September 5, 2021
De parte de Briega
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Oyambre: la consolidaci贸n del movimiento ecologista en Cantabria

El movimiento ecologista se consolid贸 en 1985 con la lucha para proteger Oyambre de la especulaci贸n urban铆stica, pero sus or铆genes hay que buscarlos alg煤n a帽o antes, en las movilizaciones contra Castro Novo y la Central Nuclear de Santill谩n, pr贸xima a San Vicente.

 

Si se pudiera hacer una encuesta a las personas que en los a帽os 80 participaron en el movimiento ecologista en Cantabria y se les preguntara cual fue para ellas el momento en que este se consolid贸, seguramente la mayor parte nos hablar铆a de las movilizaciones para salvar Oyambre. Esto nos situar铆a entre 1985 y 1986, cuando fueron m谩s intensas y mayor eco tuvieron en los medios de comunicaci贸n. Sin embargo, los or铆genes del movimiento ecologista en la comunidad aut贸noma hay que buscarlos una d茅cada antes, cuando la movilizaci贸n ciudadana tom贸 fuerza tras la muerte de Franco. Hasta ahora no ha habido muchos estudios que se hayan ocupado del tema; es como si un velo de olvido se hubiera tendido sobre sus luchas. En esta l铆nea, cuando hacemos una b煤squeda en internet sobre estos espacios (Oyambre, Marismas de Santo帽a, Dunas de Somo-Loredo, Saja-Nansa, Playa de la Arena, Las Llamas鈥) cuesta encontrar referencias a las movilizaciones que pararon o limitaron su destrucci贸n ante el avance del 鈥progreso鈥.

Con el grado de conocimiento que tenemos en este momento, podemos situar en 1977 el punto cero de las movilizaciones con trasfondo medioambiental. Fue en ese a帽o, cuando la respuesta ciudadana contra el proyecto de urbanizaci贸n de Castro Novo y contra la instalaci贸n de la Central Nuclear de Santill谩n (San Vicente de la Barquera) llegaron a la opini贸n p煤blica. Esto no es contradictorio con que desde 1974 o 1975, las primeras asociaciones de vecinos empezaran a reclamar la urbanizaci贸n de sus barrios (asfaltado, alcantarillado o zonas verdes). En definitiva, hacer las ciudades m谩s habitables.

En enero de 1977, el peri贸dico 鈥La Ilustraci贸n de Castro鈥 public贸 una entrevista al arquitecto catal谩n Ricardo Bofill, en la que presentaba el proyecto de construir una ciudad residencial capaz de albergar a 25.000 personas en Castro Urdiales, cuyo fin 煤ltimo era descongestionar el Gran Bilbao. El proyecto llevaba fragu谩ndose cinco a帽os, en los que los promotores hab铆an hecho una compra masiva de terrenos r煤sticos y contaban con la recalificaci贸n del Plan General y la futura construcci贸n de la autopista entre Castro y Bilbao como valores de su inversi贸n. El proyecto se denomin贸 Castro Novo, y supon铆a una important铆sima alteraci贸n en el paisaje urbano, con la p茅rdida de zonas de gran valor natural, adem谩s de no dar respuesta a los numerosos problemas que afectaban a la vida cotidiana de los castre帽os. El movimiento ciudadano de oposici贸n a Castro Novo forj贸 el nacimiento de la organizaci贸n pol铆tica Izquierda Castre帽a Unida, que canaliz贸 las movilizaciones populares y exigi贸 la convocatoria de un refer茅ndum en el municipio para que los vecinos decidiesen sobre el futuro de la urbanizaci贸n. Tras dos a帽os de asambleas populares, una marcha a pie hacia Santander y el inicio de una dram谩tica huelga de hambre, el 11 de octubre de 1979 se aprob贸 la celebraci贸n del refer茅ndum en un pleno municipal extraordinario. Dos meses despu茅s tuvo lugar la votaci贸n en la que el 鈥no鈥 logr贸 la victoria con un 54% de los apoyos (Ver el art铆culo de Juantxu Baz谩n).

Pr谩cticamente al mismo tiempo, la prensa se hizo eco de la oposici贸n de los vecinos de San Vicente de la Barquera al proyecto de construcci贸n de una central nuclear en Santill谩n. El 5 de marzo, la Asociaci贸n para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) program贸 un acto de presentaci贸n de su organizaci贸n en San Vicente al que asistieron unos 1.000 vecinos. Dada la inquietud existente, el acto terminar铆a convirti茅ndose en una manifestaci贸n de oposici贸n a la central nuclear que tuvo como consecuencia la dimisi贸n del alcalde. El rechazo se extendi贸 a los 11 municipios c谩ntabros y asturianos pr贸ximos a la central que firmaron un documento conjunto. La celebraci贸n de coloquios, manifestaciones y marchas tuvo una presencia ciudadana masiva. Incluso, la Asociaci贸n de Afectados por la Central Nuclear de Santill谩n lleg贸 a participar en la creaci贸n de la Coordinadora Estatal Antinuclear (CEAN) que se celebr贸 en Soria en el mes de mayo. El debate sobre la energ铆a nuclear salt贸 a la opini贸n p煤blica regional consiguiendo un apoyo de todas las fuerzas pol铆ticas y sindicales, salvo la de Alianza Popular y Uni贸n de Centro Democr谩tico. El proyecto fue aplazado y termin贸 por archivarse con la moratoria nuclear que el PSOE aprob贸 en 1984.

En este momento, los contados grupos ecologistas que conocemos estaban insertos dentro de otras organizaciones, como fue el caso del Colectivo Ecologista que funcionaba dentro de la CNT de Santander. Esta agrupaci贸n estuvo muy activa en la lucha antinuclear, llegando a convocar una manifestaci贸n el 18 de abril de 1979 en Santander, coincidiendo con la campa帽a contra el Plan Energ茅tico Nacional que estaba a punto de aprobarse en el Congreso de los Diputados.

Por otra parte, ADIC, tras las movilizaciones de San Vicente de la Barquera, se convirti贸 en un altavoz de 鈥los problemas concretos鈥 que afectaban a la regi贸n. En su II Asamblea General, celebrada en diciembre de 1977, se cre贸 una comisi贸n de ecolog铆a que capitalizar铆a las incipientes demandas de car谩cter medio ambiental. En 1979 denunci贸 la contaminaci贸n del agua del abastecimiento urbano de Torrelavega por 鈥g茅rmenes provenientes de la descomposici贸n de materia org谩nica del agua鈥, que se achacaba al vertido incontrolado que una granja del Valle de Igu帽a hac铆a al r铆o Besaya. Esta denuncia provoc贸 enfrentamientos con el Ayuntamiento y con la Diputaci贸n, que no quer铆an reconocer el problema por la alarma social que se pod铆a generar. Desde su bolet铆n dio voz al colectivo ALSERCA, que denunciaba los rellenos de la Bah铆a de Santander; su apoyo fue fundamental para difundir entre la opini贸n p煤blica la extracci贸n de arena de las playas, destinada a la construcci贸n. El 13 de junio de 1981 convocaron una protesta en Somo por la extracci贸n de 1.344 toneladas diarias de arena de las dunas, que las constructoras llevaban haciendo desde al menos dos a帽os y medio[1]. El negocio se completaba con la construcci贸n de viviendas al borde mismo de la playa.

Ya en la primera mitad de los a帽os 80 comenzaron a surgir asociaciones ecologistas con una vocaci贸n claramente conservacionista. Entre sus primeras reivindicaciones estaban la protecci贸n de especies como el acebo y el urogallo, o de espacios amenazados por la acci贸n del hombre, como las marismas o los bosques aut贸ctonos. En 1982 se crearon el Grupo Ecologista Cantabria (GEC) y la Confederaci贸n Ecologista de Campoo y Reinosa, que agrupaba a dos asociaciones de la comarca. Al a帽o siguiente convocaron a trav茅s de la prensa (Diario Monta帽茅s y Alerta) una reuni贸n dirigida a los grupos e individuos interesados en 鈥coordinar esfuerzos en la defensa del medio ambiente c谩ntabro鈥漑2].

Pero fue en 1984 cuando se cre贸 el mayor n煤mero de ellas, coincidiendo con la difusi贸n informativa de los proyectos de construcci贸n en Oyambre: Grupo para el Estudio y Defensa de los Ecosistemas Naturales (GEDEN) de Torrelavega; Asociaci贸n para la Defensa de Playas y Costas; Asociaci贸n Ecologista de Camargo; Asociaci贸n para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA), la mayor organizaci贸n ecologista de Cantabria en n煤mero de socios que se mantiene con dicho nombre hasta la actualidad; Asociaci贸n Naturalista y Ecologista ALCARAVAN de Guarnizo (El Astillero); Grupo Naturalista de Castro Urdiales (GRUNAC); Grupo Ecologista de Cazo帽a, que surgi贸 al socaire del Instituto de Ense帽anza Media Torres Quevedo de Santander.

El periodista Alfonso Bourg贸n med铆a el aumento del inter茅s social que hab铆a adquirido la protecci贸n de la naturaleza en Cantabria por el n煤mero de asociaciones que estaban en activo en octubre de 1985: 鈥Un total de diecis茅is organizaciones conservacionistas operan actualmente en la regi贸n. Este importante n煤mero indica, sin duda, un notable incremento del inter茅s general y del grado de concienciaci贸n de la opini贸n p煤blica de Cantabria, en todos aquellos aspectos relacionados con la protecci贸n del medio natural鈥[3].

Sin embargo, a estas alturas y tras el inicio de las movilizaciones para salvar las dunas de Oyambre de la especulaci贸n urban铆stica, se hab铆a hecho evidente la necesidad que ten铆a el fragmentado movimiento ecologista de coordinar sus acciones para la defensa efectiva de la naturaleza cuando se enfrentaban a grandes intereses econ贸micos y a la pasividad de las administraciones. As铆, tras la masiva manifestaci贸n en la playa de Oyambre del domingo anterior, nac铆a la Coordinadora de Defensa del Litoral el 23 de marzo de 1985. Emilio Carrera, miembro hist贸rico de la coordinadora, la defini贸 como 鈥una amalgama de grupos conservacionistas, ecologistas, asociaciones ciudadanas, sindicatos y partidos (incluida ARCA que pronto declarar铆a su autonom铆a, distanci谩ndose de ella), muchos de los cuales desaparecer谩n o secundar谩n las iniciativas del n煤cleo estable de la organizaci贸n鈥. En 1986 modificar铆a su nombre por el de Coordinadora de Defensa del Litoral y Tierras de Cantabria y, finalmente, por el de Coordinadora Ecologista C谩ntabra. A partir de 1987 empez贸 a participar en CAME (Coordinadora Asamblearia del Movimiento Ecologista).

Son muchos los hitos en los que el movimiento ecologista de Cantabria ha dejado su legado desde su consolidaci贸n en 1985 (la defensa de las marismas de Santo帽a, la oposici贸n a la Presa de Ria帽o y a la de Vega de Pas, el parque de las Llamas, de la Playa de la Arena, el posicionamiento en contra de la construcci贸n de incineradoras, la declaraci贸n del Parque Nacional de los Picos de Europa鈥) y por los que a煤n hoy contin煤a peleando para su defensa. Logros que la ciudadan铆a disfrutamos, ignorando el trabajo que unos cientos de militantes han desarrollado en la protecci贸n del medio ambiente, sin un reconocimiento social mayoritario e, incluso, contrariamente, experimentando en ocasiones la incomprensi贸n y el rechazo cortoplacista de sectores de la poblaci贸n.

 

[1] Alegr铆a, M (1990): Presencia e influencia de ADIC en la historia de Cantabria. Ediciones Tant铆n, Santander. P谩g.169.

[2] ALERTA, 24 de agosto de 1983, y DIARIO MONTA脩ES, 23 de agosto de 1983.

[3] Bourgon, A. (26/10/1985): 鈥淒iecis茅is organizaciones conservacionistas operan en Cantabria鈥. El Diario Monta帽茅s.




Fuente: Briega.org