November 25, 2021
De parte de Nodo50
360 puntos de vista


Se habla mucho de recuperaci贸n econ贸mica y de que el paro va decreciendo, pero estos datos no cambian la percepci贸n real de que cada d铆a que pasa hay m谩s familias en riesgo de pobreza y mayor desigualdad. La recuperaci贸n no es igual para todos. Los m谩s ricos siguen acumulando a costa del resto de la poblaci贸n. Lo de no dejar nadie atr谩s puede ser un buen slogan, pero no es la realidad.

Parece que la paciencia se est谩 agotando. Desde hace unas semanas est谩 surgiendo un proceso de movilizaci贸n trabajadora basado en dos patas: la exigencia de aumentos salariales para defenderse de la inflaci贸n y mejoras en las condiciones de trabajo y quienes luchan contra cierres de empresas y expedientes de regulaci贸n de empleo. Adem谩s de la voluntad de lucha el movimiento muestra la urgente necesidad de derogar la reforma laboral (para limitar las enormes ventajas de las patronales) y vuelve a poner en valor (que no deber铆a haberse perdido) la participaci贸n y la organizaci贸n, el sindicalismo de clase como base para poder defenderse, luchar y mejorar. Este repunte puede ser puntual o representar un movimiento de fondo, pero no hay duda de que toda mejora de las condiciones de vida y de trabajo pasa por la lucha.El metal de C谩diz a la cabezaComo ya publicamos la semana pasada el metal de C谩diz hab铆a convocado una huelga indefinida si no se llegaba a un acuerdo de convenio. La huelga empez贸 el 16 y est谩 teniendo un seguimiento masivo. Cinco d铆as de huelga con las empresas paradas, con muchas de las grandes factor铆as para las que trabajan las empresas auxiliares sin poder producir con normalidad (algunos astilleros no podr谩n entregar los barcos comprometidos), piquetes masivos presentes en los pol铆gonos industriales, en las carreteras y por las calles de la ciudad鈥na demostraci贸n de coraje y organizaci贸n. Las continuas cargas policiales no les han echado para atr谩s y, como era de esperar, enseguida ha empezado a funcionar la provocaci贸n y las calumnias desde los poderosos y muchos medios de comunicaci贸n. Se les ha acusado de delincuentes y de que en los piquetes participan antisistema llegados de otras provincias. Se han defendido de cada uno de esos ataques como lo que son: clase trabajadora organizada y decidida a luchar por lo que consideran justo. Han conquistado el apoyo de la poblaci贸n trabajadora, que les aplaude y vitorea cuando se manifiestan.

La repercusi贸n de la huelga es evidente. Se habla de ella, aparece en los informativos y despierta la atenci贸n de muchos trabajadores y trabajadoras que piensan si no habr铆a que hacer algo parecido en su empresa o sector. Lo que piden los del metal es bastante sencillo: no perder lo que ten铆an y no perder poder adquisitivo. Algo por lo que luchar铆amos todos. La huelga seguir谩 la semana pr贸xima y el martes 23 est谩 convocada una gran manifestaci贸n en C谩diz. Para ese mismo d铆a habr谩 huelga de estudiantes para solidarizarse y participar en la manifestaci贸n.

Tambi茅n el metal de Alicante y Toledo

El metal de Alicante, unos 36.000 trabajadores, fue a la huelga el d铆a 18 y volver谩 el 23. El conflicto con la patronal es tambi茅n salarial y de condiciones de trabajo. Los empresarios no quieren aceptar un aumento salarial del 1,25% y un reparto porcentual de la desviaci贸n del IPC entre trabajadores y empresarios.

En Toledo van por el mismo camino. El d铆a 17 hubo concentraciones de delegados y si no cambian las cosas no les quedar谩 otro remedio que ir a la huelga.

El grito de La Mari帽a de Lugo

El 17 de noviembre ser谩 recordado en la comarca lucense de A Mari帽a como el d铆a de la primera huelga general de toda la comarca. Todos a una respondieron a la emergencia social y laboral ante la grave crisis econ贸mica, por la p茅rdida de cientos de empleos, por el continuo desmantelamiento de empresas y con decenas de familias pendientes de lo que pasar谩 con las empresas Vestas y Alcoa. La huelga general fue convocada por los sindicatos CIG, CCOO y UGT y cont贸 con el apoyo general de pr谩cticamente todos los 谩mbitos asociativos. Las empresas cerraron, los comercios no abrieron como tampoco la hosteler铆a, participaron los estudiantes y los ense帽antes y en la sanidad y ayuntamientos solo funcionaron los servicios m铆nimos.

Una enorme manifestaci贸n transcurri贸 por el centro de Burela, a los gritos de 鈥淭raballo digno na nosa terra鈥, 鈥淨ueremos traballar e non emigrar鈥 y exigiendo a los gobiernos, tanto al gallego como al central, inversiones y decisiones para salvar la comarca, que no quiere vivir, malvivir habr铆a que decir, del turismo y del sector servicios, sino que quiere mantener su tejido industrial y productivo. Una comarca con experiencia de lucha, como el largo conflicto que mantiene la plantilla de Alcoa para mantener la factor铆a, o las movilizaciones contra la decisi贸n de la Xunta de suprimir el 谩rea sanitaria comarcal, trasladada a Lugo, o la exigencia hist贸rica para la mejora de las comunicaciones. Reivindicaciones que en la huelga general se hicieron presentes y que fueron exigidas tanto a la Xunta gobernada por el PP como al gobierno central, que, como suele ser habitual, ambos se lavan las manos o se echan la culpa, pero son incapaces de responder al grito desesperado de toda una comarca que se oy贸 en la huelga general.

El autom贸vil se concentra en Madrid

Algunos han calificado como tormenta perfecta la situaci贸n del sector del autom贸vil. La combinaci贸n de falta de suministro de semiconductores (un coche actual puede llevar entre 1.500 y 5.000 semiconductores) la crisis y el encarecimiento de materias primas y la transici贸n hacia el coche el茅ctrico han creado una situaci贸n de crisis que ya est谩 afectando al empleo. Y, adem谩s, habr铆a que a帽adir la presi贸n social en la transici贸n ecol贸gica y contra la contaminaci贸n. No se renuevan contratos eventuales y algunas empresas ya han presentado ERE,s y ni la patronal ni el gobierno parecen decididos a tomar medidas de urgencia. El peso del autom贸vil en la econom铆a espa帽ola supera el 10% del PIB y emplea a unos 500.000 trabajadores entre empresas matrices y auxiliares. Por eso, el lunes 22 de noviembre ante el Ministerio de Industria en Madrid se concentrar谩n personas desplazadas desde toda Espa帽a para exigir medidas y apoyar la lucha de empresas del sector amenazadas, como el cierre de la divisi贸n de parabrisas de Pilkington en Sagunto o la de MAHLE de Vilanova i la Geltr煤 (Barcelona) que quiere cerrar la f谩brica y acabar con 343 empleos.

Las conserveras de Bizkaia

Para el d铆a 30 est谩 convocada por ELA, CCOO, LAB y UGT una jornada de huelga en el sector de conservas de Bizkaia. En Espa帽a son m谩s de 30.000 las personas que trabajan en este sector y m谩s de 1.000 en Bizkaia. Es un sector muy feminizado, en Euskadi de las 2.134 personas que trabajan apenas 100 son hombres y, como es habitual, ocupan los puestos directivos. Un estudio de la soci贸loga Eva Perujuaniz ha mostrado que una de cada dos mujeres del sector tiene un contrato precario y que el 71% de los contratos temporales que se realizan y el 82,38% de los discontinuos, recaen sobre las mujeres. Una barbaridad.

Durante la pandemia el sector fue considerado como esencial pero sus sueldos nunca han sido 鈥渆senciales鈥, de hecho, no llegan a los 1.000 euros. Las mismas trabajadoras denuncian que hist贸ricamente su salario se ha visto como un complemento al del marido y por eso siempre ha sido bajo. Parece que est谩n decididas a cambiarlo. Reivindican un salario m铆nimo de 1.200 euros y 35 horas semanales, empezando con una reducci贸n de 80 horas en la jornada anual durante la vigencia del convenio, medidas de salud y seguridad en el trabajo y que las empresas complementen las bajas por enfermedad com煤n para atajar la actuaci贸n de las mutuas que dan el alta antes de tiempo o rechazan las bajas derivadas del esfuerzo f铆sico y repetitivo que realizan.

Las mujeres de Bizkaia han tomado la delantera, pero es posible que las del resto del Estado sigan el mismo camino. La negociaci贸n del convenio colectivo dura ya m谩s de siete meses y la patronal est谩 ofreciendo un convenio por 5 a帽os con aumentos del 1,5% para el 2021, 1,75% en el 2022, 1,5% en el 2023, 1,25% en el 2024 y un 1% en el 2025, sin incluir cl谩usula de revisi贸n anual del IPC real. Una propuesta inasumible para los sindicatos. Ya se han realizado concentraciones de protesta en Galicia y Cantabria y se est谩 preparando una convocatoria a nivel estatal.

Acuerdo en c谩rnicas

En algunos casos la amenaza de huelga sirve para cerrar un buen acuerdo. El sector de las c谩rnicas la hab铆a convocado para el 25-26 de noviembre y 3 al 8 de diciembre y ante lo que pod铆a ser un grave problema para las empresas por la proximidad de la campa帽a de Navidad, la patronal ha aceptado un convenio que recoge parte de las reivindicaciones de los trabajadores y trabajadoras.

El convenio, que afecta a unos 115.000 trabajadores de 3.000 empresas, incluye una subida salarial del 3% desde enero de 2021 y del 2,75% para 2022. El 煤ltimo a帽o de vigencia cobrar谩n un 2,5% m谩s. Adem谩s, se garantiza que nadie perder谩 poder adquisitivo durante estos a帽os. Se incorpora al convenio el cobro del 100% del salario desde el primer d铆a de baja por incapacidad temporal. La jornada bajar谩 en 10 horas anuales desde 2022, aunque se compensa a las empresas con 25 horas m谩s anuales en la bolsa flexible de horas. Se habilitar谩 un permiso retribuido de diez horas para recibir asistencia m茅dica especializada o para acompa帽ar a familiares dependientes; se extiende el cobro del plus de nocturnidad y se establece que solo se podr谩 modificar el sistema de retribuci贸n a rendimiento mediante incentivos previa negociaci贸n con los representantes de las plantillas.

Supermercados de Castilla y Le贸n

Una empleada, la mayor铆a son mujeres, de un supermercado de esta Comunidad no llega a los 965 euros del Salario M铆nimo Interprofesional. Esta es una de las razones para la huelga convocada para los d铆as 7, 23, 24, 30 y 31 del pr贸ximo mes de diciembre, en plena campa帽a navide帽a. Son unas 6.500 personas las que trabajan en este sector. Reivindican una subida salarial para llegar a sueldos de 1.200 euros en 2025.

Fuente: Sin Permiso




Fuente: Kaosenlared.net