October 18, 2021
De parte de La Haine
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La conquista fue un largo y cruento episodio hist贸rico de esclavitud, saqueo y genocidio

Cuando Cristoforo Colombo se encontr贸 con la naci贸n Arawak en la isla de San Salvador durante su primer viaje en 1492, dejo sentado en su diario el siguiente comentario, premonitorio de su prop贸sito: 鈥Ser铆an excelentes sirvientes鈥 Creo que podemos f谩cilmente convertirlos en cristianos, pues parecen no tener religi贸n鈥 con 50 hombres los podemos subyugar y obligarlos a hacer lo que nos plazca鈥. Al notar que llevaban decoraciones de oro en las orejas, los captur贸 prisioneros para obligarlos a que le dijeran de d贸nde proven铆a el oro. En la isla que llamaron La Espa帽ola, hoy compartida por Santo Domingo y Hait铆, perdi贸 ese diciembre su barco insignia, la Santa Mar铆a.

En carta dirigida a Luis de Santangel, fechada febrero 15, 1493 y refiri茅ndose a La Espa帽ola, Col贸n relata: 鈥Hay muchas especies y grandes minas de oro y otros metales en esta isla鈥 Hispaniola es una maravilla, hasta en sus magn铆ficos r铆os hay oro鈥 Los nativos no tienen hierro, ni acero, ni armas, ni est谩n preparados para ellas porque, aunque tiene buen porte y buena estatura, son extraordinariamente t铆midos. Sus 煤nicas armas son varas con puntas afiladas, pero tienen miedo de usarlas鈥 Nunca se reh煤san a entregar lo que se les pida, y muestran tanto amor que entregar铆an sus propios corazones鈥 No tienen religi贸n ni idolatr铆a, excepto creer que el poder y el bien vienen del cielo. Creen firmemente que yo, mis barcos y mis hombres, venimos del cielo, y as铆 he sido recibido en todas partes, gritando 隆Vengan, vengan, vean al hombre que vino del cielo!..

En su segundo viaje envi贸 ind铆genas a Espa帽a para venderlos como esclavos.
En 1493 le escribi贸 a la Corona: 鈥Sus altezas pueden confiar que les traer茅 tanto oro como necesiten鈥 y tantos esclavos como me ordenen embarcar鈥. Miles fueron enviados como esclavos; muchos otros fueron esclavizados en su propia tierra. Col贸n permit铆a que los colonos espa帽oles escogieran a quien quisieran convertir en su propiedad. Cada colono ten铆a esclavos que le trabajaran, perros para cazarlos y mujeres para servirle. Eran sus derechos como seres superiores. Para 1505 su hijo, Diego, se hab铆a convertido en traficante de esclavos. Cuatro a帽os despu茅s, Diego fue nombrado Gobernador de la Espa帽ola.

El 30 de mayo 1498 emprende su tercer viaje con seis barcos, llegando a Trinidad dos meses despu茅s. D铆as m谩s tarde se encontraba en la pen铆nsula de Paria, hoy Venezuela. La enorme cantidad de agua dulce en la desembocadura del Orinoco lo convenci贸 de encontrarse en un continente hasta entonces desconocido.

Regres贸 a La Espa帽ola el 19 de Agosto, encontr谩ndose con una rebeli贸n en su contra por parte de los colonos que hab铆a dejado all铆. Se rehus贸 a bautizar a los ind铆genas convertidos al cristianismo, por su inter茅s en comerciar con ellos como esclavos: 鈥Desde aqu铆 podemos enviar tantos esclavos como podamos vender, en nombre de la Sant铆sima Trinidad鈥. Dos a帽os m谩s tarde fue destituido como gobernador acusado de tirano y enviado en cadenas a Espa帽a. Tras su liberaci贸n no tarda en organizar su 煤ltima partida hacia el nuevo mundo. En el memorial dirigido a los Reyes Cat贸licos en agosto de 1501, hoy en la Real Academia de la Historia, se refiere a la necesidad de una persona que haga justicia 鈥m谩s siguiendo la crueldad que la raz贸n鈥. El nuevo mundo deber铆a consistir en 鈥una serie de factor铆as en las que se obtenga oro, esclavos o cualquier otra mercanc铆a valiosa, bien mediante el trueque con los nativos o mediante la explotaci贸n directa utilizando mano de obra ind铆gena鈥. Muri贸 en 1506. 

El explorador Am茅rico Vespucci hab铆a zarpado hacia el nuevo mundo un a帽o despu茅s del primer viaje de Col贸n. Fue el primero en especular que esta tierra no era parte de Asia, sino un nuevo continente. Sus diarios convencieron al cart贸grafo alem谩n Martin Waldseemuller, quien en 1507 public贸 un mapa en el que le coloc贸 el nombre de Am茅rica al nuevo continente, en honor a Vespucci.

Bartolom茅 de Las Casas dej贸 la siguiente constancia en su Brev铆sima Relaci贸n de la Destrucci贸n de Las Indias: 鈥Cuando vine por primera vez a La Espa帽ola en 1508, hab铆an unas 60.000 personas en la isla, incluyendo a los indios. De tal manera que entre 1494 y 1506 m谩s de tres millones de personas murieron por la guerra, la esclavitud y las minas. 驴Qui茅n en las generaciones futuras creer谩 esto? Yo mismo, como testigo presencial, dif铆cilmente puedo creerlo

Muchos otros murieron v铆ctimas de plagas tra铆das por los europeos: viruela y s铆filis arrasaron con el pueblo Taino, reduciendo su poblaci贸n de unos 300.000 a menos de 5.000 en 50 a帽os.

Las Casas testimonia sobre millones de muertos, pueblos ind铆genas enteros 鈥pasados por los cuchillos鈥, guerras en las que hombres desnudos y con flechas se enfrentaban a hombres a caballo, acorazados, con espadas, lanzas, ballestas, lombardas, arquebuses y otras armas de fuego rudimentarias. Los espa帽oles asesinaban a ni帽os y mujeres embarazadas en masa, como m茅todo de subyugaci贸n. Miles fueron empalados en estacas o quemados en hogueras.

En el libro Conquista y Destrucci贸n de las Indias se calcula que el 90% de la poblaci贸n americana fue masacrada en el choque entre la civilizaci贸n invasora y la aborigen, unos 70 millones de personas. La conquista fue un cruento episodio hist贸rico de saqueo, esclavitud, terrorismo y genocidio. Los conquistadores eran aventureros despiadados en busca principalmente de oro, plata y esclavos para enriquecerse. Actuaban con absoluta impunidad por los tributos que ingresaban al tesoro real de Espa帽a.

S贸lo en el Potos铆 descubrieron una fabulosa monta帽a de plata que a煤n hoy, 450 a帽os despu茅s, contin煤a siendo explotada. Para facilitar su explotaci贸n, el Virrey Francisco de Toledo instaur贸 en 1572 la ley Mita: una vez cada siete a帽os, durante cuatro meses, los varones de entre 18 y 50 a帽os estaban obligados a trabajar en las minas, sin cobrar y sin ver la luz del sol. 鈥Cada peso que se acu帽a en Potos铆 cuesta diez indios muertos en las cavernas de las minas鈥, escrib铆a Fray Antonio de la Calancha en 1638. Eduardo Galeano, en Las Venas Abiertas de Am茅rica Latina, estima el valor de la plata extra铆da durante la colonia en 50.000 millones de d贸lares, con 8 millones de ind铆genas muertos. Se estima que 33 millones de ind铆genas trabajaron en condiciones de esclavitud en los 250 a帽os de aplicaci贸n de esta macabra ley. 鈥De cada diez que entraban, s贸lo tres sal铆an vivos. Pero los condenados a la mina, que poco duraban, generaban la fortuna de los banqueros flamencos, genoveses y alemanes, acreedores de la corona espa帽ola, y eran esos indios quienes hac铆an posible la acumulaci贸n de capitales que convirti贸 a Europa en lo que Europa es鈥 (Eduardo Galeano 鈥 El pa铆s que quiere existir).

El genocidio fue amparado tambi茅n por la iglesia cat贸lica: decret贸 que los ind铆genas no ten铆an alma, por lo que no eran humanos y pod铆an ser tratados como animales. As铆 se hizo, con la bendici贸n sacerdotal. No importaba ni a la Corona, ni a la iglesia ni a sus jaur铆as de verdugos que los ancestros de estos esclavos hubiesen construido majestuosas civilizaciones y desarrollado avanzados sistemas de matem谩ticas, arquitectura, agricultura, astronom铆a, cosmolog铆a y sofisticados calendarios.

El Parlamento Brit谩nico opt贸 por referirse al nuevo continente como Columbia desde 1738, volvi茅ndose un t茅rmino com煤n en sus colonias del norte. De all铆 el nombre de la capital federal de los EEUU: distrito de Columbia. En el Congreso de Angostura de 1819 se opt贸 por el nombre Gran Colombia para la naci贸n de naciones liberadas por Bol铆var.

Seg煤n el historiador Ward Churchill, George Washington se refer铆a a los ind铆genas como 鈥bestias salvajes del bosque鈥 y 鈥animales salvajes como los lobos鈥. El gobierno norteamericano les impuso m谩s de 400 tratados, para luego quebrantarlos todos, sin excepci贸n. Entre tratado y tratado se desataron m煤ltiples masacres: la de los Powhatan en Virginia fue seguida por la de los Apaches, Navajos, Sioux y Cheyenne, entre tantas otras, hasta la sangrienta carnicer铆a de Wounded Knee en Dakota. La marcha forzada conocida como El Camino de las L谩grimas, oblig贸 a los Cherokee a desplazarse como bestias desde Georgia hasta Oklahoma.

Seg煤n la Oficina de Asuntos Ind铆genas de los EEUU, la poblaci贸n de abor铆genes en ese territorio antes de 1492 se encontraba entre 10 y 15 millones. Para 1900 se hab铆a reducido a 25.000.

Celebrar la llegada de Col贸n al nuevo mundo es celebrar el inicio del cap铆tulo m谩s vergonzoso en la historia de la humanidad. El genocidio de 5 millones de jud铆os en la Alemania Nazi entre 1941 y 1944 pas贸 a la historia como El Holocausto. El genocidio de 70 millones de ind铆genas en el Nuevo Mundo pretende borrarse de la historia, disfrazando a sus principales perpetradores como h茅roes.

Jc-centeno@outlook.com




Fuente: Lahaine.org