September 2, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
213 puntos de vista


Uno de los objetivos de Alternativas Noviolentas es alentar y difundir las acciones de denuncia, resistencia y construcci贸n de alternativas que se dan en todo el mundo en defensa de los derechos y las libertades y contra las injusticias. Desgraciadamente, para los medios de comunicaci贸n vende m谩s la violencia que las justas reivindicaciones noviolentas. Por ello valoramos esta excepci贸n publicada en El Pa铆s, y la copiamos 铆ntegramente.

Sabemos que son numerosas las formas de resistencia pac铆fica en Palestina, que dentro del estado de Israel existen grupos disidentes que denuncian la situaci贸n de apartheid y la ocupaci贸n de Palestina.

Cada a帽o, objetoras y objetores se niegan, en el militarizado estado de Israel, a realizar el servicio militar obligatorio poniendo en riesgo su libertad, 鈥渁ntes presos que soldados鈥, con una clara conciencia antimilitarista: 鈥淓l problema con el ej茅rcito no comienza o termina con el da帽o que causa a la sociedad palestina. Impregna tambi茅n la vida cotidiana de la sociedad israel铆: condiciona el sistema educativo y nuestras oportunidades de trabajo, fomentando el racismo, la violencia y la discriminaci贸n basada en la identidad 茅tnica, la nacionalidad y el g茅nero禄.

Especial protagonismo est谩n tomando tambi茅n mujeres israel铆es y palestinas que participan conjuntamente del movimiento Mujeres Activas por la Paz. Tomi Avigdor declaraba: 鈥淭enemos mucha experiencia en la guerra y ninguna en la paz, ha llegado la hora de adquirirla鈥.

No podemos olvidar la labor que est谩 realizando en todo el mundo la organizaci贸n BDS, campa帽a internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra la colonizaci贸n, el apartheid y la ocupaci贸n israel铆, con estas cl谩sicas herramientas noviolentas.

Animamos a que nos envi茅is a nuestro correo informaciones documentadas sobre acciones y luchas noviolentas, cercanas o no, respetando en todo momento la adhesi贸n a la verdad, como se帽a de identidad en un mundo en el que los bulos se convierten en herramienta pol铆tica.

Con las autodefensas no-violentas de Cisjordania

Grupos de j贸venes palestinos documentan al sur de Hebr贸n las demoliciones del Ej茅rcito y los ataques de los colonos israel铆es en una resistencia pac铆fica de nuevo cu帽o que se proyecta en las redes sociales.

En la desolaci贸n de bancales yermos de las colinas del sur de Hebr贸n (Cisjordania) un grupo de j贸venes palestinos se ha organizado como red de autodefensa no violenta ante la rutina de las demoliciones de sus casas y de los ataques de colonos de los asentamientos jud铆os, que a menudo se encuentran amparados por el Ej茅rcito. 鈥淧or primera vez vamos a contar nuestra propia historia, sin intermediarios鈥, explicaba el mi茅rcoles en un fluido ingl茅s Basil al Adraa, de 25 a帽os, ante un grupo de corresponsales extranjeros. Frente a la ic贸nica imagen del joven cubierto con la kufiya, el tradicional pa帽uelo palestino, agitando la honda a punto de apedrear a las tropas, una nueva generaci贸n de activistas esgrime tel茅fonos inteligentes para documentar hechos que, sostienen, violan los derechos de su pueblo.

Graduado en Derecho y con vocaci贸n de periodista, Al Adraa, habla desde su aldea de Tuwani, en pleno limbo palestino del 脕rea C: el 60% de Cisjordania que qued贸 bajo administraci贸n exclusiva de Israel en los Acuerdos de Oslo. Tuwani se halla entre el asentamiento de Maon y la colonia salvaje (no reconocida por el Gobierno) de Havat Maon. 鈥淓n 2003, los palestinos ya no pudimos usar la carretera que los enlaza, y los colonos vallaron tierras palestinas colindantes para explotarlas ahora鈥, precisa uno de los informes de la asociaci贸n que agrupa a los j贸venes.

鈥淎qu铆, al sur de Hebr贸n, se observa la ocupaci贸n con toda su crudeza鈥, explicaba m谩s tarde Al Adraa desde el promontorio donde se divisa un des茅rtico paisaje jalonado de polvorientas aldeas palestinas y asentamientos israel铆es que surgen como un oasis. 鈥淨ueremos que el mundo tome conciencia de nuestra situaci贸n, que la repercusi贸n internacional sirva para presionar a Israel para que acate el derecho internacional鈥, resume la v铆a no violenta y de resistencia popular que han elegido como estrategia frente a la ocupaci贸n. 鈥淓sto no es como Ramala o Hebr贸n, aqu铆 estamos bajo el control directo del Ej茅rcito. Luego publicamos la informaci贸n en las redes sociales鈥.

鈥斅緾贸mo act煤an cuando se produce un ataque de colonos protegido por los soldados?

鈥擭o podemos contar con las fuerzas de seguridad, que est谩n de su parte, pero no nos enfrentamos a ellos cuando queman nuestros campos o apedrean nuestras casas. Grabamos v铆deos, tomamos fotos. Documentamos los hechos como una forma de resistencia. No nos quedamos en silencio.

Este es un ejemplo de uno de los informes elaborados por este activista palestino, del que se han hecho eco ONG pacifistas israel铆es, y que han llegado a la prensa hebrea y a los medios internacionales basados en Jerusal茅n y Tel Aviv. 鈥淗echos del 14 de mayo en Al Rayhiyya, colinas del sur de Hebr贸n. Decenas de colonos acompa帽ados de solados irrumpieron en la aldea sobre las 14.00. Empezaron a incendiar campos y 谩rboles y causaron da帽os en propiedades. Cuando intentaba apagar el fuego en sus tierras Ismail Tubassi, de 27 a帽os, recibi贸 un disparo que le desfigur贸 el rostro. Ingres贸 cad谩ver en el hospital. A pesar de las pruebas presentadas (fotos y v铆deos), la polic铆a israel铆 no ha abierto una investigaci贸n鈥.

Desde el otro lado de la barrera, un soldado israel铆 identificado con el n煤mero 1.186 en una recopilaci贸n de testimonios recabados por Breaking the Silence (Rompiendo el Silencio) recientemente publicados, describe as铆 su experiencia militar en 2014 en la provincia de Nablus, al norte de Cisjordania: 鈥淭en铆amos muchos roces con los colonos porque no nos dej谩bamos utilizar por ellos. No paraban de enviarnos mensajes de texto, a veces con informaci贸n falsa. 鈥楿n grupo de palestinos est谩 pegando a un jud铆o en una alberca鈥, dec铆a uno de ellos. Cuando llegamos all铆 vimos a un chico palestino que quer铆a ba帽arse mientras los colonos se lo imped铆an鈥. De su recuerdo del servicio militar obligatorio le queda constancia de una realidad asumida en el Ej茅rcito: 鈥淐omo soldados, nos pon铆amos autom谩ticamente del lado del jud铆o. Lo ve铆amos como un ciudadano con derechos. Echar a los colonos nunca era una opci贸n鈥.

La 谩rida aldea beduina de Um al Jair, un poblado de chabolas de hojalata en las colinas del sur de Hebr贸n, choca sin soluci贸n de continuidad con las casas de tejas rojas con arbolado del asentamiento de Carmel (450 habitantes), del que solo le separa una valla alambrada. Los pastores palestinos compraron sus tierras en 1948, reci茅n llegados desde la des茅rtica zona de Adar, al noreste del Negev, tras ser expulsados por el reci茅n creado Estado de Israel. Los colonos jud铆os fundaron el moshav (granja cooperativa) en 1982 sobre terrenos expropiados a los beduinos. Um al Jair apenas cuenta con un centenar de vecinos que no pueden construir ni un corral, so pena de demolici贸n por las tropas israel铆es. La Oficina de Asuntos Civiles del Ej茅rcito les deniega sistem谩ticamente la licencia por razones de seguridad.

A las puertas de Um al Jair se extiende el distrito de Masafer Yata, m谩s de un millar de habitantes de una docena de aldeas fueron desplazados por la fuerza en 1999 para permitir la construcci贸n de un campo de maniobras militar. El Tribunal Supremo israel铆 suspendi贸 el desahucio colectivo y permiti贸 su regreso provisional, aunque desde entonces los beduinos viven en un limbo legal, en medio de constantes demoliciones de sus construcciones, muchas de las cuales han sido erigidas gracias a la cooperaci贸n internacional. 鈥淒eclarar un sector como zona de tiro o recinto militar es un pretexto habitual para expulsar a la poblaci贸n palestina de una parte de Cisjordania鈥, sostiene la ONG pacifista israel铆 B鈥橳selem. 鈥淓l paso siguiente es ceder m谩s adelante parte del territorio a organizaciones de colonos para que construyan asentamientos鈥.

Awad Hathalin, es un profesor de ingl茅s, de 27 a帽os, y activista por los derechos humanos. En el centro comunitario de su aldea de Um al Jair revelaba cu谩les son sus sue帽os para Palestina. 鈥淨ueremos justicia y paz. Aqu铆 sabemos bien lo que es no tener paz, lo hemos sufrido. Pero mi sue帽o verdadero era visitar Jerusal茅n. Lo intent茅 18 veces y solo lo logr茅 cuando acompa帽aba a un grupo de estadounidenses鈥, desgranaba en el coraz贸n de Tierra Santa ante un grupo de periodistas de varios pa铆ses su par谩bola sobre la dureza de la ocupaci贸n, de los puestos de control, bajo la amenaza de las demoliciones y los ataques de colonos en las colinas del sur de Hebr贸n. Su sue帽o ahora es poder ir a la playa, como la que conoci贸 en Jaffa, junto a Tel Aviv. 鈥淐reo que no habr谩 paz hasta que todos podamos ir a la playa鈥.

40 muertos por disparos de militares en tres meses.

El jefe del Estado Mayor del Ej茅rcito de Israel, general Aviv Kochavi, intenta poner freno al elevado n煤mero de muertes de palestinos por disparos de los soldados que se ha registrado en los 煤ltimos tres meses. Durante la escalada b茅lica en la franja de Gaza registrada entre el 10 y el 21 de mayo se contabilizaron en Cisjordania 27 v铆ctimas mortales en los disturbios contra la operaci贸n militar israel铆 en el enclave costero. Y desde entonces se han sumado otras 13 muertes, entre ellas las de menores de edad. Frente a este abultado balance letal, en 2020 la ONU registr贸 20 casos de palestinos abatidos por las fuerzas de seguridad israel铆es en Cisjordania y Jerusal茅n Este.

鈥淎poyaremos a las tropas cuando act煤en conforme a las 贸rdenes, pero no aceptaremos excepciones ni imprudencias鈥, advirti贸 el jueves el general Kochavi en un acto castrense del que ha informado el diario Haaretz. 鈥淢uchas veces no est谩 claro qui茅n es enemigo y qui茅n es inocente [en un entorno como Cisjordania]鈥, puntualiz贸. 鈥淧ero nuestra misi贸n es lidiar con ese dilema (鈥) y defender a muestras fuerzas sin causar da帽o a inocentes鈥.

El 28 de julio perdi贸 la vida el ni帽o de 12 a帽os Mohamed al Alami cuando el veh铆culo en el que viajaba con su familia cerca de Hebr贸n recibi贸 el impacto de 13 balas disparadas por una patrulla militar. En los disturbios que rodearon su funeral muri贸 tiroteado por las tropas un palestino de 20 a帽os.

La mayor parte de los incidentes con muertos por disparos de soldados se han producido en las protestas de la localidad de Beita (norte de Cisjordania) contra la construcci贸n del cercano asentamiento salvaje de Evyatar, donde un grupo de colonos se instal贸 en mayo sin autorizaci贸n de las fuerzas de seguridad tras la muerte de un israel铆 en un ataque palestino.


Fuente: https://alternativasnoviolentas.org…




Fuente: Grupotortuga.com