October 19, 2021
De parte de Lobo Suelto
172 puntos de vista


Este libro me ha arruinado el verano. Quiz谩s el verano ya estaba arruinado de por s铆, entre el calor insoportable durante semanas, la angustia del aeropuerto de Kabul, el goteo de datos sobre la COVID19 que no cede, y descubrir que las dos dosis de AstraZeneca que deber铆an haberme dado una cierta tranquilidad no dan seguridad ninguna, y de hecho el Occidente rico se est谩 proporcionando la tercera, la cuarta y la quinta dosis mientras en el Sur del mundo los vacunados son el 1 o el 2 por ciento. Pero este libro ha dado el golpe de gracia a mi verano porque mientras lo le铆a me daba cuenta de que en el futuro pr贸ximo del pa铆s hay, seguro como las lluvias de oto帽o (pero  驴habr谩 lluvias este oto帽o?), una vuelta al fascismo.

Fascismo en realidad no es la palabra exacta. Se usa esta palabra para definir una tradici贸n que proviene de la humillaci贸n por una victoria mutilada y de la truculencia de Benito Mussolini, de las cuadrillas que iban a pegar a los braceros en huelga, del asesinato de Matteotti y de miles de sindicalistas e intelectuales entre 1919 y 1945. Luego contin煤a  a trav茅s de la rep煤blica social, el Movimiento social de Almirante, la Alianza Nacional de Gianfranco Fini, etc茅tera. El fascismo del siglo XX fue un fen贸meno barroco, meridional, patronal y juvenil: violencia, espect谩culo, victimismo y fiera agresividad de colonialistas a la conquista de tierras africanas. 驴Estamos todav铆a all铆 o algo ha cambiado radicalmente?

Intentamos comprenderlo leyendo este libro llamado Yo soy Giorgia.

Hace algunos meses tuve un altercado con Giorgia Meloni. Para ser exactos ella me obsequi贸 con su atenci贸n en su perfil de Facebook. Pero esto es agua pasada. No hab铆a le铆do todav铆a este libro.

Lo he le铆do porque dentro de un par de meses sale la quinta edici贸n de un librito que publiqu茅 en 1993 con el t铆tulo de C贸mo se cuida al nazi, y antes de que salga me parec铆a urgente comprender c贸mo ha evolucionado el nazismo, del que en estos 煤ltimos treinta a帽os no nos hemos ocupado en absoluto, hasta el punto que creo que ser谩 茅l el que se ocupar谩 de nosotros.

El contexto ha cambiado de forma impresionante. El partido de Giorgia Meloni, que por costumbre  suelo llamar fascista, se prepara para tener un rol que tal vez sea protagonista, tras la presidencia de  Draghi, la experiencia m谩s totalitaria que el pa铆s ha conocido nunca.

Draghi es un hombre que representa perfectamente el estilo de la Goldman Sach: cinismo criminal y aristocr谩tico understatement. Cuando este hombre apareci贸 en escena todos se arrodillaron ante el Moloch. Todos, a excepci贸n de la autora de este libro y de su partido.

Los arrodillados aparecen ( y son) tan indignos, empezando por los pat茅ticos grillini, dispuestos a casarse con Berlusconi y quiz谩s tambi茅n a vender a su propia madre con tal de no abandonar su sill贸n, que el 煤nico partido que ha rechazado participar en la org铆a del poder ser谩 justamente el favorito y , como es justo, gobernar谩 el pa铆s.

No gobernar谩 por mucho tiempo, seg煤n mis previsiones, porque el caos devastar谩 la vida social, las cat谩strofes se suceder谩n a un ritmo vertiginoso y el pr贸ximo gobierno de los Fratelli d鈥橧talia y de los nazis salvinistas se ver谩 r谩pidamente arrastrado.

Dos preguntas surgir谩n en la mente de mi lector: la primera es 驴por qu茅 est谩s tan seguro de semejante perspectiva? Y la segunda 驴 por qu茅 este fascismo no ser铆a fascismo?

Responder a la primera nos permitir谩 responder a la segunda.

Y para hacerlo leo el libro de Giorgia.

Padres

Los primeros cap铆tulos tienen un car谩cter autobiogr谩fico, cuentan que una persona abandonada por su padre vive en una situaci贸n de ansiedad,  entre dificultades econ贸micas y existenciales.

El padre, o m谩s bien la ausencia del padre, domina la escena.

La percepci贸n de un padre que ya no est谩, que se disuelve, es algo que no se logra comprender. Es quiz谩s una herida m谩s profunda que la de un padre muerto, porque en el primer caso cabe esperar que te mire desde el cielo, mientras que cuando se va est谩s obligada a enfrentarte a su fantasma.

No se podr铆a describir mejor un aspecto esencial de la condici贸n contempor谩nea: la aceleraci贸n digital y la violencia neoliberal han provocado una explosi贸n del universo ps铆quico, una deflagraci贸n del inconsciente que ha roto las barreras de contenci贸n y ha lanzado alrededor todo el material inquietante, pavoroso, de ensue帽o, horrible y maravilloso. Es el tema del que habla Massimo Recalcati: la explosi贸n del inconsciente y la disoluci贸n de la figura del padre est谩n 铆ntimamente conectadas , pero la propuesta recalcatiana de una restauraci贸n de la figura del padre es  simple e inconsciente. Giorgia Meloni consigue olvidar al padre y refunda el patriarcado partiendo de la fraternidad de las mujeres.

El padre de la peque帽a Giorgia, ateo impenitente y libertario un poco machista, fue a La Gomera, como aspiran a ir muchos chupatintas italianos que sue帽an con las Canarias como si fueran un encuentro de piratas de otro tiempo y no un centro de salud para pensionistas gag谩s. De hecho, el padre pirata ha abierto un restaurante donde cocinaba espagueti para septuagenarios alemanes con ci谩tica.

El escenario en el que crece el movimiento neo reaccionario del que Meloni es en Italia la dirigente emergente ( mientras resbala cuesta abajo el avieso Salvini, pat茅tico y poco cre铆ble con su rosario entre los dedos), es la disgregaci贸n de la familia, efecto de la presi贸n sumada a la precariedad, el estr茅s por la sobrecarga de trabajo y la supremac铆a libertaria exaltada por el neoliberalismo e inflado de basura publicitaria y televisiva. Soledad, nerviosismo agresivo, miseria sexual, impotencia 鈥 este es el caldo de cultivo en el que crece el movimiento neo reaccionario que,  a falta de algo mejor ( es decir, de peor), debemos llamar fascismo.

Una tarde la peque帽a Giorgia, con su hermana Arianna, abandonadas por el padre y con su pobre madre en busca de medios para llegar a final de mes, encendieron una vela y se alejaron.

En poco tiempo el incendio hab铆a consumido todo el piso y nosotras escapamos con un bolso en el que hab铆amos metido el pijama, dos pares de pantalones y una camiseta. Nos encontramos, de golpe, en la calle sin un techo. Mi madre tuvo que empezar literalmente de cero. Una tarea de locos. Alguna vez vuelvo a pensar en eso y en broma me digo que quiz谩s por eso he encontrado el valor, muchos a帽os despu茅s, para refundar una casa pol铆tica cuando la nuestra hab铆a desaparecido entre las brasas.

A los catorce a帽os fue expulsada del campo de voleibol porque un acosador de la escuela le dijo 鈥渓谩rgate gorda鈥. Y entonces corre el riesgo de perderse entre las ciento mil p谩ginas pro anorexia de

internet. Pero no cae, se salva, porque encuentra el camino de la sede m谩s cercana del Fronte della Giovent煤.

El ambiente en el que Giorgia, con quince a帽os, entra podr铆a ser  el de un centro social, al menos desde el punto de vista de la motivaci贸n y de las din谩micas psicol贸gicas. Es el tema de la comunidad la que surge en estas p谩ginas con toda su ambig眉edad.

En una de aquellas reuniones en las que particip茅 me llam贸 la atenci贸n un chico que, al final pregunt贸: 驴alguien necesita que le acompa帽en a casa? Comprend铆 que en aquel ambiente cada uno era responsable de los dem谩s, todos se ocupaban de todos. Todos eran familia de todos.

Se nos pintaba como los malos, los violentos y sin embargo, el Fronte della Giovent煤 era acogedor. No hab铆a ninguna forma de exclusi贸n para nadie y, las personas que en otro contexto no habr铆an tenido la m铆nima posibilidad real de socializar, en aquel ambiente pod铆an tambi茅n encontrarse como en casa. Por esto, desde siempre, en cada secci贸n que se digne, hab铆a tambi茅n un loco. O quiz谩s, para ser sinceros, todos ten铆amos alguna rareza. Hace poco, pensando en ello, me he dado cuenta de que muchos de aquellos que abraz谩bamos la militancia pol铆tica llegaban de situaciones familiares particulares: muchos ten铆an padres separados o quiz谩s viv铆an en un contexto problem谩tico. Los chicos m谩s comprometidos desde el punto de vista pol铆tico buscaban referentes, una dimensi贸n  propia, quer铆an pertenecer a algo.

Tambi茅n  a aquellos que frecuentan un centro social o se adhieren a un movimiento anarquista o comunista les mueve (entre otras cosas) un deseo de comunidad. El problema es que la palabra comunidad es ambigua.  Existe una comunidad de pertenencia, como a la que se adhiere Giorgia, en la que encuentra su identidad, el origen del que provenimos: el ser. Y hay una comunidad deseosa, o n贸mada, en la que lo que cuenta no es d贸nde venimos sino a d贸nde nos dirigimos, o d贸nde nos gustar铆a ir. En esta comunidad lo que cuenta no es lo que somos sino en lo que nos convertimos.

La palabra clave es aqu铆 identidad. Pero, lo que significa esa palabra nadie lo sabe.  Es verdad que no lo sabe Meloni y no lo s茅 tampoco yo, por la simple raz贸n de que esa palabra no significa nada: es solo un calco, el rev茅s de la diferencia. Es, si se me permite, la diferencia mal entendida, la diferencia fijada, la diferencia enferma de miedo y de agresividad.

La diferencia se transforma en identidad cuando se hace agresiva, cuando pretende establecer sus fronteras y su intangibilidad, cuando se protege contra la contaminaci贸n, cuando agrede a un enemigo porque la guerra es solo el modo de soldar en el tiempo la identidad y para expandir su espacio.

En la diferencia no hay competici贸n sino coevoluci贸n. Para convertirse en identidad, la diferencia debe competir, y vencer.

Tengo miedo, a menudo me siento inadecuada, tengo miedo que los dem谩s non me consideren a la altura. Pero este miedo es mi fuerza, porque es la raz贸n por la que no he dejado nunca de estudiar y de aprender, es la raz贸n por la que siento que siempre debo demostrar cien, aunque en un tema parta de cero. Es la raz贸n por la que soy tan minuciosa, tan terca, tan dispuesta al sacrificio. Que est茅 siempre compitiendo con los hombres y no con las mujeres, que haya buscado la aprobaci贸n y la amistad, la estima de mis compa帽eros de militancia y hoy de  partido, de todos los hombres que respeto, es fruto de esa herida.

Si hoy soy as铆 es tambi茅n gracias a mi padre, en lo bueno y en lo malo.

Cuando muri贸, hace algunos a帽os, el hecho me dej贸 indiferente. Lo escribo con dolor. Comprend铆 entonces c贸mo era de profundo el agujero negro en el que hab铆a enterrado el dolor de no haber sido amada lo suficiente.

Ya no somos capaces de amar lo suficiente porque tenemos demasiadas cosas que hacer, demasiados est铆mulos excitantes que nos arrastran de una parte a otra. La soledad que deriva provoca depresi贸n y el modo de escapar de la depresi贸n es la agresi贸n. Esto lo sabemos ya 驴no es verdad? El fascismo del siglo XX fue un ritual de masa, macabro y violento, con el fin de disipar la depresi贸n de los italianos humillados por la victoria mutilada de Versalles, y de los alemanes arrojados a un abismo de miseria y resentimiento.

Esta es siempre la ra铆z m谩s profunda de la violencia fascista: exteriorizar la depresi贸n que aprieta dentro, que se acerca al alma, que te arrastra en una madriguera oscura. Volcar esa depresi贸n agrediendo un enemigo; construirlo y despu茅s masacrarlo. El linchamiento, el asalto, la tortura, la violaci贸n, estas formas expresivas del fascismo de siempre son rituales para exorcizar la depresi贸n. Funcionan, por desgracia, al menos un poco. Luego acaba tr谩gicamente, como ya sabemos. Pero para esto tenemos que esperar un poco.

Ahora tenemos que esperar a que el partido de Giorgia Meloni atraiga el descontento, la desesperaci贸n, la depresi贸n, la rabia de una generaci贸n que ha crecido en el ruido blanco de la aceleraci贸n, que ha sufrido m谩s que nadie las consecuencias de la pandemia, y que saldr谩 todav铆a m谩s precaria del gran Renacimiento financiero gestionado por el piloto autom谩tico de Draghi, visto que los amos de la econom铆a est谩n ya usando la crisis sanitaria como ocasi贸n para despedir a quien tiene un trabajo fijo  y sustituirlos por esclavos dotados de m贸vil a tiempo determinad铆simo.

La 煤nica que ha tenido el valor de decir que no al piloto autom谩tico  ha sido Giorgia. Es completamente previsible que esta elecci贸n se vea premiada por los electores. Adem谩s, el mensaje de Giorgia es m谩s bien convincente, si se compara con el mensaje proveniente de cualquier otro que se presente a las pr贸ximas elecciones. Porque Giorgia es una mujer, una madre sola, una persona con  sufrimiento ps铆quico y ,sobre todo, porque encarna su condici贸n femenina con una dignidad y un orgullo de la que otras mujeres de la pol铆tica carecen completamente.

Hijas

He sido elegida. En la izquierda hablan mucho de la igualdad de las mujeres pero en el fondo piensan que la presencia femenina debe ser en cualquier caso una concesi贸n masculina. Lo ha explicado Matteo Renzi  diciendo,cuando ha abandonado su nuevo partido,que habr铆a sido el partido  m谩s feminista de la historia italiana porque 茅l hab铆a elegido poner  a la cabeza a Teresa Bellanova y como presidenta de la C谩mara a Elena Boschi. Aqu铆 las cosas no funcionan as铆. Seas mujer u hombre, donde est谩s debes llegar por capacidad y no por cupo. Y si las mujeres llegan, cuando llegan, no es por concesi贸n de un hombre.

Giorgia es una mujer, pero le gusta competir con los hombres como si fuera un hombre. Y gana.

Quiz谩s es como reacci贸n a este complejo de inferioridad, que lleva a muchas mujeres  a competir entre ellas, que yo me divierto m谩s,  compitiendo con los hombres.

Feminismo y competici贸n: un ox铆moron que funciona. 驴Qu茅 mensaje puede ser m谩s convincente para el electorado femenino, desde el momento que la ideolog铆a dominante ha puesto la competici贸n en el centro y la hip贸crita adulaci贸n de las mujeres es uno de los motivos recurrentes de la publicidad comercial y de la propaganda liberal?

Giorgia es una mujer que, 煤nica en la historia italiana, ha fundado un partido, y ese partido se llama 鈥淔RATELLI  d鈥橧talia鈥. En vez de lloriquear por la cuota rosa, ha tomado el mando de la nave que se iba a pique y ahora parece que navega viento en popa.

El bagaje psicocultural de la  extensa crisis psic贸tica  es la disgregaci贸n de la figura paterna, y el sentimiento de desorientaci贸n que provoca en las hijas ( y en los hijos, naturalmente). Pero son las hijas las que saben reaccionar a esta situaci贸n, gracias a la fuerza que les ha dado el feminismo. Solo las mujeres han salido de la tormenta psico pat贸gena del neoliberalismo con un sentimiento de solidaridad, si no intacto, al menos reconocible.

Giorgia recoge esa herencia y la vuelve masculina, para vencer.

tambi茅n en los retos imposibles competimos para vencer.

En la p谩gina 164-5, Giorgia Meloni reconstruye la historia pol铆tica de la 煤ltima d茅cada en t茅rminos que a m铆 me parecen irrefutables. Parte del 2011, cuando le parece que se ha perpetrado un golpe de Estado impuesto por el poder financiero europeo.

Prescindiendo del juicio que podamos hacer sobre el gobierno de Berlusconi ( que me parece una org铆a de vulgaridad, privatizaci贸n e incompetencia), no hay duda que la sucesi贸n de eventos que llevan  a su dimisi贸n ( desde el aumento del spread pilotado por las finanzas alemanas al dictado financiero del pacto fiscal europeo) viol贸 completamente las reglas de la democracia: Napolitano, un hombre siempre al servicio del poder, fascista primero, estalinista luego y al final liberal, impuso la voluntad de las finanzas norte europeas amenazando con una cat谩strofe econ贸mica.

Tambi茅n la desastrosa experiencia libia que llev贸 a la b谩rbara eliminaci贸n  del Gadafi aliado de Berlusconi se debi贸 a  la imposici贸n francesa y americana. Despu茅s vino el gobierno Monti, saludado como salvador de la patria, e impuso el pacto fiscal, la brutal ley Fornero y una l铆nea de austeridad que nos ha llevado, entre otras cosas, a la debacle sanitaria del 2020.

Pero la experiencia Monti no bast贸 y al inicio del segundo a帽o de pandemia la pol铆tica italiana ha parido el segundo gobierno financista pilotado por el aut贸mata Draghi. Pero si, como es m谩s que probable, el aut贸mata se ver谩 arrastrado por el caos ( caos viral, caos social, caos geopol铆tico) entonces, pod茅is apostar: Giorgia es la m谩s preparada para pasar a hacer caja. 驴Qui茅n si no?

驴Los pat茅ticos incapaces chaqueteros grillinos, que hab铆an prometido destrozos y se han cagado encima y hacen de felpudo al piloto autom谩tico?

驴Los dem, que son los principales responsables de la devastaci贸n liberal  y de la privatizaci贸n de todo?

Ensanchemos la visual: los pueblos europeos se encontrar谩n pronto teniendo que rendir cuentas con la derrota de Occidente que se precipita tras Kabul. La ola migratoria crecer谩 a las puertas de Europa. Turqu铆a y Grecia han sido las primeras en erigir  precipitadamente un muro para contener la marea, pero la marea cerca los muros y los abate.

Europa, centro de irradiaci贸n de la devastaci贸n colonialista, no tiene el valor de reconocer las responsabilidades del colonialismo en la miseria gigantesca del mundo que es la causa de la migraci贸n. No tiene el valor de reconocer la responsabilidad del capitalismo industrial, que es la causa principal de la contaminaci贸n y del cambio clim谩tico, causa 煤ltima de la emigraci贸n. Ni la Uni贸n Europea tendr谩 el valor de reconocer la responsabilidad de la ONU en la cat谩strofe afgana que provocar谩 una nueva ola migratoria. Cerrar las puertas de la fortaleza, financiar un archipi茅lago de campos de concentraci贸n en los pa铆ses lim铆trofes, ahogar a los que intentan navegar m谩s all谩 del mar de Sicilia: Esto es Europa, estos son los europeos.

Es completamente natural que los movimientos neo racistas ganen espacio en todos los pa铆ses europeos. Son ellos la mejor expresi贸n de la violencia, de la arrogancia, de la irresponsabilidad de la raza depredadora.

Giorgia respecto a esto tiene las ideas claras:

Ten铆amos una idea clara de Europa que todav铆a defendemos y nos gustar铆a construir hoy: una uni贸n de pueblos libres europeos, fundada en la identidad, un modelo muy diferente del de la actual Europa, una identidad indefinida en manos de oscuros bur贸cratas que querr铆an prescindir de las diferentes identidades nacionales o incluso borrarlas. [鈥 Europa era un gigante de la historia  y deb铆a recuperar su lugar.

驴Qu茅 significa que Europa es un gigante de la historia, a parte de la ret贸rica? Quiere decir que  Europa ha puesto en movimiento el proceso de colonizaci贸n que desde hace cinco siglos devasta, depreda, humilla, destruye.

En una art铆culo titulado 鈥淭oward a new global realignment鈥, publicado en 2016 en The National Interest,Brzezinski escrib铆a:

Tendremos que estar especialmente atentos a las masas del mundo no occidental. Memorias reprimidas durante mucho tiempo alimentan un despertar revitalizado por los extremismos isl谩micos. Pero lo que pasa en el mundo isl谩mico  podr铆a ser el inicio de un fen贸meno mucho m谩s vasto en 脕frica, Asia y tambi茅n en los pueblos precoloniales del hemisferio occidental. Masacres peri贸dicas a sus antepasados por los colonizadores de Europa occidental han provocado en los 煤ltimos a帽os dos o tres siglos de exterminio de los pueblos colonizados a una escala semejante a los cr铆menes nazis de la segunda guerra mundial, provocando millones de v铆ctimas.

Justamente  Meloni afirma que la demonizaci贸n del nazifascismo como excepci贸n en la historia

bien educada de la modernidad se funda en una mentira y en una ilusi贸n.

En el relato en boga en la posguerra es como si  de pronto el racismo se hubiera abatido sobre la sociedad con la camisas pardas hitlerianas鈥 luego derrotadas por los buenos que hicieron la guerra contra los malos para combatir racismo y totalitarismo.   Es como si el racismo no hubiera existido antes ni en otros lugares [鈥 como si la cultura occidental, no queriendo ser racista, hubiera intentado no haberlo sido jam谩s, cargando solo sobre la experiencia nazi el peso de esta tremenda herencia.

Hermanos

La violencia no es exclusiva de los fascistas, pero es la norma en el colonialismo, es decir, la norma del capitalismo en su proyecci贸n mundial.

El colonialismo, sin embargo, es el punto ciego del discurso de Giorgia. Europa no es un gigante de la historia sino el punto de irradiaci贸n de la violencia y de la explotaci贸n colonial. Pensar que los innumerables cr铆menes de este gigante del mal puedan olvidarse o perdonarse es una ilusi贸n peligrosa.

Los europeos en su  inmensa mayor铆a se limitan a no querer saberlo. Pero todos los dem谩s lo saben, y ahora rinden cuentas. Y la primera cuenta a pagar es una ola migratoria gigantesca e incontenible. La derrota afgana se帽ala el inicio de la ca铆da de Occidente pero, por desgracia, esta ca铆da no ser谩 pac铆fica.

Los europeos se est谩n preparando para el choque erigiendo muros, ahogando a la gente que querr铆a alcanzar las costas sicilianas, creando campos de  concentraci贸n alrededor del Mediterr谩neo, financiando verdugos libios, turcos y pronto afganos o pakistan铆es para que detengan, torturen y esclavicen a quien intente alcanzar Europa.

En un texto reciente, Achille Mbembe escribe:

En nuestro tiempo est谩 claro que el ultra nacionalismo y las ideolog铆as de supremac铆a racial est谩n viviendo un resurgimiento global. Esta renovaci贸n viene acompa帽ada del ascenso de una extrema derecha dura, xen贸foba y abiertamente racista que est谩 en el poder en muchas instituciones democr谩ticas occidentales [鈥. La idea de una semejanza humana esencial ha sido sustituida por la noci贸n de diferencia, tomada como anatema, prohibici贸n [鈥. Conceptos como el humano, la raza humana, el g茅nero humano o la humanidad no significan nada, aunque las pandemias contempor谩neas y las consecuencias de la combusti贸n en curso del planeta contin煤an d谩ndoles peso y significado.

La fuerza del nacionalismo hoy est谩 en la desesperaci贸n de los pueblos europeos envejecidos, est茅riles y deprimidos. Giorgia est谩 destinada a vencer porque organiza la desesperaci贸n de un pueblo que ya no tiene hijos.

El descenso de la natalidad es el problema m谩s grande que se encuentra Occidente y debe afrontarlo. El descenso de la natalidad pone en un atolladero no solo nuestra estabilidad social, sino tambi茅n la econ贸mica. Para mantener nuestro sistema del estado de bienestar necesita relevo. Nuestras comunidades contin煤an envejeciendo, tendremos que mantener cada vez m谩s personas y cada vez menos personas que trabajen para mantenerlas. Volver a tener hijos es indispensable.

No s茅 si es indispensable pero s茅 que es imposible. No solo porque la fertilidad occidental ha ca铆do y sigue cayendo, quiz谩s por efecto de los micropl谩sticos (mira al respecto el libro de Shanna H. Swan Count Down). Sino tambi茅n porque las mujeres no quieren tener hijos para entregarlos al fuego que devora al mundo, aunque los gobiernos prometan dinero para quien ofrece su vientre a la patria.  Las mujeres europeas, y tambi茅n las mujeres chinas, no parecen muy sensibles al reclamo de la patria.

La demograf铆a es implacable e ingobernable, y la raza blanca est谩 predestinada a la extinci贸n, aunque Giorgia Meloni no quiera saberlo.

[鈥 la sociedad necesita hijos. El pueblo italiano est谩 desapareciendo.  [鈥 no comparto la idea que sostiene la izquierda de que se puede prescindir de los italianos reemplaz谩ndolos por quien  ha llegado hace poco de otra parte del mundo..

No es f谩cil comprender por qu茅 Giorgia no comparte esta idea que me parece la 煤nica razonable. El problema es que, contrariamente a lo que ella dice, ni siquiera la izquierda tiene el valor de decir claramente, que solo el flujo de masas de africanos y asi谩ticos podr铆a revitalizar las sociedades europeas que est谩n, en diversa medida, moribundas. Ni la izquierda tiene le valor de legislar  en consecuencia, como hemos visto con el incalificable comportamiento de los 煤ltimos gobiernos de centro izquierda ( en el sentido que no habr谩 nunca m谩s, si dios quiere) sobre la cuesti贸n de la ciudadan铆a de los italianos que tienen la piel de color oscuro.

Entonces  yo prefiero hablar con Giorgia, m谩s que con individuos como Renzo Minniti y Serracchini. A estos despreciables racistas por cobard铆a prefiero la racista por tozudez.

Por qu茅, querida Giorgia, no aceptar la idea de que el declive de Occidente es irreversible, y que Europa podr铆a sobrevivir solo si renunciara a la primac铆a y devolviera lo que ha quitado?

Quiz谩s porque, como dices en tu libro:

El Capricornio que hay en m铆 necesita que las cosas sean toas en su sitio, siempre he pensado que es mejor dar forma al espacio que obligar a mi mente a sufrir el desorden.

Extraordinaria confesi贸n, querida Giorgia. Confesi贸n m谩s esclarecedora, creo, que todo lo que tus editores han llegado a comprender. Les tengo mucho respeto a los capricornios, ya que lo eran Mao Tze-tung y Jes煤s. Pero incluso si te encontraras en tal compa帽铆a no lograr铆as comprender que, quien prefiere dar forma al espacio antes que acoger el desorden porque genera nuevas formas, est谩 destinado a provocar enormes violencias, y al final a ser engullido, porque el caos no se derrota con la guerra, sino que de la guerra se alimenta.

Y llegamos finalmente a la cuesti贸n final, que tiene que ver con el propio orden y el caos, la identidad y la diferencia indefinible, el ser y el devenir.

De Italia

Querida Giorgia, yo creo sinceramente que vencer谩s las pr贸ximas elecciones en Italia, y que en el fondo te lo mereces, ya que tus adversarios son indecentes o carentes de toda dignidad. Mientras que a t铆 no se te puede negar el orgullo y la coherencia.

Vencer谩s, pero no gobernar谩s por mucho tiempo. Porque los movimientos neo reccionarios agreden el caos multiplic谩ndolo.

Vencer谩s, y ser谩 el inicio de la precipitaci贸n final en la violencia, en el  desorden, en la miseria. Es inevitable, porque crees que lo importante es defender lo que somos, mientras ( perdona si te lo digo un poco sint茅ticamente) lo importante es aceptar en lo que nos convertimos.

La palabra soy se repite en tu libro como un mantra obsesivo.

Como italianos nos reconocemos 铆ntimamente y desde siempre como europeos y occidentales. Porque el reconocimiento de formar parte de un mito com煤n que ahonda en las ra铆ces cl谩sicas y cristianas abraza a los pueblos de Europa, pero su esfera de influencia se extiende m谩s all谩 del viejo continente.

Para m铆 decir 鈥渟oy鈥 significa pertenecer al mismo tiempo a todo esto; y reconocer todas aquellos c铆rculos no quiere decir  subordinarse uno a otro sino descubrir su intr铆nseca sinfon铆a. Y el crescendo, inexorable cabalgata.

Sono Giorgia Meloni es el t铆tulo de este libro.

Pero no es verdad, querida, t煤 no 鈥渆res鈥 Giorgia Meloni. T煤 鈥渢e llamas鈥 Giorgia Meloni, como yo me llamo Franco Berardi, y esto no dice mucho sobre mi ser o sobre mi destino. Y sobre todo no dice nada sobre mis elecciones, sobre mi porvenir o sobre mi muerte.

鈥淪oy cristiana鈥, afirmas con el orgullo de los cruzados que generalmente, sin embargo, acababan derrotados,  burlados y rechazados. 驴 Y qu茅 crees que has dicho? 驴Que eres cristiana? Afirmas que no entiendes a Francisco  aunque, disciplinada, te abstienes de maltratar al Papa. Necesariamente no lo puedes entender, porque Francisco( que yo ateo no pretendo entender en modo exhaustivo) ha dicho que no es tarea de los cristianos convertir, obligar a los otros a la verdad. La tarea de los cristianos es cuidar, abrazar, compartir con quien sufre la b煤squeda perenne de una verdad que no existe. Esta b煤squeda es lo que los cristianos llaman verdad.

鈥淪oy italiana鈥. Afirmas en tono pat茅tico, cantando el himno del pobre veintea帽ero Mameli a quien se le deber铆a ahorrar el rid铆culo  del que lo cubres.

Pero no es verdad, querida Giorgia, d茅jame dec铆rtelo. Eres romana, eso s铆, y por eso arrogante y quiz谩s simp谩tica ( pero rara vez). 驴Qu茅 quiere decir que eres italiana, me lo explicas? Porque en tu libro no me lo has explicado.

Has dicho muchas veces tonter铆as sobre el valor y sobre la bandera pero no has dicho nada sobre Caporetto, sobre la colonizaci贸n violenta del Sur y su expolio, nada sobre Bronte. No has dicho nadas sobre el 10 de junio de 1940, cuando Mussolini decidi贸 entrar en guerra al lado del aliado nazi para derrotar a Francia que ya estaba ocupada por los alemanes. No has dicho nada de Grecia a la que hab铆a que hacer pedazos y que sin embargo nos hizo pedazos. No has dicho nada sobre las armas qu铆micas en la guerra de Etiop铆a. Nada sobre el 8 de diciembre. Nada sobre las bombas en el Banco Agr铆cola de Mil谩n el 12 de diciembre de 1969. Nada sobre los campos de tomates en los que ellos africanos mueren de calor despu茅s de trabajar 12 horas al sol para los cerdos que te votan.

Esto es Italia.

Luego est谩 la Italia de Valle Giulia y del oto帽o obrero de 1969, la Italia de Emilio Lussu y de Sandro Pertini, de los muertos de Reggio Emilia y de los trenes de Reggio Calabria, la Italia de Vittorio Strada y la Italia de Carola Rackete, que es alemana pero es tambi茅n italiana.

Yo no digo que esta segunda 鈥渆s鈥 Italia, porque Italia no es nada, es un mill贸n de cosas diferentes pero sobre todo deviene en el tiempo.

Esto quiere decir que la palabra Italia no significa nada. Los que  la usan tan a menudo y de forma tan ret贸rica, como t煤 haces generalmente, mandan a la gente a que los masacren.  La alianza con los imperios centrales para

鈥淐on las mujeres sobre lechos de lana, vendedores de nuestra carne humana, esta guerra nos ense帽a a odiar鈥 como cantaban los que la Italia che a ti te gusta mand贸 a morir en el maldito frente porque los generales hab铆an traicionado para ponerse del lado de los probables vencedores, y  al final los vencedores anglo-franceses los trataron come merec铆an : como traidores de mierda.

Aqu铆 deber铆a ser posible responder a las dos preguntas que hab铆a planteado al principio de esta triste  rese帽a.

驴Por qu茅 no podemos llamar simplemente fascistas a los Fratelli d鈥橧talia?

驴Por qu茅 todo se precipitar铆a r谩pidamente y catastr贸ficamente cuando manden en el  gobierno?

No podemos llamarlos fascistas porque el fascismo del siglo XX fue una expresi贸n de un pueblo joven y entusiasta que cre铆a que pod铆a conquistar el mundo, o por lo menos 脕frica. Lo de hoy es una expresi贸n de un pueblo sesent贸n y deprimido, que teme ser invadido por las v铆ctimas del colonialismo de ayer y de hoy.

Y las cosas se precipitar谩n catastr贸ficamente porque el piloto autom谩tico de Draghi est谩 drenando los pocos recursos que han quedado tras veinte a帽os de neoliberalismo y austeridad, para entreg谩rselos  a la Confindustria y al sistema financiero. Cuando haya arruinado Italia como ya ha arruinado Grecia os dejar谩 el puesto a vosotros y entonces la ret贸rica patri贸tica no servir谩 de mucho. Porque, como dec铆s vosotros en Roma, las charlas, querida Giorgia, est谩n en punto muerto.

                                                                                             

                                                                                              24 de agosto 2021

                                                                           

(Traducci贸n de Lola G. Granados)




Fuente: Lobosuelto.com