January 21, 2021
De parte de Amor Y Rabia
179 puntos de vista


por John Lanchester

Un mundo feliz y 1984 captan la era de Facebook y Trump

Para muchos, el mundo moderno parece una distop铆a, una versi贸n de “la l铆nea de tiempo m谩s oscura”, para tomar prestado un t茅rmino de la comunidad estadounidense de comediantes. 驴Pero qu茅 distop铆a? 驴Qu茅 escritor imagin贸 mejor este momento de confusi贸n y disfunci贸n? Las mayores contribuciones a la tradici贸n de la ficci贸n dist贸pica son dos obras maestras definitorias del siglo XX, ambos best-sellers en su momento y desde entonces: Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley y 1984 (1949) de George Orwell.

Las dos distop铆as tienen muchos detalles en com煤n. Ambos escritores vieron un futuro moldeado por las armas de destrucci贸n masiva: armas biol贸gicas y qu铆micas en el caso de Huxley, guerra nuclear en el de Orwell. Coincidieron en el peligro de la estratificaci贸n social permanente, con la humanidad dividida en categor铆as determinadas por la ingenier铆a biol贸gica y el condicionamiento psicol贸gico (Huxley) o las clases tradicionales combinadas con sistemas totalitarios basados en lealtad (Orwell). Ambos hombres imaginaron sociedades futuras completamente obsesionadas con el sexo, aunque de formas diametralmente opuestas: la represi贸n impuesta por el estado y el celibato en el caso de Orwell; promiscuidad deliberada y narcotizante en el caso de Huxley.

Ambos hombres pensaron que el futuro estar铆a dominado por EEUU. Ambos pensaron que los gobiernos del futuro dedicar铆an muchos esfuerzos a tratar permanentemente de incitar el consumo econ贸mico, no es que ninguno de los dos pensara en algo tan incre铆blemente fant谩stico como la flexibilizaci贸n cuantitativa (quantitative easing o QE, la pol铆tica actual de los bancos centrales para hacer frente al creciente resquebrajamiento del sistema financiero, consistente en aumentar el exceso de reservas del sistema bancario, aumentando con ello la masa monetaria, AyR). Ambos comenzaron sus libros con una frase corta dise帽ada para se帽alar un mundo que era familiar pero tambi茅n desconcertantemente futurista: 鈥淯n edificio gris achaparrado de solo treinta y cuatro pisos鈥, comienza Un mundo feliz. Se supone que debemos jadear de asombro ante el “煤nico”. 1984 comienza: “Era un d铆a fr铆o y brillante en abril, y los relojes daban las trece”. 隆Trece! 隆El horror!

Ambos hombres estaban escribiendo advertencias: “el mensaje del libro”, dijo Huxley, era: “Esto es posible: por el amor de Dios, ten cuidado”. En su visi贸n, la humanidad se enfrenta a un mundo futuro tranquilizado por el placer y las drogas y las distracciones voluntarias de la 鈥渋nfantilizaci贸n civilizada鈥. Para Orwell, la humanidad se enfrentaba a un estado permanente de guerra y un control mental totalitario, resumido en la imagen de 鈥渦na bota pisando un rostro humano, para siempre鈥. Sin embargo, a pesar de toda la superposici贸n, generalmente se las considera versiones contradictorias y conflictivas del futuro.

George Orwell, autor de “1984”

La diferencia entre las dos distop铆as tiene sus ra铆ces en una de las caracter铆sticas centrales de la literatura imaginativa. A muchos escritores de ficci贸n especulativa (t茅rmino preferido en lugar del de ciencia ficci贸n por Margaret Atwood, entre otras personas) les gusta subrayar que su trabajo es una visi贸n del presente, magnificada e intensificada. “El futuro est谩 aqu铆”, ha dicho William Gibson, “simplemente est谩 distribuido de manera desigual”. Atwood estableci贸 como regla al escribir El cuento de la criada que ella “no pondr铆a en el libro ning煤n suceso que no hubiera ocurrido… ni ninguna tecnolog铆a que no est茅 disponible. Sin artilugios imaginarios, sin leyes imaginarias, sin atrocidades imaginarias”. Orwell cre贸 algunas innovaciones tecnol贸gicas para su mundo futuro, pero en esencia su 1984 es una mirada profunda al coraz贸n de las sociedades totalitarias ya existentes. Algunos de los detalles pueden ser del estrecho mundo de la d茅cada de 1940 (la novela est谩 impregnada por el olor a repollo hervido), pero la historia va mucho m谩s all谩 de eso, hasta las profundidades del coraz贸n humano y el proyecto totalitario para remodelarlo.

Nadie podr铆a haber estado mejor ubicado que Orwell para ver este presente y proyectarlo hacia el futuro. Su participaci贸n de toda la vida con las ideas de izquierda fue tanto te贸rica (matizado con perspectivas desde el Partido Laborista Independiente hasta el movimiento sindical a trav茅s del anarquismo, el trotskismo y el estalinismo) como vivida directamente. Era caracter铆stico de 茅l que cuando fue a la guerra civil espa帽ola para escribir sobre ella, se encontr贸 incapaz de retroceder e informar, sino que, en cambio, una vez que vio la realidad de lo que estaba sucediendo, inmediatamente se uni贸 a la milicia trotskista para luchar contra los fascistas. La total crueldad con la que la facci贸n respaldada por los sovi茅ticos reprimi贸 a los otros grupos del bando republicano, su disposici贸n a mentir y asesinar a sus propios aliados, le dio a Orwell el 铆mpetu y la perspicacia para escribir su gran novela sobre el totalitarismo.

Es por eso, en este dif铆cil momento hist贸rico, que la contienda Orwell vs Huxley podr铆a parecer que hab铆a concluido a favor de Orwell. Hace poco estuve en un avi贸n justo despu茅s del comienzo de las vacaciones escolares y, mientras deambulaba por el pasillo, not茅 el hecho sorprendente de que tres j贸venes diferentes le铆an 1984, en tres idiomas diferentes (ingl茅s, Italiano, portugu茅s). Nada mal para un libro escrito hace 70 a帽os. Lo orwelliano siempre ha estado bien administrado, atendiendo al negocio de mantener su reputaci贸n de cara al p煤blico -esa fue una de las inspiraciones detr谩s de la creaci贸n de los premios anuales Orwell de escritura pol铆tica. Incluso se podr铆a decir que Sonia Orwell, que se cas贸 con 茅l en su lecho de muerte, estaba atenta a su reputaci贸n al tomar su seud贸nimo como apellido, dado que su familia lo conoc铆a como Eric Blair (esto me lo dijo un pariente de Orwell, alguien que, curiosamente para m铆, lo conoc铆a como Eric).


Sin embargo, nada, pero nada de verdad, podr铆a rivalizar con el impulso a las ventas del libro proporcionado por Donald Trump. Este presidente encarna la idea de que, debido a la voluntad de mentir sin escr煤pulos, las normas de la veracidad pueden abolirse con extraordinaria rapidez. Una de las exigencias centrales del Partido, en el libro de Orwell, es que “rechaces la evidencia de tus ojos y o铆dos”. Trump puso en pr谩ctica esa m谩xima en su primer d铆a en el cargo, con su insistencia en que la gente ignore la evidencia de sus sentidos sobre las multitudes del d铆a de la inauguraci贸n. El mundo no est谩 dividido en tres superestados totalitarios dominantes, como en la novela, pero en una 茅poca de hombres fuertes ascendentes, dictadores, antisemitas y mentirosos patrocinados por el estado, muchas de las otras profec铆as de Orwell se han hecho realidad. Piense en Corea del Norte, una dictadura comunista heredada, muchas de cuyas caracter铆sticas, una sociedad basada en jerarqu铆as de lealtad al liderazgo, podr铆an haberse transcrito directamente de 1984.

Pero espera un minuto. Orwell ten铆a raz贸n en muchas cosas, pero Huxley tambi茅n. Los antecedentes de Huxley eran similares a los de Orwell: no solo ambos fueron a Eton, Huxley regres贸 all铆 cuando era joven (e incluso le ense帽贸 franc茅s a Orwell). A pesar de eso, el medio de Huxley era muy diferente, era m谩s cient铆fico y filos贸fico que comprometido pol铆ticamente. Los Huxley eran una aristocracia cient铆fica y liberal: el t铆o abuelo de Aldous era el poeta laureado Matthew Arnold; su abuelo Thomas era “el bulldog de Darwin”, el primer defensor p煤blico de alto perfil de las ideas de Darwin; su hermano Juli谩n fue un destacado bi贸logo y figura p煤blica, el primer director general de la Unesco, cofundador del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Julian tambi茅n fue un destacado eugenista, dedicado a la idea de que la ciencia podr铆a usarse para eliminar el acervo gen茅tico inferior para el bien p煤blico (ideolog铆a en la que se bas贸 parte de la legislaci贸n en EEUU en el periodo de entreguerras y el exterminio de personas con “defectos” en el Tercer Reich, AyR).

La textura emocional de Un mundo feliz es muy diferente a la de 1984; hay una alegr铆a, una ligereza, que no se parece en nada al paisaje l煤gubre, reprimido y en tonos grises de la novela de Orwell. La cuesti贸n de la eugenesia nos ofrece una pista sobre la raz贸n de esto. Huxley estaba interesado en la eugenesia, que cautiv贸 a muchos intelectuales de izquierda y de derecha. Lleg贸 a verlo como un campo siniestro, correctamente, ya que la idea de que los pobres tienen rasgos gen茅ticos que podr铆an y deber铆an eliminarse es de hecho una de las ideas m谩s oscuras y peligrosas del siglo XX. Pero primero sinti贸 el atractivo de la idea de que la modernidad puede mejorarnos, que la ciencia puede curar parte del dolor y las dificultades de ser humano. El hecho de que Huxley hubiera sido tentado por estos pensamientos le ayud贸 a plasmar sus ideas con un toque m谩s ligero y exploratorio que Orwell.

El autor de “Un mundo feliz”, Aldous Huxley, en 1958

La distop铆a de Huxley era otro tipo de ficci贸n especulativa al del de Orwell: no una profunda excavaci贸n en el presente, sino una proyecci贸n de las tendencias existentes en el futuro. En realidad trat贸 de de pensar en lo que ser铆a el futuro, si las cosas continuaban en la direcci贸n en la que se dirig铆an. Estaba bien situado para ver las l铆neas de tendencia en muchas de las ciencias e hizo buenas conjeturas sobre hacia d贸nde se dirig铆an. Como resultado, podemos hacer una fuerte afirmaci贸n de que fue 茅l, y no Orwell, quien hizo un mejor trabajo al predecir la vida moderna en el mundo desarrollado. El cambio revolucionario en las actitudes hacia el sexo, por ejemplo, no es algo que muchas personas previeron en 1932, pero Huxley s铆 lo hizo: la separaci贸n del sexo y la reproducci贸n es completa en Un mundo feliz, como es casi completa en la vida moderna. Adivin贸 correctamente el desarrollo de nuevas tecnolog铆as en anticoncepci贸n y tambi茅n adivin贸 correctamente sus consecuencias.

En Un mundo feliz, la promiscuidad no es solo normal, sino que se fomenta activamente; tambi茅n la franqueza total en todos los aspectos de la sexualidad. El sexo es una distracci贸n y una fuente de entretenimiento, casi una droga. Huxley habr铆a mirado nuestro mundo de apps de citas y entretenimiento masivo sexualizado (y quiz谩 especialmente programas como Love Island y Naked Attraction) y otorgado a sus predicciones una buena nota (Naked Attraction es un programa de citas del Channel Four en el que las personas eligen una pareja en funci贸n de si les gusta o no el aspecto de sus genitales. El p煤blico tambi茅n ve los genitales. Cuando les describes este programa a otras personas, a menudo piensan que te han entendido mal, y que no puede ser que las personas tengan la cara tapada y los genitales expuestos y que son elegidos como posible pareja sobre esa base, pero eso es exactamente lo que sucede. Recomiendo este programa a cualquiera que no est茅 de acuerdo con que las normas la sexualidad han cambiado). Orwell vio un futuro en el que el estado desalentaba el sexo. En este sentido, estaba completamente equivocado y Huxley ten铆a toda la raz贸n.

Naked Attraction

Huxley tambi茅n ten铆a m谩s raz贸n respecto al placer. Orwell escribi贸 sobre un mundo sensualmente limitado, con escasez, gris: ese era uno de los principales aspectos en los que estaba canalizando el esp铆ritu de la d茅cada de 1940. Huxley mir贸 hacia adelante y vio un futuro en el que la vida era muy placentera -adormecedoramente, mortalmente y aturdidamente placentera. Los placeres sin exigencias y los entretenimientos sin desaf铆os son fundamentales para el funcionamiento de la sociedad. Las fuentes de distracci贸n juegan un papel fundamental. Los “sentimientos”, la principal fuente de entretenimiento masivo, tienen que ver con escapar del yo. “Cuando el individuo siente, la sociedad se tambalea”, es el lema, y 鈥嬧媠e hace todo lo posible para evitar que las personas sientan emociones fuertes. El m茅todo preferido para esto es soma, un f谩rmaco libre de efectos secundarios que garantiza la felicidad disociada. Aqu铆, nuevamente, Huxley podr铆a ver el uso moderno de antidepresivos, ansiol铆ticos y sedantes, y llegar a la conclusi贸n de que hab铆a acertado.


Un 谩rea particular de la capacidad de predecir de Huxley trataba de la importancia de los datos. Vio venir la revoluci贸n de la informaci贸n, en forma de gigantescas tarjetas indexadas, es cierto, pero entendi贸 la esencia. Es divertido ver cu谩ntas caracter铆sticas de Facebook, en particular, se anticipan en Un mundo feliz. Cuando Facebook declara que su misi贸n es “dar a las personas el poder de construir una comunidad y unir el mundo”, suena mucho al lema del nuevo mundo “Comunidad, Identidad, Estabilidad”. El mundo en el que “no tenemos ning煤n uso para las cosas viejas” encaja con la visi贸n de Mark Zuckerberg de que “los j贸venes son simplemente m谩s inteligentes”. La sala de reuniones cuyo nombre es Only Good News, 驴puede adivinar si pertenece al controlador mundial de Huxley o a Sheryl Sandberg? La prohibici贸n completa de ver la lactancia materna es com煤n a la novela y al sitio web. La naturaleza p煤blica del estado civil, la idea de que todo debe ser compartido y la idea de que “todos pertenecen a todos los dem谩s” son tambi茅n temas comunes de la novela y la compa帽铆a y, sobre todo, la idea, perfectamente expresada por Zuckerberg y perfectamente ejemplificando el tema principal de Huxley, de que “la privacidad es una norma obsoleta”.

Este tema, de un ataque a la privacidad, es tambi茅n fundamental para la visi贸n de Orwell. El crimen de pensamiento es uno de los cr铆menes m谩s graves de 1984. Es en este punto que podemos empezar a ver sus novelas y las de Huxley no como visiones competitivas del futuro, sino como advertencias complementarias y superpuestas. Nuestro mundo tiene sexo en todas partes, entretenimiento para hacerte olvidar todo cuando quieras y drogas para que dejes de sentir. Tambi茅n tiene un n煤mero creciente de hombres fuertes l铆deres que reescriben la historia e ignoran la verdad, y un 茅nfasis creciente en los cr铆menes basados 鈥嬧媏n el pensamiento. No tenemos un “Odio en dos minutos” oficial, como el estado de Ocean铆a de Orwell, pero nuestros equivalentes en las redes sociales se acercan bastante. La idea de una guerra permanente de baja intensidad como una nueva norma se parece mucho a nuestra guerra global contra el terrorismo que dura ya 18 a帽os; de hecho, la guerra global contra el terrorismo (Global War on Terrorism, GWOT) encajar铆a muy bien en el mundo de acr贸nimos y la neolengua (Newspeak) de Orwell. La idea de una sociedad estratificada permanentemente en clases sociales heredadas o determinadas gen茅ticamente se corresponde con un mundo moderno en el que las sociedades m谩s desiguales son tambi茅n aquellas en las que las personas tienen m谩s probabilidades de heredar sus oportunidades en la vida.

Una sociedad globalmente dominante, gobernada por un partido y un l铆der fuerte, una sociedad que utiliza todos los m茅todos posibles de vigilancia y recopilaci贸n de datos para monitorear y controlar a sus ciudadanos, una sociedad que tambi茅n est谩 disfrutando de un aumento r茅cord en prosperidad y abundancia, y que utiliza nuevos m茅todos t茅cnicos sin precedentes de la ciencia y la gen茅tica -esa sociedad se parecer铆a mucho a una mezcla de las visiones de Orwell y Huxley. Tambi茅n se parecer铆a mucho a la China moderna. La “puntuaci贸n de la ciudadan铆a” china que est谩 en desarrollo, una combinaci贸n de m茅tricas de reputaci贸n, financieras y sociopol铆ticas, que se utiliza para determinar el acceso a todo, desde viajes y educaci贸n y atenci贸n m茅dica, es una combinaci贸n tan perfecta de distop铆as que solo podemos atribuirlo a un nuevo escritor, Huxwell. Algunos comentaristas sobre el tema han comenzado a decir que se est谩 malinterpret谩ndo la puntuaci贸n de los ciudadanos, que es solo un intento chino de desarrollar algo tan amplio y socialmente determinante como lo que nosotros en el afortunado occidente ya tenemos con las agencias de calificaci贸n crediticia. Est谩n perdiendo de vista lo importante: eso no es lo importante de la puntuaci贸n de la ciudadan铆a. Eso es lo malo de ello.

Huxley y Orwell escribieron sus libros para tratar de evitar que sus distop铆as se hicieran realidad. Su 茅xito en profetizar es tambi茅n su fracaso, porque cuanto m谩s acertados son, m谩s han fracasado sus proyectos en lograr lo que se supon铆a que deb铆an hacer. Ninguno de los dos habr铆a pensado que eso era una raz贸n para perder la esperanza. Sus advertencias siguen siendo v谩lidas. Todav铆a podemos cambiar de direcci贸n. Habr谩 vida despu茅s de Trump y Putin. Incluso puede haber vida despu茅s de Naked Attraction y Facebook. 脷ltimas palabras para Huxley, en el pr贸logo de su distop铆a, escrito 20 a帽os despu茅s: “aunque no estoy menos tristemente convencido como en el pasado de que la cordura es un fen贸meno bastante raro, estoy convencido de que se puede lograr y me gustar铆a ver m谩s de ella”.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com