April 14, 2021
De parte de CGT
372 puntos de vista


El Parlamento Europeo aprob贸 el pasado 11 de febrero el conocido como Mecanismo de Recuperaci贸n y Resiliencia, la parte principal de los fondos europeos para afrontar las consecuencias econ贸micas por la pandemia. Una decisi贸n que negociaron los jefes de Estado y de Gobierno, y a la que dieron su visto bueno en julio.

Su objetivo, aparentemente es centrarse en la transformaci贸n digital y la transici贸n ecol贸gica con la idea de cambiar la econom铆a de los pa铆ses europeos, mejorando tambi茅n las perspectivas laborales y prepararse para que en 2050 la Uni贸n Europea pueda ser la primera regi贸n del mundo neutralmente clim谩tica. Adem谩s, se podr谩n financiar proyectos en otros sectores como el empleo, crecimiento sostenible, la cohesi贸n social y territorial, salud y resiliencia de las instituciones y pol铆ticas para la infancia y la juventud. Se tratar铆a de que no solo se mitigue el fuerte impacto que ha tenido la pandemia en las economias europeas, sino que 茅sta pueda reforzarse ante la adversidad.

Actualmente, los modelos de producci贸n de bienes y de servicios se encuadran en un contexto globalizado, que muestra una tendencia generalizada a fragmentar y atomizar la producci贸n como elementos fundamentales de las estrategias de rentabilidad de los grupos empresariales. A grandes rasgos, las ramas de servicios como el turismo, la restauraci贸n y la hosteler铆a, as铆 como el sector de la construcci贸n, han ido ganando mayor protagonismo en nuestra econom铆a. Mientras que la industria manufacturera ha quedado relegada hasta ocupar una posici贸n perif茅rica en el modelo industrial. Dicho de otra forma: No fabricamos nada.

Es evidente que los efectos derivados de la pandemia, no s贸lo han profundizado y acentuado los problemas econ贸micos y sociales que ven铆amos arrastrando en la econom铆a espa帽ola, sino que ha empeorado el contexto de actuaci贸n social. Los datos son sobrecogedores, el aumento de la pobreza y la desigualdad en el Estado espa帽ol se ha disparado en el 煤ltimo a帽o. Asimismo, la fr谩gil situaci贸n de los servicios p煤blicos b谩sicos, dificulta la utilizaci贸n de 茅stos como herramienta fundamental para combatir la pobreza y la brecha entre la poblaci贸n m谩s rica y m谩s pobre.

Como resultado nos encontramos ante un panorama econ贸mico, pol铆tico y social desolador, en donde es necesario crear nuevos espacios de acci贸n para transformar el modelo productivo en el que nos hab铆amos apoyado hasta ahora. Una transformaci贸n radical que permita revertir esta insostenible situaci贸n y que sea motor de nuevas din谩micas y pol铆ticas a favor de un modelo sostenible, distributivo e igualitario, que fomente una transici贸n ecol贸gica, el empleo digno, y que permita la conciliaci贸n entre la vida personal y laboral. Un modelo que fortalezca las bases de lo comunitario y los servicios p煤blicos, para acabar as铆 con la institucionalizaci贸n de la precariedad y la pobreza que actualmente caracteriza al estado espa帽ol.

Nada se dice en dichos fondos sobre la gesti贸n p煤blica, o bien por la clase trabajadora, de las industrias beneficiadas, o la necesidad de regular los oligopolios en los sectores energ茅ticos o tecnol贸gicos, que ser谩n los grandes beneficiados de esas inversiones, lo cual nos lleva directamente a plantearnos el tema clave: se relanza la soluci贸n p煤blico-privada y la deuda que se genera, o como hemos mantenido siempre, se socializan las p茅rdidas y se privatizan los beneficios.

Pero la financiaci贸n privada no es m谩s que un traslado del riesgo a fondos p煤blicos, garantizando a los inversores las ganancias, es decir la U鈧 asumir谩 deuda encubierta con fondos dirigidos a fines p煤blicos, privados y p煤blico-privados. Una deuda que no pagar谩n los oligopolios energ茅ticos, sino la clase trabajadora.

Es un proceso que se dirige prioritariamente al desarrollo de nichos de negocio en sectores espec铆ficos y especializados de la nueva econom铆a digital y verde (hidr贸geno, gigafactor铆as, inteligencia artificial, servicios socio-sanitarios (grandes farmac茅uticas), etc.), que act煤an como 芦proyectos tractores禄 en el desarrollo de la cl谩sica agenda hegem贸nica: mercantilizaci贸n de nuevos servicios, megaproyectos, atracci贸n de inversiones e internacionalizaci贸n empresarial.

Los planes y propuestas publicadas hasta el momento, desde la escala continental europea, estatal y auton贸mica, no priorizan el fortalecimiento de los sistemas p煤blicos de salud y educaci贸n, el modelo p煤blico de residencias y un modelo de cuidados de cercan铆a que priorice la autonom铆a de las personas y otros 谩mbitos de cuidados, la garant铆a de la vivienda como derecho, la mejora de las condiciones laborales, la lucha contra la pobreza energ茅tica, el apoyo al peque帽o comercio o el impulso de las econom铆as campesinas y los circuitos cortos, por poner algunos ejemplos.

Frente a esta situaci贸n CGT ha elaborado un documento denominado 芦Proyectos y L铆neas de Actuaci贸n禄, donde proponemos que se desarrollen medidas que favorezcan lo p煤blico, lo que es de todas, frente al inter茅s capitalista,  donde apostamos un modelo productivo sostenible, distributivo e igualitario, que fomente una transici贸n ecol贸gica, con empleos y pensiones que permitan una vida digna, con una Renta B谩sica de las Iguales, y donde de verdad no dejemos a nadie atr谩s.

Al estado espa帽ol le corresponden 140.000 millones, que suponen el equivalente al 3% de su PIB anual durante el per铆odo de vigencia del plan (2021-2026), de los cuales unos 72.000 millones son ayudas directas y el resto cr茅dito, es decir deuda. Los fondos, adem谩s, est谩n condicionados al cumplimiento de las 芦recomendaciones禄 de la Comisi贸n y el Consejo europeos: mercado de trabajo, sistemas p煤blicos de pensiones y mercado 煤nico. Deuda p煤blica (continental, estatal y auton贸mica) y privada que, tarde o temprano, alguien deber谩 pagar. Y ya sabemos c贸mo suelen acabar estos procesos.

POR EL REPARTO DEL TRABAJO Y LA RIQUEZA


Fuente: Secretariado Permanente del Comit茅 Confederal de la CGT




Fuente: Cgt.org.es