November 22, 2020
De parte de CGT Valencia
286 puntos de vista

La libertad de prensa, el contraste de ideas y el derecho a la informaci贸n veraz siguen siendo asignaturas pendientes en este pa铆s; muy en contra de lo que podr铆a desprenderse de la lectura de la mayor铆a de los an谩lisis pol铆ticos que se publican, que no son pocos, otra cosa es si todos son lo rigurosos y objetivos que el p煤blico lector espera. Materia para un trabajo mucho m谩s cient铆fico es desentra帽ar las razones por las que la gente a煤n se cree todo lo que le cuenta su tertuliano u opinador de cabecera.

En la batalla cotidiana del debate pol铆tico y las propuestas parlamentarias, lo habitual es que los peri贸dicos, radios y teles de derechas sean incondicionales de sus partidos y ferozmente hostiles a lo que a sus directivos les suena m谩s propio de izquierdas y que los llamados medios progresistas hagan exactamente lo contrario.

Sin embargo esa beligerancia encarnizada a la que nos tienen acostumbrados desaparece cuando de lo que se trata es de tomar postura ante medidas orientadas descaradamente a favorecer los intereses de las grandes empresas y bancos, aunque siempre se adorna con referencias a la econom铆a nacional, el progreso, el futuro, el empleo y otros objetivos, tan ambiguos como loables, a cuya improbable conquista siempre mantienen apuntada a la mayor铆a de los currantes.

Cuando se produce una de esas llamadas urgentes a defender lo m谩s sagrado del sistema, inmediatamente cesan las peleas de colegio que semeja la vida pol铆tica m谩s visible y todas las fuerzas vivas acuden prestas a arrimar el hombro y la pluma a la tarea de destacar la parte buena (o menos mala) de la reforma o iniciativa en marcha, procurando ignorar o restar importancia a los aspectos negativos, que suelen ser la verdadera raz贸n de tales cambios legales.

Este comportamiento no es ninguna novedad, puesto que se viene dando desde siempre (para no rebuscar en el fondo de la Historia situaremos ese siempre en la llegada de la no tan mod茅lica Transici贸n). Los famosos pactos de la Moncloa ser铆an el referente ic贸nico de esos nuevos tiempos de consensos y simulaciones, pero desde entonces se han repetido los acuerdos para recortar derechos al pueblo en nombre del pueblo y sin contar con el pueblo. Y aunque se ha conseguido crear la falsa idea de que los recortes y reformas son cosas del PP, lo cierto es que con gobiernos del PSOE hemos sufrido agresiones incluso m谩s da帽inas que con la derecha; claro que la llamada izquierda gozaba de la tranquilidad de saber que el sindicalismo institucional no se mover铆a (o se movilizar铆a sin muchas ganas) contra un gobierno de los suyos.

Un caso ilustrativo de todo lo expuesto hasta aqu铆 nos lo ofrece el tema de las pensiones, para acceder plenamente a las cuales cada vez se a帽aden m谩s exigencias de a帽os cotizados, se ampl铆a el per铆odo de c谩lculo y se retrasa gradualmente la edad de jubilaci贸n. El gran consenso para el paulatino empeoramiento del sistema p煤blico de pensiones se fragu贸 en torno al Pacto de Toledo por todos los partidos pol铆ticos (excepto IU), los sindicatos Comisiones Obreras y UGT y la patronal representada por CEOE y CEPYME en 1995.

Desde entonces se han ido aplicando las recomendaciones de aquel pacto general hasta llegar al a帽o 2011 en que se produce un acuerdo de PP, PSOE (con Rodr铆guez Zapatero gobernando), los dos sindicatos mayoritarios y la patronal, mediante el cual se endurecen los requisitos para cobrar el 100% de la pensi贸n y se eleva progresivamente la edad de jubilaci贸n hasta situarla en los 67 a帽os en 2025. Para dejar tranquilo el patio sindical en las grandes empresas se excluye de este retraso a quienes tengan cotizados 38 a帽os, que podr铆a ser f谩cil a finales del siglo XX pero resulta mucho m谩s improbable en nuestros d铆as.

Para que no digan que todos ocultamos cosas a帽adir茅 que dos a帽os despu茅s Mariano Rajoy (PP) sum贸 alg煤n recorte m谩s a lo establecido por ZP: la posibilidad de subir las pensiones por debajo del incremento del IPC y vincular la subida al factor de sostenibilidad del sistema (aspecto este que no se ha introducido todav铆a por estar suspendida su aplicaci贸n).

En estos d铆as se vuelve a hablar del Pacto de Toledo, del nuevo consenso alcanzado 鈥 ahora con el gobierno m谩s progresista que hemos disfrutado en esto que llaman Espa帽a 鈥 y de nuevo se observa un sospechoso mutismo de quienes deber铆an explicar con pelos y se帽ales un proyecto que representa un duro golpe para los pensionistas de ahora y m谩s a煤n de los del futuro, para su justa demanda de un sistema p煤blico de pensiones. 隆Con los locuaces economistas y sabios polit贸logos que se prodigan en los plat贸s televisivos y con el paro como 煤nico horizonte para millones de j贸venes es incre铆ble que a ninguno se le ocurra decir que lo l贸gico ser铆a adelantar la edad de jubilaci贸n y no retrasarla!.




Fuente: Cgtvalencia.org