June 21, 2021
De parte de ANRed
190 puntos de vista


Los acuerdos de Oslo son un hito hist贸rico en la historia del conflicto entre Palestina e Israel. Casi 30 a帽os despu茅s, las consecuencias del 芦fracaso禄 en el cumplimiento de los compromisos alcanzados a煤n se resienten en la escalada de violencia en Medio Oriente, que tuvo este a帽o un nuevo pico. Recientemente estrenada en HBO, Oslo tematiza sobre aquellas reuniones secretas, aunque centrando su narrativa en un drama personal en donde se siente con fuerza la descontextualizaci贸n y deshistorizaci贸n de los hechos tratados. Los bombardeos en la franja de Gaza y la masacre sobre el pueblo palestino, presentes con im谩genes de archivo televisadas para nuestros protagonistas, son solo el tel贸n de fondo de un drama interpersonal, donde conquistar la paz tiene por 煤nico obst谩culo la 芦capacidad de conectar con el otro禄. El debut cinematogr谩fico de Barlett Sher, sobre los acuerdos secretos entre la OLP y el Estado de Israel en 1993, los convierte en un drama interpersonal a gusto del imperialismo norteamericano. Por Santi Gonz谩lez (Prensa Obrera).


Los acuerdos de Oslo son un hito hist贸rico en la historia del conflicto entre Palestina e Israel. Casi 30 a帽os despu茅s, las consecuencias del 芦fracaso禄 en el cumplimiento de los compromisos alcanzados a煤n se resienten en la escalada de violencia en Medio Oriente, que tuvo este a帽o un nuevo pico. Recientemente estrenada en HBO, Oslo tematiza sobre aquellas reuniones secretas, aunque centrando su narrativa en un drama personal en donde se siente con fuerza la descontextualizaci贸n y deshistorizaci贸n de los hechos tratados. Los bombardeos en la franja de Gaza y la masacre sobre el pueblo palestino, presentes con im谩genes de archivo televisadas para nuestros protagonistas, son solo el tel贸n de fondo de un drama interpersonal, donde conquistar la paz tiene por 煤nico obst谩culo 芦la capacidad de conectar con el otro禄.

Estrenada el 31 de Mayo en la plataforma HBO, la pel铆cula es el debut del director teatral Barlett Sher en la pantalla chica. Oslo es la adaptaci贸n televisiva de la galardonada obra de teatro del mismo nombre, dirigida tambi茅n por Sher en Broadway y creada por el dramaturgo J.T. Rogersen en 2017. El film se concentra en las negociaciones secretas que el gobierno israel铆 y la Organizaci贸n por la Liberaci贸n de Palestina (OLP) llevaron adelante durante principios de la d茅cada del 鈥90. Con la directiva de la OLP exiliadas en T煤nez y la prohibici贸n de cualquier funcionario israelita de reunirse con representantes palestinos, las reuniones intermediadas con Estados Unidos se encontraban en un impasse.

En este contexto, Terje Rod-Larsen (Andrew Scott), un soci贸logo y director del 鈥渢hink tank鈥 de la Fundaci贸n Fafo, y Mona Juul (Ruth Wilson), una diplom谩tica del Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega, se insertan en el conflicto intentando crear un 鈥渃anal trasero鈥 entre las partes, donde priorice la empat铆a y la identificaci贸n entre las partes contra las virulentas y estancadas reuniones con Norteam茅rica. El plan es establecer una mesa de di谩logo sin intervenci贸n internacional, donde ellos solo ser谩n 鈥渇acilitadores鈥 del proceso. Con esta l贸gica lograr谩n que ambas partes env铆en representantes a Noruega, que ser谩n los encargados de elaborar la declaraci贸n de principios entre el gobierno israelita y la OLP: los profesores de la Universidad de Haifa, Yair Hirschfeld (Dov Glickman) y Ron Pundak (Rotem Keinan), el Ministro de Finanzas de la OLP Ahmed Qurei (Salim Daw) y el enlace con la OLP, Hassan Asfour (Waleed Zuaiter).

El ambiente es tenso y jovial a la vez. La estrategia de 鈥渇acilitadores鈥 de Mona y Terje consiste en dejar convivir a palestinos e israel铆es, en un ambiente amigable de alcohol y comidas, mientras elaboran sus diferencias. De un momento a otro los negociadores pasan de col茅ricas denuncias de cr铆menes b茅licos a estallar en carcajadas fraternales por una broma c贸mica, frente a la mirada paternalista de los anfitriones. Luego de una primera ronda, los israelitas ser谩n reemplazados por jugadores de mayor peso, el Director General del Ministerio Exterior Uri Savir (Jeff Wilbusch) y Joel Singer (Igal Naor), el consejero legal del gobierno. Con el acuerdo siempre al borde del colapso por las reyertas de ambas facciones, son 鈥渓os facilitadores鈥 quienes volver谩n a encauzar las negociaciones, record谩ndoles que 鈥渆st谩n solos en lograr la paz que nadie cree que puedan alcanzar鈥, inst谩ndolos a reconocerse en el otro. Finalmente, quienes terminan de ultimar los detalles del acuerdo, en una extensa jornada telef贸nica, ser谩n Shimon Peres (Sasson Gabay), Ministro de Asuntos Exteriores israel铆, y Yasser Arafat, representante de la OLP 篓-quien, desde el exilio, es mencionado constantemente pero nunca visto durante el transcurso del film.

Mantener la tensi贸n, ni hablar de retener el inter茅s, sobre la acci贸n resumida en un pu帽ado de personajes hablando a trav茅s de una mesa no es una tarea para nada f谩cil. Para ello, Sher no escapa a las ra铆ces teatrales de la adaptaci贸n. Acalorados argumentos encuadrados con ambas partes enfrentadas, tomas de c谩mara alrededor de la mesa de debate o en la que comparten el descanso acentuando con primer铆simos planos y una saturaci贸n lum铆nica la tensi贸n y claustrofobia de la discusi贸n en que se encuentran o aliviando el clima en un momento de relajo, acentuando el texto de cada escena. Tales son algunos de los recursos utilizados, que hacen pensar en una mejor interpretaci贸n en su versi贸n original.

Utilizando estos recursos es donde est谩 su mensaje final, haciendo hincapi茅 en el aspecto 芦humano禄 y d贸nde brillan m谩s las estelares actuaciones. Las mejores escenas son las de comuni贸n, donde se encuentran en el recuerdo de un familiar, en el disfrute de la comida noruega o compartiendo una bebida, cuando las diferencias frente al conflicto parecen encontrar una salida. La tesis entonces es que logrando entendernos como personas, por nuestras experiencias comunes, podemos superar nuestras diferencias. Pero esta mirada tiende a plantear los acuerdos como un deseo ego铆sta. La motivaci贸n de Mona y Terje parece responder m谩s a una necesidad de cierre de sus propios traumas -al ser testigos de la muerte de los j贸venes de ambos bandos, obligados a enfrentarse, en Gaza. En vistas de la situaci贸n actual, esta mirada parece, cuando menos, inocente frente a la lectura del conflicto. Con todo, la presunci贸n de inocencia se esfuma r谩pido: la producci贸n de la pel铆cula corre por cuenta de un conocido propagandista hollywoodense del sionismo, el director Steven Spielberg.

Este enfoque, que crea un interesante drama personal, descontextualiza y despolitiza el trasfondo que llev贸 a los acuerdos alcanzados en Oslo. La Primera Intifada palestina, la 芦revuelta de las piedras禄 de cinco a帽os de enfrentamientos contra las asfixiantes condiciones sociales generadas por la ocupaci贸n israel铆, es un elemento fundamental que llev贸 a la existencia de las negociaciones secretas -algo que es mayormente obviado por el film, salvo alguna menci贸n al pasar.

Sher pareciera hincapi茅 en que Oslo fue una oportunidad real de paz, un acuerdo final en s铆 mismo, perdida debido al rechazo de extremistas que llevaron al asesinato del primer ministro israelita y a la segunda Intifada. La idea final de Mona de que 鈥渓os esfuerzos de los pueblos por conciliar sus odios, siempre ser谩n recibidos por algunos con resistencia鈥, ignora las consecuencias y el significado de los tratados alcanzados.

Los acuerdos supon铆an el inicio de un 鈥減roceso de paz鈥 sobre la base del reconocimiento del Estado de Israel, que fuera implantado artificialmente y a la fuerza despu茅s de la Segunda Guerra mundial, en un acuerdo entre el imperialismo y la Uni贸n Sovi茅tica. Junto a ello, la OLP se compromet铆a a renunciar a la lucha por una Palestina 煤nica y laica (reclamo hist贸rico de este pueblo y, hasta entonces, al menos de palabra, de la propia OLP). Se retomaba en ellos la propuesta de partici贸n de Palestina en dos Estados, rechazada por el pueblo palestino -y con la instauraci贸n del Estado palestino a definirse en futuras negociaciones. El derecho al retorno de los palestinos desterrados (otra reivindicaci贸n hist贸rica) y la situaci贸n de Jerusal茅n ocupada por los sionistas quedaban tambi茅n para debates futuros (aunque el primer ministro israel铆 Rabin era claro en ese momento en su defensa de 芦una Jerusal茅n unida bajo soberan铆a israel铆禄). El optimismo de los representantes palestinos en el film sobre la posibilidad de esta salida contrasta con el sentimiento general real del pueblo oprimido, de rechazo a esa 芦soluci贸n禄.

En los hechos, Oslo sirvi贸 como base de legitimaci贸n del avance sionista sobre el territorio y de la cooptaci贸n de una parte del movimiento palestino en el esquema de dos Estados. El acuerdo signific贸 el reconocimiento de la Autoridad Nacional Palestina, como un autogobierno en algunas ciudades, pero controlado por el sionismo. El gobierno de Israel mantendr谩 su control sobre los asuntos exteriores, de defensa nacional y fronterizo, lo que le permiti贸 avanzar en la ocupaci贸n. La expulsi贸n de los beduinos Jahalin o el 鈥減rograma de Har Homa鈥, la construcci贸n de asentamientos en la colina de Abu Ghnein, entre Jerusal茅n y Bel茅n, son ejemplos del avance inmediato del Estado de Israel sobre el per铆metro de la capital. La direcci贸n palestina le entreg贸 al sionismo la legitimidad para expropiar nuevos territorios y la construcci贸n de estos asentamientos en las zonas aleda帽as al dominio directamente israel铆, a cambio del control policial en los territorios de autogobierno.  El 鈥渁partheid鈥 instaurado en la regi贸n tiene como sedimento el acuerdo en Oslo.

El film se estrena en el marco del ascenso de la resistencia palestina, como qued贸 evidenciado en la primera huelga general que abarc贸 a todos los territorios, y en una respuesta a煤n m谩s feroz por parte del Estado de Israel. Joe Biden ha llamado a declarar una 鈥渢regua鈥 a los ataques de Netanyahu, planteando un giro en la pol铆tica norteamericana orientada a fortalecer a la ANP para controlar la zona cisjordana, y aislar a Hamas, reflotando la propuesta de 鈥渄os Estados鈥.

Las virtudes de direcci贸n de Oslo, su construcci贸n sustentable como drama personal y el traslado con mayor o menor 茅xito de sus ra铆ces teatrales palidecen cuando se atiende a la mirada hist贸rica que vehiculizan. Embelleciendo el acuerdo de Oslo, la pel铆cula acompa帽a el libreto del sionismo y del departamento de Estado yanqui, que buscan desactivar un alza popular palestina con potencial para radicalizar las luchas en Medio Oriente.

Fuente: https://prensaobrera.com/cultura/oslo-en-hbo-sionismo-con-rostro-humano/





Fuente: Anred.org