August 10, 2021
De parte de Arrezafe
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RESUMEN
LATINOAMERICANO
鈥 09/08/2021

Juan Carlos Sanz

El juicio a Juana Ruiz se
reanuda tras cuatro meses detenida. La defensa impugnar谩 las
acusaciones. Se trata de la primera vez en tiempos recientes que una
persona con ciudadan铆a exclusiva espa帽ola recibe el inflexible
trato que la justicia militar israel铆 aplica sistem谩ticamente desde
hace 54 a帽os a los residentes en los territorios ocupados
palestinos.

El juicio ante un
tribunal militar de Israel a la cooperante
espa帽ola Juana Ruiz S谩nchez
, de 62 a帽os, se reanuda este
martes tras m谩s de dos meses de suspensi贸n. Desde su detenci贸n, en
la que una veintena de soldados irrumpieron en la madrugada del 13 de
abril en su casa de las afueras de Bel茅n, la trabajadora humanitaria
en una ONG sanitaria palestina permanece entre rejas por un calvario
judicial que amenaza con alargarse. La justicia castrense la acusa de
pertenencia
a una 鈥渙rganizaci贸n ilegal鈥
que desvi贸 fondos de la
cooperaci贸n internacional a un grupo palestino calificado como
terrorista. Su defensa prev茅 impugnar ahora los cargos y pedir su
inmediata excarcelaci贸n, o al menos su pase a la situaci贸n de
arresto domiciliario. Pero, tras el relevo en su equipo de abogados,
el proceso
puede prolongarse
a causa de la detenci贸n de otros miembros de
su ONG.

Juana Ruiz se encuentra
internada en el vetusto
penal de Damon, en las monta帽as boscosas que rodean Haifa
(en la
costa norte de Israel) junto a decenas de presas palestinas 鈥渄e
seguridad鈥 (nacionalistas). Atr谩s quedaron las semanas de
aislamiento en la celda en una c谩rcel pr贸xima a Tel Aviv y los
largos interrogatorios por los agentes del Shin Bet (servicio de
seguridad interior). 鈥淛uana se encuentra mejor, al menos no est谩
sola鈥, aseguran fuentes diplom谩ticas conocedoras de la asistencia
consular a la cooperante espa帽ola. 鈥淧ero las recientes detenciones
en el seno de su organizaci贸n pueden originar nuevas acusaciones鈥,
advierten las fuentes citadas, que temen que no se le permita salir
de prisi贸n mientras los servicios de seguridad no completen las
investigaciones.

Hace un mes fue detenida
tambi茅n la palestina Shatha
Odeh, directora ejecutiva de Comit茅s de Trabajo para la Salud (HWC
,
por sus siglas en ingl茅s), ONG en la que trabajaba Ruiz desde hace
m谩s de tres d茅cadas en el 谩rea de cooperaci贸n internacional. En
la misma redada fueron arrestadas por fuerzas militares otras 10
personas de la organizaci贸n. A todas ellas se les acusa de
participar en una red para 鈥渋ntroducir ilegalmente fondos en los
territorios palestinos鈥, que fueron desviados hacia el Frente
Popular de Liberaci贸n de Palestina (FPLP), grupo considerado
terrorista por Israel y la Uni贸n Europea, 鈥渕ediante fraude,
falsificaci贸n y enga帽o鈥 a los donantes de pa铆ses europeos.


鈥淓l martes voy a
impugnar todos los cargos. No hay ninguna evidencia consistente,
ninguna prueba鈥, ha adelantado Avigdor Feldman, actual letrado de
la cooperante espa帽ola. 鈥淭odo forma parte de una operaci贸n de
Israel para acusar sin base a asociaciones de la sociedad civil que
realizan tareas humanitarias en los territorios palestinos鈥,
subraya Feldman, fundador de la Asociaci贸n de Derechos Civiles de
Israel y que fue letrado de Mordejai
Vanunu, el t茅cnico nuclear
que desvel贸 la existencia del
programa secreto de armas at贸micas de Israel.

Feldman ha relevado al
frente de la defensa de Juana Ruiz a la abogada Gabriela Laski, quien
represent贸 hace tres a帽os ante la justicia militar a la adolescente
palestina Ahed Tamimi
, convertida en icono de su pueblo tras
haber abofeteado a un soldado que hab铆a irrumpido en su casa en
Cisjordania. Laski dej贸 la defensa tras resultar elegida diputada
por el partido Meretz (izquierda pacifista).


鈥淟a familia ha tenido
que abrir una cuenta
de recogida de fondos
para sufragar los elevados gastos de la
defensa jur铆dica鈥, precisa un comunicado difundido el domingo por
la plataforma de apoyo a Juana Ruiz, integrada por 140 organizaciones
en Espa帽a. 鈥淕racias a la enorme solidaridad de cientos de personas
y organizaciones se ha logrado obtener ya el 60% del total
necesario鈥. 鈥淓speramos que el juicio sirva para demostrar que las
acusaciones son falsas y para lograr su libertad tras cuatro meses de
encarcelamiento injusto y arbitrario鈥, resalta el comunicado.

En una situaci贸n que
fuentes diplom谩ticas calificaron de 鈥減resi贸n
psicol贸gica y ps铆quica鈥
, Ruiz tard贸 m谩s de dos semanas en
recibir sus efectos personales tras su detenci贸n, como las gafas de
lectura, y no se pudo cambiar de ropa con vestimentas propias. La
cooperante espa帽ola debe tomar medicaci贸n a causa de una enfermedad
cr贸nica y estuvo sumida en un estado depresivo durante varias
semanas por el permanente aislamiento al principio de su detenci贸n.
Tambi茅n tuvo que firmar documentos en hebreo, lengua que no conoce,
sin la presencia de un int茅rprete. Se trata de la primera vez en
tiempos recientes que una persona con ciudadan铆a exclusiva espa帽ola
recibe el inflexible trato que la justicia militar israel铆 aplica
sistem谩ticamente desde hace 54 a帽os a los residentes en los
territorios ocupados palestinos.

Implicaci贸n del
Gobierno espa帽ol

El relevo en el equipo de
defensa de la cooperante presa ha coincidido tambi茅n con el cambio
de titular de Exteriores en Espa帽a. En su primer
contacto con el jefe de la diplomacia israel铆, Yair Lapid
, el
nuevo ministro, Jos茅 Manuel Albares, se interes贸 el mes pasado por
la situaci贸n de la trabajadora humanitaria encarcelada. Albares
precis贸 tambi茅n en una comparecencia parlamentaria que se iba a
implicar personalmente en el asunto.

El inter茅s oficial topa,
sin embargo, con la lenta marcha del proceso en Israel, entre otras
razones, por el par茅ntesis en el cambio de letrados.
Previsiblemente, el juez militar no dictar谩 este martes en el
tribunal
militar de Ofer
(Cisjordania) una resoluci贸n tras haber
escuchado la impugnaci贸n de la defensa y los eventuales nuevos
cargos presentados por la Fiscal铆a. Si la vista queda aplazada para
septiembre, alertan fuentes diplom谩ticas, corre el riesgo de
coincidir con las vacaciones judiciales del A帽o Nuevo jud铆o. El
Gobierno israel铆 est谩 barajando tambi茅n la hip贸tesis de un nuevo
confinamiento general durante ese periodo festivo de tres semanas de
duraci贸n a causa del auge de los contagios por la covid-19. En los
anteriores confinamientos la actividad de los tribunales qued贸
reducida a los casos m谩s urgentes.

La
detenci贸n de Juana

Teresa Aranguren

Israel trata de dar
envoltura legal a lo que es un atropello de los derechos humanos y
una presunta justificaci贸n jur铆dica a las pr谩cticas atroces de la
ocupaci贸n. Hay todo un entramado legislativo dise帽ado para
justificar lo injustificable
, desde la tortura hasta el robo de la
tierra.

Si no hay un nuevo
aplazamiento, que ya van tres, Juana Ruiz ir谩 a juicio este 10 de
agosto. Ante un tribunal militar israel铆
. Al igual que a toda la
poblaci贸n palestina de los territorios ocupados, a Juana se le
aplica la legislaci贸n militar, no as铆 a los colonos para los
que rige la justicia ordinaria. Es una de las manifestaciones del
r茅gimen de apartheid que Israel ha impuesto en
territorio palestino. Y conviene recordar que las colonias, todas,
son una violaci贸n flagrante de la legislaci贸n internacional
y,
seg煤n los t茅rminos de la Convenci贸n de Ginebra, al ser acciones
que buscan 鈥渢rasformar la demograf铆a鈥 del territorio ocupado en
beneficio de la potencia ocupante, pueden ser consideradas 鈥渃r铆menes
de guerra鈥
. Pero esa es otra historia o quiz谩 no.

A Juana la detuvieron
bajo una figura supuestamente legal: 鈥淒etenci贸n con prop贸sito de
interrogatorio鈥 por la que se puede arrestar a una persona sin
comunicarle los cargos de los que se le acusa durante un periodo
m谩ximo de 75 d铆as
, lo cual es ya una aberraci贸n jur铆dica
aunque no tan escandalosa como la f贸rmula de la detenci贸n
administrativa que Israel aplica a la poblaci贸n palestina bajo
ocupaci贸n militar y que supone una detenci贸n sin cargos
prorrogable de seis en seis meses, indefinidamente
. Hay casos en
que esta pr贸rroga ha durado a帽os.

De cualquier modo, de lo
que se trata es de dar envoltura legal a lo que es un atropello de
los derechos humanos
y una presunta justificaci贸n jur铆dica a
las pr谩cticas atroces de la ocupaci贸n. Hay todo un entramado
legislativo dise帽ado para justificar lo injustificable
, desde la
tortura hasta el robo de la tierra. Por poner un ejemplo recordar茅
la llamada 鈥渓ey de la propiedad de los due帽os ausentes鈥
dictada al poco de la creaci贸n de Israel que permiti贸 al nuevo
Estado quedarse con las propiedades de todo palestino que estuviera
fuera de su vivienda en la fecha en la que se proclam贸 el Estado, 15
de mayo de 1948. Esto afect贸 a los bienes de todos aquellos que
hab铆an sido expulsados de sus hogares en las operaciones de 鈥渧aciado
de poblaci贸n palestina鈥 llevadas a cabo por milicias sionistas,
luego ej茅rcito israel铆, en los meses previos y posteriores a la
creaci贸n del Estado de Israel y a quienes, sin salir de Palestina,
huyeron de las zonas de combate hacia lugares m谩s seguros en casas
de parientes o en una segunda residencia en el campo. Desde humildes
labranzas a grandes mansiones, todo pas贸 a manos del reci茅n creado
Israel. Sus due帽os nunca han podido recuperarlas. La ley de la
propiedad de los due帽os ausentes nunca ha sido derogada. Una ley
para cubrir la limpieza 茅tnica y el robo de la tierra
.

De entonces hasta ahora
los m茅todos quiz谩s se han refinado, pero el objetivo
sustancialmente sigue siendo el mismo: eliminar o cuando menos
reducir al m铆nimo la presencia palestina
, la del pasado y la del
presente, la que existi贸 y la que existe y resiste en tierra
palestina.

La detenci贸n de Juana
tuvo lugar en la madrugada del 13 de abril. 20 soldados israel铆es
armados hasta los dientes irrumpieron en su casa en Beit Sahur en el
distrito de Bel茅n y se la llevaron
. Ni siquiera tuvo tiempo de
recoger sus gafas. Durante tres semanas estuvo detenida sin cargos y
sin que nadie de su familia pudiera visitarla. Su marido, El铆as
Rishmawi, m茅dico palestino de Bel茅n, se present贸 cada d铆a a las
puertas de todas las prisiones en las que estuvo detenida sin saber
a煤n de qu茅 se le acusaba.

Finalmente, ya en
mayo, se formalizaron los cargos: tener v铆nculos con una
organizaci贸n ilegal y desv铆o de fondos para financiar dicha
organizaci贸n
. Se trata del Frente Popular para la liberaci贸n de
Palestina (FPLP), un partido pol铆tico de ra铆z marxista fundado por
el m茅dico cristiano George Habash en los a帽os 60, cuando la lucha
armada para recuperar la tierra de la que hab铆an sido expulsados
formaba parte sustancial de la estrategia de las organizaciones
palestinas. El Frente, as铆 se le conoce popularmente, es, junto a
FATAH, la formaci贸n pol铆tica m谩s antigua de la resistencia
palestina y tuvo entre sus filas figuras tan relevantes como el gran
escritor Gassan Kanafani asesinado por el Mossad en Beirut en 1972.
En la actualidad, el FPLP que, al igual que el resto de los partidos
pol铆ticos palestinos, ha ido evolucionando con el tiempo, es una
formaci贸n de izquierdas con representaci贸n parlamentaria m谩s bien
escasa pero con un notable prestigio social
. El hecho de que, a
instancias de Israel, Estados Unidos y la Uni贸n Europea hayan
incluido al FPLP en su listado de organizaciones terroristas
, lo
ha convertido en excusa perfecta para criminalizar toda actividad
social, humanitaria, asistencial o pol铆tica de car谩cter
progresista.

Israel siempre ha
preferido a las organizaciones islamistas frente a las formaciones
tradicionales del movimiento nacional palestino de car谩cter laico y
modernizador
; esgrimir la amenaza isl谩mica es un m茅todo muy
eficaz para acallar cr铆ticas, queda mejor decir que se est谩 en
guerra contra Ham谩s que contra una poblaci贸n indefensa y atrapada,
mientras una lluvia de bombas cae sobre Gaza. Adem谩s, los t茅rminos
pol铆tico-religiosos est谩n en sinton铆a con la ideolog铆a que
sustenta el Estado que se proclama 鈥淓stado jud铆o鈥 y cuyas leyes
establecen una clara diferencia entre ciudadanos jud铆os y no jud铆os
porque solo los primeros pueden ser considerados miembros de 鈥渓a
naci贸n jud铆a鈥.

No son las mezquitas
lo que inquieta a las autoridades israel铆es, sino las asociaciones
de mujeres, los centros culturales, las fundaciones que fomentan la
investigaci贸n, las bibliotecas, los grupos de teatro
, los
c铆rculos de escritores, los sindicatos de campesinos y pescadores,
las agrupaciones de abogados y juristas, las asociaciones de
periodistas, las ONG que trabajan en proyectos educativos o
sanitarios鈥En los 煤ltimos meses varias organizaciones de
car谩cter humanitario y social han sido intervenidas por el ej茅rcito
israel铆 en Cisjordania
, entre ellas la Asociaci贸n de mujeres de
Ramala, la ONG ADAMER que atiende a los presos palestinos en c谩rceles
israel铆es, la Uni贸n de Comit茅s de Trabajo Agr铆cola, el Centro
para la Investigaci贸n y el Desarrollo de Bisan, la DCI una ONG en
Defensa de la Infancia y los Comit茅s de Trabajadores de la Salud
(HWC ) donde desde hace d茅cadas trabaja Juana Ruiz. En plena
pandemia y en pleno proceso de vacunaci贸n, las 14 cl铆nicas que HWC
regentaba y que estaban llevando a cabo ese trabajo en Cisjordania
han sido cerradas por el ej茅rcito israel铆. Todo aquello que
promueve el desarrollo y la cohesi贸n de la sociedad palestina
termina resultando sospechoso para las autoridades israel铆es
. La
estrategia es acabar con todo aquello que permite a la poblaci贸n
palestina resistir la atrocidad cotidiana de la ocupaci贸n, quebrar
las redes de solidaridad interna que, pese a todo y frente a todo,
hacen que la sociedad palestina no se hunda en la desesperanza. Y
tambi茅n, minar los v铆nculos de cooperaci贸n entre la sociedad
palestina y Europa, ya que los fondos supuestamente desviados por la
organizaci贸n HWC y los de la mayor铆a de ONG palestinas provienen
b谩sicamente de la UE.

A este respecto y en
respuesta a una pregunta de la europarlamentaria Soraya Rodr铆guez,
el representante de la Uni贸n Europea para Asuntos Exteriores y
Pol铆tica de Seguridad, Josep Borrell, ha afirmado que 鈥渘o ha
encontrado pruebas fundamentadas de uso indebido o desviaci贸n de
fondos en Palestina鈥
. La respuesta de Borrell, pronunciada
apenas tres d铆as antes de la fecha fijada para el juicio, parece
echar por tierra las acusaciones israel铆es o cuando menos indica que
la UE no se las traga. Lo cual es reconfortante en tanto que europeos
pero escasamente eficaz a la hora de cambiar la estrategia de la
ocupaci贸n israel铆.

Juana Ruiz es ciudadana
espa帽ola y por tanto europea y es de suponer que tanto el Gobierno
de Espa帽a como las instituciones de la UE est谩n realizando
gestiones que el lenguaje diplom谩tico suele calificar de discretas,
por no decir secretas, ante el Gobierno israel铆. No dudo de la
buena fe de quienes llevan a cabo esas hipot茅ticas y discretas
gestiones, pero eso no basta
. Esta no es una cuesti贸n de
soberan铆a y respeto a las leyes de otro pa铆s porque las leyes que
Israel aplica en los territorios palestinos ocupados, las que est谩
aplicando en el caso de Juana Ruiz, no son respetables, son leyes
coloniales, leyes que avalan el apartheid, el castigo colectivo y en
muchos casos el crimen de guerra. Esta es una cuesti贸n de derechos
humanos y frente a eso no cabe la discreci贸n ni el silencio.

Juana Ruiz est谩 a
punto de cumplir 63 a帽os y, desde hace m谩s de 30, vive con su
familia en Beit Sahur
, en el distrito de Bel茅n, en la
Cisjordania ocupada; esta espa帽ola de Palestina o palestina de
Espa帽a es una persona muy querida por sus vecinos y por todos
aquellos, sean cooperantes, periodistas o simples viajeros, que han
pasado por Bel茅n y por su casa. Porque su casa, hospitalidad
谩rabe o hispana o ambas a la vez, siempre est谩 abierta al visitante
y al amigo
.

Esta mujer afable y
solidaria lleva encarcelada cuatro meses y va a ser juzgada por un
tribunal militar israel铆
en virtud de una legislaci贸n colonial
dise帽ada no para impartir justicia, sino para aplastar todo indicio
de resistencia a la ocupaci贸n militar de Palestina.




Fuente: Arrezafe.blogspot.com