencia rompi贸 un cristal de un autob煤s.

En todos estos casos, la Polic铆a y la Fiscal铆a acusaban a las sindicalistas de alg煤n acto violento, muchas veces inventado y otras veces realizado por otras personas. Las peticiones fiscales eran desproporcionadas, pero en ning煤n caso se cuestionaba el derecho a realizar actividad sindical ni se consideraba que reclamar salarios a un empresario era un delito de extorsi贸n o de coacciones.

POR QU脡 ESTE CASO ES UNA AMENAZA GRAVE PARA TODO EL SINDICALISMO

Las condenas de 3 a帽os de prisi贸n a seis compa帽eras de CNT de Xix贸n son un caso m谩s en una larga cadena de montajes policiales y de actuaciones de fiscales y jueces de ultraderecha contra la libertad sindical, y al mismo tiempo, suponen un salto cualitativo. En este caso no se ha condenado a las seis compa帽eras por realizar ni un solo acto 鈥渧iolento鈥 sino por realizar concentraciones pac铆ficas para reclamar el fin de los abusos del empresario de la pasteler铆a La Suiza.

Tenemos que parar esta agresi贸n sin precedentes a todo el sindicalismo y conseguir la absoluci贸n de las seis compa帽eras, porque de lo contrario, cualquier empresa podr谩 aprovechar esta sentencia para intentar encarcelar a cualquier sindicalista en cualquier conflicto laboral. Nos jugamos mucho.

Esta agresi贸n tambi茅n nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de proteger la acci贸n sindical. Mientras haya c茅lulas de ultraderecha en la Polic铆a, en la Fiscal铆a y entre los jueces, el derecho a la libertad sindical estar谩 amenazado. A medio plazo, deber铆amos buscar estrategias y apoyos para democratizar estas instituciones, depurando a la ultraderecha o al menos reduciendo su influencia. De lo contrario, por muy garantistas que sean las leyes, siempre habr谩 una brigada de informaci贸n de la polic铆a, un fiscal o un juez que considere que hacer sindicalismo de clase debe castigarse con investigaciones, multas y c谩rcel.

SEIS COMPA脩ERAS EST脕N EN RIESGO INMINENTE DE ENTRAR EN PRISI脫N

Luara, Jara, Cristina, Olga, Beatriz y H茅ctor han sido condenadas a penas que suman m谩s de tres a帽os de prisi贸n. Se espera que en octubre o noviembre el Tribunal Supremo decida si admite a tr谩mite el recurso. Si el Tribunal Supremo no admite el recurso, las compa帽eras recurrir谩n ante el Tribunal Constitucional (TC), pero a partir de ese momento, el juez de primera instancia, Lino Mayo, el que encarcel贸 a los sindicalistas C谩ndido y Morala, decidir谩 si las compa帽eras entran en prisi贸n mientras el TC resuelve el recurso. Conociendo los antecedentes del juez, el riesgo de que las compa帽eras sean encarceladas es elevado.

Son compa帽eras cuyo 煤nico delito ha sido hacer lo que hacemos en CGT todos los d铆as: apoyar a las trabajadoras con problemas y movilizarse para detener los abusos empresariales y mejorar nuestras condiciones laborales.
Luara, Jara, Cristina, Olga, Beatriz y H茅ctor son sindicalistas solidarias y ejemplares, pero tambi茅n compa帽eras precarias, algunas con hijos de corta edad, que no deber铆an pagar un precio tan alto por defender los derechos de toda la clase trabajadora.

MANTENER LA SOLIDARIDAD Y LA MOVILIZACI脫N HASTA QUE SEA NECESARIO

Desde el Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal de la CGT os pedimos a toda la organizaci贸n que seamos conscientes de la importancia y de la gravedad de este caso y que hagamos todas un esfuerzo por sacar tiempo y dedicarlo a la solidaridad con estas seis compa帽eras en los pr贸ximos meses:

鈥 Acudiendo a la manifestaci贸n del 24 de septiembre en Madrid.
S谩bado 24 de septiembre, 12:30h Ministerio de Justicia. Calle San Bernardo 19. Metro San Bernardo.
鈥 Apoyando la campa帽a de redes sociales
#HacerSindicalismoNoEsDelito
#FacerSindicalismuNunYeDelito
#SolidaridadCNTXixon
鈥 Difundiendo el caso en nuestros medios
鈥 Preparando movilizaciones para octubre o noviembre en caso de que el juez Lino Mayo dicte el ingreso en prisi贸n de Luara, Jara, Cristina, Olga, Beatriz y H茅ctor.

M谩s informaci贸n sobre el caso:
https://www.elsaltodiario.com/represion/pasteleria-suiza-cnt-rabia-solidaridad-pueden-mas-que-condenas-poder-judicial-huele-naftalina Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal




Fuente: Cgt.org.es