January 25, 2022
De parte de La Haine
246 puntos de vista

Ni una pulgada hacia el este. Esta era la frase m谩gica que pronunciaban los l铆deres occidentales a principios de los ’90

Era para convencer a la Uni贸n Sovi茅tica, liderada entonces por Mihail Gorbachov, de que permitiese la reunificaci贸n de Alemania.

James Baker, secretario de estado norteamericano la pronunci贸 hasta tres veces, una de ellas frente a su hom贸logo Edvard Shevernadze, en el sentido de garantizar que la OTAN jam谩s se ampliar铆a sobre las fronteras de los pa铆ses que pertenecieron al Pacto de Varsovia. 

Pero no s贸lo fue cosa de Baker. George Bush padre y varios l铆deres alemanes 鈥擧elmut Kohl, Hans-Dietrich Genscher鈥 y europeos 鈥擬argaret Thatcher, Francoise Mitterrand鈥 la utilizaron a modo de promesa, de contrapartida, para garantizar a la URSS que no habr铆a avance militar sobre sus fronteras. Por eso podr铆a decirse que esta promesa no escrita, pero f谩cilmente verificable en las hemerotecas de todos los medios importantes del mundo, vincula claramente a EEUU, Europa y la OTAN. Decir que esta actual exigencia rusa es una locura, es desconocer profundamente la historia o esconder la verdad con intencionalidad pol铆tica manifiesta.

Aquella era una 茅poca en la que se pretend铆a, de alguna manera, integrar a Rusia en Europa, tanto a nivel econ贸mico, como en materia de seguridad. Se discut铆a incluso que Mosc煤 podr铆a integrarse alg煤n d铆a en la OTAN. Eran los tiempos del Fin de la Historia en un mundo regido en exclusiva por EEUU, del unilateralismo como sucesor del antiguo mundo bipolar que muri贸 con la guerra fr铆a. 

El respeto que se ten铆a a Rusia en el pasado, pronto se convirti贸 en desprecio. La integraci贸n de Europa con el gigante ruso, pronto pas贸 a ser vista en Washington como un peligro para el reforzado imperio norteamericano. Aquella estrategia inicial, fue cambiando hacia los intentos de conquista militar de los miembros de la antigua URSS. La nueva y vieja doctrina pasaba por aislar a Rusia de Europa y rodearla de bases militares enemigas por si, alg煤n lejano d铆a, despertaba de su marasmo y pretend铆a practicar una pol铆tica soberana e independiente de los centros de decisi贸n del capitalismo mundial.

El resultado es bien palpable. Si durante los a帽os ochenta, San Petersburgo estaba a casi 2.000 km de la OTAN, hoy solo la separan unos 150 km; si Ucrania entra finalmente en la OTAN, Mosc煤 quedar铆a 煤nicamente a 450 km de las armas estadounidenses. Eso es lo que se juega en estos momentos en la escena internacional mundial: EEUU pretende mantener su dominio unipolar del mundo, frente a un orden multipolar que est谩 surgiendo irremediablemente de la mano principalmente de China y Rusia.

El resto de las cosas que hablan pol铆ticos y medios de comunicaci贸n occidentales no dejan de ser eufemismos, rodeos y circunloquios para obviar la verdadera trama del asunto: un viejo mundo agoniza y uno nuevo se dispone a nacer. Perdido ya el trono econ贸mico, EEUU s贸lo dispone de su inmenso ej茅rcito para retrasar lo inevitable. Y muy probablemente, en los pr贸ximos a帽os la ventaja militar competitiva de la que dispone, la va a ir perdiendo en m煤ltiples escenarios regionales hasta que, a medio plazo, deje de ser el hegem贸n mundial.

Lo cierto es que, desde aquella promesa incumplida, la OTAN pr谩cticamente ha duplicado el n煤mero de pa铆ses que la conforman y lo ha hecho a costa de los antiguos aliados de Rusia. EEUU dise帽贸 una estrategia de revoluciones de colores para cambiar el signo de los gobiernos europeos y convertirlos en sat茅lites del imperio. Victoria Nuland, la gran art铆fice del plan en nombre del estado profundo norteamericano, reconoci贸 que traer 鈥渓a democracia鈥 a Ucrania le hab铆a costado 5.000 millones de d贸lares, aunque confundiese en sus declaraciones la democracia con el fascismo. 

Y as铆 ha ido sucediendo con muchos de los pa铆ses del Este de Europa, los ha ido conquistando poco a poco y meti茅ndolos en el seno de la Alianza Atl谩ntica a煤n a costa de implantar en Europa gobiernos de extrema derecha muy poco respetuosos con los derechos humanos, las minor铆as o los inmigrantes. Peor a煤n, cuando sus revoluciones exportadas no funcionaban, tampoco dud贸 en utilizar la guerra de agresi贸n para conquistar gobiernos independientes de la estrategia del imperio. El caso yugoslavo es el crudo ejemplo de lo que son capaces de hacer para lograr sus objetivos. La guerra ilegal 鈥攕in la aprobaci贸n de la ONU鈥 de la OTAN contra Yugoslavia, acu帽贸 un t茅rmino que descubre a las claras la estrategia usada por las relaciones exteriores norteamericanas: 鈥渂alcanizar鈥 un pa铆s, fragmentarlo en trozos peque帽os que sean m谩s manejables, comprables, amenazables o, si llega el caso, conquistables. 

Es la estrategia intentada sin 茅xito en Siria en Irak, Yemen鈥 incluso la que desean aplicar en Rusia una vez conquistado todo su hinterland. Y aqu铆 se vislumbra otro curioso paralelismo entre las revoluciones de colores y las primaveras 谩rabes, aunque los peones mercenarios que trabajan en favor de EEUU durante los golpes de estado cambian de yihadistas a neonazis, el modus operandi y sus objetivos son exactamente los mismos.

Ya tenemos perfilado el contexto pero 驴c贸mo se ha desatado la actual crisis en Ucrania? En resumidas cuentas, el golpe de estado de Maidan, implementado por grupos neonazis y francotiradores entrenados por la OTAN en Bulgaria, situ贸 a extremistas tanto en el gobierno, como en el ej茅rcito surgido de la asonada. Los habitantes de las regiones de mayor铆a rusa se sintieron amenazados por las medidas represivas anunciadas contra su poblaci贸n y decidieron desconocer la legitimidad del ordenamiento surgido de las cloacas de Washington. La tensi贸n desemboc贸 en una guerra civil y en la proclamaci贸n de la independencia de las provincias orientales del Donb谩ss: Donetsk y Lugansk. 

Tras miles de muertos a sus espaldas, la mediaci贸n internacional propici贸 un alto el fuego verificado por la OSCE, un acuerdo que inclu铆a la retirada de las armas pesadas a ambos lados de la frontera, la creaci贸n de una franja de seguridad y, sobre todo, el respeto a la poblaci贸n de las rep煤blicas amenazadas, dot谩ndolas de autonom铆a pol铆tica y el respeto a su cultura, lengua, etc. 

Pero, a pesar de su r煤brica inicial, Ucrania viene incumpliendo sistem谩ticamente los t茅rminos pactados en la cumbre celebrada en Minsk (Bielorrusia) en febrero de 2015. Adem谩s, desde finales de 2021, no cesa de acumular tropas en las fronteras de Donetsk y Lugansk, prepar谩ndose para una m谩s que probable invasi贸n. Algunas fuentes han cifrado en alrededor de 150.000 los soldados ucranianos que se han desplazado a la zona, respaldados por armas, tropas y mercenarios de EEUU, Reino Unido y Canad谩. Rusia ha manifestado en numerosas ocasiones que no va permitir una matanza de civiles en las rep煤blicas secesionistas del oriente ucraniano y que va a proteger a la poblaci贸n, de mayor铆a rus贸fona, rus贸fila y en no pocas ocasiones, poseedoras incluso de doble nacionalidad. Esa, como la incorporaci贸n a la OTAN, es la otra l铆nea roja que Mosc煤 no est谩 dispuesta a que se franquee.

Y no, no se trata de respetar la voluntad soberana de los EEUU que deciden integrarse libremente en una organizaci贸n militar. Cuando la voluntad de esos mismos pa铆ses era contraria al juego de la OTAN, simplemente se los ha invadido o derrocado a sus gobiernos para cambiarla. La cuesti贸n es que las tropas que est谩n colocando alrededor de Rusia desde 1990 son para acabar con el equilibrio estrat茅gico de la Guerra Fr铆a que imped铆a una guerra nuclear entre ambas potencias basada en la disuasi贸n mutua o, dicho m谩s crudamente, en la destrucci贸n mutua asegurada. En el acortamiento de la distancia entre misiles y objetivos puede residir el hecho que no haya posibilidad de una respuesta similar del otro lado. Por eso, estos despliegues son una amenaza existencial para Rusia y por eso no pueden permitirlo de ninguna de las maneras. 

Creo que, se est茅 de uno u otro lado, es f谩cil entender lo que est谩 sucediendo. Sin embargo, los medios de comunicaci贸n de masas occidentales, no s贸lo no est谩n informando, sino que est谩n intoxicando con propaganda de guerra muy posiblemente escrita directamente en las oficinas del Pent谩gono. No, no me he vuelto loco, cuando ves que desde P煤blico a ABC, pasando por El Pa铆s o El Mundo, se repite la misma sarta de sandeces, es para sospechar. Y ya el desaparecido Udo Ulfkotte nos ense帽贸 c贸mo, en pol铆tica internacional, las informaciones sensibles las dictan, pero con puntos y comas, desde EEUU a los principales peri贸dicos y medios de comunicaci贸n europeos.

Es muy dif铆cil prever qu茅 va a suceder en el eterno conflicto entre la OTAN y Rusia, que ahora se desarrolla sobre el escenario ucraniano. En su momento, con m谩s perspectiva, habr谩 tiempo de dilucidar qui茅n ha ganado y qui茅n ha perdido esta batalla. Pero, incluso a estas alturas del partido, ya s铆 que tenemos un verdadero perdedor. Y no es otro que Europa. La todopoderosa Uni贸n Europea se convierte en rid铆culamente irrelevante cuando se trata de su propia seguridad o de pol铆tica internacional. Est谩 siendo pat茅tico ver c贸mo la depositaria de buena parte de la soberan铆a de los 27, la tiene a su vez cedida a los EEUU y se comporta como una colonia sin capacidad de decisi贸n alguna sobre su propio territorio o sus relaciones internacionales. Tardaremos mucho en recuperarnos de esa pat茅tica visi贸n de inutilidad e inoperancia que la Uni贸n Europea ha mostrado ante su ciudadan铆a.

Al Mayadeen




Fuente: Lahaine.org