June 10, 2021
De parte de Asociacion Germinal
161 puntos de vista


Por m谩s que se repita, no por ello deja de ser chocante ver saltar por los aires un edificio en Gaza despu茅s de un teaser de la nueva temporada de la serie rancia espa帽ola de turno. Porque es as铆 como nos llega la realidad de la guerra a nuestras cabezas: mediadas por la sociedad de la imagen, la sociedad de la informaci贸n, amplificada en perfecta sinton铆a con la vida digitalizada.

De aqu铆 se deduce la frivolidad de nuestros tiempos. Podemos experimentar emociones al golpe de click. Pasar de estar tremendamente indignadxs, quiz谩s rabiosxs, por los ni帽xs muertxs por los 鈥渟electivos鈥 ataques de la aviaci贸n Israel铆, para pasar a echarnos a temblar porque nuestro equipo de f煤tbol pierde a un jugador importante. No pasa nada.

El eterno presente que nos propone la sociedad de la informaci贸n hace que nos relacionemos con una mercanc铆a, como supone la 鈥渘oticia鈥 en manos de las agencias de informaci贸n. La informaci贸n es un valor econ贸mico para una serie de empresas. Y estas saben que ver edificios caer en directo, vende, tal y como lo hace un video de gatitos que nos pondr谩n a continuaci贸n.

La generaci贸n constante de im谩genes del horror provoca que pierdan todo su contexto. La sociedad de la informaci贸n solo permite relacionarnos con los hechos como espectadores que experimenten un fuerte y fugaz sentimiento, como la pena, la rabia, la indignaci贸n o la l谩stima.

Y al instante, pasar a otro estado de 谩nimo totalmente distinto sin consecuencia ninguna. As铆 resulta f谩cil caer presa de an谩lisis simplistas, atravesados por el nacionalismo de chapita: la defensa del estado palestino como santo grial del izquierdismo y respuesta a todos los males que sufre la poblaci贸n de Gaza en particular y lxs palestinxs en general. De aqu铆 se deduce todo lo malo que viene a continuaci贸n de un proceso
de victimizaci贸n hacia aquellxs que sufren la violencia sist茅mica: solo pueden ser v铆ctimas rescatadas por alguna abstraci贸n; la naci贸n, Dios, la pol铆tica, el di谩logo, la democracia, la justicia. Nunca por ellxs mismxs.
Y detr谩s, como siempre, el Estado, el capital y la autoridad como constante invariable e incuestionable.
Porque, efectivamente, tanto convendr铆a no olvidar que Ham谩s es una pestilente fuerza opresora sobre lxs palestinxs, llena de islamismo y nacionalismo, como convendr铆a, a su vez, no olvidar que fue alzada por su
polo opuesto, el estado de Israel, buscando desgastar desde dentro a la ahora antigua hegemon铆a de Arafat y sus ac贸litos, all谩 por otras d茅cadas. El eterno presente no tiene memoria. Es una cosa a帽eja por parte de las potencias capitalistas usar la carta de apoyarse en la religi贸n y su correspondiente sectarismo en el tablero geopol铆tico del momento. Y si no, que se lo digan a los yankees con los talibanes en Afganist谩n.

Del mismo modo, las abundantes l谩grimas de cocodrilo de la izquierda europea, pueden hacer que perdamos el rastro de la revuelta, de la chispa, de la rebeli贸n que susbyace en el enfrentamiento de la chavaler铆a contra los militares israel铆es; en los refuzniks, de origen jud铆o, que se niegan a cumplir el servicio militar; en lxs rebeldes que salieron a la calle en Tel Aviv hace unos meses o en la multitud de formas de lucha y solidaridad entre iguales que en ese territorio han llevado a cabo personas a las que poco les importa las razas, las nacionalidades o cualquier Dios y lo que de verdad les motiva es la lucha contra la tiran铆a.

驴Y aqu铆, que se nos propone? Pues al que no le baste con esperar a la siguiente noticia u anuncio, a lo sumo: marchar un par de horas por calles reguladas por agentes de la autoridad, que nos dejan marchar,
tranquilitxs y con cientos de banderas palestinas hasta que llegue la pr贸xima causa que nos ponga el telediario en bandeja. Y a sacar nuevas banderas.

驴Lograr谩n borrar de nuestros corazones la solidaridad revolucionaria? 驴Har谩n que olvidemos momentos de pura solidaridad como por ejemplo, la acci贸n que llevaron a cabo compa帽eras en tierras helenas que consiguieron bloquear un env铆o de armamento a Israel en el puerto de Astakos hace no mucho? 驴Las okupaciones de consulados y embajadas? 驴De la sangre y p贸lvora con que se respondi贸 a la burgues铆a cuando se intent贸 mandar al matadero a miles de pobres en las guerras coloniales en Marruecos? 驴De la multitud de ataques, que hoy en d铆a, iluminan las noches en Alemania, Italia, Espa帽a, EEUU, Reino Unido, Chile, contra las maquinarias de guerra de los estados?

驴Olvidaremos que las empresas de la industria de la guerra tienen intereses aqu铆?, 驴que las armas se fabrican aqu铆? 驴Que las armas y material antidisturbios que acaban en manos de opresores en Israel, Gaza, Siria, Chile o Colombia se mueven por nuestro alrededor?

驴Olvidaremos esa vieja responsabilidad del proletariado ante la guerra, de la que un viejo anarquista alem谩n nos hablaba?

驴Olvidaremos que aquello que puede ponernos en relaci贸n con otrxs, en una nueva forma de entender la vida al margen de la explotaci贸n y la sumisi贸n, es el odio a los opresores, por encima de fronteras, naciones o religiones?

El conflicto contra lo existente es m谩s que una propuesta, es una realidad que se impone por encima del ruido de la sociedad de la informaci贸n. Permanecer pasivx a sus llamadas es muerte en vida.

隆Guerra a la guerra!
隆Guerra a todos los estados!

Algunas anarquistas de Madrid.

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Fuente: Asociaciongerminal.org