January 23, 2021
De parte de ANRed
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El ciclo de los commodities suele desatar tensiones sociales y pol铆ticas. Es el caso de la suspensi贸n de las exportaciones de ma铆z, una confrontaci贸n menor que puso de relieve, una vez m谩s, el peso de la renta agraria. Por Eduardo Lucita.


Desde agosto pasado se registra una sostenida tendencia al alza de la cotizaci贸n de los commodities. Est谩 centrada en la soja pero alcanza al conjunto de los productos primarios que se negocian en los mercados mundiales.
Estos precios son resultado de la combinaci贸n de varios factores: la r谩pida recuperaci贸n de la econom铆a china que junto con la India est谩n empujando la demanda. Bajos stocks de soja a nivel mundial, especialmente en EEUU que no tiene ya saldos exportables. Recortes en las estimaciones de producci贸n en Am茅rica del Sur (Argentina y Brasil) por efectos clim谩ticos. Debilidad del d贸lar y su contrapartida bajas tasas de inter茅s lo que hace que los fondos especulativos se vuelquen a los mercados de commodities. As铆 la soja alcanz贸 los 523 d贸lares la tonelada, el ma铆z los 200 y el trigo 248, mientras que el petr贸leo cotiz贸 a 58 d贸lares el barril.

Bienes salario

El envi贸n que tom贸 el precio del ma铆z en diciembre pasado hizo que la Secretar铆a de Comercio alertara al Ministerio de Agricultura que esos precios estaban impactando en la estructura de costos de la industria procesadora (av铆cola, porcina, aceitera y feedlotera) que tienen a este grano como insumo b谩sico y trasladaban autom谩ticamente ese aumento a precios.

Se volv铆a a plantear as铆 el ya viejo problema del capitalismo argentino resultante de la exportaci贸n de bienes salarios. Cuanto m谩s se exporta de determinados productos, m谩s suben los precios en el mercado interno que impactan en el costo de vida. Es lo que hace necesario alg煤n mecanismo t茅cnico que garantice el abastecimiento interno y desacople los precios internacionales de los locales. Esto es as铆 desde hace d茅cadas pero se agrav贸 desde la 煤ltima dictadura militar por la deuda externa y la necesidad adicional de d贸lares.

La escalada

Una resoluci贸n ministerial cancel贸 las exportaciones de ma铆z por 60 d铆as, la respuesta de los productores fue un paro de comercializaci贸n de 72 horas. El paro result贸 m谩s simb贸lico que otra cosa, mientras que la medida gubernamental devino cuasi abstracta. Los compradores se retiraron del mercado, los productores no se vieron demasiado afectados y los que ten铆an stock disponible estaban suficientemente cubiertos financieramente como para esperar que se cumplieran los 60 d铆as.

El gobierno abri贸 entonces una instancia de negociaci贸n con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) que expresa los intereses de las 57 c谩maras del sector y donde las multinacionales exportadoras pisan fuerte. Se part铆a de la idea de que el 90 por ciento del ma铆z disponible ya estaba liquidado por lo que no estaba garantizado el consumo interno. Sin embargo en esa negociaci贸n un documento presentado por la CAA demostr贸 sorpresivamente que hab铆a unos 10 millones de toneladas de la cosecha vieja, que por razones no explicadas no estaban debidamente computadas (驴tal vez para exportarlas en negro?), que garantizaban el abastecimiento interno hasta la cosecha nueva y que incluso quedaba un saldo exportable. El ministerio levant贸 la prohibici贸n de exportar y puso un cupo de 30.000 toneladas diarias para vender localmente. Los productores rechazaron el cupo y se negaron a levantar la medida de fuerza. El gobierno retrocedi贸 y finalmente acordaron con la Mesa Intersectorial del Ma铆z, que funciona al interior de la CAA, garantizar un mill贸n de toneladas mensuales. En paralelo se iniciaron discusiones con la cadena maicera para analizar propuestas alternativas destinadas a lograr el desacople de los precios internos de los internacionales y diversos instrumentos para garantizar que el 芦mercado interno tenga stock y precio禄. Tambi茅n utilizar un fondo de garant铆a (FOGAR) para que los productores cobraran en tiempo y forma. Finalmente el paro se levant贸 10 horas antes del plazo fijado. Veremos c贸mo se resuelve la implementaci贸n y el seguimiento.

El saldo

Luego de 13 d铆as el resultado ha sido un empate. El gobierno logr贸 que aparecieran 10 millones de toneladas no contempladas hasta ese momento y estableci贸 ciertas condiciones t茅cnicas para garantizar el abastecimiento interno y mejorar las condiciones financieras de los productores. Una suerte de Comit茅 de Seguimiento controlar谩 que los acuerdos se pongan efectivamente en pr谩ctica.

Por su parte, los productores celebraron esa medida defensiva como un triunfo, por lo que entienden ha sido un retroceso del gobierno y consideran 芦cumplido su objetivo禄, que no es otro que evitar todo tipo de regulaciones y avances del Estado sobre las actividades privadas. En este mismo sentido el Foro de Convergencia Empresarial -las 80 entidades empresarias m谩s importante del pa铆s- y la Academia Nacional de Ciencias de la Empresa se sumaron a los postulados de la Mesa de Enlace llamando la atenci贸n sobre 芦el rumbo estatizador que lleva adelante el gobierno禄.

La potencia oculta

Este nuevo conflicto rememor贸 aquella disputa por la distribuci贸n de la renta en 2008, con las consecuencias sociales y pol铆ticas ya conocidas. No es m谩s que la superficie de un fen贸meno mucho m谩s profundo. La evidencia de que esa potencia oculta que es la renta de la tierra (dijera Marx) hab铆a regresado para ocupar el lugar del que fuera desplazada 70 a帽os atr谩s.

Aquel regreso ya no tendr谩 vuelta atr谩s. Es resultado de que el gran capital, sobre todo financiero, ingres贸 a la actividad forzando 芦la industrializaci贸n agraria禄. Junto con las innovaciones tecnol贸gicas en la siembra, riego, cosecha y almacenaje se impusieron criterios de eficiencia, productividad, rentabilidad y competencia propios de las grandes empresas. Hoy nuestro pa铆s es unos de los grandes exportadores de cereales y oleaginosas -detr谩s de EEUU y Brasil- constituyendo el mayor n煤cleo productivo del mundo.

No pareciera que con simples medidas regulatorias, con tender puentes de relaciones o abrir canales de di谩logo buscando administrar las relaciones, se les pueda hacer entrar en razones.

Eduardo Lucita, integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda).





Fuente: Anred.org