November 23, 2021
De parte de Lobo Suelto
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Cuando el pensamiento se atrofia, se convierte en periodismo. Es el basurero al que van a parar la sociolog铆a, la ciencia pol铆tica, la historiograf铆a, el ensayo, la filosof铆a, incluso la literatura, cuando la experiencia no aparece y lo que se busca, de una u otra manera, es comentar la realidad. El analista pol铆tico es el personaje por excelencia de estos tiempos. Exhibe lucidez en la pr谩ctica redundante de la descripci贸n. El periodista quiere informar; el consumidor de noticias, informarse. Y como los datos en exceso pueden ser aburridos, el buen periodista, como el pedagogo, sabe que es necesario agregar un poco de entretenimiento. Pizarrones, tizas, esquemas, filminas y pupitres. La cr铆tica pol铆tica devenida en periodismo es una tecnolog铆a social de infantilizaci贸n.

A mediados del dos mil, el periodismo se hab铆a convertido en el horizonte deseable de una generaci贸n que, obediente como era, festejaba junto a sus dirigentes el ansiado retorno de la militancia. Algo en eso debi贸 sentar el terreno para la combinaci贸n de realismo pol铆tico y estetizaci贸n que posteriormente se producir铆a a trav茅s de las redes sociales. Los sujetos actuales desean estar informados, para as铆 lograr, en sus peque帽as discusiones y posteos, un argumento convincente, irrefutable. Y como la informaci贸n ya no es subversiva 鈥搉o sabemos bien qu茅 hacer con ella鈥, ning煤n centro o grupo de poder se preocupa por lo que sepamos. Como dec铆a 沤i啪ek jugando un poco con la frase de Marx: lo saben, pero lo hacen.

La omnipresencia del periodismo es un s铆ntoma que se refiere a nuestra dificultad para traducir lo vivido en experiencia. Al informarnos, nos enteramos detalladamente sobre aquello que nos pasa, nos anoticiamos sobre nuestra propia pasividad. Y esto se articula de manera perfecta con la sociabilidad virtual y abstracta de nuestro tiempo. La comunidad virtual, hecha a imagen y semejanza de la identidad est茅tica que ofrecemos, nos otorga los enlaces y titulares necesarios para no quedar fuera de nuestro mundo. A veces ni siquiera hace falta leer, alcanza con alg煤n slogan, incluso con un meme. Las intensidades encuentran un c贸digo virtual con el que expresarse: verborragia, orgullo, incriminaci贸n, catarsis. Se aprenden fragmentos, citas, listas blancas de nombres y palabras, con las que rendir, como un examen, ante el auditorio.

El panelista (desde la opini贸n) y el experto (desde el saber) constituyen los dos grandes modelos de intervenci贸n medi谩tica. Son tambi茅n dos modos del habla, dos formas discursivas que ya se han extendido hasta lo m谩s profundo de nosotros. Es com煤n que los usuarios de las redes, de un momento a otro, asuman como propia la m谩scara del panelista o del experto para compartir el mensaje adecuado a la identidad est茅tica que sostienen. En 1993, con una lucidez anticipatoria, Claudio Uriarte dec铆a: el destino inevitable de esta 茅poca y de esta generaci贸n termina siendo el periodismo, que ya organizaba las cosas de este modo antes de que fueran as铆. Con el tiempo, todo el mundo ser谩 periodista, en potencia o en acto.




Fuente: Lobosuelto.com